LLAVE DE ULTRATUMBA

CAPITULO 2 NUEVOS ENCUENTROS

Un poco corto, pero he decidido no editar demasiado éste capítulo con respecto al original que había subido ;)


Tendría que haber estado soñando, pero algo en su consciencia no lo dejaba en paz.

Si tan solo hubiera tenido el suficiente valor para buscar entre esos pilares lo que tanto lo inquietaba…

Si tan solo no lo dominara el miedo por admitir que nada iba ni iría bien en su vida…

¿Cómo llegó a ser invadido por ese pesimismo de repente?

Lo peor de todo era que había recordado aquel último momento junto a su hermano, cuando se abrazaban y a su vez, la muerte también, envolviéndolos en su largo manto negro de sofocante silencio y desesperación.

Era como si su propia carne hubiese sido tocada con la calidez familiar y luego nada, frío, vacío, soledad, muerte…

"¿Qué pasa? Tengo tanto miedo… ¡terror! Pero no sé por qué, ni a qué exactamente… es como si quisiera salir corriendo, pero mi cuerpo se ha vuelto tan pesado como una roca"

Toda su angustia se reducía a estar pegado a un asiento, rodeado de despreocupados compañeros que hablaban escandalosamente.

"Algo pasa… algo no está bien…"

-Oye Roxas, la profesora ya entró- le susurró Xion por detrás, cuando lo vio tan distraído que ni siquiera había sacado su libreta.

Con esto, el rubio intentó disipar un poco los pensamientos que lo afligían, y prestar más atención a su alrededor.

-Bienvenidos sean a mi clase, y la razón por lo que lo digo es porque veo nuevos rostros… Bueno, he de anunciarles que mis reglas son muy simples: Sean puntuales y Compórtense. Yo soy la profesora Corset y voy a ser su tutora-la alta mujer de voluptuosa figura caminó mirando aprehensivamente a los alumnos.

-Es hermosa.-suspiró en voz baja Hayner mientras Roxas, Sora y Xion negaban con la cabeza, todavía sin poder creer que tendrían que soportarlo durante todo el semestre.

-A mi no me gusta perder el tiempo con las presentaciones, pero es una obligación en todas las escuelas, y como sé que ustedes disfrutan de los nervios de sus compañe-

La puerta se abrió lentamente, fue un chirrido tan molesto que llamó la atención de todos.

Roxas podía ver la sombra por el piso aún antes de que entraran, se distrajo en sus pensamientos recordando nuevamente sus preocupaciones.

Apenas se abrió, la puerta fue cerrada igual de lento. En cuanto lo vieron, todos empezaron a susurrar:

"¿Quién es? ¿Alguna vez lo habías visto? Es nuevo"

Sora, que estaba justo al costado izquierdo de Roxas, también estiraba el cuello para mirar, cegando por completo al rubio.

-¿Usted pertenece también a la clase?-preguntó la profesora algo sorprendida.

Roxas solo pudo distinguir su uniforme, estaba ocupado intentando quitarse a Sora de encima.

-¿Cuál es su nombre?-siguió preguntando la mujer.

Hubo otro largo silencio, antes de que una voz recobrara fuerzas y pronunciara lo que tanto tenía en suspenso a todos.

-Vanitas.

La palabra le heló la sangre, se puso de pie por puro impulso, conteniendo el grito ahogado que estuvo a punto de dar.

-¿R-Roxas?- se atrevió a preguntar Sora, en medio de todo ese suspenso. Miró a su amigo que estaba totalmente pálido, le temblaban los brazos y sus ojos azules como platos estaba clavados en la figura de enfrente.

-¡TÚ!- fue lo único que salió de su garganta, señaló al chico de cabellos negros y ojos dorados. No le importó llamar la atención de todos a su alrededor, en esos momentos se sentía en un cuarto completamente oscuro y vacío frente a ese asqueroso ser que le había arrebatado toda su felicidad.

¿Cómo se atrevía a aparecerse en su vida de esa forma?

¡¿Es que no lo había bastado con llevarse una vida tan importante para él?! ¡¿Ahora venía a restregárselo en la cara para atormentarlo de nuevo?!

Pero Vanitas no reaccionó más que para ladear la boca y reacomodar la mochila que cargaba en su espalda. Se encaminó directo a un asiento vacío, dejando a todos como estatuas.

La profesora fue la primera en salir de su trance y carraspeo un poco viendo su lista.

A base de empujones lograron poner a Roxas en su asiento, quien no despegaba los ojos del nuevo.

-Roxas. Le toca a usted presentarse a sus compañeros.

Vanitas le dedicó una rápida mirada y el solo pudo corresponderle con una cada vez más furiosa, de no ser por el miedo e impresión que recorría su cuerpo, se hubiera puesto de pie para golpearle la cara con todas sus fuerzas.

-¿Roxas? Le toca a usted presentarse a sus compañeros.

-¡Roxas, te están hablando hombre!-Hayner incitó a su amigo a reaccionar, apenas sacado de sus pensamientos, Roxas se puso de pie sin saber qué decir.

Miró a la profesora y luego a sus compañeros.

-Adelante, comparta algo sobre usted.

Volvió a mirar al grupo de alumnos y repasó con sus manos su camisa para armarse de valor y comenzar a hablar.

-Soy Roxas. Y acabo de entrar a esta escuela.

Se sintió estúpido con lo que decía, pero no se le ocurría nada, sus pensamientos volvían a todos esos sueños que lo atormentaban por las noches…

-¿Algo más que quiera compartirnos, joven Roxas?

La voz de la profesora era algo lejana, su corazón todavía latía fuerte por la adrenalina de haber escuchado el nombre de ese ser atroz que le había arrebatado su felicidad ¡tenía que ser él!

-¡Buenos días! ¡Oh, tú eres Roxas!- sus ojos captaron la repentina entrada de una chica que lo saludaba con una enorme sonrisa en su rostro.

Esa era Sun, a quien no le importó irrumpir a mitad de la presentación.

-Señorita, ¿usted también…?

-Oh, cielos. Discúlpeme. Soy Sun…- la chica cerró la puerta y tomó el primer asiento vacío que encontró, con una cara roja de la vergüenza, al parecer apenas se había dado cuenta de su interrupción.

-No se siente jovencita, que usted es la siguiente para presentarse. Gracias joven Roxas, puede sentarse.

El rubio se dejó caer de golpe en su asiento, la fuerza de sus piernas lo habían traicionado.

Sun se puso de pie intentando ignorar todas las miradas.

-Mucho gusto… mi nombre es Sun. Vengo de Ciudad de Paso, de una escuela femenina… me gusta coleccionar antigüedades… y… ehem… creo que es todo…

-Muy bien, puede sentarse. Ahora sigue, el joven Vanitas…

Roxas volvió a fulminarlo con la mirada solo que esta vez Vanitas no correspondió, se puso de pie alzando los hombros y resoplando un poco.

-Soy Vanitas. Eso es todo.-dijo secamente, mientras volvía a sentarse en su lugar, ignorando a todo mundo.

Más tarde, recién terminada la clase, durante los 10 minutos de descanso que recibieron:

-Roxas, en la clase… estuviste…-comenzaba a divagar Xion con cierta preocupación.

-Lo que Xion quiere decir es que estuviste muy raro, ¿conoces a los nuevos?-completó Sora mientras se llevaba a la boca un montón de chicles.

Roxas bajo la cabeza, en esos momentos sentía una fuerte necesidad de ir a buscar a ese tal Vanitas e interrogarlo sobre sus oscuros propósitos, pero no encontraba las fuerzas ¿por qué era tan cobarde?

Le ocurrió algo parecido cuando no pudo enfrentar a ese tal Lorian, el padrastro de su hermano, para salvarlo de esa golpiza.

"¿Pero si todo fue un sueño?"

-Ya no estoy seguro de si todo lo que viví antes fue solo parte de un sueño…

-¿Hablas de tu sueño cuando estuviste en coma?

El rubio asintió, -Ese tal Vanitas…

-¿Lo soñaste?-completó Xion algo sorprendida.

-Pero eso no puede ser, porque ninguno de nosotros lo conocíamos, no te pudimos haber contado sobre él.

-Eso es lo que me preocupa.

-¡Basta de preocupaciones! Mejor cuéntame ¿cómo conoces a la chica nueva?-preguntó Hayner con urgencia, cortando por completo la conversación de sus amigos.

Aunque Roxas se molestó, le logró contestar: -Ella… la conocí en la mañana…

-¡No puede ser! El primer día y ya has ligado… ¡de ninguna manera dejaré que alguien como tú me gane en el juego de la seducción.

Roxas hizo una mueca, -¿De qué estás hablando? ¿Alguien como yo? Yo no participo en esos juegos.

-Además, ¿no tienes novia ya, Hayner?- lo reprochó la peli negra.

-Ah, bueno…

De repente frente a ellos apareció Naminé, fue tan repentino que casi se tropezaron con ella. Y Hayner tuvo un ataque de pánico pensando que se trataba de su novia Olette, escuchando su conversación, el muy tonto se hincó implorando perdón.

Roxas golpeó a su amigo en la cabeza para que se levantara.

-Maldita sea, estoy muy nervioso hoy.

-¡Es tu consciencia!

Hayner fulminó con la mirada al castaño.

Y la rubia los miró dos veces antes de poder hablar.

-E-esto… emm… ¿quieres ir a desayunar, Roxas?

Roxas empezó a sonrojarse junto con una sensación de irritación en su estómago, por culpa de Hayner y Sora dándole codazos en la espalda.

-¡Iré a comenzar también el juego!-exclamó Hayner corriendo con una gran sonrisa burlona mientras del pasillo aparecían Pence y Olette para seguirlo e interrogarlo.

-Roxas, ¿de qué juego hablaba?-preguntó Naminé extrañada, a lo que Roxas intentó retomar su compostura.

-No te preocupes, tiene una de esas crisis mentales en las que cree que todo es un juego…

-¡Así es Hayner!-se rió Sora a sus espalda, se habían olvidado por completo de que estaba junto a ellos. Aunque Xion intentó hacerlo callar haciéndose pequeña porque también estaba incómoda con la situación.

-Justo igual que tú Sora.- por un lado apareció el peli plateado acompañado de la pelirroja.

-¡Riku!¡Kairi!

-Ni siquiera te atrevas a intentarlo-lo interrumpió antes de que el castaño se lanzara para abrazarlos, hizo un puchero pero igual abrazó a Kairi, ella le correspondió algo sonrojada, Naminé fue la única en notarlo y le guiño un ojo.

-Hey, ¡mira Roxas! ¡Ahí va nuestro nuevo compañero!-el para nada discreto de Sora gritó en voz alta y señaló directo a un chico de cabello negro que cruzaba la cafetería en silencio, con las manos dentro de los bolsillos de sus pantalones.

Miró justo cuando Roxas lo hacía, ambos dedicando una mirada poco amistosa al otro. Pero no duró lo suficiente, pues se perdió directo a la zona de las canchas deportivas.

-Tenemos cuentas pendientes todavía…-susurró en tono sombrío, para sorpresa de todos los presentes.

-Suena como a que tienes algo que hacer, y que necesitas de nuestra ayuda.-comentó Naminé, ella que siempre parecía adivinar los pensamientos de su amigo.

Roxas asintió,-Tengo algo, solo para averiguar un poco sobre nuestro nuevo compañero.

-¡Me apunto!-celebró Sora con emoción.

-Bien, este es el plan…-comenzó a susurrarlo a sus amigos, mientras se juntaban para escucharlo.

A pesar de que Roxas no sabía si se estaría metiendo con la parca en persona, de ahora en adelante lo que más le importaba… era conocer los verdaderos propósitos de este oscuro personaje. ¿En verdad Vanitas era la parca?

¿Qué estaría planeando ahora?

¿Estarían Roxas o Ventus involucrados con su regreso?

Continuará…


Fin del capitulo. Estos son los nuevos personajes, pero les prometo que estos no serán los únicos XD

Solo puedo decirles que cada uno tiene su papel importante en la historia…