—Bien, Hokori-san… explíqueme detalladamente lo que le ocurrió hace 10 años—dijo Yukio. La pelirroja suspiró.
—Viene todo en la ficha.
—Sí eh… bueno… pero preferiría que me lo contara usted… para estas cosas tan serias no me gusta la burocracia y las formalidades.
—Pues entonces trátame de tú/llámame por mi nombre de pila (¿?)—le dijo sonriendo pícaramente. El profesor se colocó las gafas, nervioso.
—Está bien, Akame-san. Por favor, cuéntame tu historia.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
—Fue cuando yo tenía 6 años. No lo recuerdo bien… la mayoría de detalles los conozco porque me los contaron. Bueno eh… fue exactamente lo que dice en la ficha: me poseyó un demonio. La primera vez que pasó fue una noche muy oscura, sin luna. De eso no recuerdo más, sólo sé que por la mañana ya no podía ver y mis padres yacían a mi lado gravemente heridos. Simplemente lo supe, no me preguntes por qué. Salí a la calle como pude pidiendo ayuda… los recuerdos son borrosos… Esa misma noche me volvió a pasar. Los aldeanos ya no sabían qué hacer conmigo, veían que por la noche mis ojos se ponían de color rojo y me descontrolaba, me volvía agresiva y les atacaba. Me encerraron en un sótano. Día y noche, aunque sabían que sólo me pasaba de noche, cuando todo estaba a oscuras. Y así pasó un mes. ¿Ves todas estas cicatrices?—dijo remangándose las mangas de la camisa— Como no podía hacer daño a nadie, me lo hacía a mí misma.
La gente dejó de darme importancia, empezaron a pasar de mí aunque me pasaba los días llorando. ¿No crees que simplemente habría sido más fácil tenerme en un lugar iluminado las 24 horas del día? Se lo pedí mil veces, pero vivíamos en una aldeucha y sólo las casas más ricas tenían electricidad, y claro, los ricos no me querían en sus casas y no se iban a molestar en llevarme a más de 100 Km en carro hasta la ciudad más cercana cuando podía descontrolarme si se hacía de noche o si las nubes tapaban demasiado el sol en el atardecer.
Por fin, a alguien se le ocurrió la brillante idea de llevarme a un templo a que me exorcizaran. Fue una gran idea, pero me llevaron al sitio equivocado. Como también habrás leído en mi ficha, aún llevo a ese demonio dentro de mí. Sí… el exorcista era un chapuzas. Empezó bien, y extrajo la mayor parte del demonio, pero por su culpa, algo más de la cuarta parte del demonio se quedó sellado en mí.
Hasta el momento, más de una veintena de exorcistas de todo el mundo han intentado exorcizarlo, pero no ha habido manera. Cuando acudí a altos cargos, en raras ocasiones se interesaban por mi caso, y me destinaban a exorcistas menores. Volví a Japón para ver si podía conseguir que el paladín de la Vera Cruz se interesara por mi caso, y no veas cómo me destrozó saber que Shiro Fujimoto había muerto… Ya llevaba un tiempo barajando la posibilidad de convertirme yo misma en exorcista, pero ahora estoy decidida.
Akame se llevó una mano a la cabeza, hizo una pausa y suspiró.
—Ahora te contaré mi situación actual. Tras casi 10 años conviviendo con el demonio, he aprendido a dominarle, y la mayoría de las veces consigo controlarlo. Durante el día, no se manifiesta y no hay ningún problema, salvo claro, que soy ciega, pero eso ya no creo que tenga remedio. Sin embargo, he aprendido a manejarme y orientarme bastante bien por el oído, mis orejas tienen la forma habitual de los semi-demonios, como puedes ver—dijo la pelirroja levantándose el pelo para que el profesor lo viera— y por… no sé… una especie de sexto sentido, como una especie de prolongación del tacto… algo así como que percibo la ubicación de las cosas por una leve variación en las vibraciones que percibo por los pies. Esto no sé si se debe al poder del demonio o lo he desarrollado por mí misma… pero me da igual. Tengo que librarme de él, ya que por la noche o cuando estoy en sitios oscuros el demonio aflora… y se manifiesta en mis ojos. Se me ponen rojos, como hace 10 años y bueno… puedo ver de nuevo, y mucho mejor que antes. Normalmente no suelo tener problemas con eso, pero a veces me domina. Por eso he venido aquí. Estoy decidida a convertirme en exorcista para someterlo o librarme de una vez por todas de él.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
—Bien… en tu ficha de escudero dice que te quieres preparar para Doctor y Knight, ¿correcto?
—Sí.
—¿Estás segura? Hacer dos especializaciones a la vez es complicado, y más si una de ellas es Knigth.
—Estoy completamente segura.
—Pero… ¿concretamente Knight? ¿No te vendría mejor Aria por eh… ya sabes, que no puedes ver?—preguntó vacilante el de gafas. La pelirroja chasqueó la lengua.
—No tengo buena memoria para esas cosas. Y estoy perfectamente capacitada para ser Knigth—rebatió levantando una ceja hacia el vacío (era ciega, después de todo). Yukio contuvo una risa nerviosa—Te lo puedo demostrar en cualquier momento. Además, la mayor parte de los demonios aparecen de noche, y ahí mi vista es sublime—afirmó muy segura de sí misma. El profesor se subió las gafas, algo contrariado, pero no dijo nada—¿Dudas de mí? Ya te lo demostraré. Tanto con luz, como a oscuras.
—Está bien—suspiró—, además yo no tengo ni voz ni voto en esto así que… Bueno, ya veo que te puedes ubicar bien, has encontrado tu habitación perfectamente… aunque hemos tenido que trasladarte—carraspeó, disgustado—… En fin, si tienes algún problema, mi hermano y yo estamos en la habitación núme- - -
—Silencio—le chistó Akame—. Ya sé dónde estáis, puedo percibirlo—dijo levantándose. El pecoso hizo un ademán de detenerla, pero ella le detuvo con un gesto de la mano— como también puedo percibir que llevan prácticamente toda la conversación escuchándonos.
Akame abrió de golpe la puerta, y seis personas cayeron estrepitosamente a sus pies entre maldiciones, quejas y gritos de dolor por parte de los que estaban más abajo.
—Je, je.. ¡Hola, Akame...!
¡Capi número 2, señores y señoras!
A ver qué sale de aquí, ahaha *gota*
Sólo diré que la versión en doujin ya está en proceso en mi cuenta de deviantart (para más información, mirar en mi profile) º(·u·)º No me lo voy a currar mucho, creo que ni siquiera lo retocaré por ordenador, absolutely a mano, con sus complicaciones y las confianzas que me voy a tomar, es decir... tendré que dibujar a mano todos los fondos y nada de copypaste... pero por otro lado, seguramente deje el boceto debajo, que el lápiz azul se borra mu mal xDDDU Y a lo mejor hasta ni paso a tinta... pero es que quiero seguir el ritmo del fic, porque las ideas "gráficas" de las escenas se me ocurren a la vez que voy escribiendo, y no quiero que se me olviden xDDU
En fin, que espero poder subir algo más del doujin pronto, aunque lo mismo me toma más tiempo del que espero porque me gustaría ser más o menos fiel al estilo de Kazue Kato, y sacar monoso monosísisisisimo a Rin *-* Aish *hurrface*
Sí, me ha dado fuerte con Ao no Exorcist xDU Ya me he terminado el anime, y la verdad, espero con más ansias el manga xDU Pero Rin es tan violablosoooooo asdfasdfa 8DU Perdonad mis desvaríos de fangirl xDDDU Es que reúne gran cantidad de mis fetiches (?) MartiKimitachi sabe de lo que hablo *hurrface*
Eeeen fin (again xDU) queee espero que os guste, si lo habéis leído hasta el final, por favor, comentad! ^^ Se agradece mucho :3
¡Gracias por leer!
Trama de AMnS y Akame Hokori (c) marii-vamp
Personajes originales y mundo de Ao no Exorcist (c) Kazue Kato
