5 de la tarde
*Harry*
Llevaba esperando tranquilamente(mas bien estaba haciendo un surco en el suelo) desde hacia mas de media hora, y todo porque Hermione me lo pidió amablemente en la sala común de griffindor
/flash back/
- Harry!Estate quieto de una vez, llevas una hora sin parar de moverte y me estas poniendo histérica, o te vas a tu cuarto o te vas fuera, pero vete de la sala común
/fin flash back/
La verdad no sabia porque estaba tan nervioso desde que Draco (si, ya había asumido que era su Draco) quedó con el en clase, no había podido parar de dar vueltas a como podría comportarse para no hacer el ridículo, así que intentaría actuar lo mas tranquilo posible para no hacer el ridículo.
-a ver Harry respira hondo, todo va a salir bien- intentaba convencerse a si mismo.
-hola, "Harry"
-AH!-mierda ,a la porra el autocontrol. Era su imaginación o le había llamado de una forma muy sexi- hola ...esto Malfoy x/x
-venga "Harry" ya que tenemos que trabajar juntos podrías al menos llamarme por mi nombre-me dijo con una hermosa sonrisa
-de acuerdo, Draco-se sentía tan bien llamarlo por su nombre, puede que esto no este tan mal después de todo
*Draco*
Sonaba realmente bien oír mi nombre salir de esa boca, de esos labios, aunque lo que realmente me gustaría es acallarle con mis besos, mientras su cuerpo tiembla ante mis caricias( mente pervertida modo on), sentir como se derrite ante mi pidiendo mas o¬o..., pero tengo que ir despacio si quiero conseguir a mi desconfiado gatito.
Nos dirigimos a una mesa apartada cerca de la sección de pociones, al fondo de la biblioteca.
-por donde empezamos? ya te habrás dado cuenta de que pociones no es mi fuerte precisamente.-dice de una manera realmente adorable
-tranquilo, para eso estoy aquí- me acerco y sonrío encantado al ver como se incomoda ante mi cercanía. Comienzo a explicarle, la verdad es que una vez puesto en el buen camino mi gatito es realmente aplicado, ¿como será en otras cosas?... Tras un rato veo como se levanta a por un libro y decido seguirle, cuando de repente al girar por un pasillo, resulta estar parado frente a una estantería.
Todo fue bastante rápido, cuando quise darme cuenta ya estaba en el suelo, encia de mi gatito , podía sentir su respiración acelerada, al abrir los ojos, allí estaba bajo mi cuerpo, con la cara adorablemente sonrojada por la cercanía, con los ojos llorosos por el golpe y esos labios entreabiertos de una forma tan sensual que me hipnotizan. Puedo sentir su mirada fija en mis labios, y poco a poco nos vamos acercando.
