Glee no me pertenece es propiedad de Fox y sus escritores. Solo utilizo los personajes para desarrollar una historia ficticia.
Personajes Principales: Rachel Barbra Berry
Rebecca Audrey Corcoran
Lucy Quinn Fabray
La historia contendrá Faberry/Brittana /Niff/ Klaine romance
Capitulo 1: ¿Quién eres?
New York año 2014
La mansión Corcoran era el lugar donde las familias de brujas de los clanes Corcoran, López, Anderson y Hummel; se reunían cada cierto tiempo. Para realizar la iniciación de los jóvenes al clan de cada familia.
Había llegado finalmente el día en que, los líderes de los clanes tomarían posesión de su cargo. Y también de las responsabilidades y poderes que les ofrecía el preciado titulo.
-¿Que te parece este?-
-Esta horrible ni una chica ciega, usaría esa atrocidad- el chico miraba el vestido con una mueca de asco.
La chica castaña rodo los ojos con fastidio. Al parecer jamás encontraría un vestido perfecto y su mejor amigo no la estaba ayudando mucho.
Cerro sus ojos e imagino otro vestido, frunció el ceño pensando en los detalles; que tan largo, el color, que tipo de escote luciría. Mordió su labio inferior al ver su obra. Sus manos se alzaron sobre su cabeza y las bajo lentamente por su cuerpo y en el acto apareció un hermoso vestido negro.
-¿Que opinas de este?- pregunto la castaña al joven de ojos celestes frente a ella.
El chico la examino de arriba a abajo. Entrecerró los ojos con una expresión seria. La castaña miraba nerviosa al chico quien aun no mencionaba nada. Cuándo el chico iba a hablar la puerta de la habitación se abrió de golpe.
-Ya que evidentemente Lady Hummel perdió su voz, mientras tenia un montón de sexo gay con el señor gomina- el chico fulmino con la mirada a la joven de cabello obscuro -no me veas así porcelana- apunto al chico con el dedo -yo te diré que ese vestido es sexy- se encogió de hombros
-gracias Santana- musito la joven castaña
-Pero obviamente la persona más sexy aquí soy yo- los chicos rodaron los ojos ante la "modestia" de su amiga
-Santana por que mejor no vas a buscar a tu novia-
- Kurt por que mejor tu averiguas donde anda Blaine infiel Anderson- comento con malicia la joven
El chico abrió la boca para responder al ataque pero la castaña intervino y detuvo una posible pelea entre sus dos mejores amigos.
-Basta chicos no peleen, no arruinen este día- miro seriamente a Kurt y Santana -recuerden que debemos comportarnos. No queremos más incidentes-
-Rachel tiene toda la razón- una mujer castaña entro en la habitación y observo detenidamente a los tres jóvenes. -¿Donde esta Rebecca?- cuestiono a los chicos
-Después del alboroto que causo al enterarse que Rachel seria la líder de su clan - explicaba el chico a la mujer -se fue de la casa-
La mujer frunció el ceño -mandare a buscarla y ustedes- apunto a los chicos -no se metan en líos-
-no te preocupes Shelby yo mantendré a raya a estos dos- los chicos fruncieron el ceño.
Shelby miro a su hija sintiendo un vacio en el pecho. Por que al parecer nunca escuchara la palabra "mamá" de los labios de Rachel.
Abandono la habitación recordando el día que Hiram se llevo a Rachel y ella no hizo nada para detenerlo. Suspiro volviendo a guardar esos recuerdos. Ahora se concentraría en encontrar a Rebecca la gemela de Rachel.
Q-R
Cuatro jóvenes iban en un auto por las calles de Brooklyn. En la radio se escuchaban los mejores éxitos de Britney Spears mientras una chica rubia en el asiento del copiloto baila animadamente.
-Les puedo preguntar otra vez ¿adonde vamos?- los chicos en el asiento trasero rodaron los ojos al chico rubio que conducía nervioso.
-Jeff ya te hemos dicho que vamos a la vieja casa de mi abuelo- contesto cansada la chica que iba en el asiento de atrás
-También veremos la casa de mi abuelo- intervino la otra rubia
-Ahora ya entendiste Jeff- hablo el acompañante de la rubia.
-si ya entendí- musito el rubio.
-Quinnie al regresar podemos pasar por un helado-
-si Britt iremos por helado- la rubia de ojos azules sonrió felizmente y comenzó a bailar de nuevo.
-iremos si logramos salir con vida de este lugar-
-Nick dile a tu novio que no nos pasara nada- la rubia de ojos miel frunció el ceño.
-Jeff, Quinnie tiene razón no va a pasarnos nada- el morocho beso la mejilla de su novio.
-¡amor de unicornios!- exclamo Brittany quien también beso la mejilla del rubio –me encantan-
-Lo siento pero, no quiero que algo le pase al auto de papá- musito el rubio -y jamás habíamos venido a un sitio como este. Tenemos que estar atentos-
-Jeff tiene razón Lord Tobbignton venia a este lugar cuando se juntaba con su pandilla. Sospecho que aquí es donde compraba las drogas-
-No hables de ese gato- refunfuño la rubia de ojos miel
-¿Que te hizo esta vez?- pregunto divertido Nick
-Quinnie fue a desayunar a mi casa ayer y Lord T se comió todo su tocino-
-pueden creerlo- contesto indignada la rubia -me levante apenas un segundo de la mesa y ese gato con sobrepeso se devoro mi tocino-
Nick y Jeff comenzaron a reír al poco tiempo Brittany y la misma Quinn se unieron a las risas de sus amigos.
No muy lejos de ahí una castaña caminaba furiosa por las calles. Rebecca Audrey Corcoran no podía crear que su hermana fuera a ser elegido la líder de su clan. Por favor ella es mejor bruja que la perfecta de Rachel.
- Rebecca- la castaña rodo los ojos
-vaya mamá envió a la perfecta Rachel Berry a buscarme- Rebecca hizo una reverencia
-Ya déjate de tonterías Rebecca- la castaña soltó un suspiro -tenemos que volver Reb-
-¿para que volvería yo?- pregunto enojada a su hermana –solo seria el hazme reír de todos. Y sobre todo de la estúpida de santana-
-no hables así tu tienes que volver Rebecca, todos somos una familia y nadie se burlara de ti-
- tu que sabes señorita perfecta- se enfrento cara a cara a su hermana –no sabes la humillación que sentí cuando mamá dijo que tu serias la líder. Rachel eh esperado este momento desde que era pequeña. Me eh aprendido infinidad de conjuros y pociones- lagrimas caían por la cara de la castaña –y para que dime Rachel para que-
Rachel abrazo a su hermana y esta se aferro a ella, llorando desconsoladamente. Se quedaron abrazadas por un tiempo. Rebecca se tranquilizo, levanto sus ojos marrones que lucían irritados por las lágrimas. Soltó un suspiro cansado.
-los siento- musito mirando a su hermana. Rachel le sonrió y tomo sus manos entre las suyas –tu no tienes la culpa de lo que paso. Me estoy comportando como una total caprichosa. Perdóname rach- y era verdad Rebecca lo sentía, Rachel no tenia la culpa y no podía pagar con ella su enojo además ella amaba a su hermana.
De repente ambas las gemelas sintieron un escalofrió en todo su cuerpo. El corazón de ambas latía con fuerza, Rachel sintió una enorme felicidad en cambio Rebecca un sentimiento lleno de angustia y un gran vacio en su corazón que la hacia querer llorar.
Rebecca no lo soporta más y soltó la mano de su hermana. -¿sentiste eso?- pregunto nerviosa
-fue hermoso- Rachel sonrió muy feliz. Rebecca le frunció el ceño -¿Qué crees que fue?- Rachel parecía muy animada.
-no lo se. Pero hay que olvidarnos de eso pro el momento tenemos que volver- Rebecca decidió ignorar ese sentimiento que sintió
Rebecca dio la vuelta para regresar hacia la mansión. Volteo hacia a tras y Rachel seguía parada ahí mirando a la nada y con una enorme sonrisa. -¿rach vienes?-
-adelántate luego te alcanzo- Rebecca se encogió de hombros y siguió su camino.
Rachel cerró sus ojos con la esperanza de sentir las sensaciones vividas hace poco pero nada. Suspiro abrazándose a si misma, frunció el ceño tratando de sentir de nuevo pero nada. Pensó en la alegría que esa sensación le traje y, ahí estaba el mismo escalofrió que sintió antes. No supo por que se sentía inmensamente feliz, lagrimas de felicidad corrían a través de sus ojos. Pero a la vez sintió una profunda soledad.
-¿estas bien?- los ojos de Rachel se abrieron de golpe, su corazón latía fuera de control.
Giro bruscamente. Solo pudo ver unos ojos miel y luego todo se volvió negro.
Q-R
Rachel se sentía mareada escuchaba voces a lo lejos pero no distinguía a quien pertenecían. Sentía cuatro presencias a su alrededor y una de ella la llamaba no podía negar que la atraía embriagándola de su esencia.
-Quinnie la mataste- escucho la voz de una chica que se notaba preocupada
-Les dije que no era buena idea venir aquí-
-Jeff no empieces-
-pero-
-¿iras a la cárcel Quinnie?- esta vez la voz de la chica parecía como si fuera a llorar
-Britt no iré a la cárcel- esa voz hizo que Rachel se sentara de golpe
Cuatro chicos la miraban curiosos. Rachel escuchaban que le hablaban pero, ella no podía despegar sus ojos de la rubia de cabello corto que la miraba confusa. Ella era dueña de la presencia que le provoco esa mar de sensaciones.
-creo que es sorda- Jeff le susurro a Nick y este rodo los ojos
-¿te encuentras bien?- Quinn se arrodillo frente a la chica que la miraba fijamente con unos preciosos ojos marrones -eh disculpa que insista pero estas bien- insistió la rubia pero no obtenía ninguna respuesta
-Tal vez es sonámbula-
-No lo creo Britt- Quinn volteo a ver a su amiga - disculpa- insistió de nuevo pero esta vez la castaña la interrumpió
¿Quien eres?- la castaña miro fijamente a Quinn
La rubia de cabello corto sentía una extraña opresión en el pecho al ver la mirada tan intensa que le estaba dando. No pudo evitar ponerse sumamente nerviosa ante la preciosa chica - yo..yo.. Quinn- dijo nerviosamente y adquiriendo un rubor en sus mejillas
Rachel sonrió y la rubia le devolvió la sonrisa. La castaña alzo su mano hasta posarla en la mejilla de la rubia. Ambas chicas suspiraron ante el contacto de sus pieles -Quinn- susurro Rachel perdiéndose en los ojos miel de la otra chica.
Jeff, Nick y Brittany vieron la interacción de las chicas y decidieron dejarlas solas se alejaron del lugar con la excusa que harían una llamada. Nick no pudo evitar mirar detenidamente a la castaña, había algo que no le gustaba de ella.
La castaña cerró sus ojos; comenzó a delinear cada silueta del rostro de Quinn. Su frente, sus cejas perfectas, sus ojos, su nariz todo lo acariciaba la morena. Un suspiro salió de sus labios al sentir la boca de la rubia. Mordió su labio inferior mientras con su pulgar acariciaba el labio de la rubia.
Abrió los ojos despacio y no era un sueño Quinn es real; ahí estaba con ese hermoso cabello rubio desordenado y su rostro tan perfecto. Pero era una lastima que no pueda apreciar esos ojos color miel que le traspasaban el alma. Ya que estaban cerrados.
No podía explicar como se sentía; feliz, triste, sola, eran muchos sentimientos y sensaciones que le estaba provocando la rubia. Y por primera vez en su vida sintió deseo pero un deseo muy fuerte que no sabia como explicar y todo por Quinn.
Rachel miro a su alrededor. Se encontraba en el asiento trasero de un auto. No muy lejos de ahí se encontraban un chico y una chica rubia mirando con curiosidad. Junto a ellos un morocho que sostenía un móvil y lo miraba frunciendo el ceño.
La castaña enseguida poso su mirada de nuevo en la hermosa rubia. Se acerco lentamente hasta ella para dejar un tierno beso en su mejilla.
Salió con cuidado del auto. Frunció el ceño tratando de recordar que había pasado. Vagamente unas imágenes aparecieron en su mente; recordó que discutía con Rebecca, pero solucionaron las cosas después, el extraño escalofrió que sintió con su hermana. De golpe recordó la segunda vez que lo sintió; pero esta vez estaba sola.
Y después despertó y frente a ella estaba Quinn sonrió mordiendo su labio inferior. Se acerco hasta la chica, esta vez miro todo el cuerpo de la joven.
Su piel era blanca por un momento le recordó a la de su amigo Kurt pero al final no era como la de él. Sin pudor alguno acaricio los brazos de la chica para terminar acariciando las manos suaves que estaban en el asiento del auto.
Rachel estaba a un costado de Quinn quien seguía de rodillas. La castaña se coloco tras de ella, cerro sus ojos para sentir alguna presencia en movimiento; afortunadamente no sintió ninguna.
Inclino su cuerpo un poco, sus brazos se abrazaron al cuello de Quinn. Soltó un suspiro al sentir el aroma de la joven rubia ese aroma se sintió tan familiar. Sus manos inconscientemente comenzaron a bajar por los hombros de la rubia. Hasta llegar al inicio de los pechos donde se detuvo.
Su cuerpo se pego al de Quinn ; y se aferraba a ella en un gran abrazo sintiendo que en cualquier momento explotaría por el deseo que sentía al tocarla.
Rebecca gimió de placer sintiendo repentinamente un fuerte deseo y una pasión. Blaine la miraba confuso parecía como si su amiga estuviera excitada. Pero eso era imposible ; primero porque ellos dos eran los únicos presentes en la habitación y definitivamente el no le estaba haciendo nada. Segundo Rebecca no era una persona sexual, ella se limitaba a aprender sobre ser mejor bruja y no se complicaba con el amor.
El moreno frunció el ceño al escuchar otro gemido salir de los labios de Rebecca. La castaña se encontraba de costado sobre la pared con los ojos cerrados y se abrazaba a si misma. Su respiración era agitada, sus mejillas adquirieron un tono rosa. Esto si era muy raro pensó el moreno.
-¡NO!- exclamo Rebecca abriendo los ojos asustada y desplomándose en el suelo.
Blaine se apresuro hasta llegar donde su amiga. Abrazo a la castaña y esta se refugio en su pecho sollozando.
- ¿Rebecca?- musito el moreno acariciándole el cabello -¿Que ah pasado cariño?- los sollozos se volvieron más fuertes y esto asusto al moreno - ¿Rebecca que te pasa?-
-Quinn- musito la castaña antes de desmallarse en los brazos de su amigo.
La mano izquierda de Rachel bajo hasta la cintura de la rubia. Su mano derecha seguía en el comienzo del pecho de la rubia.
Otro gemido se le escapo cuando su mano se cola bajo la camiseta de la rubia. Entre suspiros y gemidos la castaña acariciaba la piel delicada y a la vez firme. Sus uñas rasguñaron los músculos del abdomen de Quinn y no lo resistió más su mano derecha descendía hacia el pecho de la rubia. Se detuvo al sentir algo frio no había notado que una fina cadena ya hacia en su mano y ahora un colgante en forma de cruz hecha de oro era sostenido por esta.
Rachel le quito el collar a Quinn acaricio su cabello y se levanto. No podía creer lo que había hecho, miro a la chica que continuaba con los ojos cerrados, se supone que tenía que sentirse avergonzada pero no lo sentía. En cambio quería mas, quería sentir totalmente a Quinn pero así no.
Se acerco hasta su frente para darle un cálido beso que duro unos minutos. Musito una palabra acariciando su mejilla y se fue.
La castaña llego hasta donde los dos rubios tomo las manos de ambos musito unas palabras y con un poco de esfuerzo besos sus frentes. Y repitió lo mismo con el último chico.
Se alejo sin mirar atrás con el collar entre sus manos y un enorme vacio en su corazón. Pero con algo en mente esta no era la manera de conocer a Quinn y esperaba tener una segunda oportunidad. Acaricio el colgante recordando los ojos miel de la rubia.
Había recorrido unos cuantos metros; se detuvo cerca de la mansión Corcoran - Que el tiempo siga- musito con los ojos cerrados –nos volveremos a ver Quinn- beso la cruz de oro, dirigiendo sus pasos hacia la mansión.
Q-R
Quinn abrió los ojos frunció al ceño al verse de rodillas frente al auto del papá de Jeff. Luego noto que sus amigos no estaban. Se levanto confundida buscando a sus amigos; los vio caminando hacia ella al parecer no era la única confundida pensó la ojos miel al notar la cara de los chicos.
-¿Donde estaban?- pregunto Quinn a sus amigos
- eh no lo sabemos - Jeff se encogió de hombros
-Creí que Quinnie iría a preguntar en donde estamos- Brittany estaba segura que el plan era enviar a Quinn a investigar por le vecindario la dirección, ya que el GPS se había estropeado.
- Esto es muy confuso- Nick se rasco la cabeza, el chico miro a los tres rubios -será mejor que olvidemos esto y nos vayamos-
Todos estuvieron de acuerdo con el morocho y entraron al auto pensando en lo extraño que había sido todo.
Jeff se sentía incomodo ante el silencio sepulcral que había en el auto sus amigas y Nick no eran las personas mas silenciosas pero todos estaban perdidos en sus pensamientos incluso Brittany la persona mas introvertida que había conocida se mostraba muy callada.
- Enciende el GPS para ver si ya funciona- Quinn interrumpió los pensamientos del rubio y este solo asintió.
-¡funciona!- grito eufórico la ojiazul
- regresemos a Manhattan- Quinn miro por el retrovisor a Jeff dándole una sonrisa.
Jeff frunció el ceño -¿pero que pasó con la búsqueda?-
- lo haremos otro día- Brittany asintió conforme con la decisión de Quinn -¿no te importa Britt?- la ojiazul negó
-para nada Quinnie- Brittany frunció el ceño -¿aun iremos por helado?- pregunto con su habitual inocencia
-obvio Britt- Nick le sonrió a la rubia mas alta -así que amado mío- miro a Jeff quien se ruborizo -apresúrate que tenemos una cita con la heladería-
-como usted diga novio mío- musito divertido el rubio
Quinn frunció el ceño. Vio a todos los chicos seriamente quienes dejaron de sonreír al ver a la rubia. Quinn sonrió divertida -por helado niños perdidos- grito divertida
-¡por helado!- exclamaron todos divertidos
Los cuatro jóvenes son unos grandes fans de Peter Pan a sus padres se le hacia raro que los cuatro tuvieran esa obsesión con la historia de la isla de Nunca Jamás.
Se conocían desde el Kínder, prácticamente crecieron juntos protegiéndose y queriéndose como hermanos. Aunque Nick y Jeff se querían y no precisamente como hermanos.
Las familias Fabray, Pierce, Duval y Sterling creyeron que sus hijos terminarían juntos debido al amor que se tenían los cuatro. Por eso no se sorprendieron cuando Nick confeso estar enamorado lo que les sorprendió fue de quien esta enamorado el morocho.
El noviazgo de "Los Niff" como los apodo Brittany fue aceptado por las cuatro familias. Ese día Russel Fabray le pregunto a su hija cuando anunciaría su noviazgo con Brittany. Quinn frunció el ceño y dijo que ella amaba a Brittany pero solo como hermana. La ojiazul solo musito bese a Quinnie pocas veces pero desde el primer beso supe que solo la amo como hermana.
Russel y Norman casi se ahogan con sus bebidas al escuchar a Brittany; las cuatro familias reían divertidas por como una reunión seria termino siendo muy cómica.
Q-R
-¿Donde estabas?- Rachel rodo los ojos e ignoro a Shelby
-Fui a buscar a Rebecca. Tus empleados jamás la encontrarían así que fui por ella- se encogió de hombros, pudo ver como Santana y Kurt mantenían una discusión. Frunció el ceño pensando en que de nuevo tenia que evitar una pelea entre los dos.
-Rachel al menos avísame cuando salgas- hablo en un tono suplicante la mujer castaña.
Rachel solo asintió y se fue en dirección a sus amigos.
-¿Todo bien?-
Shelby se giro para ver al hombre que le regalaba una sonrisa -creo que si-
-Deberías hacer algo para cambiar ese "creo"- dijo cautelosamente
- Estoy haciendo mi mejor intento para cambiarlo- musito tomando una mano del hombre
- Cooper deja de coquetear con mi amiga- Maribel López hacia acto de presencia en la mansión -es mucha mujer para un Anderson- Cooper rodo los ojos y se fue dejando a las dos mujeres solas en la sala.
Shelby le estaba dando una mirada de reproche a Maribel -¿Que dije algo malo?- pregunto la latina
Shelby llevo una mano a su frente y sintió unas enormes ganas de matar a su amiga por ser imprudente. Soltó un suspiro y decidió pasar por alto la gran boca de su Maribel -no, no dijiste nada malo- Maribel se encogió de hombros. -¿ya esta todo listo?- la mujer latina asintió con una enorme sonrisa.
-Solo tenemos que esperar a Burt y que sea medianoche para comenzar- Maribel dio una rápida mirada al pasillo, donde Santana, Kurt y Rachel discutían algo. -¿donde están Rebecca y Blaine?-
-En el ático- Cooper estaba parado en el marco de la puerta observando en dirección a las escaleras. -mi hermanito esta consolando a Reb-
-ya lo sabe- Maribel se cruzo de brazos mirando a Shelby quien asintió -parece que lo tomo bien-
Cooper soltó una carcajada negando -eso dices por que no has visto el estudio- señalo hacia la puerta del lugar -la chica lo quemo todo y hubiera seguido con la casa si Shelby no se interpone-
-Yo creo que reaccionaria de la misma manera, si me dijeran que no seria la líder de mi clan- comento Maribel -y me enojaría más al saber que mi hermana que no fue criada como bruja
Y que apenas lleva 2 años desarrollando sus poderes fuera la elegida- Cooper asintió dándole toda la razón a Maribel.
-pero no podemos hacer nada. Rachel fue elegida desde el día que nació- miro a los dos adultos -tenemos que ser los mejores mentores para esos chicos. Ya que uno de ellos será el o la líder de el Aquelarre que celebraremos en New York para vengarnos de nuestros enemigos-
