Los personajes le pertenecen a sus respectivos creadores.

Historia original de Myrielle
Traducción por GianiraBlossom


Finalmente había arreglado todo lo que necesitaba. Nuevos libros, su horario en el taller de cerámica universitario, citas con un maestro alfarero que había conseguido sacar de su retiro (no con dinero, por una vez en su vida, sino con su talento) y sus citas con los especialistas que tratarían de avanzar la recuperación en su mano.

Juntando todo, le había tomado aproximadamente tres semanas. Todo ese tiempo, la carta había estado sobre su mesa. Ahora que tenía algo de tiempo para sí mismo, iba a leerla. Ahora habría tiempo para saborear cada palabra que le había escrito. Yi Jeong abrió el sobre cuidadosamente y sacó el papel. Era una sola hoja blanca y pudo ver su ordenada escritura.

Sunbae,
Imagino que para cuando leas esta carta ya estarás bien instalado y habrás arreglado todos los asuntos administrativos que necesitas hacer antes de que empiecen tus clases. No voy a preguntarte como es Suecia porque estás obligado a decirme de todas formas. Espero fotos. En las que salgas tú, no fotos genéricas ¿okey?

¡¿Qué?! ¿Ella esperaba que el posara y que se tomara fotos de sí mismo en público? De ninguna manera iba a hacer eso. Al menos no hasta que tuviera una cuantas cartas más de Ga Eul.

Me siento un poco extraña, escribiéndote esto sabiendo que en una hora vas a pasar por mí a mi casa. Sigo pensando que voy a olvidar mis guantes y voy a tener que pedir prestados los tuyos una vez que lleguemos a la pista.

Ahora entendía porque había estado un poco callada durante el viaje hasta allí. Y había olvidado sus guantes. —Pabo —murmuró. Y ahora que lo recordaba, si le había dado sus guantes al final de su… salida. ¿Fue una cita? No sabía aun como llamarla. Al menos esta vez no tenía que pretender que no significaba nada para él.

Me sigo preguntando que puedo darte como regalo de despedida. No puedo comprar nada que te guste ya que tus preferencias están fuera de mi presupuesto. Pensé en tal vez hacerte algo, pero la cerámica me está haciendo sentir miserable en este momento ya que es la razón por la que te vas. Aunque no voy a renunciar a ella; me gusta demasiado. Incluso con tu molesta persistencia sobre mi muñeca.

Sintió alivio al saber que iba a seguir practicando el arte. ¿Y cómo se atrevía a llamarlo molesto? Yi Jeong sonrió a pesar de sí mismo.

Así que decidí darte esto. Si checas el sobre, hay una estampilla dentro. Debe ser suficiente para cubrir el envió de vuelta a Corea. Úsala si y cuando quieras escribirme de vuelta. Si lo haces, sabré que aceptaste mi regalo.
Ga Eul

Acariciando su nombre con su pulgar, Yi Jeong miró por la ventana. Era mitad del día y el sol brillaba. En Corea sería alrededor de medianoche. Ella estaría dormida, sin saber cuánto quería volar de vuelta solo para abrazarla por un rato.

Este era su regalo, una forma de mantener la línea de comunicación abierta entre ellos. Y era por mucho mejor que un email. Ahora tenía algo que sostener en sus manos, algo que ella había tocado. Era personal e íntimo, y mucho menos presuroso, dada su extraña situación de ni aquí ni allá.

Cuidadosamente volvió a guardar la carta. Cuando llegara el momento le escribiría de vuelta.

o—

Un mes después

Ga Eul suspiró pesadamente cuando llegó a su casillero. Había sido un día horriblemente ajetreado y apenas había acabado el ultimo de tres tutoriales. Y encima de eso, tenía clase de cerámica a la cual atender. Era uno de aquellos cursos gratis que los estudiantes podían tomar en el Centro Artístico y ella inmediatamente se había apuntado.

Tomando su delantal rosa con volantes que Jan Di le dio como regalo, notó un delgado sobre azul sobre su… El rostro de Ga Eul tomó un brillante color rojo mientras tomaba el sobre rápidamente y lo metía en su bolsa. Cerró su casillero con fuerza. Solo había un miembro de F4 que podía abrir un candado con facilidad pero, en serio ¡¿Qué acaso Song Woo Bin no tenía ojos?!

Su corazón aun latía con fuerza cuando entró a clase. Ahora era difícil concentrarse; sabía que el sobre en su bolsa era de Yi Jeong. El tiempo se arrastró con lentitud y al fin, cuando llegó a casa, Ga Eul corrió a su cuarto, cerró la perta y se sentó en su cama. Entonces abrió el sobre.

Ga Eul-yang,
Espero que no te importe pero Woo Bin hiso una entrega especial por mí. Él se ofreció, por cierto, no lo amenacé de ninguna forma.

Oh, en serio iba a hablar con Woo Bin sunbae la próxima vez que lo viera. Pero, razonó consigo misma, tal vez no. Si el hombre no tenía idea de lo que era una caja de tampones entonces tal vez era mejor dejarlo en feliz ignorancia.

El clima se está poniendo un poco frio aquí, pero se siente de alguna forma como Corea en invierno. Tuve que comprar guantes nuevos por cierto, ya que tú prácticamente robaste los míos. Espero tenerlos de vuelta cuando regrese pero mientras tanto, será mejor que los uses para que no se rompan por falta de uso.

No vayas a ningún viaje de ski con Geum Jan Di a menos que Woo Bin o Ji Hoo estén ahí para prevenir que tengas más accidentes, ¿okey? Y sí, estoy siendo molestamente persistente.

Ga Eul rio cuando leyó esa última parte. Eso en serio rompería la imagen de Casanova de YI Jeong. Pero eso ya no es quien Yi Jeong es. ¿Verdad?

Mis clases van bien quien, y otra vez, so el mejor estudiante en el grupo.

Prácticamente podía ver la arrogancia salir de sus palabras y puso los ojos en blanco. Sin embrago, la siguiente parte le hiso sonreír.

Aunque mi mentor me dice que he sido verdaderamente mimado con alabanzas que no merecía completamente. De hecho se siente bien, que te bajen de un escalón o dos. Me hace querer esforzarme más. ¿Mencione que me hace limpiar el estudio cuando terminamos con las lecciones? Apuesto que no sabías que soy bueno con una escoba y un trapo.

—Que sorpresa —murmuró Ga Eul, no completamente segura de que Yi Jeong estuviera mintiendo. Estaba segura que además de Ji Hoo, el resto de los F4 no sería capaz de distinguir un trapo de una escoba incluso si el destino de sus imperios de negocios dependiera de ello.

Los doctores están recomendando algunos tratamientos para mi mano. Estaré atendiendo a la primera sesión la próxima semana, que será más o menos cuando recibas esta carta.

No mencionó nada más sobre el tema, pero ella sabía lo importante que era para él.

Por cierto, debo mencionar que encontré una nueva compañera. Su nombre es Sadie y nunca me deja solo. He estado pasando la mayoría de las tardes con ella desde que la conocí en el café local.

Por un momento Ga Eul sintió que le era difícil respirar. Ella no era una persona que maldecía pero, por Dios, ¿en qué diablos estaba pensando Yi Jeong? ¿Era esta su idea de honestidad? No era que ella quisiera que le mintiera. No era como si él le debiera algo, ni siquiera estaban en una relación. Diablos, ahora estaba mentalmente balbuceando. Resistiendo la urgencia de alejar la carta de ella se forzó a seguir leyendo.

De hecho, mientras escribo esto, Sadie está aquí. Insiste en sentarse en mis piernas y eso hace escribir un poco difícil. Pero los gatos son creaturas tan afectivas, así que es difícil decirle que no.

Si él hubiera estado con ella en ese momento, Ga Eul hubiera estrangulado felizmente a Yi Jeong. Y después lo hubiera besado.

Tengo que irme ahora, por cierto, en caso de que no te hayas dado cuenta, me gusta tu regalo. Ahora, tengo dos peticiones.

Uno, quiero una carta más larga.

Dos, quiero otra estampilla.

Yi Jeong