Disclaimer: "D. Grey-Man es de Katsura Hoshino. Este Conjunto de Drabbles participa en el reto: Mes de apreciación: Febrero 2017 - " El Antaño vuelve" del foro: Resurgiendo entre las cenizas"

Palabras: 441.

Claim: Yuu Kanda.

Tema dos: Género, Angst.

Nota: Olvide mencionar que los drabbles NO tendrán relación entre si.


II


Se ha vuelto una costumbre,―una opresiva rutina― el estar cubierto por la absorbente negrura, su existencia no ha sido más que el estar atrapado por un inquebrantable ciclo de lienzos manchados de negro.

Su historia es un fragmentado rollo de película –confuso e inconsistente– en ocasiones esos pedazos le muestran un sinuoso pasado.

(Uno que lo encadena a una monótona vida, cuyas desgastadas cadenas parecen imposibles de arrancar)

Ya debería estar acostumbrado sin embargo, entre esos fragmentos se encuentra ella…

Una chica que desconoce pero que le huele a marchita añoranza, sus ataduras son iguales a las suyas…

(Ambos son un par de víctimas que imputan la condena de ser seleccionados como apostales de "dios". Tienen que librar una cruzada que no les concierne, ese "dios" se creé un titiritero; goza moviendo los etéreos hilos que ato en sus cuerpos… Se mofa de la fragilidad y facilidad con la que se rompe cada una de sus desechables marionetas)

Las hebras doradas de su cabello le parecen pequeños hilos de tela de araña…

(Se incrustan en su cuerpo, lo pretenden capturar, llevarlo a la omitida blancura –le estremece– en la que se encuentra)

La refulgente sonrisa que le muestra incendia su pecho, provocado que su corazón muestre vida.

Ella habla…

(El eco de su voz, no lo alcanza)

Con gestos y señas lo llama…

(Más sus extremidades están hundidas en la espesa bruma)

Corre hacía él…

(Es raro, esta inmóvil entonces, pueden explicarle el por qué ella no puede alcanzarle)

―Basta―menciona, esperando que con ello ella deje de insistir con acercarse.

Por qué esa joven no comprende que sus acciones le hieren, provocan que su cabeza le muestre extraños sucesos que son ajenos a él.

(Intrusos que lo estimulan a degustar el incoloro sabor de la locura)

―Yuu, ven conmigo.

Le asusta el repentino sonido, voltea a verla, le da miedo que ella este a escasos centímetros de él… ¿en qué momento le alcanzo?

―Yuu…

Estira su mano ― con su luminiscencia, penetra su espacio― por instinto se aleja de ella, cada vez que ha pretendido empaparse de ella acaba siendo herido.

―Yuu, todo estará bien―insiste y él quiere creer en sus palabras. Con timidez extiende su brazo, ―el calor que ella irradia lo hace sentir bien― está a escasos milímetros de poder tocar las yemas de sus delgados dedos…

Cuando cree que ya puede tocarlos, súbitamente tiembla. El lugar donde esta se despedaza y él cae en el precipicio de su tan conocida oscuridad. Mientras cae observa como ella se atormenta, se lamenta, las lágrimas no dejan de brotar de sus orbes y extraños pétalos de tinte rosáceo lo envenenan lentamente.