¡Holaa! Primero que nada quiero disculparme por la demora, los estudios me adsorbieron dejándome sin tiempo libre jejeje eso y que me cuesta mucho escribir los capítulo ya que mi familia no sabe lo que hago en mis tiempos libres….xD háganse una idea e.e
En fin, tengo que admitir que pensé que me quedaría más corto pero creo que me equivoque.
Ya que, agradezco a los reviews, pensé que la historia podía ser una locura jaja y por eso me alegra que haya personas que les agrade.
LOS PERSONAJES ASÍ COMO EL ANIME PERTENECEN A KUBO SENSEI
Advertencia: AU, posible OoC.
¡Disfrunten!
Eran cerca de las nueve y media de la noche, las calles estaban un poco desoladas y casi no había rastro de gente deambulando por ahí, todo parecía estar tranquilo. Excepto en un bar llamado "Las Noches", era todo un caos ahí, música a todo volumen, borrachos chocando con la gente que se encontraba, ya que, de haber tomado más de cinco cervezas, estos tambaleaban cada vez que intentaban dar un paso mientras balbuceaban cosas sin sentido. Mientras que en otras partes del bar no faltaban aquellos borrachos que tenían unas intenciones no muy favorables para las chicas, haciendo así que estas se alejaran de ellos, algunas molestas por los piropos o comentarios sobrepasados de ellos, claro que esa reacción las tenían las chicas que ya tenía más estadía en el lugar o al estilo de vida extrovertido. Mientras que las chicas más inocentes huían despavoridas y aterradas por el solo pensamiento de que uno de ellos fuese a usar la fuerza o lo usual…fuera un violador.
En una mesa alejado de la pista de baile donde se notaba en esta que el ambiente estaba más que subido de temperatura por la cercanía de las parejas al bailar, se encontraban unos chicos que no parecían llegar a los treinta.
Un pelirrojo se encontraba regañando a un pelinegro quien tenía un tatuaje en una de sus mejillas, donde se podía observar el número "69". El pelinegro obviamente estaba más que borracho, era de esperarse ya que era unos de los que terminaban sumamente borracho, pero no a tal grado como para estar en el suelo como cierto pelirrojo que tenía en frente y cierta rubia que estaba sentada en una mesa con sus amigos a unos pocos metros de donde se encontraban ellos.
-Hisagi, ¿Cuantas veces te he dicho que no intentes conquistar a las chicas cuando estemos en el bar? –Inquirió cansado su amigo pelirrojo pues siempre que iban al bar, Hisagi siempre termina intentando conquistar a una que otra chica, claro que esto era más a menudo cuando terminaba demasiado borracho.
-Pero…hip…. ¿Qué tiene…hip…esho de malo…hip? Eh? Hip –el pelinegro trato de mirarlo pero los efectos del alcohol hacían que su vista fuera errática y no pudiese mirar a un punto fijo- además…-añadió poniéndole una mano en el hombro- no quiero hip quedarme hip solooo hip…. ¿Entien-hip-des? O moriré virgen….-el chico soltó una risa por lo último.
Renji estaba intentando alejar sus fosas nasales de él lo más rápido posible ya que el olor a alcohol que desprendía el pelinegro era insoportable. ¿Así olía él cada vez que iban a beber y terminaba medio muerto en el suelo? Si era así iba a disminuir la cantidad de esa bebida que le gustaba tanto, eso y que no era bueno para su hígado, su salud.
-Ya lo sé, pero te lo digo por tu bien. ¿Recuerdas a aquella chica rubia? ¿De piel morena? –insistió mirándolo mientras que su amigo solo se limitaba a verlo pensativo y desconcertado, en pocas palabras, lo miraba con una cara de idiota ya que al parecer no se acordaba de aquella chica o lo que paso esa vez, tan bebido estaba que esto ya empezaba a afectarle a su cerebro. Su compañero suspiro resignado al verlo- Intentaste conquistarla –comenzó a narrar haciendo recordar a su amigo y así, evitarse de una vez por todas lo inevitable- fuiste tan imbécil que intentaste otro tipo de "Táctica" –explicó mientras hacia las comillas con sus dedos- lo que no sabías es que ella era experta en defensa personal –entre-cerro los ojos mientras una gota al estilo anime escurría de su cuello, pues el solo recordar la ocasión hacia que sintiera pena y vergüenza de su amigo, sonaba cruel pero…. ¡Dios! ¡Estaba hablando de Hisagi por favor! –No quiero volver a visitarte en el hospital –se sinceró- eso y que no quiero pagar ya que la última vez estabas tan estúpidamente emborrachado que yo tuve que hacerlo ya que "Olvidaste la billetera en el bar" –dijo lo último con molestia y un tono de voz infantil mientras se sobaba las sienes- ¿Entiendes? Ahora vuelve a la mesa o yo te regreso a la casa a patadas –lo amenazó apuntando con su dedo índice a la mesa donde se encontraban los demás.
Hisagi agacho la cabeza en señal de derrota mientras daba media vuelta y caminar tambaleándose a cada paso por culpa del alcohol hasta la mesa. Una vez ahí se dejó caer en el asiento mientras bufaba de manera infantil, perecía un niño.
-¡Jajajaja! ¡Hip! ¡Jajaja! ¡Hip! ¡Jajaja! –un chico rubio con un fleco que le cubría uno de sus ojos estaba casi al borde del llanto de tanto reírse por un comentario de su amiga. Golpeaba la mesa una y otra vez ya que no aguantaba el dolor que comenzaba a sentir en su estómago, por instinto poso una mano en su abdomen pensando como si eso clamaría el dolor.
-Kira cálmate….-una chica rubia y de exuberante delantera que hacía que cualquier hombre se postrara a sus pies pidiendo más que una cita, con un pequeño lunar en su labio inferior, miraba a su compañero como si estuviese viendo la cosa más extraña mientras que una gota escurría por su sien- sólo dije que me gustaba el budín, no entiendo porque te ríes así –explico confundida mirando a su amigo quien ya se le podía notar en sus ojos los cuales estaban cerrados con fuerza por la risa, que empezaba a asomarse unas cuantas lágrimas. Si seguía así terminaría haciéndose daño, pensaba Rangiku atemorizada por la simple razón de que este reía con la misma fuerza y no se disponía a parar.
-¡Jajaja! ¡Budín! ¡Hip! ¡Budín! ¡Jajajaja! ¡Hip! –decía el chico mientras la apuntaba con su dedo índice para luego golpear la mesa como lo estaba haciendo con anterioridad.
Los demás suspiraron como si no hubiese otra opción mientras miraban al pobre chico como si fuera lo más raro del mundo. Se quedaron en silencio por un lapso de tiempo efímero, hasta que un murmullo se empezó a escuchar entre los chicos. Desconcertados posaron su vista en el lugar de donde venía el sonido, Hisagi estaba cantando, o más bien balbuceando una canción.
-No puedes ser….-murmuro un peli-naranjo mientras movía la cabeza en negación. Lo demás solo miraban al pelinegro con los ojos entre-cerrados. ¿A qué grado de estupidez se era capaz de llegar en estado de borrachera? Se preguntaban los chicos quienes hasta el momento seguían conservando la cordura en ellos ya que eso era algo difícil de creer si se hablaba de Renji y Matsumoto.
-Ahora tengo que hip olvidar, ahora tengo hip que esca-hip-par….ehhh de tusss recuer-hip-doshhhsss y atrapar….
-Es "tratar" no "atrapar" idiota –lo corrigió Renji con molestia, al menos si iba a cantar que se pudiera la letra, demasiado tonto.
-Ehhh usted se hip casha…hip…ehh en donde hip iba…? Ahh! Ya sé hip –exclamó con una sonrisa- de ser feliz…ehhh…con otra….perra….hip….
-¿En qué momento la canción dice "perra"? –pregunto furioso el pelirrojo pues su paciencia estaba hasta el límite.
-Que no me trate hip como túuuuu hip, y que ehhhh hip me a-hip-me como túuuu hip la la la –el pelinegro ignoro olímpicamente a su compañero y siguió con su canto. La canción de Eddie Santiago era perfecta para esas ocasiones, eso y que era la única canción de la que se acordaba en eso momentos en que su cordura estaba por los cielos.
Siguió cantando, maltratando así a los tímpanos de sus compañeros, claro a todos excepto a un rubio quien se había quedado dormido en la mesa, ya que los esfuerzos que había hecho al reírse lo habían dejado exhausto haciéndolo desplomarse en la mesa de cansancio.
-Creo que la cerveza se cayó…-comento Matsumoto viendo un líquido muy cerca de Kira que más bien parecía que de él provenía aquella sustancia.
-Eh? –Rukia volteo la mirada hacia su amiga quien esta estaba a punto de tocar el líquido para comprobar si aquello se trataba de una bebida alcohólica. Rápidamente la pelinegra supo que no se trataba de ninguna bebida en especial alarmándose así.
-Rangiku eso no es….-pero fue demasiado tarde….ella ya lo había tocado.
-¿No es qué? –pregunto confundida arqueando un ceja por la actitud de su compañera. Está apunto al chico rubio quien se encontraba completamente dormido, al principio no entendió a lo que se refería, hasta que volteo la mirada hacia su compañero para luego mirarlo detenidamente. Ahí noto de dónde provenía aquel líquido haciendo saltar a la rubia mientras buscaba en la mesa algún pañuelo, servilleta o algo con que limpiarse. Busco erráticamente por la mesa hasta que lo encontró, una servilleta, no dudo y rápidamente la tomo mientras hacía una mueca de asco y repulsión.
-Eso te pasa por despistada….-sonrió levemente la pelinegra pues no iba a negar que verla en ese tipo de situaciones era de lo más divertido del mundo.
-¡Qué asco! –exclamo mientras se secaba frenéticamente la mano con la servilleta la cual parecía que ya iba a romperse por la fuerza que la chica estaba ejerciendo sobre ella al intentar quitarse lo mejor posible los rastros de aquel líquido que para ella era lo más desagradable.
-¿Cómo es posible que no hayas notado que era baba de él? –preguntó Rukia intentando no reírse mientras apuntaba de nuevo al aludido.
-¡No lo sé! ¡Es asqueroso! ¡Hay Dios! –decía la rubia con una mueca que demostraba asco mientras seguía frenéticamente eliminar todo rastro de la baba.
-Ya, ya, creo que ya es suficiente, no seas exagerada. Eres doctora, no debería tener asco –comento la pelinegra con los ojos entre-cerrados mientras que una gota le escurría en la sien por el comportamiento tan infantil de su amiga.
Matsumoto la miro y suspiro para luego dejar la servilleta la cual estaba más que deteriorada por los intentos exagerados de la rubia por quitar todo rastro de baba, en la mesa. Volvió a tomar asiento una vez pudo calmarse. Pasaros minutos y todo seguía en silencio entre ellos, claro no todo era tan silencioso ya que la música que de por si superaba los niveles de volumen exigidos era otra cosa.
Todos sabían muy bien que ese día era de lo más raro ya que, ¡Por amor a Kami! Ni Rangiku ni Renji estaban borrachos y eso era mucho decir ya que ellos eran los únicos que terminaban inconscientes en el suelo por los altos grados de alcohol en su sangre.
-Esto es raro….-comento la pelinegra haciendo que los demás voltearan a verla, claro no todos ya que como era bien sabido Kira se encontraba profundamente dormido entregándose a los brazos de Morfeo y bueno Hisagi parece haberle hecho compañía y apoyarlo ya que también se dejó entregar a los brazos de Morfeo.
-¿Qué cosa? –le pregunto el pelirrojo quien se encontraba a un lado de ella.
-Bueno es que tú no has tomado ningún trago de cerveza y ella –apunto a la rubia- no ha pasado del vaso de cerveza lo cual se me hace muy extraño ya que ustedes son los primeros en emborracharse –explicó la morena confundida y pensativa.
-Yo no he tomado porque desde que entre supe que estos dos –apunto a Hisagi y a Kira quienes parecían estar soñando cosas para mayores de edad, ya que estaban sonrojados (aparte de lo borracho) eso y que tenían una sonrisa de idiota, era tan sencillo saberlo, a simple vista se podía notar, hasta se podía decir que tenían un cartel con la palabra "Pervertido" en sus frentes- se emborracharían hasta quedar como lo están ahora y al estar así no pudieran conducir hasta sus casas –termino de explicar el pelirrojo.
Rukia no insistió más pues era una respuesta favorable, pero la pregunta del millón era ¿Y Rangiku? Ella por ni ningún motivo dejaba de embriagarse, algo raro ya que si no lo hacía era por algo muy importante o algo por el estilo.
-¿Cuál es tú excusa? –miro a la rubia quien al parecer titubeaba en hablar o no, se miraba un poco nerviosa y abochornada, algo que desconcertó a Rukia ya que como sabía, su amiga no se comportaba de esa manera. Simplemente algo no andaba bien….
-No me siento bien….-sonrió nerviosamente mientras sonreía de igual manera, no parecía estar diciendo la verdad pero al parecer Rukia no lo noto ya que en el momento que dijo que no se sentía bien, comenzó a embargarla la preocupación haciendo que no cayera en cuenta de que esa no era la verdad del todo sobre lo que le sucedía a su amiga.
-Te dije que si no te sentía bien no vinieras –la regaño mientras que esta solo hacia un puchero en respuesta ya que no le gustaba que le dijeran que hacer, ya estaba lo bastante grandecita para hacer lo que se le diese la gana ¿No? Pero luego recordaba que en parte era cierto y al ver la preocupación de su amiga hacia olvidarse de aquello- ¿Por qué insististe? –la pelinegra la miraba curiosa y a la vez preocupada por la salud de su compañera de trabajo y por supuesto, su mejor amiga, aunque a veces podía ser una dolor de cabeza….
-Quería venir eso es todo –respondió tajante Matsumoto. No quería preocupar más a su amiga, no le gustaba hacerla sentir de esa manera- no te preocupes, estoy bien. Ni que me fuera a morir –bromeo con una sonrisa socarrona. Y ahí estaba, la Rangiku de siempre.
Rukia dudo un poco pero al final decidió dejar en el olvido el tema. Los minutos pasaron y cada vez la pelinegra estaba más que aburrida, volteo a ver a un lado suyo al ver a un chico de ojos color ámbar y cabellera extravagante y por su expresión supo que no era la única que se estaba aburriendo en ese lugar. Luego se recostó en la mesa usando sus brazos como almohada, intento concentrarse en la música, tal vez así lograba matar tiempo.
Era un mix bastante peculiar, no le llamaba mucho la música Pop, no tenía nada contra el género, simplemente prefería la electrónica y el rock, sí, el rock….
Pero a pesar de que es un género que no le llamaba mucho la atención, ese tipo de mezcla entre otras músicas le gustó, le fascinó la forma en que usaron estrofas de otras canciones para hacer un mix tan peculiar como ese, normalmente los mix de las música pasaban de una canción a otras, pero este era distinto, mantenía el ritmo de otras canciones, algo que le agrado.
Cuando el mix musical llego a más del minuto pudo reconocer algunas canciones como "Fancy" de "Iggy Azalea", "Talk Dirty" de "Jason Derulo", también reconoció la voz de otro cantante, no sabía cómo se llamaba la canción pero sabía de ante mano que artista se trataba de "Bruno Mars", más adelante pudo reconocer más canciones como "#Selfie" de "The Chainsmokers" , "Blame" de "Calvin Harris" junto con "John Newman". Pasaron los minutos y el mix termino, y en todo momento se había dedicado a escucharla.
Ahora se arrepentía en no haberle dado una oportunidad al Pop y así ver que en realidad le gustaba. Pero ahora ya ni quería seguir escuchando la música de ahí ya que el maldito enfermo que estaba a cargo de la música había puesto su género musical más odiado….Reggeton. A veces se preguntaba que tenía la gente en la cabeza al crear ese tipo de música, es decir, era muy sexosa, al menos si iban hablar de eso que tuvieran un poco de tacto para pasarlo desapercibido y no ser tan directos, por favor, esa música llegaba a oído de los niños y eso no era bueno para su salud mental….para nada.
-Maldito Nicky Jam….-murmuró la pelinegra para sus adentros, ya suficiente tenía con su vecino que ponía "Travesuras" a todo volumen como para venir y escucharla aquí. Cada quien con sus gustos ¡Pero por favor!
-Ashido parece ser el único que se divierte –comento Rangiku rompiendo el silencio. Todos dirigieron su mirada hacia donde miraba la rubia, justo, en la pista de baile, se encontraba un pelirrojo con el cabello alborotado bailando animadamente con una que otra chica. Y a juzgar por su cara sonrojada y la cara de idiota, aparte de la que ya tenía, se podía decir que estaba borracho, bueno, medio. Él era de los que se emborrachaba razonablemente y no se pasaba de copas como cierto pelinegro, rubio, pelirrojo y chica de exuberante delantera.
-Yo no le veo como diversión….-comento Rukia con los ojos entre-cerrados con sumo fastidio ya que no soportaba a la gente que bailaba de manera tan….tan….no había manera de describirlo, tal vez desvergonzada, pero eso sería poco comparado a la realidad.
-Tú porque eres una abuela –le dijo Matsumoto con sorna. La pelinegra la miro y la fulmino con la mirada, justo en ese momento escucho una risita que al parecer trataba de ser contenida, al lado suyo. Desconcertada volteo la mirada y vio que se trataba de Ichigo tratando de no reír, ¿Qué era tan gracioso?
-¿Tú de que te ríes? –pregunto molesta pues de antemano y conociendo bien al idiota cabeza de zanahoria sabía que se estaría riendo de ella, y eso la enfado, nadie, NADIE, se burlaba de Kuchiki Rukia, no señor, primero muerto.
-De nada…-suspiro intentando apaciguar las ganas de soltarse a reír ya que por el semblante de su compañera tenía bien en claro que lo que venía, no era una simple amenaza o advertencia.
-Bien….-respondió con recelo no tan convencida, pero en ese momento no tenía ni el ánimo de comenzar una pelea ni verbal ni física, así que para llevar la fiesta en paz, decidió dejarlo así.
-Ahora que me doy cuenta….-comento Renji pensativo pero antes de que pudiera terminar este fue interrumpido por Ichigo alias la fresa gigante con cara de idiota (según Rukia).
-¿Ya te diste cuenta de lo estúpido que eres? Pues déjame decirte que te tardaste pero naaaa –bromeo el peli-naranja mientras lo miraba socarronamente, y es que Dios, estaba tan aburrido, quería divertirse un rato, y quien mejor que Renji alias la piña.
El pelirrojo lo miro de manera asesina, ya su paciencia había vuelto a la normalidad, solo para que viniera "ese" y echara toda su paciencia por los suelos. Apretó los puños aguantándose las ganas de encestarle un golpe mientras se mordía el labio inferior para evitar así que una grosería se le escapara. Cuando al fin pudo calmarse y suspiro, no quería empezar una guerra ni nada por el estilo, no estaba de humor para eso. Así que sin más soltó el aire contenido por el enojo.
-Ahora que me doy cuenta….-retomo lo antes dicho antes de ser interrumpido, ignorando olímpicamente el insulto del cabeza de zanahoria, mientras hablaba miraba a Ichigo de manera asesina- ¿Dónde está Kaien? Luego de traer las "bebidas", se fue y desde entonces no lo he visto –tenía una mano en su mentón mientras que su semblante era pensativo y un poco confundido.
-Tienes razón, yo tampoco lo he visto en un buen rato –respondió Matsumoto volteando a ver a todos lados a ver si podía encontrarlo en algún lugar del bar, pero Kaien brillaba por su ausencia.
-Miren hacia la barra –dijo Rukia mientras apuntaba con su pulgar hacia atrás y sin dejar de ver a Matsumoto. Todos dirigieron su mirada hacia donde apuntaba Rukia, y, efectivamente ahí se encontraba Kaien sentado en la barra hablando amenamente con una chica.
-¡Kyaaaa! –Matsumoto fue la primera en hablar, o mejor dicho, en romper el silencio- Kaien es todo un casanova ¿No? –Pregunto Matsumoto con los ojos brillosos de la emoción, o no sabía si se trataba de….eh…en fin.
-Ni que lo digas –respondió con simpleza la pelinegra pues no podía negar que Kaien era todo un galán, hasta ella se había llegado a enamorar de él cuándo estaban en la universidad, pero su relación no paso a ser más que una simple amistad. Al principio eso le dolió, saber que el chico de quien estabas enamorada no te miraba de esa manera era duro.
Pero luego con el pasar del tiempo comprendió que por más que intentara llegar a su corazón el siempre la miraría de la misma manera, una amiga, su mejor amiga, su compañera de travesuras, su amiga de confianza, de esos que se cuentan de todo. Eso y que con el mismo pasar del tiempo aquello que sentía hacia él no era más que un gran cariño y admiración, ¿Cómo pudo haber sido tan tonta como para no diferenciar los sentimientos? Pero bueno, eso había quedado en el pasado, y el motivo de sus desvelos, enojos, e interés era otro. Y no podía negar que aquel sentimiento era más fuerte del que una vez sintió y lo confundió con amor.
Ahora si estaba más que asustada, ya que esta vez se había enamorado realmente, y tenía miedo de salir lastimada, esta vez el dolor que sentiría sería más fuerte, no se trataba de simple cariño o admiración, era amor, ¡Por favor! Estaba jugando con fuego, ella no quería estar en ese estado pero… ¡Dios! Al corazón no se manda.
Un bufido la saco de sus pensamientos, volteo hacia donde había provenido el sonido y dio con que se trataba de Ichigo, esto la desconcertó, tenía el ceño más fruncido de lo normal, y para colmo, había bufado, estaba molesto peo…. ¿Por qué?
-¿Qué te sucede? –pregunto desconcertada.
Ni él mismo lo sabía, bueno, sí pero por nada del mundo lo admitiría, maldito orgullo. Pero no podía negar que se había sentido con suma molestia cuando Rukia afirmo que Kaien era todo un casanova, eso y que después ella quedo pensativa y de vez en cuando sonreía, una sonrisa sincera que no miraba muy a menudo en ella, y eso hizo que la rabia le corriera por la sangre ¿Estará pensando en él? ¿Está enamorada de él o qué? esas simples preguntas hacían estragos en él, su puño dolía por mantenerlo demasiado apretado intentando reprimir las ganas de golpear al idiota que le roba el sueño. Nunca lo admitiría pero todos aquellos que lo conocían (excepto Rukia por supuesto) sabían de ante mando, al derecho y al revés, que cualquiera que comentara cosas sobre lo linda que ella es, sobre tener una cita y una que otras cosas inapropiadas, sabía que no deben decir ese tipo de cosas frente a Kurosaki Ichigo sobre su "Mejor amiga" si no quieres terminar en el hospital.
Sabía que se comportaba como un niño y un idiota pero ¡Kami! No podía evitar lo inevitable. Cuando Renji le conto sobre su amiga de la infancia al principio no le intereso, pero cuando la conoció, desde el momento que la vio no pudo quitarle la vista de encima, sonaba estúpido pero era lo cierto, juraría que en ese momento tenía la cara embobada viéndola a ella. Era cierto que no tenía tanta delantera como algunas chicas que había conocido, pero al parecer a su interior no le importó eso, ahora comprendía cuando decían "El físico no importa", su terquedad y malhumor al parecer bastaron para que algo en él decidiera no quitarle la vista, muy bien, no solo fue su malhumor y terquedad, había otras facetas de ellas las cuales les gustaba todas y cada una de ellas, tanto eso como cuando hacia cualquier gesto, una sonrisa era todo lo que bastaba para que su corazón se acelerara, verla sonrojada hacia que su lado "amable" despertara, y el verla triste hacia que su lado protector se mostrara, ese lado no lo mostraba más que con sus hermanas, y Rukia era la primera chica que había hecho que todas esas facetas que laguna vez pensó que no mostraría con otra gente se decidieran a salir y sobre todo, solo con ella.
Sin duda tarde o temprano terminaría perdiendo la cabeza, esa chica enana, mandona, malhumorada le había cambiado su mundo….
-Nada….-respondió a la pregunta de su amiga. Ella pareció no creerle, ¡Maldición! A veces odiaba que lo conociera tan bien.
Ichigo le dedico una mirada la cual decía que dejara de preguntar lo cual Rukia bufando acepto y no siguió insistiendo.
-Quiero divertirme pero lo único que hace eso conmigo es el sake –se quejó Rangiku mientras hacia un mohín y se cruzaba de brazos.
-Deja el sake por un momento que no es bueno para tu salud, comparando las cantidades que bebes, eres doctora, deberías saber eso –se burló el peli-naranja, claro que sin cambiar su semblante serio.
-Tú no estás en posición para decirme eso –comento la rubia con una sonrisa socarrona de oreja a oreja- ya que, sabiendo que tú eres más aburrido que esa malhumorada de ahí –apunto a la pelinegra mientras que esta solo se limitó a decir un "Oye" como reclamo, claramente fue ignorada por su compañera lo cual la hizo enfurecer aún más.
-Te aseguro que no es capaz de tomar más de tres cervezas –lo reto Renji, una pequeña venganza por haberle dicho que era un estúpido.
-No beberé si es a lo que quieres llegar –respondió rápidamente el peli-naranja. A él no le gustaba beber, ya que aparte que el sabor no le gustaba mucho, no era ese tipo de persona.
-¡Ohhhh! ¿Acaso Ichigo es una niña que "no voy a beber porque a mi mami no le gusta" y por eso no lo intentará? ¡Uhhhh! –se burlaba el pelirrojo. Una vena se le asomaba en la sien de Ichigo, Renji sabía cómo hacerlo enojar, maldito.
-Lo sabía, eres una nena –comento Renji al ver que Ichigo no decía nada y solo se limitaba a fruncir el entrecejo, lo estaba provocando, y le gustaba hacerlo ya que cuando esto pasa hace cosas estúpidas.
-¡Bien lo haré! ¡¿Feliz?! –exclamo fastidiado, él era Kurosaki Ichigo, y nadie se metía con su orgullo. Le iba mostrar a esa piña que no era ninguna niña hijo de mami.
-¡Entonces que traigan otra ronda de sake! –exclamo eufórico el pelirrojo. Lo había logrado, con una sonrisa divertida dibujada en su rostro se levantó de su asiento mientras que Ichigo hacia lo mismo para luego dirigirse a la barra y pedir más bebidas alcohólicas. En todo el camino de la mesa hacia la barra, Ichigo tenía fruncido en ceño, salían chispas de sus ojos, no había duda que estaba molesto.
Al llegar le pidieron al barman otra ronda de sake, pidieron 6 botellas lo máximo, lo cual le salieron $23:50 a los chicos, y entre discusiones llagaron a un acuerdo de pagar mitad y mitad. Una vez hecho esto los chicos se dirigieron con los demás. Al llegar se encontraron con Matsumoto hablando con Rukia, o más bien, burlándose de ella o jugándole una broma….lo habitual.
A un lado de ellas seguían aún los tontos de Hisagi y Kira durmiendo plácidamente, lejanos a lo que sucedía a su alrededor. Los chicos pusieron el sake en la mesa, Matsumoto miraba con ojos brillosos y una mueca de tristeza aquellas botellas, tanto ansiaba tomar una y emborracharse hasta más no poder, pero por más que quisiera no podía, limitándose así a verlas ilusionada. Mientras que por otro lado Rukia solo las miraba de manera molesta, ¿Tan infantiles podían llegar a ser sus amigos? No era necesario llegar a tanto.
Renji e Ichigo tomaron asiento, el pelirrojo seguía sonriendo de manera triunfante mientras que el peli-naranja seguía con su ceño fruncido.
-Bien Ichigo –comento un Renji sonriente mientras tomaba una botella de sake para luego tomar un vaso vacío que se encontraba ahí, vertió la bebida en este para luego dejar la botella de sake en la mesa y mirar al peli-naranja de manera socarrona- muéstranos que no eres una "niñita" como tú dices –se burló enfatizando lo de niñita con un tono de voz molesta e infantil.
Ichigo bufo para luego tomar, o más bien arrebatarle el vaso que contenía el sake y mirarlo molesto. El pelirrojo lo miro con sorna como diciéndole que no era lo suficiente hombre como para hacerlo, en cambio el peli-naranja le devolvió la mirada diciéndole que si lo haría.
Y tal como aseguro, lo hizo, de un trago se llevó la bebida a la boca, dejo el vaso con fuerza en la mesa mientras suspiraba, esa cosa le había quemado la garganta al bebérselo tan deprisa, no sabía que aquella cosa era muy fuerte.
-¿Qué? ¿Mucho para ti? –Renji lo miraba sonriente, aprovecho la reacción del chico al beber el sake para así poder burlase de él.
-En tus sueños…-respondió molesto mientras tomaba la botella de sake y comenzar a beber de ella sin siquiera verter un poco en el vaso. Renji lo miro sorprendido, no se esperaba eso del peli de zanahoria, debía admitirlo, cuando lo hacían enfadar este era capaz de todo.
-Ehhh ¡Otra! ¡Otra! ¡Otra! –musitaba Rangiku para subir el ánimo del chico. Y, al perecer, eso funcionó ya que siguió tomando más "animadamente".
-Son unos idiotas…-afirmó Rukia bufando por lo bajo, ya no quedaba ni una pisca de cordura en ninguno de ellos, a veces se preguntaba si ella era la única normal de ese grupo de locos.
-Eh? ¿A quién le dices idiota enana? –pregunto el peli-naranja, y a juzgar por su tono de voz estaba sobrio, genial.
-A ustedes ¿A quiénes más? –respondió tajante y con ironía, ya suficiente tenía con sus amigos a la hora de ponerse borrachos para que viniera la fresa y hacer lo mismo.
Los minutos pasaron entre Matsumoto alentando al idiota a que se acabara las botellas de sake, que según ella lo hiciera en su lugar, Kaien diciéndonos que ya tenía que irse, haciéndonos el favor de llevarse a Ashido ya que por lo visto no podría conducir hasta su casa en su estado. Kira y Hisagi despertando de su profundo sueño, y al parecer, se les había pasado un poco los efectos del alcohol quedando así sombríos, al parecer el dormir les había caído bien. Y sobre todo un Ichigo, completamente borracho, genial, lo que faltaba.
-¿Qué hip miras ehhh hip enana hip ah? –Pregunto Ichigo ya que había notado la mirada de la morena- ¿A caso hip…ahh…hip te..emmm gus-hip-to? – sin duda se podía decir que si Ichigo cometía idioteces no estado borracho, pue al estarlo superaba los estándares.
-Ah? –Rukia se tensó por la última pregunta, no sabía que responder a eso, aunque…no era necesario hacerlo, es decir, estaba borracho, no razonaba estando en ese estado- cállate –dijo lo primero que se le vino a la mente, tal vez así lograría que se callara, ya que, desde que cayó en ese estado, no ha hecho más que molestarla, y si no lograba calmarse terminaría dejándolo inconsciente, pero no el simple hecho de estar más que bebido.
-Creo que ya es hora de irnos –comento Matsumoro viento su reloj- casi serán las diez de la noche, y no quiero que se haga más tarde –explico viendo a los demás. Renji también la apoyo, ya era tarde y ya quería irse a casa, y claro que no era el único pues cierta pelinegra de baja estatura pensaba lo mismo.
Si más se levantaron de la mesa, el pelirrojo les dijo a Kira y a Hisagi que él los llevaría a sus casas, no estaban en condiciones para manejar, eso y que quería evitarles encuentros con la ley. Matsumoto tenía su propio auto, así que no tenía problemas en ir a su hogar, pero no se podía decir lo mismo de Rukia, ella si tenía un auto solo que esa vez decidió irse con Rangiku por lo que ese día no tenía su automóvil a la mano.
-Pero… ¿Quién llevara a Ichigo a su casa? No puede ir así, solo mírenlo –dijo Renji apuntando a un peli-naranja quien luchaba por mantenerse de pie.
-Yo me ofrecería, pero no sé dónde vive –respondió apenada la rubia. Luego recordó quien si sabía dónde vivía, lo malo era que no tenía auto pero si licencia, al menos podría usar el auto del peli-naranja.
-Rukia tú lo llevarás –exclamo Rangiku con una sonrisa, apuntando con el dedo índice a su amiga. La aludida rápidamente se reusó, no quería lidiar con la zanahoria, ya que si en su estado normal era molesto, borracho era insoportable.
-¡No! ¡Que pida un taxi! ¡Qué va! –se quejó la pelinegra, se negaría rotundamente a hacerlo, ni loca.
-Claro que no, además si se va en taxi dudo que el taxista le entienda, teniendo en cuenta como habla o más bien balbucea, eso y que… ¿Y su auto? ¿Lo dejará aquí olvidado o qué? –insistió la rubia.
-¡Me lo llevo yo y caso resuelto! –se excusó.
-Claro que no, no seas tan mala, hazlo ni que te fuera a morder –se burló sentándose a reír.
Rukia gruño pero al final termino accediendo. Y así Renji y los demás se fueron quedando solo el idiota y ella en el estacionamiento. La pelinegra intento buscar con la mirada el auto de Ichigo pero no lo encontró.
-¿Dónde está tu auto? –se aventuró a preguntarle ya que bien sabía que en ese estado era difícil tener una conversación civil con alguien.
-¿Qué hip auto? Hip –y efectivamente, no se podía entablar una conversación normal, al parecer el sake había llegado hasta su cerebro.
-Olvídalo –respondió tajante comenzando a caminar por el estacionamiento buscando el auto del peli-naranjo. Estuvo así por unos minutos hasta que al fin dio con el vehículo.
-Las llaves –miro al chico quien la miraba desconcertado, ella bufo golpeándose la frente con la palma de la mano- las llaves del auto –especifico con molestia.
-Ahhh hip ten hip –comenzó a hurgar en su bolsillo hasta que de ahí saco unas llaves y se las entrego. Camino hasta el BMW de un color plateado, le desactivo la alarma y se subió al vehículo, el peli-naranja hizo lo miso solo que él tomo el asiento del copiloto.
-¿Y las llaves de tu apartamento? –pregunto antes que nada, quería estar segura de que no las había perdido o algo por el estilo, y así, dejarlo en su apartamento y ella por su lado, tomara un taxi he irse al suyo para dormir en paz.
-Ehhh No hip lo sé hip las teníaaa hip en el hip bol…bolsillo hip pero ahora no…es-hip-tán –explico mostrando sus bolsillos los cuales estaban vacíos, claro aparte de la billetera.
-¿Qué? ¿Recuerdas haberlas sacado? ¿Dónde las pusiste? –insistió.
-Ehhh en mi hip ¿Bolsillo? –Respondió sarcásticamente- y no hip las he sa-hip-cado –respondió finalmente.
La pelinegra no lo podía creer, sin las llaves no podía entrar a su apartamento ¿Dónde se iba a quedar? ¿En su casa? No, no y mil veces no, no quería eso. Pero si no era ahí ¿Dónde? No podía dormir en el auto, sería demasiado cruel y ella no tenía el corazón para hacerlo.
Tras pensarlo una y otra vez por varios minutos tomo una decisión, lo llevaría a su apartamento aunque la idea no le convenciera del todo.
Sería una larga noche sin duda….
Espero que les haya gustado el capítulo :3
Respondiendo Reviews :v
Caro: aquí está el segundo capítulo :3 espero que sea de tu agrado, y gracias por leer w
Jailys-sama: créeme, yo también quiero saber okno c: jejeje aquí está el segundo cap. Espero que te guste x3
Kimi-Sousuke: jajaja más adelante sabrás lo que le sucede a Matsumoto, y si pobre Nell, pero más adelante no las tendrá tan mal jejeje e Ichigo cuando no será un cabezota? xD y sobre los diálogos, eres la segunda que me lo dice, y si ese es mi problema jajaja intenraré remediarlo, me alegra que te haya gustado la historia, nos leemos :3
Agradezco en grande a los han agrado a favoritos y follows a la historia, doy mil gracias a ese simple detalle xD
Espero que les haya gustado este cap. Cualquier duda o crítica constructiva es bien recibida :3
Sin más me despido ¡Sayonara!
