¡Cómo dan órdenes esas criaturas y le hacen a uno repetir las lecciones!
Me atrevo a decir que no has tenido mucha práctica dijo la Reina.
Vaya, si a veces he creído hasta seis cosas increíbles antes del desayuno.
-¿Que más tuviste que aprender? -Bueno, pues habrá Misterio...Misterio, antiguo y moderno, submarinografía...y también aprendimos a arrastrar las palabras,a estirar las piernas y a desmayarnos en espiral. Llenar después los vasos de tinta y de azahar o de cualquier otra cosa, grata de tomar.
Bueno, nunca lo oí decir antes...pero me suena a un excepcional disparate.
De nada servirá que bajen la cabeza, diciendo... Ven, cariño... ; si a mí me gusta esa persona,iré, y si no, me quedaré aquí...
Vaya, si yo no diría nada aunque me cayera de encima de la casa. ... Solo que sería mejor que no te acercaras mucho, generalmente, cuando me excito de veras; ataco todo lo que veo.
¡Ay, ay, ay, que raras son hoy todas las cosas! y ayer todas fueron nada más que lo habitual.
Al principio le intrigó muchísimo, pero después de observar un par de minutos se dio cuenta de que era una sonrisa.
Parecía de buen talante, pensó ella; pero aun así, tenía garras muy largas y muchísimos dientes, de modo que sintió que habría que tratarlo con respeto.
-No importa, claro, quise decir -dijo apresuradamente el Rey, y siguió diciendo para si en voz baja: ...importa... no importa... importa... no importa...-como si probara que palabra le sonaba mejor.
-Así que, para la próxima clase quiero que todos hayan leído El anticristo de Nietzsche- dijo sonriendo y agregó entre risas- nada de Jesucristo Superestrella- y la clase entera rió.
-Bueno chicos nos vemos el viernes- yo me apresuré a salir lo más que pude, en ese momento lo último que quería era topármelo de frente, así que tomé mis cosas y cuando me dirigía a la puerta, oí su voz detrás de mí –Impresionante participación, se ve claramente que disfrutas de Nietzsche, ¿Cuál es tu nombre?- Me detuve en seco, él estaba aún detrás de mí, respiré profundo, me di la vuelta y respondí tratando inútilmente de no sonrojarme- Serena Tsukino, me da gusto oír su opinión profesor, su clase es muy interesante y como usted mismo lo dijo, me gusta mucho Nietzsche- sonreí.
-Bueno Serena- dijo poniendo una mano en mi hombro- me agrada que te guste, cuando uno es nuevo en una institución, nunca sabe al principio como va. Nos vemos en la próxima clase, y pueden llamarme Darien, no soy tan viejo como parezco, o por lo menos no me siento tan viejo aún- Dijo sonriendo y adelantándose caminando con una levantada haciendo un gesto de despedida. Para cuando reaccioné y levanté la mano, él ya iba muy lejos, me detuve al lado del barandal de la escalera y me recargué en él con la mente fija en el ligero caminar del profesor Chiba. No sé cuánto tiempo después, me di cuenta de que Lita, Ami y Rei me estaban diciendo quien sabe qué, entonces agité la cabeza y regresé dolorosamente al mundo real. Definitivamente en ese momento ver el caminar de Chiba me agradaba mucho más.
-¿Qué dicen?- pregunté arrugando la cara
-Uyyyyyyyyyyyyyy Sere, mira nada más- dijo Lita con voz de interesante y de misterio
-Shhhh, ¡Lita!- dije con gesto de enfado – vamos por un café y charlamos-
- ¡Ah! Y además quiere privacidad para hablar, esto se pone bueno- dijo Lita y las demás rieron, ante lo cual yo rolé los ojos – Está bien, vamos al café- dijeron todas
Ya en el café, buscamos la mesa de siempre y ordenamos.
-Para mí un capuchino- dijo sonriendo Lita
-Yo quiero un expreso cortado- dijo Rei
-Un moka caliente por favor- Ami siempre pide moka
-Yo… un café con leche caliente- dije finalmente
Enseguida encendí un cigarro y respiré sonoramente mirando hacia los lados, las chicas comentaban cosas del día y de la clase, hasta que Rei preguntó - ¿Qué fue todo lo que pasó en clase Serena?- cuando yo iba a responder Lita, estiró una mano al centro de la mesa en señal de que iba a hablar, se aclaró la garganta y dijo altivamente como si estuviera dando una conferencia e imitando el acento del profesor – Lo que paso mi queridísima señora, es que Serenita aquí presente- y volteó para verme y hacerme un gesto de sonrisa exagerada- ya había puesto sus lindos ojitos en el nuevo profesor, antes de saber que lo era, y ahora está en Shock- concluyó como si hubiera acabado de revelar una importante teoría científica.
-Ósea que, ¿ese era el tipo que me mencionaste el otro día cuando llegaste a la casa?- preguntó Ami sorprendida
-Sí, ese era- respondí bajando la cabeza con pesar.
-¡Sere y el profe! ¡Sere y el profe! ¡Sere y el profe!- empezó a gritar Rei y pronto todas se unieron, yo solo baje más la cabeza mientras les gritaba que se callaran y de repente todas comenzaron a cantar el coro de una canción que yo ya había escuchado alguna vez, y que no me hizo nada feliz -¡ Quiero ser la consentida de mi profesooor!-
- ¡A ver!- grité de repente-¿Acaso no les pareció que el profesor es guapo?
-Pues sí, eso no se puede negar- respondió Ami
-¡Entonces ya!, déjenme en paz, eso sólo eso, un tipo guapo, que me ha llamado la atención- dije intentando creerme mis propias palabras, a lo que Lita apuntó mordazmente
- Sí, claro Serena, es sólo un tipo más, y por eso se te caía la baba cuando lo viste en el café-
-De cualquier modo, por muy guapo que sea y por mucho que se me caiga la baba, es mi profesor y nada va a pasar, y les agradecería mucho que se ahorran cualquier comentario al respecto en la universidad- respondí algo alterada, y nuevamente más para mí que para ellas.
-Bueno, bueno ya no te enojes… mínimo ya empezaste por admitir que te gusta, ese es el primer paso para no quedar más loca, vivir en negación no es bueno…. No te preocupes Sere, trataremos de no molestarte….tanto- dijo Rei y todas rieron. Al principio, yo seguía cruzada de brazos y enfadada, pero no me duró mucho y acabé por reír también
-Ya, ya…pobre Serena, déjenla en paz… ¿No ven que no es fácil estar enamorada de un profesor? Además ¿Qué no ven que necesita concentración para cumplir todos sus deberes para con Darien?... perdón, quise decir Nietzsche- agregó Ami sarcástica y a la vez no.
-A ver impuntuales, ya es hora de irnos, tenemos clase con Andrew, espero que sean capaces de cambiar de tema y no ponerme más en evidencia- dije nerviosa mirando el reloj e intentando distraerlas del tema.
-¡Andrew!- dijo lita con los ojos en el cielo- sí vámonos a clase…
-¡Ahhh! ¡Eso si que no! ¿Lo ven? ¿Por qué a ella no le dicen nada?- pregunté indignada
- ¿A Lita?... pues porque no es en serio, es como todos de los que se enamora porque se parecen a alguno que le rompió el corazón- dijo Ami sin separar la vista de su agenda- ¡Toribio!- agregó de la nada.
- ¿Toribio?- preguntamos las demás
-Sí, Toribio… es como un toro… semental… de la mitología germánica… pero… no es tan obvio- dijo Ami entrecortadamente intentando hilar sus ideas
-Ahhh, ahora mí Darien es un semental ¿No?- dije indignada
-¿Tu Darien?- dijeron todas
-…..mm….- no supe que responder, pero mínimo empecé a tomar las cosas con mejor humor
-Yo apoyo lo del apodo- dijo Rei, y yo comencé a caminar y las dejé un poco atrás sumidas en sus bromas, pronto se dieron cuenta de que me había adelantado y me alcanzaron, cuando llegamos a la universidad entramos a la clase de Andrew.
Una hora después estábamos saliendo del aula y nos reunimos todas afuera a fumar un cigarro, esta vez Mina ya estaba con nosotras, para lo que Lita, muy "agradablemente" dijo- ¡Mina!, te tenemos chisme nuevo, ¿A que no sabes que se le ocurrió hacer a Serena?- pero la respuesta tuvo que esperar porque en eso momento salió Andrew sonriente del salón y se nos acercó.
-¡Hey chicas! ¿Qué tal lo pasaron en vacaciones? ¿Alguien me da un cigarro?- dijo
-Hola Andrew-respondimos todas, y Lita le extendió un cigarro
-¿Qué tal la clase, les va gustando?- preguntó Andrew
-Pues sí, pero ya sabes que el profesor es medio malo- dije yo en broma
-Ya, me imagino, si yo tampoco lo soporto- respondió Andrew sonriendo y todas reímos
Andrew es profesor nuestro desde el principio de la carrera, es muy joven y se lleva muy bien con la mayoría de los alumnos, es muy accesible y llega a hacer las veces de consejero psicológico.
-Oye Andrew- dijo Ami- Ya va a ser tu cumpleaños, tenemos que celebrarlo en grande.
-Tienes toda la razón Ami, yo creo que el viernes o el sábado iremos por unas cervezas, les diré a los demás también. Ya les aviso en la semana que día y en donde. Bueno chicas que tengan buen día, nos vemos en clase.
-Adiós Andrew- dijimos todas, Andrew ya se iba y de repente dio la vuelta y nos preguntó
-Chicas, olvidé preguntarles, ¿Cómo les ha parecido el nuevo profesor?- preguntó. En ese momento yo me sonrojé y bajé la cara y las demás me miraron conteniendo la risa.
-Muy bien- dijo Ami- Parece muy apto para la materia- e hizo énfasis en apto- Serena lo está disfrutando particularmente- agregó con tono intelectual, yo no lo podía creer, cuando corrigió velozmente- por lo de su obsesión con Nietzsche, ya sabes-
-Me da mucho gusto- sonrió Andrew- Es amigo mío, lo conocí en Alemania haciendo el Doctorado, trátenlo bien chicas, es nuevo y está nervioso.
-Oh, por eso no te preocupes, ya nos encargaremos de que esté bien- dijo Rei mirándome de reojo-
-Bueno chicas, me voy, pórtense bien- y dijo adiós con la mano
-Y contigo me portaba mejor- dijo Lita en voz baja y con tono lascivo, ante lo cual todas bajamos la cabeza con vergüenza, pero sonriendo.
-Bueno, después de estos comentarios tan pertinentes, me voy- dije
-¿A dónde vas? ¿A perseguir a Darien?- preguntó Rei
-¡Shhhh! Ya te dije que no lo mencionaras, y no, no voy a ir a perseguir a TORIBIO, voy a leer para terminar mí proyecto de tesis- aclaré con tono académico
-Ok, ok, dice que no lo mencionemos pero no niega que la trae tonta…, ven Mina vamos a comer y por ahí te cuento de que va todo esto- dijo Ami agitando la mano para decir adiós.
-Adiós chicas- dije
-Adiós Sere, suerte- dijeron las demás
-Bueno chicas, yo me voy a armar de valor para pensar que voy a hacer con Jedite- dijo Lita con pesar.
-¿Te vas a ir armar de valor para pensar?-preguntó Mina- si te vas a armar de valor, ve de una vez y termina con él.
-Ven Lita, te urge un lavado de cerebro tipo Rei- dijo Rei pasándole el brazo a Lita por los hombros y despidiéndose de las demás.
Me fui caminando a mi casa, en el camino perdí las ganas de leer. El nuevo plan era comer, ver un poco de televisión y luego leer hasta tarde. Cuando llegué a mi casa, comí, vi la televisión, pero la lectura nunca llegó y fue reemplazada por mis autolamentaciónes al respecto de mi suerte. Es que en verdad esto era lo último que me faltaba, seguía tumbada en el sofá frente al televisor cambiando los canales aleatoriamente y pensando en la sonrisa de Chiba. Tenía que idear un plan para sacármelo de cabeza o mínimo para no parecer idiota observándolo como perdida en sus clases. En ese momento oí la puerta, Ami había llegado.
-¡Hey! ¿Y esa cara? ¿Por qué no estás leyendo?- preguntó Ami
-Por Chiba- respondí secamente
-¿Por Darien?-preguntó Ami acercándose comprensiva
- Es que no es Darien, es el profesor Chiba, no es solo Darien, es un profesor- respondí con la mirada pérdida en la televisión
-No pensé que te tuviera pensando tanto- confesó Ami
-No es que me tenga pensando tanto, es que no puedo seguir así y verlo en clase con cara de boba, sólo tengo que esperar que el impacto se me pase un poco, y será un guapo más de la vida que anda por ahí- dije sonriendo esperanzada
-Bien, me gusta esa actitud- dijo Ami sonriendo también - ¿Quieres cenar algo? Hoy cocino yo-
-Bueeeeno… ¿Qué tal Hot Cakes?- pedí con cara de niño maltratado
-Está bien perrito degollado- dijo Ami suspirando, al tiempo que se ponía de pie e iba a la cocina.
Después de cenar fui a la cama, y me quedé dormida pensando en lo maravilloso que se vería Chiba en ella y sin ropa.
Por la mañana decidí que ya que no había hecho nada de trabajo ayer, hoy me dedicaría a leer, me levanté a las 9, me di un baño , desayuné algo y salí hacia el café de siempre para intentar leer, ya que en casa no haría nada. Ami y las demás que sí tenían clase, me alcanzarían allí después.
Llegué al café, pedí mi habitual café con leche caliente y me instalé en una mesa, saqué mi computadora y una pila de libros tan grande que no me veía detrás de ella. Estuve mucho tiempo leyendo, de repente me distraía con la gente que entraba y salía del lugar, y en una de esas distracciones, levanté la cara y ahí estaba él, al principio no me caí en la cuenta de quién era, sólo pensé que era muy guapo, pero conforme se acercaba lo reconocí, me miró y me sonrió. Yo no pude evitar regresarle la sonrisa. Se acercó hasta donde yo estaba.
-¿Puedo?- preguntó señalando la silla
-P..por supuesto- respondí yo intentando no tartamudear
- ¿Qué tal Serena? ¿Por qué esa cara?- preguntó sonriendo nuevamente
Me quedé pensando antes de responder, bajé la vista y vi mis libros, me zafé de su efecto hipnótico y pude pensar en la respuesta, mínimo era una pregunta clara y no tenía que pensar en algún tema de conversación, que seguramente hubiera sido un fiasco.
-Pues, es por mí tesis, me tiene con la cabeza hecha un lío- respondí negando con la cabeza
-¡Ah! Ya veo, tema serio- dijo con gesto de reflexión -¿De qué se trata?- agregó recargando su codo en la mesa en gesto de ponerme atención.
-Es alguna cuestión sobre Nietzsche y la censura religiosa del cuerpo, pero no encuentro como ligarlos, en verdad estoy desesperada y preocupada- dije bajando la cabeza
-Ok, interesante tema, ¿Ya tienes asesor?-preguntó dándole un trago a su bebida
-Sí, es la profesora Setsuna Meiou, pero lo es más por la cuestión del cuerpo, no tanto por lo otro, es por eso que estoy un poco perdida- dije
-No te preocupes, eso se resuelve fácil, pasa mañana por mi oficina y me cuentas bien, tal vez pueda darte alguna idea- dijo mientas tomaba uno de mis libros inspeccionándolo
Me quedé en Shock, ¿Ir a su oficina? ¿Él y yo SOLOS, en su oficina?... Como pude respondí-Sí, sí…c..claro, muchas gracias-
-¿Lees en alemán?- preguntó viendo uno de mis libros en alemán
-Sí- respondí sonriendo- viví tres años allí
-¿Enserio?-preguntó sonriendo- ¿Por qué? ¿Dónde?
Me sonrojé y dije- Pues es que el instituto lo hice en una escuela alemana en Osaka, y me fui de intercambio, en principio era un año, pero acabé quedándome tres porque me gustó mucho- y agregué- Vivía en Hamburgo
-¡Oh! Muy bien- dijo asintiendo – Yo soy de una ciudad pequeña muy cerca de allí, pero hice la universidad en Hamburgo- mencionó sonriendo y después agregó- Bueno, el hecho de que conozcas el idioma, facilita el trabajo con Nietzsche.
-Sí, eso es cierto, muchas gracias- dije sonriendo- y ¿Usted qué hace por aquí?
-Yo vine a esperar a un amigo, y no me llames de usted, me llamo Darien- cuando dijo esto se acercó un poco más a mí, yo me sonrojé nuevamente y creo que él lo notó porque emitió una pequeña risa- ah, mira ahí está mi amigo- dijo levantando el brazo para hacerle señas, yo volteé y vi a Andrew, quien se acercó a la mesa.
-¡Hey! ¿Qué tal por aquí?- dijo Andrew saludando
-Nada-dijo Darien- te estaba esperando y me topé con Serena- dijo y Andrew me puso la mano en la cabeza y me revolvió el cabello- Serenita, Serenita… -dijo Andrew riendo- ¿Vamos Darien?-
-Sí- respondió Darien- Hasta mañana Serena- y dicho esto me guiñó un ojo, y yo muy, muy, muy roja me despedí con la mano
-Adiós Sere- dijo Andrew revolviendo mi cabello nuevamente- nos vemos en la Semana-
-Adiós Andrew, cuando tenga algún evento elegante al cual asistir, recurriré a tus técnicas de peinado- con lo cual todos reímos, y los dos se fueron caminando al otro lado del café, quedando ocultos por una columna.
En ese momento lo único que pude hacer, fue recargar mi frente en la mesa, no se me ocurrió otra cosa. Y así me quede en blanco, en un mundo blanco donde sólo existía la sonrisa de Darien.
-¿Ya llegó la desesperanza eh Sere?- oí la voz de Mina
-¿Es alguna técnica nueva para estudiar? ¿La mesa te pasa sus conocimientos por osmosis?- preguntó Ami- Porque si es así debes pasarme el tip.
-murmuré
-Serena, levanta la cabeza, no se te entiende nada- dijo Rei en tono autoritario de mamá, yo medio levanté la cabeza y dije- Darien quiere que pase mañana a su oficina ¿Por qué me hace esto el mundo?-
-¡¿Qué?-dijeron todas gritando
-¡!, cállense, está ahí atrás de la columna- dije señalando y todas se sentaron rápidamente
-¡A ver, explica! ¿Es algún tipo de propuesta indecorosa, o algo?- preguntó Lita emocionada.
Para este momento todas estábamos sentadas en una mesa redonda y ellas estaban reclinadas casi por completo para escuchar
-¡No!, por favor, ¡Cordura!- dije apretando los dientes- Me lo topé, me preguntó lo que hacía, le conté de mi problema con la tesis y se ofreció a ayudar con la parte de Nietzsche.
-¡Oh!- dijo Mina decepcionada- entonces no hubo pérdida de ropa…
Yo rolé los ojos y de repente me sonrojé y dije ilusionada- Antes de irse me guiñó el ojo-
Y todas sonrieron y comenzaron a hacer bromas.
-¿Chicas? – dije preocupada y con miedo- Esto es serio, ¿Qué voy a hacer mañana?-
-Primero que nada tienes que lucir despampanante, elegante, con gracia y sobre todo ¡UNA FALDA MUY CORTA!- dijo Mina
-Pero también muy sexy, enseñando el pecho- dijo Lita
-Y sobre todo, muy sobria y seria, es decir, vas a hablar sobre tu tesis-dijo Ami muy seria
-¡Ya!, bola de arpías-dijo Rei- Nada de eso Sere, tu sólo ve guapa y punto, arréglate lo que te sea cómodo y ya-
La idea de Rei fue la menos mala de esa tarde, que transcurrió completa entre planes y consejos para mañana. La verdad es que por mucho que me ilusionara la idea, el era, a fin de cuentas mi profesor y no iba a pasar nada (por mucho que yo quisiera). De cualquier manera esa noche no pude dormir sino hasta muy tarde, y el tiempo transcurría lento, mientras yo contaba los minutos para ir a verlo.
Hola a todos desde el lejano Asgard!
Primero que nada quiero agradecerles a todos los que han pasado y leído mi fic. Estoy muy emocionada por todos los reviews que me llegaron, tanto que no pensaba actualizar tan pronto, pero me comieron las ansias y aquí estoy!
Espero que este capítulo les guste igual que el anterior y que me sigan leyendo.
Este capítulo se lo dedico a Aiven Chiva por haberme acompañado en el inicio de mi vida en los fanfics y a Romi, mi mejor amiga, que está también muy emocionada y aportando al fic.
Hasta el próximo capítulo, muchos saludos.
