Estos personajes no me pertenecen, pertenecen a BioWare y compañía.
¡Disfrutadlo ^_^!
CAPÍTULO 1
Ya no somos niños
HOWKE'S POV
Con los ojos cerrados, me concentro en una figura humana con un radio determinado.
No hay nada a mí alrededor que evite que me centre en el enemigo.
Abro suavemente mis ojos plateados para ver la situación que he creado. El enemigo está centrado en la circunferencia imaginaria que he instituido. Alrededor suyo hay más de los suyos. Serán daños colaterales, pero no evitarán que ataque. Después de todo son enemigos.
Sin esperar que mi contrario reaccione y sin dejar tiempo para reacción, levanto los brazos hacia el cielo mientras noto que el color de mis ojos cambia a rojo temporalmente. Del cielo, comienzan a caer meteoritos incandescentes que destruyen a todos los enemigos en el radio que he empleado. Es un conjuro fácil, pero cansa un poco. Me recupero rápidamente y le doy más potencia cuando veo que no los destruye a todos. Una nube de polvo y humo se levanta sobre el suelo, eliminando cualquier posibilidad de ver el destrozo que he hecho en mis enemigos. Mis ojos vuelven a su color natural y toso un poco por el humo del fuego que acabo de invocar en forma de meteoritos.
Cuando desaparece la nube de polvo, intento ver a todas las estatuas humanas que he atacado… bueno, parece que ha sido un hechizo bastante poderoso porque lo único que veo ahora de las estatuas es el polvo que me rodea.
Suspiro al notar todas las miradas que se posan en mí, ya no me sirve decirme a mí mismo que estoy solo. No necesito concentrarme. Aunque cuando oigo algunos gimoteos me doy la vuelta y veo a todos mis compañeros y profesores con la boca tan abierta que dudo que pueda dar más de si.
Mi profesor desde que comencé magia elemental, Niall, me miraba de una manera un tanto extraña, como si esto fuera un sueño del Velo.
Supongo que eso significa que he aprobado el examen de 'fuego' de magia elemental.
Asiento con un poco de incertidumbre y salgo de la plataforma de la torre hacia mi habitación, que ya era más pequeña. Ahora solo hay tres camas en mi habitación, pero no la comparto con mis amigos. Jowan y Surana intentaron escaparse y los pillaron. Jowan escapó con magia de sangre dejando atrás a Surana, que le quitaron las emociones y los sueños y ahora es un Tranquilo. A veces hablo con él sobre como se "siente" con su situación. Supongo que bien, la vida de los Tranquilos no es complicada.
Ahora solo tengo a Merril y a Anders. Espero que ellos no hagan una tontería como la hicieron Jowan y Surana y me dejen.
Me miro en mi tocador - ahora tengo uno propio – y veo a un chico de catorce años con ojos plateados y cansados, pelo azabache recogido en una trenza que llega hasta los hombros, tonalidad pálida y mandíbula estrecha.
Sonrío al pensar que cualquiera que me viera ahora se asustaría bastante. Parezco un gótico. Aunque me gusta mi aspecto.
ANDERS' POV
Subo las escaleras hasta llegar a la biblioteca pequeña y redonda, la sala de hechizos de libro. Allí van a dar las notas de los exámenes de Espíritu Sanador. Estoy nervioso, espero haber aprobado. Si aprobamos este examen no nos hacemos magos, antes tenemos que pasar la Angustia. Pero a los que estudian Espíritu Sanador hacen una prueba distinta. No se puede saber cual es.
Cuando llego, ya están casi todos los alumnos.
Suspiro con alivio al ver que he llegado a tiempo.
De pronto, desde la nada aparece un sobre enorme en medio de la sala y una voz de alguien inexistente comienza a llamar a los alumnos para que recojan sus respectivas notas. Nunca me acostumbraré a esto.
Cuando oigo mi nombre, me aproximo hasta el gran sobre y recibo mi nota metida en un sobre. Pienso que es mejor abrirlo con mis amigos. Y con Howke…
En cuanto pienso en Howke prefiero sacármelo de la cabeza para evitar situaciones… comprometidas.
Voy corriendo hacia la habitación de Merril primero. Desde la primera vez que hablé con ella, me pareció un poco palurda. Me cae bien y tal, pero siempre deja que la pisoteen. Siempre tenemos que ir Howke y yo para que no se metan con ella. Ella es la menor de los tres, tiene catorce años recién cumplidos - la semana pasada, para ser exactos – y es como una hermanita pequeña.
- ¡Merril! – Exclamo dando golpes en la puerta. Después de algunos segundos, unos ojos grandes y verdes se asoman por la puerta, algo intrigados. – Soy yo, Anders.
- Ya salgo… - Susurra desde el otro lado de la puerta. Unos minutos después, sale vestida con ropa élfica y pregunta. - ¿Qué quieres?
- Emm… mis notas…
- ¡Ah! Es verdad… ¿y ahora qué?
- Vamos a ver a Howke…
- Cierto…
Ciertamente, Merril es despistada hasta niveles inalcanzables por un ser humano. Literalmente.
HOWKE'S POV
Estirado en mi cama, estoy estudiando para mi próximo examen, uno de toda la teoría y la práctica de la magia de fuerza, la presión.
Al final sí que pude estudiar ambas especializaciones, pero es complicado no liarte con esto. Más de una vez hice una pared de fuego o de hielo en vez de una de fuerza.
Estoy totalmente concentrado en mi estudio cuando pican a la puerta y sé instantáneamente para qué.
Cierro el libro y lo dejo encima de la mesilla de noche, me siento en el borde de la cama y exclamo.
- ¡Adelante!
- Hola. – Entran Merril y Anders y se sientan cada uno al lado mío de la cama. - ¿Qué tal?
- Bien, estudiando. Cosa que deberías hacer tú, Merril. La Entropía es algo difícil.
- Es que me olvida…
- Ya, - Comienza Anders. – como todo. - Nos miramos los tres mutuamente antes de abrir el sobre que contenía las notas de Anders. - Un… un… un…
- ¿Qué ha sacado? - Pregunta Merril.
- Veamos… - Miro el sobre y digo. – un ocho.
- ¡En qué me he equivocado!
Merril y yo nos reímos incontrolablemente mientras Anders saca humo por las orejas. Literalmete.
Ambos, Merril y yo, sabemos que lo hace para hacernos reír, que en realidad está orgulloso con su nota. ¿Tanto se nos nota la cara de amargados? Bueno, las ojeras no cuentan.
- Por cierto, - Comenzó Andres parando la broma. - ¿cómo te ha ido a ti el examen?
- Bueno, creo que bien. Aunque no me dijeron nada.
- ¿Qué has hecho?
- He pulverizado las estatuas.
- Wow, menos mal que los trozos se pueden…
- No, Anders. No hay trozos. Pulverizadas.
- A lo mejor se han enfadado…
- No lo creo. – Dice Merril. – Tienen muchas.
- Gracias Merril. – Dije con una sonrisa.
Si hay algo que a Merril se le de bien, es el intento de animar siempre a sus amigos. Osease, nosotros.
Quizá a los demás les diera vergüenza ajena, esta chica elfa, pero a nosotros nos da igual.
A Anders le da igual lo que los demás piensen… y eso me gusta. Por algo es mi mejor amigo.
