Odio al amor.
Nota: los personajes a continuación presentados son propiedad de J.K Rowling.
Cap. 2. No saldrás.
EL sol empezaba a correr a la obscuridad sin ningún miramiento, ella había estado en ese lugar toda la noche sentía tristeza y dolor pero era más su orgullo así que con decisión levanto su varita y con un sutil movimiento todas las cosas de la habitación empezaban a entrar a su baúl con una rapidez asombrosa, solo fueron unos minutos y la habitación ya se encontraba vacía con otro movimiento de su varita su baúl floto y la siguió en dirección a la puerta.
Salió de su habitación y vio el pasillo era largo había bastantes habitaciones pero todas vacías, salió del pasillo y se dirigió hacia las escaleras empezando a bajarlas con una calma desconcertante eran tres pisos para poder llegar al hall, recordaba que por eso nadie se quedaba ahí, pues les daba flojera tener que subir y bajar tantas escaleras, soltó un suspiro lento, faltaban los últimos escalones y llegaría al hall.
Termino de descender y al terminar de bajar el ultimo escalón pudo observar a casi toda la orden reunida ahí, los observo detenidamente sin pronunciar absolutamente nada.
Ron y Harry la miraban con anhelo y suplica, pero ella les respondía con indiferencia, esa seria la ultima vez que el trió de oro estuviera reunido ella se iría y jamás volvería de eso estaba segura, respiro profundamente llenando sus pulmones de oxigeno y con un paso mas al frente se dirigió a la puerta sin decir una sola palabra.
Cuando estuvo a punto de girar la perilla la puerta se abrió sorpresivamente haciendo que Hermione diera unos pasos hacia atrás y una figura alta apareció ante ella mirando a Hermione con suspicacia entro sin vacilación acompañado por tres personas mas, había un silencio mortal nadie decía nada todos dirigían las miradas a los recién llegados y después la pasaban a Hermione.
Hermione soltó el aire de forma molesta volteo de nuevo a la puerta sin cerrar y camino hacia ella pero antes de llegar de nuevo se cerro fuertemente casi rozándole la nariz, se quedo quieta unos segundos que parecieron interminables pero después recupero la conciencia y con la mirada molesta volteo de nuevo a ver a los demás y saber quien demonios había hecho eso, se quedo sorprendida al ver a Dumbledore con la varita aun en reste, le lanzo una mirada confusa y Dumbledore le contesto con una amable sonrisa.
-A ¿donde se dirige Srta.? Granger.
-Lo más lejos posible de aquí, ahora si me permite puede abrir la puerta.- Contesto con tono molesto.
-Lo siento Hermione pero no puede irse.- dijo Dumbledore con calma.
Hermione abrió los ojos sorprendida.
-Me puede decir ¿Porque?, ustedes no tienen ningún derecho sobre mi así que me puedo ir cuando se me de la gana.- Ella intentaba no gritar pero lo sentía imposible estaba totalmente molesta por eso situación ella esperaba no encontrarse con nadie a la hora que se fuera pero por desgracia no fue así.
Todos absolutamente todos la miraban con gran sorpresa nunca creyeron que Hermione se atreviera hablar de forma y mucho menos a Dumbledore.
El otro no quito su mirada acompañada de la sonrisa que adornaba su rostro.
-Cálmese Señorita. Granger, y pues si podemos evitarlo o mejor dicho puedo evitarlo.
-¿De que rayos esta hablando?, le recuerdo que no tiene ningún derecho sobre mi.
-Se equivoca querida, antes de lo que- dudo un poco en como a completar esa frase pero después de unos segundos prosiguió- les sucedió a sus papas ellos acudieron a mi y la dejaron bajo mi tutela.
-Pero eso no puede ser ellos me lo hubieran dicho.
-Ya no les dio tiempo, pero ellos velaron por tu seguridad y yo hare lo mismo.
-Pero eso no puede ser posible, además yo no deseo seguir aquí, lo mejor es que me vaya.
_No lo creo, es peligroso.
- Pero...
-He dicho que no.- dijo con una voz firme que no daba permiso de replica.
Hermione lo miro disgustada y con odio, todos estaban sorprendidos, Dumbledore, volvió a sonreír abrió la puerta de la biblioteca y le hiso ademan de que lo siguiera, ella sin decir absolutamente nada camino hacia el y cuando paso frente a los tres nuevos visitantes les dirigió una mirada de odio y repulsión que no pasado desapercibida por nadie y por fin entro a la biblioteca cerrando de con un brutal portazo.
Bueno hasta aquí otro capitulo espero le vaya a ¡gradando la historio nos vemos.
Su desquiciada escritora.
