Capitulo 1 la decisión

"una simple decisión puede arruinar toda una vida"

El tren se detuvo en la estación de ponyville donde las seis portadoras de la armonía bajaron del tren y se dirigieron a sus respectivos hogares, Rarity antes de marcharse de la estación dio un profundo suspiro, le echo un vistazo a su entorno y emprendió el camino por los verdes caminos de ponyville.

A mitad del camino dela estación a su boutique Rarity se encontró con las tres cutie mark crusaders, Sweetie Belle al ver a su hermana corrió a ella y la abrazo, Rarity devolvió el abrazo y después la soltó y le dijo:

-como estas cariño me extrañaste?

-podríamos decir eso-respondió Sweetie.

-estaré en la boutique cariño te esperare ahí- dijo Rarity rompiendo el abrazo.

Sweetie hizo un ademan afirmativo y se retiró junto con el resto de las cutie Marck crusaders, Rarity siguió su camino hasta llegar a la boutique carrusel, al entrar de inmediato subió a la planta alta de la boutique y fue a su habitación, donde dejo la maleta en su mesa de costura y encontró a opal en la cama.

-¿Opal me extrañaste?-pregunto Rarity.

El gato que se encontraba durmiendo solo abrió uno de sus ojos vio a su ama y sin darle demasiada importancia volvió a sumirse en su sueño, la unicornio sastre se dirigió a su mesa tomo una hoja de papel, y se dispuso a diseñar un nuevo vestido, pero pasaron horas y no se le ocurría nada, igual la descripción que le había dado el empresario solo era que relucieran con esa mínima descripción ella no podía hacer casi nada solo imaginar algo que tal vez fuera a ser de su agrado.

Rarity finalmente tuvo una idea y la retrato en el papel se trataba de un traje y un vestido con estilo griego, decorado con piezas de oro y piedras preciosas, el problema es que todos estos materiales se le habían acabado a Rarity, ahora que tenía los diseños no sabía cómo llevarlos a cabo, pensar en esto la mantuvo ocupada hasta que la campana que indicaba que alguien acababa de entrar en la boutique sonó, Rarity le echo una mirada a la puerta de su alcoba y acto seguido salió por la misma y bajo a la parte inferior de la boutique.

Al terminar de bajar las escaleras Rarity encontró a Sweetie Belle quien acababa de regresar de las aventuras que había tenido con las crusaders ese día, al ver a su hermana Sweetie, se acercó a ella y le pregunto:

-¿cómo te fue en Canterlot hermana? ¿Aceptaron tus trajes?

Rarity se desanimó un poco, y respondió:

-no, pero de momento, hay que pensar en otras cosa de mayor importancia, dime ¿quieres algo de cenar?

-claro- respondió Sweetie mostrándole una sonrisa a su hermana.

Rarity se dirigió a la cocina y decidió hacer algo especial para ambas mientras Sweetie Belle preparaba la mesa, Rarity se dio su tiempo para terminar de hacer la cena y darle así más calidad a la comida, preparo los platos de ambas y una vez lista la comida, Rarity cargo ambos platos con su magia y se dirigió a la mesa que ya estaba preparada y esperando frente a ella estaba Sweetie.

Rarity puso los platos en la mesa y comenzaron a comer, afuera de la casa las princesas ya hacían su labor una de bajar el sol mientras la otra subía la luna, se encontraban en pleno anochecer, el cielo se teñía de distintos tonos de anaranjados y azules conforme se acercaba al horizonte, era un hermoso atardecer, porque tampoco había ni una nube que tapara su belleza, solo los múltiples colores del cielo vespertino.

Rarity y Sweetie Belle aun no terminaban de cenar, cuando a la pequeña potrilla comenzó a platicarle a Rarity sobre todo lo que había echo ese día con sus amigas.

-hermana, sabes hoy tuvimos ideas muy originales para intentar obtener nuestras Cutie Marcks, pero ninguna funciono, lo primero que intentamos fue regar y cuidar las rosa de Roseluck, pero ella nos corrió de su jardín, aparte creo que Scoot se pasó solo un poco con el agua, por no decir que las ahogo, luego tratamos de hacer una maqueta pero el resultado no fue muy convincente nuestra casita parecía más un montón de basura, luego nos encontramos a Lyra por el camino y se nos ocurrió preguntarle cómo había conseguido su cutie marck, pero la plática se tornó algo extraña cuando comenzó a hablar de esas extrañas criaturas, ¿Cómo dijo que se llamaban? Bueno en todo caso al final no conseguimos nada con ella, así que fuimos a la casa club y nos sentamos a pensar, hasta que tuve la idea ¿Por qué no probar con juegos de mesa? Pues lo hicimos pero tampoco fue demasiando bien, en ajedrez ninguna de nosotras tubo paciencia suficiente, no entendimos las damas, Apple Bloom tiro seis veces el jenga, me quede dormida jugando póker, en el uno nos fue bien pero ninguna obtuvo su cutie marck por jugarlo, luego le fuimos a pedir a Bon Bon que nos enseñara a hacer caramelos, pero no se encontraba en casa y lo único que conseguimos fue otro discursó de Lyra- explico Sweetie Belle.

-me alegra que se hayan divertido querida, es un consuelo después de que me rechazaron los trajes-dijo Rarity.

-no te preocupes, seguramente la próxima vez te los aceptara- agrego Sweetie intentando animar a su hermana.

-tienes razón debo esforzarme más para conseguir lo que quieren que les dé- añadió Rarity más animada.

Dicho esto siguieron comiendo, y hablando un rato hasta que Sweetie Belle básicamente se estaba quedando dormida ahí mismo, el gran día que había tenido la había agotado bastante, Rarity se percató de esto y le dijo:

-vamos cariño ve a dormir, se nota que tuviste un gran día y mañana tendrás uno igual esperándote.

-está bien, buenas noches hermana- dijo Sweetie Belle, levantándose y yendo directo a su habitación.

Rarity observo con una sonrisa como su hermana subía las escaleras y acto seguido dirigió su mirada hasta su plato vacío viendo su reflejo en la porcelana del mismo, fue entonces cuando llego a su mente el problema que tenía con los trajes.

Después de recordar esto Rarity se levantó y fue a su alcoba, una vez aquí se dirigió a su mesa una vez más vio su diseño y pensó, ¿Cómo diablos lo haría realidad sin el material necesario?

Si bien no podía terminarlo esa noche al menos haría las piezas, sin prisa alguna, Rarity tomo la tela blanca y un poco de tela dorado y comenzó a trabajar con una sonrisa en su rostro, para ella esa era su arte, su maestría y nada era mejor que hacerla con tranquilidad y con entusiasmo, porque aunque no sabía cómo obtener los materiales faltantes sí que sabía cómo quería hacer los trajes, corte por corte fue creando cada una de las piezas para los trajes.

Rarity estaba decidid, pues sabía que sería una oportunidad de oro si el empresario aceptaba los vestidos y promocionaba su boutique por los lugares más prestigiosos de Equestria, esto le abriría muchas posibilidades a Rarity, pues era una empresa reconocida, esta meta ayudaba a Rarity a dar lo mejor de sí, tenía que demostrar que su talento era verdadero, que ella podía con todo lo que le lanzasen.

Una vez listas todas las partes Rarity quería empezar a unirlas pero recordó el pequeño detalle de que le faltaban materiales, esto le tiro los ánimos pero no la abatió, sin embargo no sabía que podía hacer para solucionar el asunto en ese mismo momento así que se volvió a sentar y se recargo en su mesa pensando, hasta que se le vino a la mente el libro, esta idea la llevo a tomar su maleta y sacarlo de la misma.

-tal vez deba intentar- se dijo Rarity a sí misma.

Sin embargo tenía muchas dudas, la ultimas vez había perdido el control y convirtió casi todo lo que encontró en su camino en lo que para ella era belleza, esto la hiso dudar, más un vistazo no le iba a hacer daño así que abrió el libro y miro con atención los escritos en cada una de sus páginas.

Era tentador ver cuál era el poder que guardaban todas esas palabras y símbolos que se encontraban grabados en el libro, simplemente no podía aguantar su curiosidad, pero por otro lado estaba el miedo que también era muy fuerte, ¿Qué pasaba si iniciaba y luego no podía parar? Ella lo que menos quería era que se repitiera lo de la última vez.

-vamos Rarity decide-se dijo a sí misma una vez más.

Examino el libro mientras pensaba y tomaba en cuenta las posibilidades, la última vez uso todo el poder del libro casi de inmediato así que tal vez por eso había perdido el control, ¿pero que pasaba si lo iba liberando poco a poco?, evitando así que este pudiera llegar a tener el control y poder tomar ella el control poco a poco acostumbrándose a la magia del libro.

No era un mal plan y era bastante tentador, finalmente Rarity llego a una página en la que se encontraba un símbolo que le permitiría sacar del libro el poder que quisiera, era el momento de decidir, insegura Rarity miro a todos lados como si alguien le fuese a dar la respuesta, pero solo ella estaba en ese cuarto.

Sin más retrasos la unicornio soltó un suspiro y dijo:

-hagámoslo.

Acto seguido Rarity se concentró en las inscripciones que tenía el libro, su cuerno se empezó a iluminar al igual que las letras, las cuales no solo se empezaron a iluminar, pareció como si cobraran vida, Rariti casi las podía verlas saliéndose de las páginas, el símbolo de poder que ocupaba casi un medio de la página se ilumino con más fuerza cuando las inscripciones comenzaron a girar a su alrededor, activados por la magia de Rarity.

Poco a poco un rayo elemental de un color morado profundo se empezaba a notar saliendo del símbolo, este rayo se fue alargando lentamente mientras se movía sin ningún control aparente como si buscara algo en que centrar su energía, Rarity pensó que lo que probablemente quería encontrar el rayo era su cuerno pero esta idea se fue cuando, el rayo elemental encontró el pecho de Rarity y se empezó a adentrar en el mismo provocándole un extraño cosquilleo a la unicornio.

Lo que nunca hubiera esperado Rarity es que el rayo al dar con su corazón empezaría a adentrarse con más velocidad provocándole un ardor en el pecho que la hizo retroceder, de ser una sensación nueva y extraña paso a ser dolorosa y con forme más energía entraba en Rarity mas se intensificaba el dolor, hasta tal punto que Rarity no pudo más sus patas le fallaron y cayo de lleno al suelo.

-¡esto no paso la primera vez!- dijo Rarity desesperada entre gemidos de agonía-¡que se detenga!

Por desgracia Rarity se dio cuenta demasiado tarde que una vez se inicia el progreso no se puede detener, para ella era obvio que este no era el mismo libro de la última vez.

Rarity sentía como el poder oscuro que ingresaba en su alma, la destrozaba y la desgarraba, era la sensación más dolorosa que podía existir y combinada con la desesperación de no poder parar el progreso, era simplemente atroz.

En un desesperado intento por detenerlo, Rarity se acercó arrastrando a la mesa e intento cerrar el libro pero este se resistía como si estuviera vivo, Rarity aplico demasiada fuerza por la desesperación y a pesar de no lograr cerrar el libro logro hacer que la mesa se desequilibrara y callera junto con ella y el libro.

En este punto Rarity ya básicamente estaba inmovilizada por la terrible magia que se estaba apoderando de ella, a su mente llegaron miles de pensamientos, ¿acaso ese sería su fin? ¿Ese poder la mataría o se apoderaría de ella? ¿Había tomado la decisión incorrecta? En todo caso si el libro la mataba eso ya no importaría, pero que pasaría con Sweetie.

Pensando en todo esto lo único que pudo hacer Rarity fue cerrar los ojos y morderse el labio, mientras dejaba salir las lágrimas, el dolor llego a tal punto que el cuerpo de Rarity se comenzó a adormecer hasta que la unicornio perdió el conocimiento y el libro unos momentos después se detuvo cerrándose de golpe.

Sea lo que sea que haya pasado ahora parte de la magia del libro se encontraba dentro de Rarity y en este punto ya no había marcha atrás para la unicornio que se encontraba inconsciente en el frio suelo de su alcoba.