Vicealmirante
Veinte años después de la muérte del rey de los piratas el joven marine era ahora un joven hombre de veinticinco años con el cargo de vicealmirante, su nombre era conocido y temido por piratas y marines, él se había hecho conocido por cazar más marines que piratas, los jóvenes marines lo tenían como imagen a seguir su justicia era algo que ellos querían seguir, ahora él se encontraba en su barco, en el muelle número cinco, en la base general de la Marina, Micael se encontraba en su cuarto, el ahora llevaba un traje negro y su chaqueta en sus hombros el seguía con la bufanda tapando su boca, él estaba detrás de un escritorio y sentado en una silla leyendo algunos papeles, atrás en la pared de la habitación había más de veinte chaquetas de oficiales algunas quemadas o rasgadas, él se encontraba esperando a sus nuevos reclutas, cuando alguien abrió la puerta llamando su atención
—señor los nuevos reclutas han llegado— decía un hombre con traje gris y una chaqueta de oficial en sus hombros, su pelo era corto negro, sus ojos eran negros, detrás de él dos jóvenes marines una mujer y un hombre
—señor son suyas—hablo el joven señalando las chaquetas, el tenía el pelo corto puntiagudo rojo, el color de sus ojos era azul cielo, el llevaba la vestimenta normal de un marine
—no seas grosero Yujin— decía la joven de cabello corto, rubio sus ojos eran verdes y tes blanca, ella llevaba el típico uniforme de marine con una espada en su cintura— y son suyas señor— decía ganándose una mirada de todos
—son unos chicos muy animados verdad— dijo Micael mirándolos, mientras se levantaba y caminaba hacia ellos —ahora sí, antes eran de crimínales, marines corruptos— decía mirándolos, ellos se sorprendieron pero no dijeron nada — tú te llamas Yujin, pero y tú cómo te llamas— dijo Micael señalando a la joven
—o mi nombre es Megumi D Gurin, señor— dijo la joven respetuosamente, a lo que Micael sonrió y miro a su segundo al mando
—bueno Kim quiero que les enseñes lo que tienen que hacer— dijo Micael volviendo detrás del escritorio —bueno partimos a Enies lobby Kim dile a Junny— decía Micael mientras los jóvenes salían guiados por Kim que los termino llevando hacia la cocina del barco
—bueno chicos ustedes tendrán que cuidar la comida del barco...—
—señor está bromeando verdad— dijo Megumi con una sonrisa esperando que él estuviera bromeando, pero por la sería mirada que le estaba dando era obvio que no bromea
—señor no se preocupe nosotros cuidaremos bien la comida—decía Yujin salvando a su amiga de ser reprendida
—muy bien pero entiendan nadie debe tomar comida si no es el chef del barco solo él puede hacerlo me entienden y solo a horas de comida— hablaba seriamente Kim sorprendiendo a los jóvenes marines, quien querría robar comida.
Al anochecer todos ya habían ido a dormir y el barco se encontraba parado en medio del mar, pero Yujin y Megumi se encontraba parados en la puerta de la cocina
—enserio estamos haciendo esto— dijo molesto Yujin sentándose en el suelo mientras Megumi seguía parada pero con los ojos cerrados y una burbuja saliendo de su nariz, Yujin la miro y sonrío —maldicion Megumi...—
—hey que hacen aquí— dijo Micael caminando hacia ellos, Yujin rápidamente se levanto y se puso firme olvidando a su amiga que estaba dormida, cuando Micael vio a Megumi sonrió —sabes conozco a alguien que hace lo mismo que ella— dijo Micael mirando a Yujin —señorita Megumi despierte por favor— dijo Micael picándole el cachete a la joven, ella abrió los ojos y de la sorpresa le dio un cabezazo a Micael, el solo sonrió mientras ella se sobaba la frente con una lágrima en su ojo
—¡maldito cabeza dura!– dijo Megumi sin ver a quién había golpeado e insultado, Yujin tenía los ojos abiertos a más no poder y trataba de hablar pero no podía, Micael la miro y empezó a reírse a más no poder —de que te ríes maldito— dijo mirando a quien tenía enfrente cuando vio al vicealmirante sus ojos se abrieron y tapo su boca con las manos —señor yo lo sie...— trato de decir pero Micael le sonrió y ella dejo de hablar
—no te preocupes no hay problema, y porque no están descansando— dijo Micael mirando a ambos
—el capitán Kim nos pidió cuidar la cocina señor— dijo Yujin ya que Megumi no parecía poder hablar
—pero ya deberían estar dormidos, bueno voy a pasar— dijo sonriéndoles, mientras caminaba hacia la cocina, Yujin le abrió la puerta mientras el entraba
—oye estas bien Megumi— dijo Yujin mirando a su compañera que estaba paralizada mirando la nada, unos minutos después el vicealmirante había salido con un sándwich y un jugo.
Al amanecer los jóvenes marines se encontraban con grandes ojeras ya que no habían ido a descansar en toda la noche
—oigan ustedes qué hacen aquí— dijo una mujer de pelo negro largo, ojos azules, ella llevaba la vestimenta estándar de un marine y dos rifles en su espalda ella llevaba la chaqueta de oficial atada en su cintura
—estamos cuidando señora— dijo Megumi con voz cansada
—sí que se levantan temprano, nadie se había levantado antes que yo— decía Junny pero cuando los vio tan cansados tuvo una duda —¿ustedes se acaban de levantar?— les pregunto
—no, el capitán Kim nos encargo que cuidáramos y no pudimos descansar— decía Yujin cansado apunto de caer dormido
—Kim no les dijo que en la noche nadie trabaja— dijo Junny sorprendiendo a los dos —bueno olvídenlo vengan conmigo les voy hacer algo— dijo entrando a la cocina ellos la siguieron pero se quedaron de piedra al ver la cocina, la cocina estaba toda sucia, había comida tirada por todos lados, platós quebrados y cosas desconocidas por todos el lugar—chicos el vicealmirante vino aquí— dijo sobándose la cabeza, los dos se miraron
—si señora— dijo Yujin mirando todo el desastre —pero solo se hizo un sándwich—
—bueno él es buen cocinero pero siempre que cocina destruye la cocina— decía recogiendo algunos platos —por eso no lo dejamos entrar en la cocina— decía suspirando
—lo sentimos señora, no pudimos cumplir nuestra misión— dijeron los dos firmemente con las manos en la espalda, Junny los miro y sonrío
—no se preocupen él siempre logra entrar de un modo o de otro— dijo riendo —saben yo traté de detenerlo pero no salió bien— decía recordando cómo habían tenido que detenerse en una isla a reponer suministros —bueno olviden eso y ayúdenme a limpiar— dijo lanzándoles dos escobas y así los tres se pusieron a recoger.
En la oficina de Micael se podía ver a Kim entrando por la puerta con unos papeles en las manos
—señor aquí están las misiones que a tenido el CP9 desde hace cinco años— dijo Kim dejando los papeles en el escritorio de Micael, el los tomo y se puso a leer, Kim se fue pero a los cinco minutos Junny entraba con Yujin y Megumi detrás de ella, los dos parecían descansados y mejor que antes
—señor no vuelva a entrar a la cocina— decía Junny tomando uno de los papeles que tenía en el escritorio
—tenía hambre y fui a comer— dijo Micael sin despegar la vista de los papeles que tenía en la mano
—y porque no me despertaste— dijo Junny de brazos cruzados
—porque no quería despertarte— dijo Micael, Yujin y Megumi solo veían sin saber qué decir o hacer
—prefiero desvelarme un poco a tener que limpiar tu cochinero— dijo molesta, ella suspiro y miro a los dos marines —bueno tuve ayuda hoy, Micael quería saber porque vamos a Enies Lobby— dijo llamando la atención de Micael que dejó de leer los papeles
—señor esperamos afuera— dijo Yujin mientras se daba la vuelta, pero Megumi miraba a Micael
—no se preocupen aquí todos sabemos los motivos para arriesgar la vida— dijo Micael y Yujin se detuvo
—así que vamos a tener problemas— dijo Junny seriamente mientras miraba a Micael que le estaba sonriendo
—no te preocupes, nada les pasara— dijo volviendo a leer los papeles —Junny...— todo fue interrumpido por una alarma que sonó en todo el barco, Megumi y Yujin miraban a Micael sin saber que hacer
—esa alarma significa piratas cerca— dijo Micael sin mirarlos —Junny húndelos— dijo seriamente asustando a Yujin y Megumi
—señor no deberíamos capturarlos— dijo Megumi mientras Junny salía de la habitación, Yujin solo miraba seriamente a su compañera, Micael la miro y sonrío
—señorita Megumi tenemos una misión no podemos perder el tiempo y si los dejamos ir muchas personas podrían salir perjudicada— dijo Micael seriamente a lo qué Megumi se molesto pero estuvo de acuerdo —salgan y vean lo que Junny va hacer—
—sí señor— dijeron los dos mientras salían rápidamente, cuando llegaron al frente del barco, pudieron ver un barco pirata a lo lejos y a Junny apuntándole con la palma de la mano y un rayo de luz blanco salió de ella, a una velocidad impresionante el rayo fue lanzado hacia el barco pirata que al impactar destruyo completamente el barco, nada había quedado, los novatos estaban sorprendidos con la brutalidad de ese ataque, no dejó nada, Junny suspiro y se dio la vuelta mirando a los novatos que estaban paralizados
—primera ves que ven a alguien morir— dijo Junny, ellos sin querer dijeron que si con la cabeza —y esto no es nada comparado con ver a alguien morir de frente por tus propias manos— dijo empezando a caminar —espero que estén listos para tomar vidas si no mejor que dejen ese uniforme, tómense el día libre lean algo, entrenen solo despejen su mente— dijo alejándose de ellos, los marines que estaban cerca sonrieron recordando cuando el vicealmirante le dijo lo mismo a Junny.
Una semana había pasado desde que el barco tomo rumbo a Enies Lobby y hoy habían llegado, el vicealmirante bajaba acompañado de los dos novatos, a Junny y Kim les había ordenado que cuidarán el barco mientras el volvía y les había prohibido bajar del barco, el vicealmirante se detuvo al ver un tren llegar a la entrada principal y fue hacia el, entonces vio como del tren bajan varios hombres del CP9 con dos prisioneros, un hombre grande con brazos muy extraños y qué decir de su vestimenta, el otro prisionero era una bella mujer de pelo negro, antes de que el CP9 empezará a caminar el vicealmirante se puso enfrente de Rob Lucci
—vicealmirante dImora que hace aquí— dijo Rob llamando la atención de los prisioneros
—no se, tal ves vine a arrestar a tu jefe no lo e decidido aún— dijo Micael sonriendo
