CAPITULO 2
UN PEQUEÑO PROBLEMA EN EL REGRESO DE AOME
KONNICHIWA. GRAX A LOS QUE LEYERON EL PRIMERCAPITULO.
SOLO RECORDAR QUE INUYASHA Y SUS AMIGOS NO ME PERTENECEN (SI ASI FUERA KIKYO JAMÁS HUBIERA REVIVIDO Y NARAKU NO HUBIERA MATADO A KAGURA) SON PROPIEDAD DE LA GRAN SENSEI RUMIKO TAKAHASHI.
SIN MÁSQUE DECIR PROCEDAN A LEER.
100% ANTI-KIKYO
-"Los personajes hablan".
-"Algo del pasado que se esté pensando en ese momento".
-"Pensamiento de los personajes"
(Doy mi opinión o aclaro algo)
"GRITO"
Aún no se hacia a la idea de que él estuviera frente a ella-"He dicho que te largues, y si no entiendes lo que eso significa yo te lo haré saber"-dijo la chica acercándose amenazadoramente al hanyou.
Inuyasha formó una sonrisa arrogante y la retó-"Vamos…quiero que me lo hagas saber…pero primero explícame porque tu cuarto tiene el aroma de otra persona aparte de ti"-el hibrido se sentía celoso.
-"¡Eso a ti que te importa!"-la miko no podía creer que el hanyou llegara haciéndola del macho celoso que quiere proteger a su hembra después de lo que había pasado.
-"Acaso, ¿te casaste?"-para Inuyasha eso era lo más lógico y no lo hacia sentir para nada bien, ahora más que nada sedaba cuenta de lo baka que había sido.
-"¡Ya te dije que no te importa!, ahora, VETE".
-"No puedo, no hasta que te lleve conmigo".
-"Pues entonces puedes tomar asiento, porque yo contigo no pienso ir a ninguna parte"-la chica estaba enfadada.
-"Haz cambiado"-comentó en tono triste el chico mientras se acercaba a ella-"ya no llevas tu uniforme como antes, tus rasgos han cambiado, ya eres toda una mujer"-se acercó aún más comenzando a acariciar una de las mejillas de Aome".
La azabache estaba cediendo ante el gesto que del chico, pero, reaccionó antes de que algo más pasara-"Suéltame Inuyasha"-la mirada de rencor que ella le dio fue suficiente para que el hanyou se alejara un poco.
-"Definitivamente haz cambiado"-él esbozó una sonrisa nostálgica.
-"Claro que he cambiado, o qué, ¿acaso esperabas encontrar a la misma mocosa de 16 años que se ponía contenta cada vez que venias por ella porque la necesitabas para encontrar las kakeras de la shikon no tama?-preguntó con ira en su voz-"pues lamento decirte que esa chiquilla se murió hace 4 malditos años, ahora soy una mujer en toda la extensión de la palabra, tengo una familia que proteger y no pienso dejarla solo porque un viejo amigo necesita de mi ayuda".
-"¿Un viejo amigo?"-preguntó irónico-"pensé que era más que eso, ¿o es que ya se te olvidó lo que pasó entre nosotros ese día debajo del goshinboku?"-el chico se acercó más a Aome abrazándola por la cintura, pegándola lo suficiente a su cuerpo haciendo que los alientos de ambos se mezclaran. Eso ya era demasiado tentador para la miko, pero no se daría por vencida, no dejaría que el hanyou la convenciera tan fácilmente.
-"Desafortunadamente no se me ha olvidado"-dijo mirándolo a la cara con ira, haciendo que sus rostros se acercaran un poco más-"pero eso ya no tiene importancia, ahora solo te veo como un viejo amigo que se aprovechó de la pobre niña ingenua de Aome Higurashi, acostándose con ella y prometiéndole mil cosas que jamás se cumplirían, pues al día siguiente terminaría con su juego y la dejaría botada como basura yéndose con una mujer hecha de barro y huesos que es más fría que el hielo.
-"¡Eso no es verdad!"-respondió furioso acercándola más si es que eso era posible, dirigió su vista a los labios de la miko la cual al verlo se tensó, haciendo que el chico formara una sonrisa de satisfacción al saber que aún le provocaba cosas a la azabache, dándole esperanzas de que todo fuera como antes, pues no le importaba que hubiera formado una familia, ya que ella primero había sido suya-"tú siempre estuviste a mi lado, haciendo que poco a poco me fuera enamorando de ti, hasta hoy no he podido sacarte de mi mente, y por lo que veo, tu también no haz podido sacarme de la tuya"-cuando el hanyou dijo que amaba a la miko, ella bajo la guardia, oportunidad que Inuyasha aprovechó para unir sus labios con los de ella con desesperación, al principio la chica se resistió, pero su corazón y sus labios pedían que correspondiera esa caricia y no pudo ignorarlos, comenzó a corresponder de la misma forma desenfrenada en que él lo hacia, pero aunque estaba disfrutando el momento, algo hizo que se separaran.
-"Aome, se te olvido darle las…"-lo único que faltaba para que el día de la chica se terminara de arruinar, era que Houjou llegara con el niño a su lado-"perdón…yo…disculpen"-Houjou se retiró rápidamente, no porque su corazón estuviera roto, más bien porque no quería que su hijo se sintiera mal.
-"Ese idiota tiene el mismo olor que desprenden el cuarto y sobre todo la cama de Aome"-¿él es tu esposo?-preguntó con celos Inuyasha, más su pregunta no fue contestada, ya que Aome salió de la habitación para ir en busca de su esposo e hijo, salió en su búsqueda y la encontró en la sala hablando con el castaño.
-"Houjou, déjame explicarte por favor".
-"Aome, creo que no hay nada que explicar, no estoy de acuerdo, pero es tu vida, si lo que quieres es que me vaya ahora que el regresó, no te preocupes, yo entenderé".
-"Houjou…yo no…"
-"Aome, ya lo oíste, él esta de acuerdo en que regreses conmigo"-el hanyou decidió meterse en la discusión.
-"Te equivocas, no estoy de acuerdo porque se de el daño que le provocaste, pero esa no es mi decisión, pero mientras Aome no se decida no permitiré que la beses cada que se te dé la gana, no permitiré que termines de destrozarla"-Inuyasha se asombró por la contestación de Houjou, el castaño sabia que con un solo movimiento de sus garras podía hacerlo pedazos y aún así lo retaba.
-"Amor"-habló Aome sujetando la mano de Houjou-"no te preocupes, Inuyasha solo vino de visita, y lo que pasó hace un momento no se volverá a repetir, te lo prometo"- a Inuyasha le dolió que la miko le dijera amor a el castaño, no permitiría que Aome cumpliera la promesa de no volverlo a besar.
-"Aome, tienes que acompañarme"-dijo sujetándola de los hombros apartándola de Houjou-"si no lo haces por mí, hazlo por los demás-"Miroku y Sango formaron una familia, no seria justo que ellos sufrieran solo porque no quieres regresar por mi culpa".
-"¿Cuál es el problema?"-sabia que había tocado un punto muy fuerte para la chica, ella jamás dejaría solos a sus amigos-"¿Tiene algo que ver con la Shikon no Tama?"
-"Si, al parecer destruimos a Naraku, pero la perla se protegió y desapareció haciéndonos creer que la habíamos destruido junto con él, pero ahora ha reaparecido haciéndose ella misma fragmentos nuevamente, 100 para ser exactos, la maldad de Naraku quedó en ella y sabes cual es la única forma de acabar con todo, aparte, con la ayuda de un pozo sagrado, revivió a algunos de los monstruos que ya habíamos derrotado para que portaran los fragmentos, al pozo lo hemos cerrado con la ayuda de los pergaminos de Miroku, pero aun nos falta encontrar las kakeras y necesitamos purificar la perla antes de que algo malo pueda pasar, tú eres la única que nos puede ayudar, todos te necesitamos en verdad".
-"¿Y por qué no le pediste ayuda a Kikyo?"-la chica en verdad necesitaba saberlo, porque si aceptaba no pensaba cruzarse con ella.
-"Porque ella está muerta, al año de que tú te fuiste ella dejó de buscar almas y se dejó morir"-dijo con tono triste el hanyou.
-"Y como no hay más personas que puedan ver las kakeras de la Shikon no Tama, viniste por mí"-la voz de la chica sonó como a la de Kikyo, fría y si sentimientos (claro que Aome nunca será como Kikyo, primero me mato antes de que mi querida amiga Aome sea como esa cosa de barro y huesos).
-"También quería volver a verte, ¿hay algún problema con eso?"
-"Si, que yo no quería ver tu cara de hibrido nuevamente"-a Inuyasha le sorprendieron las palabras de la chica, ¿e verdad lo odiaba tanto?
El hanyou puso un semblante serio-"Pues lamento informarte que vas a tener que aguantarte y ver esta cara de hibrido todos los días, por lo menos hasta que logremos derrotara todos nuestros enemigos"-claro que el chico lo que en verdad quería era ya no dejarla regresar.
-"¿Nuestros?, lo siento, pero dejaron de ser mis enemigos desde el día en que abandoné el Sengoku".
Houjou que casi no entendía de que hablaban, pero que si se daba cuenta de que era algo importante, decidió intervenir-"Aome, será mejor que vayas con él"-tanto la miko como el hanyou se sorprendieron por lo que el castaño había dicho.
-"¿Estás seguro?"-la chica no podía creer lo que su marido le había pedido.
-"Si, creo que seria bueno para ti volver a ver a tus amigos, después de todo en aquella ocasión no pudiste despedirte de ellos, además, un descanso no te vendría nada mal, has estado trabajando demasiado".
Aome no podía decirle que no-"Esta bien"-suspiró y una idea se le vino a la mente-2inuyasha, iré contigo con una condición".
-"Claro, la que tu quieras"-el hanyou estaba emocionado por haber logrado su objetivo.
-"Mi hijo irá conmigo"-a propuesta impresionó a ambos hombres.
-"Esta bien"-no le quedaba de otra, no quería llevarla enojada al Sengoku.
Aome sonrió triunfante y dirigió su vista a Houjou-"Vendremos a verte cada fin de semana cariño"- al escuchar la palabra cariño, Inuyasha sintió como si le hubieran clavado una daga en el pecho, esas palabras tendrían que haber sido para él, y para acabarla, la chica se paró de puntillas dándole un beso en los labios al castaño, si no fuera por el pequeño, el hanyou ya lo hubiera mandado a ver angelitos.
-"Bueno, amor, debo irme, entonces nos veremos el fin de semana"-el castaño se acercó con paso lento al niño para pellizcarle ligeramente la mejilla-"Hijo, cuida y obedece a mami, ¿si?, has todo lo que ella te diga"-Inuyasha hasta ese momento se dio cuenta de algo bastante curioso para él, el niño llevaba puesta una gorra como la que él usaba cuando visitaba el tiempo de Aome y quería salir con ella, pero eso no era lo curioso, si no, que aún con la gorra puesta, al niño se le veía ligeramente el pelo, y este era de color gris, y ni Aome ni el "bobo" tenían el pelo de ese color.
-"Si"-el niño sonrió por lo que su papá le había hecho.
-"Cuídalos Inuyasha"-el castaño pasó al lado del ambarino para dirigirse a la puerta".
-"Feh, no hace falta que me lo digas"-respondió cortante. Houjou se despidió con un gesto de su mano y salió por la puerta.
-"Inuyasha, iré a acomodar unas cosas y nos vamos".
-"Si, pero ¿crees poder llevar un poco de comida ninja?".
-"No lo creo, por lo menos no por hoy, quizá el fin de semana vaya al súper a comprar algo, pero no es seguro"-Aome había decidido que actuaria como si nada pasara, como si lo de hace 4 años jamás hubiera ocurrido, y esperaba que el hanyou también hiciera lo mismo y dejara de acosarla.
-"Grrr, está bien, entonces apúrate".
-"Aja, Inuyasha, si quieres ramen hay una lata en la alacena"- Aome volteó a ver a su pequeño, el cual, no paraba de ver las orejas del ambarino-"amor, dile a tu tío Souta que caliente el agua"-Inuyasha se sintió un poco celoso por las palabras cariñosas que la miko le dedicaba a su hijo, aunque eso era normal, pero no lo soportaba, por lo menos se había dado cuenta de que una forma de acercarse a ella era a través del niño.
-"Siii, odejas de pebo, sígueme"-para Inuyasha ya era mucho tener que seguir las ordenes de un niño de ¿3 o 4 años?, eso si que le parecía raro (digo, después de todo Inuyasha tiene algo a lo que muchos llaman "cerebro", era lógico que se diera cuenta de que el niño no era muy pequeño)
Tiempo más tarde Aome llegó al lado de los chicos con su tan preciada mochila amarilla, aún se mantenía en buen estado, aparte, llevaba una pañalera, que, aunque su hijo ya no era tan pequeño, debía utilizarla para llevar sus cosas.
-"Ahora si, ya podemos irnos"-Inuyasha quedó impresionado al ver bajar a la chica, la ropa que llevaba puesta hacia notar su figura, indudablemente el embarazo le había sentado bien.
-"¿Por qué no llevas tu uniforme?"-al hanyou le gustaba más esa ropa que la que ahora llevaba puesta.
-"Porque crecí y ahora la falda me queda mucho más corta (eso no le molesta a Inuyasha, jijiji), al igual que la blusa, además, este pans es más cómodo"-a Inuyasha lo único que más o menos le había gustado, era la blusa de tirantes negra que Aome llevaba, más porque estaba bastante pegada a su cuerpo.
-"Pues a mi no me molestaría llevarte con esa ropa tan chiquita que dices"-el hanyou miraba descaradamente a la chica de pies a cabeza (eso de andar con Miroku le hizo mal.
-"Deja de mirarme de esa forma y apúrate, hentai"-el chico se puso rojo al saberse descubierto.
-"Qué perrito tan chistoso"-el pequeño inclinó la cabeza y sonrió.
-"No soy un perro, niño, pero si te lo explico no creo que lo entiendas"-Inuyasha frunció el ceño malhumorado.
El niño que tenia el carácter del padre, se sintió ofendido y comenzó a reclamarle-"Yo no soy iliota como tuuú"-padre e hijo se miraron desafiantes.
-"Dejen de pelear los dos y apúrense".
-"Me calmo si tu cachorro lo hace".
-"Houjou deja en paz a Inuyasha y no digas esas palabras"-Aome pedía internamente que su hijo hiciera caso, es que a veces podía ser tan "Inuyasha". Dio media vuelta y abrió la puerta, dirigiendo sus pasos al templo sagrado.
-"A la olden"-el niño al ver que sus mamá le daba la espalda volteó a ver a Inuyasha y le sacó la lengua.
Al llegar al pozo, Aome cargó a su pequeño-"Houjou, tu cruzarás conmigo".
Al cruzar el pozo para llegar al Sengoku, la chica sintió una tremenda nostalgia, en unos segundos recordó cuando le había prometido a Inuyasha que se quedaría a su lado, sin embargo, no pudo cumplir con su promesa porque se estaba haciendo daño, y ahora, tenia que regresar a purificar la Shikon no Tama, sabiendo que existía el riego de que durante el trayecto él se enterara de que Houjou era su hijo.
-"¿Piensas quedarte ahí parada todo el día?"-el hanyou se estaba desesperando porque la chica no daba señales de vida.
Al niño no le agradaba que le dieran ordenes o reclamaran a su mamá, si su papá no lo hacia, el odejas de perro no tenia porque hacerlo-"No le habes así a ni mamá".
-"Tu te cayas renacuajo".
-"Yo no soy denacuajo"-tanto Inuyasha como Houjou se mantenían a la defensiva.
-"Párenle los dos"-lo único que le faltaba a la miko era que esos dos se pelearan, y por tonterías, claro, que si Inuyasha trataba de hacerle algo a su hijo,-que dudaba que se atreviera-se lo haría pagar, solo esperaba que aún funcionara lo que haría en ese momento-"Inuyasha…"-habló con tono amenazador-"OSUWUARI"-el grito llegó a los oídos de toda la aldea, y lo mejor de todo es que había funcionado, el collar seguía teniendo el mismo efecto y ahora Inuyasha se encontraba plantado en el suelo.
El pequeño comenzó a reír-"Qué divetido mami, hazlo ota vez".
-"No bebé, con eso es más que suficiente, te aseguro que eso bastará para que te deje en paz"-"por lo menos por un rato"-Aome dirigió su vista al bulto que se encontraba en el suelo y lo amenazó-"y tu…Inuyasha, no molestes a mi hijo".
El hanyou comenzó a recuperar la movilidad-"odio este collar, ya no recordaba que existía".
-"Pues no te preocupes, que yo aquí estoy para recordártelo querido"-dijo la chica con ironía.
Inuyasha vio al niño y se puso frente a él-"Me las pagaras mocoso".
-"OSUWARI".
-"Ayyy, maldita mujer, ¡deja de hacer eso!".
-"Pues cálmate".
-"Grrr, mejor vámonos"-el ambarino, como pudo, se incorporó y comenzó a caminar, seguido por Inuyasha y Houjou.
Al llegar a la aldea, la miko sintió una gran emoción, por el hecho de volver a ver a sus amigos.
-"En…entra tu primero"-pidió algo nerviosa al hanyou, no sabia cual seria la reacción de sus amigos al volverla a ver, esperaba que fuera buena.
-"Si, como quieras"-era raro que no le hubiera dicho algo, pero seguramente era porque la entendía.
-"Inuyasha"-la voz de la taijiya pudo escucharse dentro de la choza-"¿la trajiste?"
-"Si, está aquí afuera".
-"¡Pues hazla pasar baka!, hace fría ahí afuera"-Shippou no podía esperar para ver a Aome.
El hanyou quiso darle un coscorrón, pero mejor se aguantó y salió a ver a la chica, la cual se encontraba discutiendo con su hijo-"Mami, en selio ne quiero qutal la goda".
-"No mi amor, ni se te ocurra, aquí menos te la puedes quitar".
-"¿Por qué no se la puede quitar?-la voz de Inuyasha le hizo pegar un ligero brinco del susto.
-"No te interesa"-respondió rápidamente.
-"Feh, como quieras, entra o se van a enfermar".
-"Si"-Aome caminó tras Inuyasha llevando de la mano al niño, entró a la cabaña y pudo a verlos a todos, absolutamente todos los que habían conformado el equipo que luchaba contra Naraku-"Hola…chicos".
-"¡Aome!"-Sango corrió hacia ella con lagrimas en los ojos, la miko al abrazarla no pudo evitar hacer lo mismo.
Cuando por fin se separaron se secaron las lagrimas y formaron una sonrisa-"Sango, te eché mucho de menos".
-"Señorita Aome, (jajaja, ups, gomen ne, jijiji) que bueno que aceptó venir"-Miroku se acercó a ellas.
-"Claro que quise venir, no podría dejarlos solos en esto, menos ahora que tienen una linda familia"-dijo mientras veía como 2 pequeñas niñas jalaban las orejas de Inuyasha sin importar que este las amenazara, y de ahí posó su mirada en el gran futón que había en la casa, en el cual descansaba un pequeño bulto al cual solo lograba verle el pelito negro.
-"Sí, hemos formado una linda familia"-la pareja hizo el mismo recorrido que Aome, para después fijar nuevamente su vista en ella-"y usted ¿qué ha hecho?"
-"Bueno…yo".
-"Ella ne hizo a mí"-dijo orgulloso el niño que aún estaba de la mano de su mamá, pero la soltó para poner una pose al puro estilo Inuyasha, la cual todos descifraron al instante-excepto el hanyou el cual no le prestó atención-y quedaron sorprendidos al verlo.
-"Aome, él ¿es tu hijo?"
-"Si Sango, así es"-la miko estaba sonrojada por el comentario de su pequeño-"hijo, preséntate".
El niño comenzó a agitar su mano en señal de saludo y formó una sonrisa-"Hola, yo soy Houjou Kouga Higurashi".
Konnichi wa.
Si, lo sé, aun no es largo, pero pronto habrá unos que son más desentones en cuanto a tamaño.
El por qué de ese nombre para el niño, es porque no se me ocurrió otro, jijiji; no, no es cierto, es que me pareció que a Inuyasha no le parecería lindo y eso me agrada.
Ojala y les haya agradado el capitulo.
Ya saben, aplausos, chiflidos, lechugazos, jitomatazos, cebollazos o cualquier cosa para mi despensa, pueden mandarla mediante un review.
Sin más que decir.
Matta ne.
