Buenos días, os dejo con el segundo capítulo de esta historia, feliz por la gran acogida que le habéis dado y espero que sigáis ahí. Bueno sin más os dejo con ella no quiero enrollarme más, solo gracias.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 2
POV RICK
La tiro sobre la cama, me intento quitar la camisa, y si digo bien, lo intento porque no consigo deshacerme de los malditos botones. Se levanta impaciente y tira de mi camisa abriéndola de golpe haciendo que todos los botones salgan disparados. Me sonríe y dios mío siento como toda la sangre se me ha acumulado en un mismo lugar y salta impaciente en el interior de mis pantalones.
Se sienta delante de mí sobre la cama y mordiéndose el labio desabrochándome el pantalón y trago saliva porque solo de imaginármela me estoy volviendo loco.
Me baja el pantalón dejándome completamente desnudo y me mira sorprendida al ver que no llevo ropa interior.
-Es incomoda-digo sacando una sonrisa de su cara y antes de darme cuenta siento sus manos frías sobre mi erección haciéndome saltar por su contacto.
Se ríe me mira y con su mirada pegada a la mía acerca su boca allí donde más lo necesito y en ese instante se me para el corazón y la respiración. Siento su lengua alrededor de mi eje y cierro los puños como puedo para controlarme. Empieza a chupar, morder y a mirarme de una forma que me estaba matando y sabía que poco más iba a poder aguantar, y antes de que esto acabara de forma vergonzosa, hago un gran esfuerzo para que pare.
-Por favor…para…
-¿No te gusta?-dice mordiéndose el labio y dios mío, es tan sexy que no puedo evitar lanzarme sobre ella y besarla con ganas, con muchas ganas mientras con rapidez la desalojo de su ropa y entonces solo entonces, me doy cuenta de que sin ropa es mucho, pero mucho mejor. Muerdo su labio hasta que le hago sangrar y luego chupo su labio intentando calmarlo. Luego bajo por su cuerpo, su cuello, su perfecto pecho, su estómago, sus piernas. Y entonces me toca a mí sacar de ella su lado más lúdico, más pasional. La miro con una sonrisa justo antes de lamer sus labios vaginales y antes de darme cuenta de que ella también está ya más que lista. Chupo, muerdo y juego con su clítoris mientras introduzco uno, dos y tres dedos en su interior haciendo que se retuerza debajo de mis brazos. No puedo evitar sonreír al verla gemir, suspirar y gritar por todo lo que le estoy haciendo. Y entonces grita en pleno clímax y no puedo sentirme más orgulloso.
La miro sin moverme de allí abajo y la veo sonreír completamente relajada y antes de darme cuenta siento como tira de mí por el cuello haciéndome caer sobre ella. Me besa con pasión y desenfreno dejándonos quizás llevar un poco por el par de copas que nos habíamos tomado, o quizás porque estábamos borrachos pero del deseo que sentíamos ahora mismo.
Siento sus manos tirando de mí con fuerza, acercándome a ella hasta que apenas queda un atisbo de espacio entre los dos. Me separo de sus labios sacando un suspiro de su boca y antes de que le dé tiempo a hacerse la idea, la penetro de golpe haciéndola gritar de placer. Bajo mi boca a su cuello mordiéndoselo a la vez que me muevo rápidamente penetrándola cada vez más rápido haciendo que se retuerza debajo de mí mientras gime de placer. Siento como se aferra a mi cuerpo con sus piernas pero para lo que nada esperaba era que nos volteara con un simple movimiento. Queda ella arriba mirándome con cara de victoria y cuando la veo en todo su esplendor es cuando me doy cuenta de lo verdaderamente hermosa que es.
Se mueve de forma sensual sentada sobre mi eje, moviéndose en pequeños círculos volviéndome loco y mirándome con una sonrisa provocadora que me estaba volviendo completamente loco.
Coloco mis manos en su trasero para que se mueva, necesito que se mueva. Ella coloco sus manos en mi estómago y empieza a moverse arriba y abajo y yo acompaño el movimiento haciendo que la habitación se llene de gemidos y maldiciones.
Siento que estoy a punto de correrme, que la pasión está a punto de desbordarse. Me incorporo quedando sentado e introduzco uno de esos pezones que me están volviendo loco en mi boca. Enseguida se ponen duros ante el contacto con mi lengua y la escucho maldecir mientras sus movimientos se vuelven más y más descontrolados y sé que ella está cerca, tan cerca que en cuento muerdo con suavidad su pezón, siento como sus paredes se estrechan tanto que hace imposible que pueda aguantar más y grito su nombre cuando llego al orgasmo, uno sin duda de los mejores de mi vida.
Me dejo caer sobre la cama y cierro los ojos mientras intento recuperar el aliento. Siento mi piel húmeda del sudor y caliente aun por lo que acaba de pasar. Entonces, siento como se separa de mí y se levanta, siento frio cuando lo hace. Cuando abro los ojos la veo levantarse, colocarse una camiseta larga que saca de un cajón de su armario. Se gira, me mira con una sonrisa y dios ya siento que estoy preparado para repetir.
-Será mejor que te vista y te vayas.
-Venga ya, ha estado bien ¿no?-digo levantándome y acercándome a ella.
-Si ha estado bien, pero debes irte.
-Podemos repetir, yo ya estoy listo-digo con una sonrisa con un movimiento gracioso de cejas que le hace reír.
-Ya lo veo, pero tendrás que ocuparte tu solo de eso. Mañana tengo que trabajar, así que…
-Venga ya, podemos disfrutar un poco más-digo agarrándola de la cintura para atraerla hacia mí.
-Rick…esto es cosa de una noche, quiero que te quede bien claro.
-Bueno podemos repetir alguna vez ¿no?
-Quizás no tenía ni que haber pasado. Si tu cuñado se entera…
-Me mataría. Yo me hago responsable de las consecuencias-digo con una sonrisa.
-Rick de verdad, no va a volver a pasar. Lo he pasado bien y espero que tu también pero ya está.
-Está bien, por hoy ya veo que no voy a conseguir nada más, pero quiero que sepas que no soy de los que se rinden-digo sonriéndole mientras rebusco alrededor de la habitación mi ropa esparcida por todos los lados.
Ella me mira con una sonrisa mientras lo hago y cuando tengo el pantalón puesto y cojo la camisa recuerdo el momento de pasión de hace un rato y por lo que ahora está completamente rota.
-Por cierto me debes una camisa-digo haciéndola reír.
-Te compraré una mucho mejor que esa.
-Oye ¿Qué problema tiene esta?
-Mejor no te lo digo-dice riéndose y me gusta verla sonreír y pensar que cuando empezó la noche me parecía seria, pero siempre pensé que había algo detrás de esa mirada, ahora que he podido estar más cerca y conocer esta parte de ella, sé lo que había y sin duda me gusta aún más.
-¿No tienes nada para dejarme?
-No creo que te quedara muy bien.
-Venga, no puedo ir por la ciudad así con estas pintas.
-Pues vas a ir con otras peores. Anda déjame mirar-dice mirando en su armario hasta que saca una camiseta ancha de allí.
-¿Algún visitante se la dejo?-digo mirándola.
-Es mi pijama, así que espero que me lo cuides-dice entregándome y me la coloco enseguida, no puedo evitar sentir lo bien que huele.
-Tranquila, dormiré con él esta noche-digo acercándome a ella y dejando un beso en su mejilla muy cerca de su boca, esa que me encantaría volver a besar pero no quería correr, había tiempo para eso.
-En serio, más te vale que lo cuides-dice mirándome seriamente y con una sonrisa salgo de su casa pensando en cuando volverá a dejarme pasar de nuevo a su cama.
Al final, ha acabado la noche mucho mejor de lo que empezó, y mucho mejor de lo que podría haberme imaginando nunca. Con una sonrisa y con el frio de la noche camino por las calles de mi ciudad queriendo que llegara mañana para poder volver a verla, porque aunque ella no quiera, no voy a dejar que esto no vuelva a repetirse. ¿Quiere su pijama? Pues tendrá que ganárselo-digo riéndome de mi propia broma y en ese instante siento como empieza a llover. Paro un taxi, me monto y vuelvo rumbo a casa con la sensación de que por mucho que haga, esta noche no voy a poder dormir nada.
CONTINUARÁ…
Gracias a todos por darle una oportunidad, espero no defraudaros. Bueno pues seguimos con las dos historias para adelante y os dejo un croquis para que veáis como va a ir la semana.
Volver a nacer: L, Mt, J
No quiero enamorarme: L, Mc, V, S
XXOO
Twitter: tamyalways
