Gakupo: Personalmente me gusto mucho este capitulo XD
Un ruido lo despertó, seguido de unos gritos "!Despierta ya! ¡No creas que porque eres un príncipe y estas raptado no vas a trabajar por tu comida!" mientras era golpeado con el extremo del trapeador.
Al levantarse confundido y mirar a su alrededor, se pregunto donde se encontraba, el piso estaba pegajoso, estaba obscuro "Debo estar en los calabozos de este barco"
El Capitán lo miro con enojo desde arriba mientras le decía "Estas en el comedor, anoche tuvimos una pequeña celebración por nuestro nuevo botín ¡Un príncipe!"
Aun intentando mantener su orgullo de Kirkland se antepuso a las ordenes del su captor "¡Esto es inconcebible!" aclaro su garganta para continuar su queja de forma propia "Primeramente, soy un caballero y soy un príncipe, segundo, ustedes me han raptado y tercero ¿pretendes que limpie el desastre que hicieron por celebrar MI secuestro?" Imaginarse que al haber despertado allí significaba que paso toda la noche en el mismo lugar mientras los sucios piratas se embriagaban y festejaban lo hacia sentir asco.
Y no se equivocaba, el había pasado toda la noche inconsciente mientras los tripulantes festejaban aquella singular coacción, y el mas feliz de todos, era el Capitán Honda, quien celebraba con una enorme botella de sake que guardaba para ocasiones especiales, justo como esa.
El rostro de Kiku parecía inmutarse ante las objeciones del príncipe, mientras que detrás, entre las sombras apareció un cuerpo enorme y voluptuoso con rastras, varias perforaciones, tatuajes y con una mirada nada amigable, Kiku volvió a hablar "Y como toda princesa malcriada creo que necesitaras que alguien te explique tu posición en este barco" su voz sonaba tan convincente, como aquella silueta corpulenta que se encontraba en las sombras, que no pasaron ni tres segundos cuando el joven príncipe tomaba entre sus manos el trapeador y la cubeta y comenzó a limpiar rápidamente el lugar mientras palabras impropias salían de sus labios.
El capitán se retiro ordenandole a Juanito vigilar que el príncipe dejara el piso tan limpio que pudieran pasar la lengua por el suelo. Juanito gruño asintiendo la cabeza
"Estos piratas son mas cerdos que humanos, parece que no conocen jabón... ¡¿Que rayos es eso? ¡¿Que acaso no conocen si quiera lo que es un baño? ¡maldita sea!"
Cuando el asiático subió a cubierta, comenzó a gritar insultos para motivar a su hombres a seguir sus ordenes, para que prosiguieran a su próximo destino.
Uno de ellos, un albino de ojos rojos, se le acerco con una de esas sonrisas que se puede clasificar, por palabras del mismo capitán, como la sonrisa mas idiota del mundo "Esta de buen humor capitán, ¿Será por el nuevo botín que se consiguió?" Y no es que fuera burla, todo lo contrario, pues cuando llegaba a cubierta, su día normal era el patear a dos o tres tripulantes en el camino, tirar a alguien por la borda, amenazar a alguien y en el peor de los casos disminuir la tripulación. Es decir que el día en que únicamente los insultaba, solo podía significar algo, que el capitán estaba de buen humor.
"¿Como no estarlo?, con un gran tesoro a bordo al cual podemos explotar si encontramos la manera correcta" le contesto, a lo que el joven albino comento "Pues tiene razón, no veo otra cosa que podría beneficiarnos de el, como el satisfacer algunos de nuestros deseos... carnales, ni siquiera es agraciado o atractivo para mi, lo único que tiene es raza y hasta eso no sirve de mucho aquí ¡ah! y un trasero que solo da ganas de manosear, a mi no me gusta pero yo me cojo lo que sea"
En ese momento fue jalado del cuello de su camisa haciendolo caer al piso para darle paso a alguien mas grande, un rubio de ojos azules "No le haga caso capitán, disculpe a mi hermano es muy entrometido" dijo el hombre, que de entre toda la tripulación, era el mas formal ya que solía formar parte de las fuerzas marítimas, a diferencia de su hermano, Gilbert, quien era un ladrón mal viviente desde el momento en que nació, lo que lo hace un gran pirata, pero uno muy irritante.
"Gracias Ludwig, sin embargo mi estimado Gilbert, recuerde que uno puede tener los ojos vendados al tener un buen ron encima y no darse cuenta con quien esta en esos momentos compartiendo las sabanas. Así que por favor, evita poner las manos en el" dijo al momento de tirar uno de sus cuchillos entre las piernas del albino "O no volverás usar tu revolver en cualquier otra cosa" cuando volteo, se dio cuenta que gran parte de la tripulación, prestaba toda su atención a aquella conversación al parecer sin importancia.
"¡¿Y ustedes que miran bolas de perras del mar? ¡¿No tiene trabajo que hacer?" se dio la vuelta y pateo una cubeta de dudoso pero asqueroso contenido "¡Pues ya tienen malditos mal paridos!"
A pesar de las ofensas que hacia su capitán, la tripulación llevaba mas su rencor al hombre que se encontraba en el piso quien había comenzado todo el problema.
Mientras tanto Kiku se dirigía a su camarote con Ludwig su navegador, para revisar las rutas de navegación próximas así como enviar la carta por el rescate de aquel rubio sin clase, palabras textuales del capitán, que concordaban con lo que había dicho Gilbert.
Horas mas tarde, la tripulación se encontraba reunida en el comedor que gracias al joven Kirkland se encontraba aseado a diferencia de la noche anterior... y todos los días anteriores a esa noche.
Ludwig por su parte había llegado hasta estar frente al príncipe diciendo lo siguiente "El capitán a ordenado que usted valla a ayudar en la cocina"
Nada tarde ni perezoso Arthur replico aun estando tan cansado "¡Pero e estado trabajando todo el día! Tengo hambre y como el dijo e trabajado por mi comida" sus quejas y reclamos no cesaron, pero Ludwig únicamente comento "También menciono algo sobre tu comportamiento, así que Juanito te acompañara a la cocina"
"¡¿Que?" en ese momento Juanito le tomo por el cuello de la camisa y como muñeco de trapo lo cargo hasta la cocina. A pesar de su inconformidad ante las ordenes impuesta, poco podía hacer por detener al colosal monstruo que lo arrastraba por el barco.
Al llegar a la cocina, se encontró con un hombre gordo, calvo, sudado como un cerdo y que aparentaba no haberse bañado en muchos meses, por lo que perdió el apetito en ese instante. Una voz interrumpió su encuentro con ese hombre, quien el, asqueado, creía era el cocinero "¡Bienvenue! ¡Clarkson ya puedes regresar a comer ya han llegado a sustituirte" el hombre rubio con barba desaliñada miro al príncipe "Oh lala que tenemos aquí" decía acercandose al asustado Principe "Oh, al parecer tenemos a alguien con clase abordo y de exótica belleza también"
Arthur se sintió halagado, por fin alguien se dio cuenta de tan noble cuna de la que provenía "Muchas gracias, caballero, no pensé que alguien en este barco tuviera tales conocimientos"
"Wi monsier" dijo conteniendo la risa, ya que eso se lo dice a cada nuevo tripulante que pisa el barco.
Pronto el hombre claramente francés se le fue encima colocando sus manos en las cintura y acariciando su cabello "No es posible que te tengan en tal estado" sus manos se movían de un lado a otro "si estas tan delgado, ¿no has comido?"
El joven príncipe no se daba cuenta que el pervertido francés solo estaba aprovechando para tocar todo, con su mano le levanto la barbilla para verlo al rostro "Ohh pero que hermosos ojos verdes, son como dos esmeraldas" hubiera llegado mas lejos que solo toquetear, pero Juanito se interpuso mientras la tripulación gritaban en coro y maldecían por su comida.
El francés maldijo por lo bajo pues había sido interrumpido, ya le faltaba poco para seducir al joven (Nota de la editora: lol si claro)
El hombre le dio miles de platos para llevarle a los tripulantes mientras intentaba malabarear con ellos y que no calleran al piso, labor que le era muy difícil ya que todos le arrebataban los platos como si fuera su ultima comida. Eso sin contar que alguno que otro le mordía la mano mientras otros aprovechaban para apretar su trasero y así confirmar las palabras que en la mañana había mencionado del peliblanco.
Así, se canso de tantas ofensas hacia su persona, que se decidió enfrentarse al siguiente que se atreviera a pellizcar o acariciar sus trasero. Fuera quien fuera.
Y lo cumplio, levanto la voz hacia la persona que le dio una palmada "¡Maldita sea deja mi trasero!, !¿que tal si yo pongo mi mano en el trasero de tu asquerosa madre? ¡maldita escoria de la sociedad ¡¿quien te crees que eres para tocarme de esa forma?" Cuando volteo sus ojos casi se salen de su cara al notar el angelical rostro serio de la persona a quien había insultado de tal manera.
Todos guardaron silencio en el comedor, una escena poco común, el capitán no había comido y lo acababan de insultar... por el chico al que mantenía cautivo.
El pobre príncipe solo sintió el puño que llego de lleno a su rostro haciendo que cayera sobre los platos derramando toda la comida, todos en el comedor se alejaron del lugar donde había caído el joven y con una increíble agilidad se había colocado sobre el propinandole una serie de golpes a los cuales solo algunos pudo responder cubirendose para que no ocasionaran mas daño. Mientras seguía resguardandose de los golpes, Kiku logro sacar de su bota una cuchilla que no dudo en utilizar clavandola en una de sus manos, inmovilizandolo de dos formas, al clavarlo al piso y por el dolor.
Un grito ahogado de dolor fue lo ultimo que emitió antes de que el japonés se levantara y lo pateara con fuerza. Dirigió sus mirada hacia el francés y grito "¡Esta perra no almorzara el dia de hoy! llevenlo a la celda y cuando todos terminen el debe regresar y limpiar el comedor!"
Durante toda la escena, Gilbert mantenía una amplia sonrisa, pues el había sido, en cierta parte, el causante de tal confusión.
Mas tarde, la tripulación se encontraba en silencio por los sucesos de la tarde, pues ello solo era una simple demostración de lo que era capaz y de el porque el pelinegro era capitán en ese barco, que a pesar de su aspecto hacia temblar con sus acciones los hombres testigos de su ira.
A pesar de ser piratas fueron considerados, pues no habían dejado tan desordenado el lugar el cual se encontraba en ese momento siendo limpiado por el chico de cejas abundantes. Su mano pobremente había sido curada y vendada por uno de los hombres, el dolor estaba ahí, pero le aseguraron que sanaría, cosa que en ese momento dudaba mucho. Había evitado derramar lagrimas pues su orgullo se mantenía en pie todavía, suspiro cansado al darse cuenta que había terminado de limpiar, pretendía dormir un momento, poco le importaba donde iba a descansar, lo único que quería era cerrar los ojos y olvidar, aunque sea un momento, lo que estaba viviendo.
Unos pasos lo alertaron antes de caer en el sueño, suponiendo que era Juanito no le tomo mucha importancia, hasta que una voz conocida hizo que se le erizara la piel "Veo que has hecho un buen trabajo, princesa" le molesto el ultimo comentario, pero no respondió esta vez, no quería hacerlo enojar de nuevo y mas en el estado en que lo había dejado.
El capitán al notar la molestia del otro sonrío con cinismo "¿Estas seguro que todo se encuentra limpio?"
"¡Claro que si esta limpio, podría estar lastimado, pero este lugar esta mas limpio que el baño de mi castillo y eso es decir mucho para este cochinero!" dijo finalmente retomando algo de valor sin saber que se había atrevido a insultar el precioso barco del hombre ante el.
"¿Ah si?" no dijo nada un momento y mirandolo desde arriba con una sonrisa siniestra le dijo "Lame el suelo"
"¿Que?"
"Dijiste que estaba limpio, así que lamelo, si esta limpio no debe haber problema con ello"
"¡No lo haré!"
El hombre lo pateo "Es eso o te emparejo la otra mano"
Aun dudoso de seguir ordenes se inclino por su propia cuenta poniendo su rostro a solo un par de centímetros del suelo. El japonés lo miraba de manera altanera y coloco su pie encima de la cabeza del otro "Así es como las cosas van a ser de ahora en adelante, así que esperemos te vayas acostumbrando, preparate a llorar como una mujerzuela"
A pesar de estar completamente aterrorizado por sus palabras, no sabia que podría durar mas, su orgullo o su vida, ya que aun dudaba de hacer algo que cualquiera, en esa situación, haría sin pensar para salvar su vida.
Lamió el suelo, que mostraba manchas muy dudosas y que pesar de sus habilidades de limpieza, no se podría confiar nunca, en un lugar así.
El capitán sonrío con satisfacción cuando se cumplió la demanda que había pedido, al menos le demostraba que era el quien tenia e control en ese barco.
Se levanto asqueado de su situación, pero aun así una sonrisa dislumbro en su rostro, el capitán Honda dejo ver sorpresa en su rostro ante aquella reacción, mientras que el otro soltó una carcajada orgullosa.
"¡¿LO VES? NUNCA DUDE DE MIS HABILIDADES DE LIMPIEZA! Hasta me atreví a pasar mi lengua en el piso de este asqueroso ba..rco..." sus palabras se disiparon, ya que el solo se dio cuenta. En ese instante, no sabia si reir, llorar o tirarse por la borda, aunque el otro nunca se lo permitiría.
La apariencia del capitán no concordaban con sus palabra y acciones. La cara del japonés parecía haber cambiado un poco, por algo parecido a una de enojo mas o menos como de estreñido o al menos eso pensó el muchacho.
Ese joven príncipe era un caso especial en verdad.
En ese momento fue tomado de su mano herida y arrastrado hasta la cocina, siendo arrojado hasta los sacos de harina
"¡¿Que diablos?" exclamo Arthur al intentar levantarse, pero de inmediato tenia encima al capitán con un cuchillo frente a su rostro.
"¡Guarda silencio o te cortare la lengua!"
Decidió que por su bien era mejor guardar silencio, después de todo no le afectaba demasiado, solo mantenerse callado. Observo dudoso como tomaba una botella de ron y un pañuelo el cual humedeció con el ron y se acerco nuevamente al cautivo, quien aun no entendía que pretendía hacer "dame tu mano" le dijo el pirata con su típica voz firme. No supo ni cuando ni como lo hizo, pero le extendió la mano cual perro amaestrado. "Muy bien Poochi" le dijo mientras le quitaba el vendaje para analizar por unos pocos segundos la herida, que el mismo había causado, colocando el pañuelo con ron con la poca delicadeza que tenia.
Arthur lo miro aun sorprendido con ojos vidriosos, no podía creerlo, por lo que no pudo evitar exclamar "¡Maldito cabrón esto arde hasta la puta madre!" alejando su mano bruscamente. (nota de la editora: que vocabulario mas ingles se carga este)
"¡¿Que te pasa idiota? Te estoy curando!" tomo la botella de ron y la puso en su rostro "Toma, bebe. Quizá con esto te vuelves valiente o al menos mas hombre"
El joven y mimado príncipe le reclamo "¡Esto no puede considerarse bebida!"
"¿Que? ¿Querías Vino y Champagne*? Somos piratas no cortesanas, ¿o es que te sientes como una señorita y quieres que te trate con delicadeza?"
Eso llego hasta lo mas profundo, por lo cual sin pensarlo mas, le arrebato la botella de la mano y le dio un gran y largo trago. Como todo buen príncipe, estaba acostumbrado a poner en sus labios cosas de mejor calidad y termino escupiendo al rostro del asiático "¡Esta cosa sabe a meados!"**
El otro simplemente se limpio el rostro y le sonrío
Lo siguiente que vio fue la mano sosteniendo su quijada abriendola con fuerza mientras que la botella se empinaba cada vez mas dentro de su boca y era forzado a caer boca arriba en el suelo, incapaz de detener el liquido que entraba en su garganta asfixiandole "¿Verdad que te gusta? Esta delicioso" finalmente vacío toda la botella, levantandose de el.
El príncipe, al por fin poder obtener aire tosía con fuerza, sosteniendo su garganta por la forma en que le quemaba. Lo miro con infinito desprecio desde abajo.
A lo que el Pirata respondió con otra sonrisa "Me alegra que lo hayas disfrutado".
Se levanto indignado tambaleando, mas que dispuesto a reclamarle, aunque en su mente sus palabras sonaban elocuentes, lo único que el capitán podía entender era una que otra palabra arrastrada, entre ellas: odio, ron, pirata, cochino barco. Justo después cayo encima del capitán (((insertar momento de tensión sexual aquí))) ambos corazones latían desenfrenadamente, uno por el alcohol que había ingerido y el otro porque no podía respirar al tenerlo encima, por un momento sus ojos se encontraron y entonces el intento de rubio exclamo "Eres mas hermosa de cerca"
Ese comentario lo había enfurecido, por lo que lo empujo contra el suelo moviendose lentamente para estar frente a el y besarlo apasionadamente obligandole a entre abrir sus labios para dar paso a su lengua y explorar su boca, separandose ligeramente para morderlo en su labio hasta hacerlo sangrar. "Eso es bueno"
Tomo la mano del príncipe para dirigirla directamente hasta su propia entre pierna. Arthur se exalto un momento mientras que Kiku sonreía por su reacción "¿Puedes sentir toda la señorita que soy?"
En ese momento la puerta de la cocina fue abierta.
TEEHEEEE~~~
Quieren setso? w
Yo sigo creyendo que Arthur aun tiene chance de cogerse a Kiku, pero, es el fic de Grell... y ella es un troll al máximo nivel, así que no tengo esperanzas.
*si sabemos que el vino es italiano y el champagne frances pero el es un pirata y en sus tiempos no existía wikipedia,
no son hipsters
**Escribir un fanfic con malvada mujer del futuro dando opiniones a las 3 de la mañana.. nos hace creer que son buenas ideas... dialogo sacado de huevo cartoons "wakala esto sabe a miados"
-Si robamos una escena... Y no nos importa teehee
-SI ven que Francis habla mal su frances... es porque es pirata... (LOL mentira nos estamos justificando)
Te o-d-i-o por siempre Grell, destrozas todo mi amor por las historias asakiku... y al mismo tiempo te amo XD
Yey tenemos una fansssss Merlina 3
