Contrastes amarillos.
Desde el fondo de sus pensamientos quería creer que las capas de luces amarillas que veía eran consecuencia de su nula resistencia física, porque nunca había corrido con tanta desesperación por las calles de Odaiba. Pero el sudor frío que recorría su columna lo arrinconaba en las paredes de su abismo, obligándolo a enfrentar la verdad que no era más que se estaba desmayando.
Tal vez un último sector de su mente o quizá la dulce voz de Mimi fue lo que le dio el empujón para poder llegar a su departamento y abrir la puerta, pero no fue suficiente para pensar en dar una excusa a su madre por su alborotada entrada.
Sin embargo, sólo lo recibió el silencio y una pequeña nota en la entrada, en la que decía que su madre fue a realizar algún trámite desconocido. Esta vez, sentía como la suerte le daba un espaldarazo y casi sin detenerse, llenó un vaso de agua que dejó en su escritorio y se desplomó en su cama. Ya no veía amarillo pero sí unas nubes imaginarias de color negro que tapaban su visión mientras una sensación de impedimento se apoderaba de cada centímetro de su cuerpo, cubierto completamente por una capa de sudor gélido. No lo intentó, sabía que no era capaz ni de mover un dedo. Nunca había destacado por un buen estado físico pero… ¿desde cuándo se había vuelto tan débil?
Se lo preguntaba a pesar de que no quería decir la respuesta.
No era necesariamente por llevar desvelándose de vez en vez, ni la falta de ejercicio. Mucho menos mala alimentación. Debería buscar en un diccionario la palabra precisa, pero dentro de las que rondaban su mente con frecuencia se encontraban "frustración", "estrés", "culpa", "rabia", "impotencia".
Porque ya habían pasado casi dos años y aún no había podido siquiera comunicarse con sus amigos digitales, para qué hablar de abrir la puerta. Desde el principio el tema había estado en su mente, pero el tiempo cada vez se hacía más insostenible y la falta de respuestas lo estaba fatigando silenciosamente más de lo que él mismo hubiera podido imaginar. Pero era llevable mientras se le ignorara, incluso obviando los sueños con Tentomon. Además, veía constantemente a sus compañeros de aventuras, tenía respuestas medianamente ensayadas para poder salir del paso de alguna eventual pregunta dolorosa. Sin embargo, un llamado de Mimi en la tarde estaba fuera de cualquiera de sus previsiones y el tono de su voz culminó la sorpresa que lo acabó de desarmar.
¡Mimi!
Quizás su intuición no era tan mala y algo estaba pasando con sus amigos en el mundo digital.
— ¿Izzy? —Sus ojos ajustaron su visión— ¿Te ha pasado algo? Te ves pálido…
Quería gritarle por su demora de una hora y media, pero el Koushiro que veía ante la pantalla no era quien recordaba. Si no fuera por su cabello, pensaría que estaba viendo a los Locos Addams. Todo a su alrededor era en blanco y negro, completamente apagado y en especial sus ojos, que parecían no tener vida.
Koushiro miraba algún punto fijo de la pantalla mientras la preocupación de Mimi hacía eco en su sien. Se supone que tenían que hablar de Palmon, de Tentomon o lo que fuera que los tenía preocupados pero su mente se negaba a procesar y él no forzaba la operación.
—No hay forma —su voz gutural alertó a su interlocutora. No he conseguido nada… Yo… No puedo ayudarte.
¿Podría ser que fuera Koushiro el más frágil de todos los elegidos? Fue el primer pensamiento que surcó por la mente de Mimi. Se sintió la persona más egoísta del mundo porque salvo Koushiro, todos tomaron el repentino cierre de la puerta al digimundo como algo natural, un déjà vu. Y si bien los meses se iban haciendo más largos, no tomaron mayor importancia, dando por hecho que se volverían a reunir más temprano que tarde. Nunca llegó a pensar que aquello fuera una intoxicación crónica para Koushiro.
Y por un momento deseó que la puerta del digimundo estuviera abierta para darle un abrazo a esa alma en pena. Era cierto que no hablaban mucho, pero el hecho de que él nunca rechazara sus mensajes ayudó a mantener el contacto. Algo superficial pero un gesto sincero de su parte hacia ella. A Koushiro había que descifrarlo por sus detalles.
—Está bien, Izzy… —hablaba pausadamente para ganar tiempo—. Puede que haya algo mayor detrás de esto. No es tu culpa.
Pero para quienes creen que tienen el poder de direccionar las cosas, aquellas palabras pueden significar un duro golpe. Dentro de la lógica, para Koushiro no existían imposibles. Por eso no podía tolerar su frustración pero Mimi entendía las cosas de otra manera.
—Estoy segura que Palmon y también Tentomon sabrán arreglárselas si están en problemas.
Trataba de sonar convincente aunque sus ojos se llenaran de lágrimas. Aquel presentimiento era demasiado negro como para omitir su existencia.
—No me perdonaría si algo pasara…
— ¡IZZY! ¡No eres el único en esto, no tienes que cargar con toda la culpa! Te dejamos solo con la puerta, al menos déjame ayudarte ahora.
Le estaban diciendo que no debía cargar con toda la responsabilidad, pero no entendía por qué aquellas palabras flotaban huidizas en su corazón. Para él ser responsable era una constante, una rutina que no le aburría y que gustoso aceptaba. Por sus padres, por sus amigos… ¿Y por sí mismo?
—Perdón por no poder ayudar. Sólo necesito dormir y…
—Querido… ¿Me estás escuchando?
Su voz, tan dulce y femenina a pesar del parlante, sonaba realmente fina y asesina. Estaba más molesta de lo que su apariencia mostraba.
— ¡Me has estado ignorando todo este tiempo! —Koushiro sólo miraba la pantalla un poco alerta mareado por el sopor de su situación.
—Hidrátate, toma agua y no trasnoches. Te llamaré para saber cómo estás.
Le sonrió con melancolía y cerró el laptop. Aquello debía de ser suficiente y probablemente, más significativo que las torpes palabras que podría darle a Mimi.
Tomó el vaso de agua que había traído con anterioridad y se recostó en su cama con la almohada sobre su cara. Seguía sudando, pero estaba vez su cuerpo emitía un poco calor. Durmió hasta el día siguiente.
Estaba completamente roto. Si quería volver a abrir la puerta, tendría que repararse a sí mismo primero.
~ o ~
Hola! Gracias por llegar hasta aquí ! En los capítulos siguientes iré explicando más detalles de lo que pasó anteriormente. Gracias a Japi y a . por sus reviews, nos veremos en el próximo capítulo. Cualquier crítica o comentario siempre es bienvenido.
