La lluvia empezaba azotar en la ciudad con gran fuerza, el cielo parecía como si de repente dará la noticia de que el mundo en cualquier momento se acabaría. Una mano se posa en la ventana observando desde adentro la tormenta que estaba presente, era como si un dios en esos momentos estuviera enojado.
Voltea a mirar para atrás encontrándose con seis personas conocidas que estaban vestidas de negro, sus ojos se vuelven a opacar un poco, volviendo a fijar su mirada en la ventana, hoy había sido el día en que le daban el adiós al hermano de Takeru
- fue correcto dejarla sola –escapa de su boca quien no dejaba de mirar hacia la ventana
El castaño alza su mirada hacia su hermana menor, quien se encontraba muy preocupada por su amiga, quién desde hace rato se había quedado en el cementerio, pidiéndoles a todos que la dejaran sola
- debemos respetar su decisión Kari
Contesta el propio Taichi intentando no derrumbarse al frente de los demás, sobre todo al lado de su novia para no preocuparla; y hacerla sentir mal por ella y su hijo
- Tai…
- Sora, lo mejor es que descanses –pide el castaño tomando la mano de la pelirroja, para coloca una mano en la mejilla de esta- yo te levantaré cuando vuelva Mimi
- pero… -siente el dedo índice de su novio en sus labios y le niega con la cabeza, esta solo afirma con la cabeza levantándose con ayuda de Taichi
La lluvia azotaba con fuerza, su rostro era cubierto por sus flequillos de adelante sin importar los rayos que caían y la lluvia sobre ella, lo único que quería en esos momentos era detener el tiempo en aquel momento… aprieta un poco su puño, sin poder detenerlo más sus lagrimas salen a flote escondiéndose con la agua que caía en su cara
Esa noticia había sido un golpe duro para todos, quienes llegan hacia el hospital con intenciones de saber más acerca del estado del Ishida. La espera no era tanta quien sale a darle la noticia era el joven Kido
- ahora depende solo de él, si vivir o no –responde este con toda sinceridad a sus amigos
- no puede ser, Jou tienes que hacer algo –pide el joven Yagami mirando al peliazul que se limita a bajar su mirada con poca esperanza
- podemos ¿verlo?-es su pregunta hacia el doctor quien la mirada, al parecer había dejado de llorar intentando ser fuerte- por favor, quisiera verlo
No era recomendable pero había hecho una excepción por todos sus amigos que querían ver al rubio. Al entrar a la habitación observan como este se encontraba batallando para seguir vivir
Takeru se limita a mirar a su hermano con esa expresión triste en su rostro, sus lagrimas vuelve a caer una vez más siendo animado por su novia, que se hallaba a su lado de que todo iba estar bien
- Yamato…
Toma la mano del joven que se hallaba en la cama inconsciente, quería llorar pero resiste derramar más lágrimas en esos momentos, una sonrisa triste surge de sus labios, verlo de esa forma le partía el alma, siente un suave apretón de mano
- Matt!
El rubio hace esfuerzo de abrir sus ojos empezando a decir unas cuantas cosas pero la voz no lo salía para nada
- hermano, tranquilízate –pide el rubio de ojos azules notando que su hermano intentaba decir algo y abrir sus ojos- hermano, descansa es lo mejor
Porque era tan terco hasta en esos momentos, el rubio mayor abre los ojos lentamente para mirar a la chica que se hallaba a su lado, una leve sonrisa surge de los labios del rubio
- mi…mi…
- Yamato… -sus lagrimas empieza a caer como cascadas al frente de su novio- descansa, no hace falta que hables
El rubio solo niega con la cabeza levemente apretando un poco la mano suya con la de la castaña, su mirada se fija en los demás que estaban un poco alejados
- Matt –llama a su mejor amigo, acercándose a este- te encanta dar muchos problemas he matt, te encanta preocupar a Mimi, maldito idiota! –intenta bromear el castaño mirando a su amigo, intentando reprimir sus lagrimas
El rubio solo sonríe escuchando los regaños de su mejor amigo
- Tai… con…fió… en… ti, cuida de sora –dice este con una voz cansada mirando a su mejor amigo que queda un poco sorprendido por sus palabras- Tk…kari cuídalo –empieza a toser
- hermano, que tonterías dices –sonríe este con una cara muy sombría- ya verás que te repondrás
El rubio sonríe fijando su mirada en la joven pareja, refiriéndonos a Ken y Yolei, quienes escuchan las palabras de este al igual que Izzy y Jou que le piden que cuiden de la castaña
Alza su mirada hacia la castaña que estaba sosteniendo su mano con fuerza, con lentitud se saca la mascarilla, extiende su mano para limpiar el rostro de la chica, una sonrisa surge de sus labios, haciendo un gemido de dolor y a la vez su respiración empieza a entrecortarse
- mimi… yo…
- Matt, ya no sigas –pide esta queriendo volver a ponerle la mascarilla a su novio, pero este se rehúsa- matt, por favor… -acerca su rostro al chico ya que este le hace una seña de que se acercará más
Sus ojos se cierran al sentir los labios fríos de este sobre los suyos y la mano en su mejilla, sus lágrimas empiezan a caer respondiendo al beso… lentamente se separan
- te amo… -sonríe este cerrando lentamente sus ojos y su mano cae en la cama
- no… -niega con la cabeza queriendo no reconocer lo que veía, mientras Tai e Izzy la sostenía- matt…
Jou en compañía de otros compañeros intentan todo lo posible de volver a la vida al chico, el grupo había salido observando desde una ventana como hacían todo lo posible para poder revivir al chico. La castaña da varios golpes a la ventana gritando mientras que Izzy y Tai intentaban por todos los métodos calmarla
- MATT!!
Coloca su mano derecha en sus labios, recordando aquel momento, sin poder soportar más cae al suelo de rodillas, fijando su mirada en una lapida extiende sus brazos imaginándose que el rubio se hallaba a su al frente con esa sonrisa que el solo solía brindarle a ella
- Matt…
Susurra en lo bajo sin dejar de extender sus brazo queriendo agarrar lo que se hallaba a su al frente, sus ojos se oscurecen más de la cuenta, esta vez su cuerpo pierde equilibrio cayendo por casi al suelo, pero antes de hacerlo unos brazos lo impiden
Había dejado de llover, las nubes grises poco a poco desaparecen, saliendo un sol resplandeciente con nubes blancas y un cielo claro. Al parecer toda aquella tormenta había cesado por completo dando un mejor día en la ciudad
Sus ojos se escondían sobre unos lentes oscuros que miraban fijos a la joven que se encontraban en sus brazos notando que esta lloraba y aun seguía haciéndolo inconcientemente sobre sus brazos…
