¿porque subo capítulos tan rápido?, porque tengo mis fics anotados en mi cuaderno y bueno pues ya era hora de publicar n_n

-Illumi-sama ya viene en camino – dijo amablemente Zesgro a Kurumi quien esperaba con ansias al nombrado. Luego de 10 minutos un auto salió de la gran puerta, debido a la ahora no habían turistas ya que las leyendas de monstruos que custodiaban el lugar eran muy famosas mas no reales; Illumi bajo del auto, se sintió un poco nervioso puesto a que Kurumi ya lucia su edad, vistiendo un tierno vestido de flores purpura que le llegaba a mitad de pierna, dejaba notar su pequeña cintura aunque en lo que en realidad se fijó el pelinegro fue en el pecho de la chica, ya podía verlo y si, era un poco grande, en cuanto a su cabello lo llevaba suelto el cual era un poco más largo que el del pelinegro, Illumi estaba a punto de mostrar un pequeña sonrisa pero su entusiasmo murió cuando la chica salto a abrazarlo.

- ¿Illumi-kun me llevas a cine? – pregunto la peliplata la cual estaba colgada del cuello del otro.

'' se coqueto '' recordó Illumi, una de las cosas que Hisoka le sugirió; - Si es lo que deseas- respondió juntando su frente contra la de ella y rodeándole la cintura con sus brazos provocando que la chica le robara un beso, no se quejó solo se lo correspondió, luego de unos cuantos segundos se separaron, - vamos – hablo el pelinegro mientras le abría la puerta del auto a su acompañante.

Una película romántica a petición de la chica, muy interesante y hermosa para ella, un total desperdicio de tiempo para el otro, al menos ya se estaba acostumbrando a que ella le tomara la mano y lo arrastrara por las tiendas de ropa y demas, termino gastando dinero en tonterías, luego de un tiempo de compras Illumi le invito a cenar en un fino restaurant, ya eran las 9:30 de la noche, Illumi se disponía a llevarla a casa; en el auto cada vez que utilizaba la palanca para dar los cambios con su mano rozaba la pierna de la chica la cual estaba inquieta hablando de cosas que no le importaban a él, ni se molestaba en prestarle atención, desgraciadamente se encontraron en un embotellamiento y no tuvo más remedio que prestar algo de atención a lo que hablaba su acompañante

-oh espera es mi teléfono- dijo la chica mientras soltaba su cinturón de seguridad y se abalanzaba por medio de los asientos para tomar su cartera que había tirado el asiento trasero, tal vez olvido que llevaba un vestido corto, o lo hacía a propósito con tal Illumi disfruto del corto espectáculo que le dio la chica; - Y vives sola? – pregunto de la nada el pelinegro

– la verdad no, pero mi hermana me acaba de avisar que tuvo que salir de viaje por trabajo así que estaré sola en casa, Illumi-kun te gustaría quedarte allí un rato.

– supongo, la verdad se me antoja un café; sin más preámbulos luego de casi media hora en aquel embotellamiento, por fin lograron llegar a la casa de la peliplata, la cual era pequeña y acogedora.

-vamos entra. –dijo tomándolo de la mano para arrastrarlo y forzarlo a entrar.

-es acogedora.

– Sí, no vivo a grandes lujos como tú- interrumpió Kurumi mientras le pasaba una taza de café a su invitado;

- estaba delicioso, gracias – dijo el pelinegro mientras dejaba su taza vacía en la mesita de estar que estaba junto al sillón donde estaba sentado junto a Kurumi.

-Illumi-kun, quiero agradecerte por todo lo que hiciste por mí – dijo la chica mientras se sentaba en las piernas del nombrado, tomando iniciativa cogió una de las manos de Illumi y la llevo a sus muslos, tras tal acción ella comenzó a besarle el cuello al pelinegro mientras rozaba su entrepierna con la del otro, Illumi por otro lado sabiendo lo que Kurumi quería decidió seguirle el juego, -después de todo lo hare por placer, no por amor – pensó el mientras bajaba el cierre del vestido de la peli plata la cual se separó de el para desabotonar su camisa, la chica bajo la guardia e Illumi se levantó del sillón, la cargo en brazos de manera nupcial hasta una de las habitaciones y la tumbo en la cama, donde aprovecho para sacarle el vestido, para su sorpresa la chica no llevaba sostén, su lado pervertido se activó y comenzó a besarle y mordisquear los senos de la chica mientras con una de sus manos jugaba en la entrepierna de ella, haciendo que la respiración de Kurumi se agitara y dejara escapar gemidos que inundaban el lugar, Illumi prosiguió quitándole los pantis de conejitos que tenía la chica y comenzarle a hacer un buen oral, lo que causo gritos de placer, la peliplata quería más, así que lo empujo

– ¿Es mi turno? – dijo coqueta mente el pelinegro al ver como la chica desabrocha su camisa y pantalón con rapidez, la chica se acurruco con el miembro de Illumi en la mano comenzó a chuparlo y besarlo, tras un lapso de tiempo Illumi termino en su boca, ella lo recibió gustosa y lo trago, tras eso el pelinegro la tomo sin ninguna delicadeza y la prenoto sin previo aviso lo que la hizo lagrimear y abrazarlo por el cuello entre sollozos ella le dijo al oído

– por favor se amable –

Illumi rió un poco, se levantó de la cama con la chica en brazos la cual enrollo sus piernas en la cintura del pelinegro,

- ya lo fui lo suficiente, estas esperando mucho de mí –le respondió mientras la arrinconaba contra la pared y pego su frente con la de ella, para luego besarla y empezarla embestir, empezó suave para que se relajara pero su amabilidad murió y los gritos de dolor de la chica se convirtieron en gritos de placer, cada vez pedía más y más, gritando su nombre, arañando su espalda ella experimento por primera vez un dulce orgasmo gracias al sadomasoquismo, por otro lado Illumi complacido, satisfecho, se recostó junto ella por una hora, se vistió y le dijo

– En realidad no deseo volverte a ver, ni tenerte cerca, no quiero matarte y sinceramente no eres mi tipo – una voz fría y cortante provoco lágrimas en la chica pero a él no le importo y solo se retiró.

Al salir de la casa se sintió débil, recordó el rostro de la joven y vio el suyo en tenues y oscuros recuerdos, por otro lado Kurumi se aferró a la almohada en la que estuvo recostado Illumi, almohada que guarda su aroma, por desgracia era la almohada de su hermana…

-Gotoh necesito que te dirijas a la dirección que te envié, no me siento con capacidad de conducir- su voz sonaba cortada y preocupo a Gotoh, quien supo que él no era el indicado para ir por su amo.

Illumi se encontraba sentado en un frio y solitario callejón que quedaba a 4 cuadras de la casa Kurumi, su rosto se tornaba triste, perdido en su recuerdos.

-¿Illumi? – el nombrado suprimió sus sentimientos al escuchar su nombre, voltio el rostro para ver de quien se trataba, al ver que era Hisoka y no Gotoh mostró una pequeña sonrisa, Hisoka no lo dudo, sabía perfectamente que su colega se sentía deprimido por alguna razón que el desconocía, el mago corrió hacia Illumi, enseguida lo abrazo sin dejar que el pelinegro se levantara del suelo, lo vio a los ojos, no había duda Illumi tiene un secreto, que no le ha querido contar. El pelinegro estaba a punto de romper en llanto frente a su ¿amigo?, una capa de lágrimas cubrió sus oscuros ojos sin brillo, y trato de decir algo pero Hisoka lo interrumpió…

-Esa chica te violo y luego te rechazo, por eso estas triste – Illumi lo vio con cara de pocos amigos por la estupideces que decía el pelirrojo

-Lo sabía, eres como una pequeña damisela – se burló el mago, el cual fue empujado por su acompañante, quien enseguida se puso de pie…

- Entonces ¿tú eres '' mi caballero '' por venir a mí? – hablo normalmente y entre risas mientras le ofrecía su mano al pelirrojo para ayudarle a levantarse del suelo e Hisoka gustoso la acepto.

-Bella Rapunzel, vamos a mi apartamento, te invito un café- seguía burlándose el mago mientras acariciaba el oscuro y largo cabello de Illumi.

-Te recibo un té –

-Eres tan predecible, dame las llaves, camine hasta aquí por mi damisela, ahora debo llevarte en mi corcel…

-Este cuento no tiene sentido- dijo el pelinegro mientras le daba las llaves a Hisoka- a propósito en que soy tan predecible…

-tengo muchas razones para decirlo, ahora sube- ordeno el pelirrojo quien al parecer tenía cierta prisa.

Ya en el auto Illumi llamo a su ¿madre? para avisarle que no iría a dormir a casa, algo que le causo gracia a Hisoka, ya que escuchaba los gritos de KiKyou, luego de que el pelinegro colgara Hisoka no puedo aguantar la risa, él sabía que Illumi era 4 años menor que el, mas no que aun debía informarle a su madre todo lo que hacía.

-De que te ríes- como de costumbre Illumi ya se sentía irritado gracias a Hisoka

- dos cosas, solo te invite a un café, no a dormir conmigo y enserio aun debes llamar a tu mamita – Illumi se sintió avergonzado y molesto a su vez.

-Y a ti quien te dijo que yo dormiría contigo- respondió Illumi mientras miraba por la ventada que tenía a su costado, Hisoka detuvo el auto debido a un semáforo en rojo, el pelinegro voltio a verlo y el pelirrojo se estaba riendo por lo bajo.

– Idiota, dime porque soy tan predecible según tu-

-espera al té, igual ya casi llegamos a mi apartamento- Hisoka continua con un gesto burlesco en su rosto en cambio Illumi se estaba arrepintiendo por haberle aceptado el té.