Castiel había pasado esos 3 años empeñado en acabar la universidad, gracias a la ayuda de sus padres y aun suegros logro hacerlo, que le brindaron apoyo para cuidar al pequeño mientras el estaba atrapado en la escuela, se sentía como una chica que había sido abandonada por su marido malvado dejándola con un niño, sabía que no se alejaba mucho de la realidad pero afortunadamente sus compañeros le habían brindado todo el apoyo que el hubiese deseado al igual que sus maestros, a veces llevaba a su hijo a la escuela cuando nadie podía cuidarlo y era todo un éxito con los alumnos, hasta que al fin pudo encontrar una niñera dispuesta a ir por él cuando nadie más pudiese cuidar al pequeño, así hasta que al fin logro con mucho esfuerzo, ojeras, estrés y a punto de caer en un colapso nervioso terminar la universidad, rogó a su padre que le consiguiera un trabajo donde pudiera tener suficiente tiempo de llevar y recoger a su hijo que pronto entraría a la escuela y así termino de capturista de datos en el hospital local, irónicamente también registraba a todos los recién nacidos, miraba como ambos padres felices salían del lugar mientras el recogía el papel para pasarlo a electrónico como si la vida le pusiera la ironía de frente aunque algunos no se veían tan felices, solo le quedaba desearles lo mejor y que intentarán mantenerse juntos, aunque a veces esa no era la mejor solución, con un suspiro Castiel apago su computador ya terminaría de capturas los datos mañana ya casi era hora de recoger a su hijo, pensar en la sonrisa de su pequeño que le decía "papi" cada vez que le veía le llenaba de alegría y fuerzas para soportar su aburrido trabajo, sus compañeras metiches que intentaban presentarle una chica cada semana con la excusa "eres tan mono y necesitas una mujer" pero él estaba la asqueado, Ana le había dejado un horrendo sabor de boca acerca de la relaciones pero dentro de todo eras muy buenas personas, metiches, pero buenas, finalizo y salió corriendo del lugar, subió a su auto y dio al acelerador.

Al llegar a la escuela comenzó a buscar a su pequeño por todos lados pero no encontró nada, estaba comenzando a preocuparse cuando la maestra del pequeño le llamó con un pequeño grito, resulta que su abuela había venido por el niño ya que un nuevo vecino y quería ir a conocerlo ya que era extremadamente mono y no quería parecer una loca así que usaría al niño de acompañante, con un bufido corrió de nuevo al coche ahora en dirección a su casa, al llegar no había un alma en ella, se dirigió al teléfono y llamo a su padre preguntando por su madre que casualmente no había regresado, la casa de los Thompson los antiguos propietarios se habían mudado por una plaga de alacranes, como todo humano corrieron del lugar y lo pusieron en venta en vez de arreglarlo, todavía le asombraba uno poco que la casa se hubiera vendido, los niños le decían la casa de las arañas con cola, el Novak no pudo evitar echar una risa por lo que los niños decían pero algo en su mente se armo "alacranes, mi madre y mi hijo" se dijo así mismo antes de salir como bala hacia la casa de enfrente, llego a la puerta y toco el timbre que sonó por el lugar, espero un poco y volvió a tocar, la puerta se abrió y dejo ver al nuevo propietario del lugar.

-Hola, soy Deán Winchester- dijo con una enorme sonrisa

-Castiel Novak- respondió el pelinegro mirando a su nuevo vecino, un hombre joven rubio, ojos verdes y una rasposa barba, no pudo evitar quedarse como tonto mirándolo , le acaban de conocer y ese hombre le había cautivado, esa mirada que reflejaba tanta bondad casi podrá sentir como babeaba y al mismo tiempo se derretía.

-te quedaras viendo o entraras con tu madre a ver la casa, estaba a punto de enseñársela a tu madre- respondió el rubio sacando de sus pensamientos al otro que entro siguiéndole hasta la sale de estar donde su madre bebía una cerveza y su pequeño una lata de jugo de uva.

-¡Madre¡- exclamo el pelinegro al ver a su madre

-¿Qué? , una al año no hace daño, verdad Deán- respondió la señor haciéndole una seña al rubio que se la devolvió de inmediato, Castiel pensó que solo llevaba un par de horas y ya lo tuteaba como si le conociera de años

-Estaba acabando de contarle a tu madre como arrase con la plaga de insectos que había y como aproveche la oferta de la casa para mudarme a un bonito vecindario y tener algo que hacer justo al llevar, esos bicho no volverán, como le acababa de decir solo quitar toda la humedad y arrojar una bomba de veneno abajo, en días asunto resuelto aunque hay que revisar los conductos de ventilación por si alguno escapo pero no creo soy muy bueno exterminando cosas- termino de decir riendo al final dedicándole una sonrisa a la señora que le respondió igual, Castiel solo miraba a ambos que parecían que se habían llevado demasiado bien, "mala señal" pensó apenas había podido hacer que su madre dejara de juntarse con el monto de ancianas locas que la llevaban de fiesta y a beber, ahora tenía que cuidarla del vecino de la casa de enfrente.

-Madre, tu esposo te espera en casa, le has dejado solo mucho tiempo- dijo Castiel interrumpiendo la mirada de ambos

-Oh, tienes razón, Deán me retiro la visita guiada queda pendiente y el viernes iremos al bar que dices y terminas de contarme lo de los insectos, me llevo mi cerveza- dijo antes de salir disparada dejando atrás a su hijo y nieto

-Cass, tu madre es genial- rio sentándose en uno de los enormes sillones color perla e invitando a sentarse al otro, Castiel se sentó a un lado de su pequeño dándole rodeándole el hombre y dándole un pequeño abrazo con una hermosa sonrisa

-Dime Cass, ¿casado?- pregunto

-Pues sí, pero decidimos separarnos, nuestros caminos eran diferentes- dijo frotando el hombro de su hijo

-uhm, Disculpa si fui indiscreto- respondió quitando la sonrisa de su rostro

-Pero no me ha faltado nada con papá- respondió el pequeño dándole un gran abrazo

-¿Y tú?, que haces por acá, casado, hijos- pregunto el Novak

-Oferta, no estoy casado, sin hijos, simplemente quería una vida tranquila mi trabajo era muy estresante – guiño un ojo al finalizar la frase, Castiel con solo verlo sabia que ese hombre sabia ganarse a las personas con facilidad, su carisma era impresionante, sus expresiones y belleza, así mismo se daba cuenta de cómo le atraía al examinarle.

-¿Y qué clase trabajo tenias?- pregunto curioso el Novak

-Es difícil de explicar, pero te lo diré si vienes a cenar hoy tu y tu pequeño- invito con mirándoles a ambos

-Este…- fue interrumpido por su pequeño

-Vamos papá, el señor Winchester es genial y tiene una colección de video juego increíble, yo puedo jugar mientras ustedes hablan de cosas de ancianos- dijo emocionado y subiéndose le a su padre provocando una carcajada al rubio

-¿Qué dices papá Cass, ¿quieres cenar conmigo?- dijo el rubio haciendo un pequeño puchero

-Vale, tendremos que ir a arreglarnos, volveremos en unas horas- finalizo poniéndose de pie con su hijo en brazos