Parte II
Esa mañana me desperté en una cama que usualmente cambio por la mía, el sol comenzaba asomarse por la ventana, me dolía la cabeza, sentía mucha sed, comencé a desperezarme y en ese momento fui consciente de que estaba desnuda, normalmente dormía con pijama y más si estaba en una casa que no era la mía, sentí la presencia de alguien más en la cama, ¡dios mío!, ¿Y si es Jane la persona que está a mi lado?... ¿Qué demonios hacía yo desnuda en la cama de Jane?... y si no era ella… ¿con quién demonios estaba durmiendo?, no recuerdo como llegue a la habitación de Jane, ni siquiera recuerdo que ha pasado las últimas veinticuatro horas solo sé que tengo un dolor de cabeza horrible, peor que el de una resaca, quizás… quizás me emborrache y termine con Jane en la cama... ¡demonios!... ¿Qué paso?
J – cariño… ¿estás bien?... ¿tuviste una pesadilla de nuevo? – me dijo acercándose a mí, acariciando mi espalda desnuda y un escalofrío recorrió mi cuerpo, mi respiración se agito, no sé qué paso, ¿me llamo cariño?... creo que este dolor de cabeza me está haciendo mal… si había pasado lo que creo que paso y lo olvide, me voy a matar yo misma, este momento lo había estado añorando por años y no me acuerdo, no me acuerdo si hicimos el amor, no recuerdo sus besos, demonios la cabeza me estalla.
M – Jane – le dije, trate de tomarlo con la calma del mundo, estaba demasiado nerviosa y temerosa, quería salir corriendo pero... ¿de qué?, si ni siquiera sabía si habíamos hecho algo, no recuerdo nada, pero estar desnuda debe significar algo ¿no?, me gire para verla de frente, para mi sorpresa también estaba desnuda y mirándome tiernamente – tengo que decirte algo Jane… - me miro preocupada pero tranquila, puso un mechón de mi cabello atrás de mi oreja, ¡dios!, quería salir corriendo de esa cama, ¿Cómo era posible que yo y mi mejor amiga estuviéramos desnudas en la misma cama?, digo… esto lo había deseado por un buen tiempo, pero… ¿Cómo paso todo?, mi cabeza me duele demasiado.
J - ¿Qué pasa cariño? – esto era un sueño, ¿Jane tierna?, ¿de verdad?... creo que me di con algo en la cabeza.
M – no te enojes por favor, yo deseaba esto desde hace mucho, pero…
J – tomo mis manos entre las suyas y las beso tiernamente - ¿no recuerdas lo de anoche?
M - ¿Cómo lo sabes?
J – ¿recuerdas que paso ayer? – no, la realidad es que estoy en blanco… ¿qué demonios me pasa?
M – la verdad… no – es lo mejor que se hacer, decir todo como es…
J – ¿recuerdas desde cuando salimos?
M - ¿salir?... ¿tú y yo?, es decir… ¿de novias? O algo parecido… - ¡Maldición! creo que de verdad me di en la cabeza y estoy soñando.
J – sí, eres mi novia Maura.
M - ¿Cómo puedo olvidar algo tan lindo y que he deseado? – lo solté sin pensarlo, tan natural, una lágrima se escurrió por mi mejilla y ante mi desesperación Jane me jalo más a su lado y me acurruco en su cuerpo, era muy cálida, mi cuerpo se relajó y un calorcito comenzó a invadirme, he deseado a esta mujer por mucho tiempo y cuando la tengo lo olvido, ¿por qué?…
J – cariño no te preocupes, la doctora que te atendió dijo que esto pasaría, pero solo sería pasajero – ante mi sorpresa por esas palabras Jane se apresuró a explicarme – hace seis días tuviste un accidente en la carretera, un automóvil se pasó el rojo y te choco, solo tuviste una contusión y otros pequeños raspones, tuviste mucha suerte, pero en lo que baja la inflamación y esas cosas que tú sabes muy bien todo regresara a la normalidad en esa hermosa cabeza tuya – Jane beso mi frente – el culpable ya está en la cárcel, ha confesado que le pagaron por seguirte y ocasionar el accidente, pero eso ya está resuelto, ahora quieres que te explique cómo terminamos tu y yo juntas – me hizo una sonrisa pícara que pocas veces había visto en Jane, esta Jane me gustaba mucho, pero aun así… ¿cómo olvide estas cosas?… - la verdad es que en este momento no tengo cabeza para pensar en eso - como leyendo mi mente Jane me acerco mucho más a ella – Cariño, solo serán un par de días de confusión, sé que tu cabeza ahora está muy revuelta pero poco a poco volverás a la normalidad, pedí explicaciones en español a los médicos ya que tu no me podías explicar y dijeron que todo estará bien, confía en mi por favor… - ante esa cara, ante esos ojos color chocolate que tanto me gustaban y ante la calma que me proporcionaba estar con Jane desnuda en la cama, no pude hacer otra cosa que relajarme y dejar mi cabeza sobre el pecho de Jane, me aclare un poco, esta no debe ser la primera vez que me despierto sin saber detalles de mi vida, debo tener laxos momentáneos de recuerdos perdidos.
M – Jane – le pregunte sin quitar mi cabeza de su pecho - ¿en estos seis días he olvidado otras cosas?, es decir, cosas de mi vida personal como a mi madre o mi cumpleaños… - Jane acariciaba mi brazo y yo sentía escalofríos recorrer mi cuerpo ante cada caricia.
J – recuerdas todo, familia, amigos, fechas, lugares, pero no recuerdas cosas del secuestro en adelante, es decir, olvidas datos de los últimos seis meses.
M – ¿estos episodios cada cuanto son?
J – Maura no te autoexamines, estarás bien.
M – Jane… - levante mi rostro para mirarla a los ojos y ella no pudo negarse a contestarme
J – anterior a este episodio solo has tenido dos, en general estas muy bien, los primeros dos fueron casi seguidos, el primero cuando despertaste en el hospital y el segundo al día siguiente, yo te explico todo lo que ha pasado y después de un rato recuerdas todo… - me dijo suspirando, de entre mucha información que tengo en la cabeza ¿por qué olvide los datos importantes?, ¿Por qué olvide mi relación con Jane?, ¡Por qué maldita sea!, levante mi rostro de su pecho y la mire a los ojos.
M – podrías explicarme… ¿Cómo nos hicimos novias?... por favor, quiero saber cómo comenzó todo esto… – Jane me miro con una sonrisa, no pude identificar si se sentía mal por el hecho de que yo olvidara esos detalles, seguro que sí, pero estaba desnuda en su cama, eso significaba que me amaba y yo a ella, y si permaneció conmigo después del accidente, quería decir que tenía su apoyo y la realidad es que por primera vez en esta vida no quería encontrarle una explicación a un hecho, dicen por ahí que: no todo se explica, no todo tiene respuesta, no todo tiene sentido, no todo es justo, no todo es lógico y quería disfrutar esta relación, desde hace mucho deseaba a Jane, si mi mente estaba desordenada la ordenaría, pero todo a su tiempo, por ahora solo disfrutaría de Jane…
J – bueno empecemos desde el secuestro, ¿recuerdas haber estado secuestrada? – me miraba a los ojos, yo negué con un movimiento de cabeza, ella asintió y continuo – hace seis meses alguien le pago a un sujeto para secuestrarte, esa persona quería hacerme daño a mí y sabía que lastimándote a ti, me haría daño, pero fuiste muy valiente, luchaste por tu vida y afortunadamente te pudimos encontrar – yo me acomode sobre el pecho de Jane de nuevo, pero de forma que la pudiera seguir mirando y vi en sus ojos tanto dolor de solo recordar mi secuestro que no me gusto, la conocía desde hace mucho para reconocer lo que no podía expresar con palabras: se sentía culpable de ello.
M – no es tu culpa Jane, yo… yo acepto los riesgos que conlleva nuestra… relación - Porque eso era, ¿no? – No cambiaría nada de lo que ha pasado porque eso cambiaría el hecho de que estemos juntas, como pareja - le sonreía dulcemente.
J – es curioso… siempre dices eso, eso me demuestra que en realidad siempre dices la verdad, lo dices de corazón, las dos ocasiones pasadas dijiste lo mismo – me sonrió.
M – es que siempre soy honesta contigo Jane… - me miro tan dulcemente que me derretí.
J – bueno después del secuestro, debo reconocer que me aleje un poco de ti, me sentía culpable y en lugar de apoyarte me aleje, de verdad lo siento mucho, no fui la amiga que necesitabas, pensé que alejándome te protegería – y una lagrima resbalo por su mejilla, yo la limpie con mi pulgar, esta Jane era tan abierta conmigo que esperaba con ansias el saber cómo nos habíamos hecho novias – mi madre estaba contigo y supuse que ella te ayudaría mucho, la verdad es que sí lo hizo, fue de mucha ayuda, ella te brindo la ayuda que yo no pude darte, tomaste terapia e ibas a clases de defensa, recuperaste la confianza en ti misma muy rápido, eso lo admire mucho, pero yo estaba lejos de ti, es decir te veía en el trabajo éramos las mismas de siempre pero yo no podía quedarme en tu casa a dormir, la primera vez después del secuestro que me quede descubrí que tenías pesadillas, me dolía ver que era mi culpa el que despertaras por las noches asustada porque yo sé que se siente dormir con miedo y revivir los sucesos tan lentamente mientras duermes… así que me quedaba solo lo necesario, tu nunca me reclamaste por ello pero yo siento que no me comporte como era debido, debí estar más para ti en ese momento – sus lágrimas caían por sus mejillas.
M – Jane yo no recuerdo ese momento, pero… puedo asegurarte que nunca te culpe de nada, me conozco bien, yo debí entender lo que te pasaba y quiero arriesgarme a decir que en su momento también debí darte tu espacio, pero si no fue así, entonces… - me silencio, puso un dedo sobre mi boca y me sonrió.
J – es ahí cuando me pregunto si de verdad te merezco, eres tan perfecta, eso hiciste Mau y me apoyaste cuando la que necesitaba a su mejor amiga eras tú – me dedico una sonrisa triste, pero continuo – un mes después me anunciaste que querías renunciar a tu puesto – puse una cara de sorpresa, amaba mi trabajo y a Jane desde tiempo antes del secuestro, eso podía recordarlo muy bien, ¿por qué yo había querido irme entonces?
M - ¿Por qué yo haría algo así?
J – tenías miedo – la mire curiosa – miedo de que si me decías que me amabas yo dejaría de ser tu amiga, tu querías estar ahí para mí apoyándome en cualquier cosa aunque no fueras correspondida y pensabas que una mujer como yo no podía enamorarse de una mujer como tú, decidiste no decirme nada acerca de tus sentimientos y renunciar, tomarte unas vacaciones muy largas lejos de Boston, sin fecha de regreso, creo que analizándolo lógicamente o desde tu punto de vista creías que el tiempo podía quitarte ese enamoramiento que tenías por mí e ibas a regresar cuando se te pasara.
M – ¿de verdad? – la mire con cara de sorpresa, no sabía si yo era capaz de hacer eso… irme como una veinteañera enamorada, tratando de olvidar un amor imposible y entonces recordé algo que una vez me dijo mi madre: Maura recuerda que las personas inteligentes son más propensas a cometer errores simples.
J – de verdad – me miro con una sonrisa enorme, ambas escuchamos la puerta de la entrada del departamento de Jane abrirse, ella quito su sonrisa, sólo había una persona más que tenía llave…
A - ¡chicas están decentes para pasar! – grito desde la sala
J – bueno al menos pregunto esta vez – me dedico una sonrisa para luego cambiarla por su típica cara de molesta y responder – Ma, danos cinco minutos quieres y ya vamos – Ángela solo soltó una carcajada y yo me quedé sorprendida.
M - ¿acaso ella sabe que tú y yo…? - Jane me dedico una sonrisa
J – sí lo sabe.
M - ¿Cómo?... ¿mi madre?...
J – también
M - ¿lo aceptan?
J – por supuesto cariño, ellas lo sabían antes que nosotros.
M – mi cabeza me está matando… ¿hace cuánto que tú y yo somos novias?… y… ¿Cómo que esta vez pregunto?, ¿nos ha visto…? ¿Haciendo qué? – me sonroje de solo pensar en qué situación nos había visto.
J – Mau – ella tenía una linda sonrisa en el rostro – vamos a ver que quiere, ponte un pijama anda, en el guardarropa hay algunas de las tuyas y en la sala te sigo contando mientras comemos algo - solo pude asentir con la cabeza, estaba sorprendida, la gente que queríamos sabía que Jane y yo éramos novias y estaban de acuerdo, debía hacer un esfuerzo por recordar, me puse de pie y fui consciente de que mi ropa interior estaba en el piso junto con la ropa de Jane, me sonroje y me quede congelada, sentía una enorme tristeza por no recordar absolutamente nada respecto a mi relación con la mujer de mis sueños, pero aun sin recordar, el amor que sentía por ella seguía intacto y eso se debía a algo tan simple: llevaba amándola más de seis meses, Jane debió haber notado mi cambio de ánimo porque enseguida se dirigió a mi lado – Mau – me llamo, yo le estaba dando la espalda, me tomo del hombro y me hizo girar para mirarme a los ojos, se dio cuenta que sobre mi mejilla resbalaban lagrimas – cariño ven – se sentó en la cama y me sentó en sus piernas, como leyendo mi mente me dijo – lo recordaras, lo prometo, siempre lo haces, solo es un par de horas de confusión, esto – y señalo nuestra ropa en el piso – yo te dije que aún no debías hacer mucho esfuerzo pero eres muy insistente y convencedora – sonrió – recordaras todo, confía en mi – y me beso en los labios, no me acordaba como eran sus besos, pero se sintió muy bien, cálido, dulce, suave, fue el beso más tierno que he recibido, lleno de amor, de esperanza, de ilusión… se separó de mis labios y me dejo anhelando más de sus besos, lentamente abrí mis ojos y la mire, en sus ojos solo encontré el más puro amor.
M – gracias, gracias por estar conmigo a pesar de todo, quiero seguir escuchando nuestra historia… - ella beso mi frente.
J – por supuesto Mau, pero ahora vamos a vestirnos antes de que mi madre derribe la puerta – y me dirigí a su pequeño guardarropa, para mi sorpresa había demasiado de mi allí, pijamas, ropa casual, ropa para el trabajo, zapatos, decidí ponerme pijama, los recuerdos regresarían estaba segura de ello, salimos de la habitación de Jane, todo estaba igual en el departamento justo como lo recordaba, excepto por dos fotos una al lado del sofá de Jane, donde estábamos las dos juntas como en un parque, ella estaba detrás mío abrazándome y dándome un beso en la mejilla, yo lucia muy feliz sonriendo por el sorpresivo beso, la segunda estaba sobre la mesa del centro, ambas estábamos mirándonos de frente mostrando solo la mitad de nuestros rostros a la cámara, Ángela corrió a saludarme cuando se dio cuenta de nuestra presencia pues estaba haciéndonos el desayuno.
A - ¿Cómo te encuentras hija? – me abrazo, yo respondí a su abrazo.
J – Ma no la agobies, no recuerda algunas cosas, pero le digo que lo recordara todo, que no se preocupe – decía Jane mientras preparaba el café.
A – así es hija poco a poco, no te presiones, aquí nos tienes para contarte todo detalle a detalle…
J – sí, pero primero el desayuno, estoy hambrienta…
A – si de seguro ayer gastaron muchas energías por sus cinco meses juntas – lo dijo con una sonrisa.
J - ¡Ma! – Miro a su madre con enojo – que no se acuerda, ¡demonios!, harás que se sienta mal… - Jane me miro.
M – ¿cinco meses? – mi cabeza era una confusión total, cómo pude olvidar todo lo que había pasado entre Jane y yo, una lagrima resbalo por mi mejilla, de verdad que me sentía impotente por no poder recordar nada, Jane debía sentirse mal porque de todo lo que podía olvidar, la olvide a ella, todo respecto a nosotras lo olvide, soy médico y la realidad es que si era objetiva olvide todo desde hace seis meses por el momento traumático que viví, pero no estaba siendo nada objetiva, Jane corrió a mi lado.
J – Mau no te sientas mal por favor, lo resolveremos todo juntas como lo hemos hecho antes - me abrazo y yo correspondí ese abrazo, cerré mis ojos y las imágenes llegaron solas…
