INTRO
Flash Back
-¡ICHIGO!- se escucho el grito de Rukia en todo el campo de batalla.
El guerrero aun tenía en su mano la espada que atravesó el cuerpo del rey de los Quincy. Su cuerpo estaba cansado y lleno de heridas, su rostro estaba literalmente cubierto de sangre, su torso que antes estaba cubierto por su armadura de cuero y pieles, ahora estaba desnudo y con muchas heridas, con la tela ahora roja de su armadura colgando de sus pantalones.
El cuerpo sin vida del rey de los Quincy yacia en el suelo rodeado por un gran charco de sangre.
-Kurosaki.- llamo Ishida acercándose.
Ichigo se tensó preparando su espada para luchar, ya que su amigo era nada mas y nada menos que un Quincy. No deseaba pelear y no quería destrozar a un mas la amistad que tenían. Pero cuando lo observo luchar con el enemigo se negó a creer que lo había traicionado. Pero ahora no había dudas de su traición.
Ishida tenia su arco tensado apuntando en la dirección de Ichigo y su mirada no reflejaba temor o duda.
El Kurosaki observo impactado como la flecha volaban en su dirección, en ese momento creyó que era su fin y cerró los ojos esperando el impacto. Estaba muy cansado y herido para esquivarla o bloquearla, así que ese era final. Lo único que lamentaba era no haber visto a Rukia uno ves mas.
El Kurosaki espero unos segundos el impacto esperando sentir algo. Pero no sentía nada ¿Era así como se sentía morir?
Luego de unos minutos el Kurosaki continuaba esperando algo. Pero sin ningún resultado, según le contaron de niño al morir en batalla significaba que las valkirias irían por ti, pero no veía a ninguna mujer guerrera.
-¿A ti que demonios te pasa Kurosaki?- preguntó Ishida haciendo que Ichigo abriera los ojos.
Ishida estaba parado a unos metros de Ichigo, con una mirada de duda y cuando Ichigo volteo hacia atrás observo como uno de los hombres del rey Quincy se retorcía de dolor al ahogarse en su propia sangre, ya que la flecha de Ishida impacto en su cuello, dándole una muerte lenta y dolorosa donde su propia sangre salía de su boca y nariz ahogándolo.
-No estoy muerto.- Comento incrédulo.
-No tengo tanta suerte.- comento sarcástico el Quincy traidor.- Volvamos al campamento hay mucho que explicar. Urahara podrá ponerte el tanto.-
-Espera Ishida.- llamo Ichigo parando la marcha del Quincy.- Tu nos traicionaste, cuantos guerreros muertos por su estúpida guerra.- acuso señalándolo.
Ishida rodo los ojos y observo al cielo como pidiendo paciencia.
-¿Quién crees que les pasaba información de los movimientos de este loco?- señalo al cadáver a unos metros.- ¿Urahara no te informo nada?- comento incrédulo.
Ichigo frunció el ceño y maldijo a Urahara internamente.
-¡ICHIGO!- escucharon ambos guerreros detrás de ellos.
Ichigo se volteo observando como su enana mandona caminaba hacia el… seguro a felicitarlo por su batalla.
-Rukia.- musito calmado observando a su mandona estar a unos metros.- Vez te dije que no tenias que estar preocu…- no termino la oración por un "pequeño percance".
Ishida dio una mueca de dolor al momento que Rukia golpeaba a Ichigo en el estomago con su escudo para luego golpear su rostro causando que besara el suelo.
-MALDITA ENANA.- grito Ichigo adolorido y aun el suelo.- Esa es forma de saludarme.-
-IDIOTA, IDIOTA, IDIOTA.- decía cada vez que golpeaba a Ichigo con el escudo.- ¿Creí que estabas muerte infeliz.- acuso alterada.
Rukia volvió a intentar golpear a Ichigo con su escudo pero este logro sujetarlo dándole tiempo a levantarse. El guerrero no sabia de donde había sacado energías y mucho menos se pondría a pensar en eso con Rukia intentando matarlo.
Ishida dejo de prestarles atención y se empezó a marchar en silencio. Mientras tanto Rukia le arrojo el escudo a Ichigo, pero este logro bloquearlo y antes que pudiera hacer algo la peli negra le dio una patada que lo mando otra vez al suelo.
Rukia rápidamente se subió sobre el dándole unos cuantos puñetazos antes que Ichigo lograra tomar sus muñecas dificultándole sus ataques. Ambos se observaron mutuamente sin apartar la vista del otro tranquilizándose por unos segundos.
-Creí que estabas muerto.- Musito avergonzada la guerrera con una mirada triste y calmándose.- El era muy poderoso y acordamos pelear juntos ¡IDIOTA!- volvió a alterarse e intentar a atacar a Ichigo.
Ambos forcejearon por unos minutos con una sonrisa en sus labios antes que Ichigo pudiera cambiar sus posiciones están el ahora arriba.
Los guerreros estallaron en carcajadas sin importarles la sus heridas, la sangre en sus cuerpos y que literalmente estuvieran rodeados de cadáveres que alguna vez pertenecieron a la guardia del rey Quincy.
Ichigo se levantó con mucha dificultad ya que la adrenalina ya había abandonado su cuerpo causando que volviera a sentir dolor y ayudo a su mandona compañera a levantarse.
-Eres algo brusca.- se quejó el guerrero.- Pero quiero que sepas algo… y que se te quede en la maldita cabeza enana, no moriré, no moriré hasta que cumplamos nuestro acuerdo de conocer el mundo, tu y yo enana sabremos que hay más allá del horizonte-.
Fin flash back
#Mas#
#Dame mas#
#Dame mas#
#Si tuviera corazón podría amarte#
#Si tuviera voz cantaría#
#Después de la noche cuando despiertes#
#Veré lo que trae el mañana#
#Si tuviera voz cantaría#
-VIKINGS-
Capitulo dos "Rebeldía"
Ishida Uryu
Pocos son los guerreros y guerreras que logran dominar el arco a un nivel tan alto como lo hace Ishida Uryu, el asesino a distancia más eficaz que ha existido en muchos años, son contados con los dedos de la mano las veces que ha fallado un tiro en combate y pocos son lo que se atreven a retarlo. Su arco es la perfecta armonía entre un arma a distancia y una defensiva, si la batalla era a distancia el enemigo lo único que podía hacer era rezar para que Odin lo protegiera.
-Estúpido.- susurro el arquero dirigiendo la mirada a su mejor amigo.
Chad, Keigo, Mizuiro dejaron sus bebidas en la mesa al momento que el salón se tornó en un gran silencio y todas las miradas se posaron en su amigo.
-Ishida.- llamo Sado observando al Quincy como pidiendo su opinión de la situación.
-!Ya se Sado! No tienes ni que decirlo- respondió observando disimuladamente su entorno.- Ya era raro que ese idiota no nos hablara y nos estuviera ignorando, El idiota de Kurosaki hará una estupidez una vez más y según mi experiencia tarde o temprano su idiotez nos arrastrara con el.- se quejó resignado el arquero habiendo perdido el apetito.
En el otro extremo del salón los pensamientos eran casi los mismos de Ishida.
-¿Qué cree que esté haciendo Isshin?- pregunto con mucho respeto Jinta dirigiéndose al padre de su esposa.
El pelirrojo de peinado hacia atrás observando a su "hermano", era Jinta. Hijo bastardo de Urahara y una esclava cualquiera, un guerrero de gran capacidad pero sin llegar a supera a Karin y Ichigo, su altura era casi la misma que Isshin e Ichigo, su cuerpo contaba con gran musculatura marca y su porte era muy intimidante.
Jinta era un gran guerreo que se enamoró perdidamente de la Kurosaki rubia, siendo a pesar de todo un esposo ejemplar, él podría ser hijo de Urahara pero no se parecía en nada al rubio, de hecho si seles observaba juntos nadie creería que fueran hijo y padre. Su vestimenta era una camisa manga larga de tela, pantalón de tela y unas botas gastadas que siempre acompañaba por una capa de piel de oso que le regalo Yuzu.
-No lo sé Jinta.- respondió el mayor de los Kurosaki observando a su hijo.
Isshin Kurosaki era un hombre mayor de gran altura, de complexión fornida musculosa, con el cabello corto del mismo color de Karin y una ligera barba, vestía igual que Jinta, solo que su ropa era mas holgada, con otros colores y tenía otras ornamentas.
Él fue en sus tiempos un guerrero muy letal y temido pero al conocer a su esposa cambio a lo que hoy era, un hombre amable, compasivo, de confianza, bromista y hasta algo infantil. Íntimo amigo del Lord Ryuken, padre de Ishida, teniendo con este una amistad mas unidas de la que se tenían sus hijos, de hecho si estallaba un conflicto otra vez como el de hace unos años su lealtad estaría con Ryuken, ya que el anterior conflicto él padre de Ishida separo a su grupo de los Quincy traidores y peleo junto con Isshin.
-Apuesto mi otro brazo a que hara una estupidez.- Murmuro sin darle importancia Kukkaku, dejando su tarro con cerveza en su mesa. La sobrina de Isshin parecía no darle mucha importancia a lo que su primo haría.
Kukkaku era una mujer muy hermosa, con el cabello negro muy corto, con pechos grandes y con una actitud agresiva digna de una guerrera, vestida con una traje de combate muy revelador que dejaba ver las ligeras cicatrices de su cuerpo gracias a lo basto de su escote, en años anteriores fue una excelente guerrera, pero perdió su brazo en la batalla contra los Quincy. Pero eso no la detuvo y continuo con su vida… ahora es una de las mejores estrategas de la aldea para las batallas.
Los dos hombres prefirieron no comentar nada y observar que era lo que planeaba Ichigo. Pero conociéndolo como lo conocían no seria nada bueno.
Pero cuando Ichigo hablo sus mentes se tornaron en blanco por un momento, el gran salón quedo en silencia y ellos se quedaron sin saber que hacer o decir para ayudar a Ichigo.
El gran salón era enorme, con columnas y vigas de la mas dura y resistente madera, en medio de este se encontraba una fogata de piedra para iluminar el lugar por las noches, las mesas y las paredes eran rusticas y solo el trono de Aizen tenia distintivos tallados a mano. Pero a pesar del tamaño del lugar no se escuchaba ni un sonido.
Pero todo cambio cuando Aizen dio una pequeña pero audible risa junto con una sonrisa de superioridad y aplaudía con sarcasmo.
-Observar a nuestro "héroe"- musito con un claro tono de burla, mientras no perdía la sonrisa de superioridad de su rostro.- No solo es diestro en el arte de la lucha… sino que también en el arte de la comedia ¿no es gracioso?.-
Más de una risa se escuchó en el gran salón, llamando al Kurosaki iluso e incluso idiota, sin temor a que el Kurosaki les rompiera las piernas. Por otro lado Karin apretaba los puños con fuerza aguantando decir una que otra verdad, pero se contuvo al ver a su hermano tranquilo.
Pero por parte de Ichigo este simplemente se mantenía con una mirada muy seria, pero se mantenía tranquilo a las burlas de su Lord.
-No estoy bromeando, mi Lord.- arrastro las palabras observando a su jefe con una mirada fría y seria.- Hablo muy en serio. ¿Ya que quien no esta cansado de ir a los mismos lugares una y otra vez?- pregunto observando al resto de guerreros.
Varios se observaron mutuamente sin saber que decir parando inmediatamente con las burlas.
Ichigo empezó a caminar en torno a los guerreros ignorando a su lord. Y cada uno de los guerreros tenía ansias de combatir, cada uno tenía ansias de volver a tomar su espada y sus miradas reflejaban el deseo de sus almas.
-En el norte y sur ya no hay nada para nosotros… ya no hay riquezas.- musito ganando varias afirmaciones de varios guerreros.- Pero en cambio del otro lado de ese mar… nos esperan tierras nuevas y riquezas aguardando para que las tomemos.- termino con una pequeña sonrisa dándoles confianza al resto de guerreros.
El alcohol en los cuerpos de la mayoría causo que no pensaran en sus acciones ante su jefe y varias afirmaron en favor a Ichigo.
-¿Entonces? ¿Cual es su opinión?- comento observando de nuevo a Aizen con una mirada que reflejaba confianza y calma.
Aizen apretó con fuerza e ira él apoya brazos de su trono al ver que su mayor enemigo obtuvo simpatía en unos escasos minutos.
Varios de los presentes se observaron mutuamente sin saber que decir o hacer y cuando están a punto de dar conocer algunos su opinión, el sonido de unas palmas al chocar interrumpió todo.
-Interesante no lo creen…- volvió aplaudir sarcásticamente Aizen levantándose de su trono.- Muy interesante… todos conocemos al diestro guerrero que es Ichigo, el hombre que mato a ese anciano loco que se hacía llamar rey, al mejor guerrero entre nosotros o mejor dicho el anterior mejor guerrero.- comento con un claro tono burlón y en su mirada se podía ver que se estaba molesto.
Varios guerreros novatos ya veían la cabeza de Ichigo rodar en el suelo del salón y los más experimentados y veteranos sabían que eso nunca pasaría, al menos sin hacerlo ver como un accidente. Ya que el Kurosaki tenía una gran simpatía en la aldea y con los líderes vecinos. No importando cuanto Aizen deseara desaparecer a Ichigo esto nunca podría ser posible al menos sin una causa que involucrara el castigo de los mismos dioses. Ya que ejecutarlo sería como una sentencia de guerra contra los amigos del Kurosaki en otras tribus. Empezando por Rukia, ya que era seguro que la mujer no descansaría hasta ver a los asesinos de su compañero sufrir y pedir ser asesinados.
-Pero no tengo que recordarles como era nuestro "amigo" Ichigo en el pasado, ¿o si?- comento tranquilo Aizen bajando los escalones que daban una altura un poco mayor a su trono.- Un ser impulsivo que no escuchaba a nadie, una bestia… hasta que la hermana de Lord Byakuya llego a su vida, no recuerdan como se la pasaban juntos, como eran inseparables, como ambos decían a los cuatro vientos que verían lo que hay mas halla del mar, que exploraría lo que había más allá de nuestras tierras.- con cada oración el Lord tenia una sonrisa de superioridad y estaba más cerca de Ichigo.
Ichigo tenia los puño fuertemente apretados teniendo la vista fija en Aizen sin apartarla por ningún motivo y su mirada reflejaba dureza y ganas de callar a su "líder".
-¿Pero díganme? Alguna de esa cosas se cumplió.- Pregunto de manera retórica y su sonrisa no desaparecía al ver la ira contenida en los ojos de Ichigo y se acercó a un mas al guerrero.- No verdad… ahora nuestro guerrero es el afortunado hombre que penetra todas las noches a la bella curandera Orihime y ese es su tormento eterno. O prefieres que diga la verdad.- dijo eso último en susurros para que solo Ichigo lo escuchara, pero todo su discurso dejo a mas de uno confundido a excepción de los amigos y familiares de Ichigo.
Flash back
El pecho de Ichigo subía y bajaba con el intento del guerrero en recuperar el aliento, pero una sonrisa de satisfacción y orgullo estaba tallada en su rostro.
El premio para su gran batalla yacía en el suelo totalmente inerte y lleno de heridas.
-"Si me dices que no enana del demonio te hare luchar a ti la siguiente vez con un maldito oso."- pensó orgulloso de sí mismo relajando sus músculos.
El joven guerrero veía a su presa y no podía esperar a restregársela en la cara al estirado de Lord Byakuya.
Pero el sonido de un caballo rápidamente distrajo al Kurosaki e instintivamente preparo la espada que tenía en el brazo derecho y el hacha de mano que tenía en la izquierda.
El Lord Aizen paro su caballo a unos metros del Kurosaki , pero su usual mirada tranquila tenia una mirada de burla y superioridad.
-¿Con que esto has estado haciendo Kurosaki?- pregunto observando el oso muerto a los pies del Kurosaki.
Ichigo frunció el ceño y prefirió ignorar a su nuevo Lord.
Aizen por su parte no se ofendió con esa acción y de un salto bajo de su caballo acercándose al guerrero.
-Sabes algo… creo que ese magnífico espécimen sería perfecto para regalarle a mi bella Matsumoto el día de nuestra boda.- comento observando al animal muerto de mas de dos metros.- ¿No lo crees Kurosaki?-
Aizen saco su espada en clara amenaza, pero antes que pudiera hacer algo Ichigo rápidamente golpeo en el rostro a su nuevo Lord con la empuñadura de su espada y sin darle tiempo de reaccionar al Lord este golpeo su pecho mandándolo al suelo.
Aizen se mantuvo tranquilo y calmado sin importarle el pie de Ichigo sobre su mano para que no sujetara su espada, ni la espada del Kurosaki a centímetros de su garganta.
-Tus ultimas palabras.- murmuro Ichigo enojado y con su espada lista para atravesar la garganta del nuevo Lord sin importarle las grandes consecuencias. Pero a la vez estaba extrañado que Aizen haya perdido tan fácilmente, ya que él era igual de hábil y fuerte que él, no por nada se le concedió el titulo berserker, no pudo haber perdido tan fácilmente al menos que el así lo haya desea.
-Perdiste tu tiempo.- murmuro calmado, y observando a Ichigo.- Lo que no me explico es como no estuviste en la boda… tengo entendió que eran casi inseparables.- revelo tranquilo y fingiendo no comprender, confundiendo a Ichigo.
Aizen no podía estar mas feliz y alegre, ya que había regresado de su viaje de tres semanas para visitar a los otros Lord, pero su verdadera alegría recaía que Ichigo nunca podría derrocarlo, el Kurosaki nunca le robaría su puesto y eso le alegro todo el viaje.
Ichigo aparto el arma de su nuevo Lord y decidió ignorarlo continuando en lo suyo.
-Lárgate Aizen.- murmuro irritado y alerta.- O harás que me arrepienta que no te haya matado.-
El nuevo líder se levantó sin ningún problema y se acercó a Ichigo tentando su suerte, ya que sabia que ambos no se matarían ya que las repercusiones eran muchas para el ganador.
-Y para quien es esta bestia, para la belleza que tienes de tras de ti o para alguien especial.- le provoco divertido.-¿ O es un regalo de bodas?, perfecto para demostrar tu amor a los novios.- se burló descaradamente de Ichigo ocultándole la verdad.
Ichigo de un momento a otro tomo de las ropas a Aizen dispuesto a botarle al menos unos cuantos dientes.
-Lárgate.- ordeno ya enojado soltando a su nuevo líder sin ninguna pisca de temor.
-Me iré viejo "amigo", te dejare con tu inútil intento de demostrad tu valía ante Lord Byakuya, no puedo esperar a ver tu cara.- informo volviendo a su caballo.-No puedo esperar a ver tu cara cuando te enteres que la mujer a la que le planeabas proponer matrimonio se acuesta y gime como una perra el nombre de otro.-
-¡Dije que largo!- ordeno a un más enojado.
Aizen solo rio alejándose de un perturbado Ichigo.
-Pero recuerdo esto muy bien Ichigo, no importa que tan héroe seas, un día de estos dejaras de ser intocable, estas ahora son mis tierras y ahora yo soy tu Lord.- fue lo último que dijo antes de marcharse.
Ichigo se quedo unos minutos en la misma posición con sus puños fuertemente apretados y su mente en un caos.
-"Aizen miente, siempre lo hace"- se repitió mentalmente intentando restarle importancia.
Pero esta vez no fue así.
Aizen no se equivoco, lastimosamente todo el esfuerzo de Ichigo para probar su valía ante Byakuya fue totalmente inútil, cuando Rukia llego un día después… llego siendo la mujer de Renji.
El nuevo Lord Aizen sabía lo peligroso que era Ichigo, ya que a diferencia de él, Ichigo era querido por los guerreros y el pueblo en general, poco faltaba para que lo llamaran Lord, era valorado por lo que era y si hubiera tomado por mujer a la hermana menor de Lord Aizen hubiera faltado poco para que su puesto que gano a base de mentiras, robos, asesinatos, manipulación, etc, corriera peligro.
Fin flash back
-Pero a pesar del bonito discurso de nuestro querido "amigo" Ichigo Kurosaki.- coloco su mano en el hombro de Ichigo.- Los barcos siguen siendo MÍOS y se hace lo que yo digo. Además prefieren seguir a un soñador que seguro les llevara al camino de la desdicha, porque aunque nuestro amigo Ichigo no quiera admitir… EN EL OESTE NO HAY NADA.- sentencio alzando ligeramente la voz y mostrándose levemente irritado pero feliz de haber callado a Ichigo.
El Kurosaki tenía los puños fuertemente apretados y se concentraba para no decir nada, ya se había cansado de pelear por una causa perdida, al menos por el momento.
Poco a poco el resto de guerreros empezó a ignorar a Ichigo y apoyar a Aizen, principalmente los guerreros menos experimentados que buscaban hacerse notar ante su Lord.
-Perdón por hacerle perder su tiempo.- comento Ichigo con una mirada sin sentimientos.
El Kurosaki camino a la salido he inmediatamente el resto se hizo a un lado dejándolo pasar mientras Karin lo seguía con una mirada que causo que ninguno de los guerreros se quisiera acercar a la morena.
Tanto los amigos y familia de Ichigo observaron partir al Kurosaki con la vista en alto, pero cada uno de ellos sabía que las cosas no se quedarían así, lo sentían en todo su ser. Ichigo nunca se quedaba con los brazos cruzados.
Isshin y Jinta se acercaron a la mesa de los amigos de Ichigo y sin decir ninguna palabra se sentaron en su mesa y una esclava les sirvió en sus tarros.
-Mi padre envía saludos.- saludo Ishida sin ver al veterano guerrero que era padre de su mejor amigo.
Isshin como respuesta tomo su tarro y le dio un largo trago.
-Disfruten muchachos porque estoy seguro que mi hijo os arrastrara a algo grande.- sentencio particularmente serio.- Pero no sé si es algo que les dará poder y riqueza o los terminara jodiendo en grande.-
-0-
-Solo te pido que me dejes hablar a mi, conozco a Aizen, combatimos juntos en la guerra contra los Quincy, sé que me escuchara.- repitió imitando el tono de Ichigo y las palabras que uso su hermano para convencerla de ir con Aizen, para después bufar irritada.- ¡Vez! te dije que mi plan era mejor.- regaño la menor siguiendo a su hermano.
-Hablar con mis amigos y pedirles que robemos un barco no es precisamente un plan Karin.- respondió Ichigo con una mirada tranquila.- Además las cosas salieron mejor de lo que pensaba.-
Ambos hermanos caminaba entre las cabañas del pueblo siendo únicamente iluminados por la luz de la luna y acompañados por el ruido de los animales domésticos como pollitos, cabras, etc. Las casas de madera y los caminos cubiertos de nieve daban un aire tranquilo a la noche.
-Así.- arrastro las palabras escéptica.- Pues no lo parecía.-
-Aizen me odia y varios lo saben, así como yo sé que muchos lo odian a él, retarlo fue una manera de demostrarles que no le tengo miedo, nos ayudara en un futuro ya lo veras.- contesto restándole importancia.
-Si tú lo dices.- comento resignado cruzándose de brazos.- ¿Y ahora que señor "seguiremos mi plan"?- pregunto notablemente enojada.
Ambos llegaron a una parte de la aldea donde un camino llevaba al bosque y otro se adentraba a un más en la aldea y llegaba al muelle.
-Ahora tu volverás con Yuzu y Kazui, y nos veremos al amanecer en el bosque.- contesto Ichigo observando el camino que conducía al resto de la aldea.- Yo tengo algo que hacer antes.-
Y sin decir nada el Kurosaki se adentró a un mas en la aldea.
Karin bufo antes de volver por donde vinieron para ir a la casa de su hermana.
Ichigo camino unos minutos hasta que llego al otro extremo de la aldea llegando a una casa de un tamaño superior a las otras solo que esta tenia huesos de animales cuidadosamente colocados por todas partes, algunos formando símbolos o animales. Y sin ni siquiera tocar la puerta el Kurosaki empujo la tallada puerta de la casa entrando a un salón con algunos huesos en las paredes solo que estos parecían mas trofeos que otra cosa. El cuarto no tenia nada parecido a la fachada de afuera, este estaba limpio y la madera esta impresionada mente cuidada, con una fogata de piedra en medio para calentar el lugar.
-Hace mucho que no vienes Ichigo…- susurro una persona en el cuarto estando en una zona oscura evitando ser visto.
-También me alegro de verte Zangetzu.- saludo a su maestro bajando levemente la cabeza.
El mencionado salió de su escondite caminando tranquilamente a la fogata del cuarto revelando su identidad.
Era Zangetzu, el legendario guerrero y ahora el mensajero de los dioses, el ex guerrero formo parte de la generación anterior a Isshin, pero sus visiones dadas por los dioses le dieron el cargo que ahora tiene, hora era el interpretador de los mensajes de sus creadores.
Era un hombre de altura superior a Ichigo, casi un metro noventaiocho, era delgado y su cabellera era larga de color castaña solo que ahora las canas manchaban su cabellera, una ligera barba adornaba su barbilla y su mirada nunca tenia emoción.
-He de imaginar que estas aquí para aclarar tu mente con respecto a tus sueños.- comento acercándose al fuego.
Ichigo no se sorprendió al saber que el emisario de los dioses sabría algo de sus sueños.
-Odin me ha enviado un sueño extraño y no sé cómo interpretarlo.- comento Ichigo observando al anciana guerrero.
-Pero ya lo hiciste… o a ver aceptado la idea de tu hermana fue cosa tuya, recuerdo que juraste dejar ese tema cuando la mujer destinada para ti se entregó a otro.- respondió con su usual inexpresión.- ¿Qué es lo que en verdad le quieres preguntar a los dioses?- se dejo de juegos y observo al guerrero.
Ichigo se sentó cuidadosamente enfrente del fuego y espero que el emisario de los dioses se sentara también y consumiera unos extraños hongos.
-¿Que dicen los Dioses del futuro? ¿Qué es lo que guarda el destino?- pregunto observando al anciano.
Zanguetzu se perdió de la realidad unos minutos y sus ojos se tornaron ligeramente rojos.
-Los Dioses dicen muchas cosas Ichigo Kurosaki, tu destino ya está escrito…- murmuro observándolo sin ninguna expresión.
Ichigo escuchaba atentamente todo lo que el veterano tenia que decir esperando que esto le ayudara a encontrar su camino.
- Hace unas noches los dioses enviaron a mí una visión del futuro, una donde un guerrero de cabello naranja estaba en medio de un campo de cadáveres y sus manos estaban manchadas por la sangre. Pero su espíritu era el de un líder, un guía, el de un hermano mayor dispuesto a todo por su familia, de un amanta que daría su alma por su mujer… una leyenda- revelo apenas unas parte de su visión, la otra se la guardaría.
Ichigo se quedó analizando en silencio por unos minutos esas palabras y de un momento a otro se levantó y con una reverencia se marchó de la cabaña en silencio dejando al emisario de los dioses solo.
-… pero sus ojos no eran ámbar.- murmuro al aire y totalmente desorientado.
-0-
El Kurosaki camino a la orilla del muelle, era un muelle de gran tamaño hecho completamente de madera y decorado con varios escudos. Los barcos estaban perfectamente alineados y listos para zarpar pero el Kurosaki no les presto atención a ninguno y con un lento caminar llego a la orilla mas alejada de la playa, y se sentó en la dura madera con sus pies colgando en el aire sin llegar a tocar el agua.
La noche era muy bella, apenas se podía escuchar el sonido del gran salón, las estrellas alumbraban el cielo y la vista a las montañas y bosques que hacian frontera con el lago era impresionante.
El guerrero llevo su mano derecha a su cuello para introducirla en su camisa y sacar lentamente un colgante que siempre portaba para combatir, era su amuleto de buena suerte. Era una pieza de madera con una calavera extraña tallada y que siempre portaba colgando de su cuello y solo se lo retiraba cuando… tenía relaciones con su esposa.
Flash back
Hace unos cuantos años cuando la guerra contra los Quincy no había empezado.
Ichigo se encontraba sentado en el mismo muelle en la misma posición solo que tenia su torso descubierto lleno de vendas.
-¿Ichigo?- llamo una voz acercándose al Kurosaki.
Rukia camino lentamente en dirección del Kurosaki que parecía no darle importancia a que ella estuviera ahí.
-¿Ichigo?- volvió a llamarlo sin obtener respuestas.
Ichigo esperaba que Rukia se cansara y se marchara, su última batalla le había dejado muchas secuelas y no estaba humor de hablar. Su cuerpo estaba herido y su mente estaba confundida, ya que no todos los días asesinas al hombre que mató a tu madre ante tus ojos.
Cuando no volvió a escuchar su nombre intuyo que su amiga se había marchado pero no fue así.
Y como siempre Rukia hizo de las suyas
-¿RUKIA?- grito enojado al sacar su cabeza de la fría agua del lago, ya que su amiga al ver que la ignoraba decidió tirarlo para enseñarle modales.
Rukia tenia una mirada de superioridad al momento que Ichigo emergió del agua.
Unos minutos después ambos se encontraban en la antigua casa de Ichigo, con el Kurosaki sobre su cama mientras ayudaba a su mandona a colocarle vendajes secos.
-Esto no hubiera pasado si me hubieras respondido.- regaño Rukia mordiendo y separando la tela que estaba utilizando para vendar a Ichigo.
-Las palabras correctas enan…- no termino la oración ya que Rukia golpeo su cabeza con su palma.
-No me llames enana, fresa.- contradijo Rukia apretando de mas las vendas, causando un quejido en el guerrero.
-Ya para.- alejo las manos de Rukia de sus heridas.- Como iba diciendo, las palabras correctas Ena… Rukia serían: esto no hubiera pasado SI NO ME HUBIERAS ARROJADA AL MALDITO LAGO.- elevo levente la voz observando a Rukia.
-Tú te lo buscaste.- dijo con si nada volviendo a su tarea.- Ten.- comento sacando de sus ropas un objeto y arrojárselo a su amigo.
Ichigo atrapo en el aire su colgante que en ese entonces estaba en mejores condiciones y lo observo detenidamente sin entender.
-Me lo dio mi maestro hace mucho tiempo, ese collar ha pasado por las manos de Lord Ukitake, mi maestro Kaein y ahora yo te lo doy a ti… para que nunca olvides de lo que eres capaz Ichigo.- explico con una sonrisa.
Ichigo como respuesta se amarro los lazos del colgante alrededor de su cuello y observo fijamente a su amiga, su decisión ya estaba tomada, solo esperaría unos años mas.
Fin Flash Back.
-0-
Mientras tanto en el gran salón la fiesta no parecía minimizar volviéndose un poco mas frenética, lo que antes era una cena se convirtió en una orgia de alcohol, manoseos en las esclavas y escenas no dignas para menores.
Pero en otra parte del salón mas específicamente en el área que correspondía a las habitaciones del Lord.
La señora del la tribu gemía con dolor cuando Aizen jalaba su cabello con una gran brusquedad y la penetraba con fuerza causándole dolor en vez de placer.
Matsumoto ya no pudo sostener su cuerpo con sus brazos y dejo caer su cuerpo sobre la cama, intentando soportar lo mas posible las penetraciones de Aizen he intentando no pensar en la posición en que se encontraba.
Aizen estaba dispuesto a todo para hacer sufrir a la mujer que lo engañaba con su hombre de mas confianza, tratándola como lo que él creía que era.
Aizen sabia que esa posición era la que Matsumoto mas odiaba, pero a él le encantaba hacerla para verla sufrir.
El lord acarició durante toda la noche el cuerpo de la mujer con brusquedad y con el afán de hacerle daño, mordió sus puchos buscando hacerle daño marcándolos con sus dientes, recordaba con diversión la mirada de asco de Matsumoto cuando termino en su boca después de obligarla a practicarle sexo oral, jalaba su cabello causándole gritos de dolor y disfrutaba de su cuerpo.
El Lord aprisiono a su esposa contra su cama mientras dejaba su esencia en su interior, pero la impotencia de Matsumoto se podía ver en su rostro ya que el Lord continuaba manoseándola causando que se sintiera a un mas sucia.
Ella tenia la mala suerte que no podía divorciarse, uno de esos motivos eran que era la esposa del líder de la región, por lo tanto no podía dejarlo sin que Aizen la matara, por otro lado era la futura madre de los hijos de Aizen, hijos que esperaba no tener al menos que fueran de Gin. Su belleza era su maldición, ya que no importara que, Aizen no la dejara libre, solo por placer de verla sufrir.
-La próxima vez no me obligues a amarte- se acerco por la espalda de su esposa acariciando con aparente amor el ligero golpe de su barbilla.- Sabes que odio que me reten.- comento llevando su mano a la entrepierna de su esposa.
-Algún día… Aizen.- musito con rabia la mujer apretando los puños.
-Algún día ¿que? querida.- comento divertido.- Algún día Gin te tomara ante los dioses, ¿pero creo que se esta divirtiendo entre las piernas de esa niña? no eres mas que una perra que le abre las piernas a cualquiera, si no fuera porque me das placer ya te hubiera asesinado, ¿Sabes porque me gusta tomarte en cuatro? Para que sepas lo que eres, una vulgar perra.-
-Algún día se acabaran tus días en el maldito poder y me vengare.- amenazo Matsumoto sin causarle una pisca de temor a Aizen.- Alguien se cansara de ti.-
-Lamento decepcionarte querida.- tomo del cuello a Matsumoto cortándole la respiración.- Pero el único en este maldito pueblo capas de algo así es el idiota de Kurosaki y viste lo que paso hoy… soy intocable.- la soltó de repente.
Matsumoto gruño cuando sintió el miembro de su esposo volver a entrar en ella.
-0-
Varias horas después Karin caminaba tranquilamente con su sobrino siguiéndola de cerca en un estrecho y casi desaparecido sendero en medio de arboles con una ancho y alto impresionante.
-¿Adonde vamos?- pregunto Kazui siguiendo a su tía favorita.
-A matarte y a tirarte por ahí sin no dejas de hacer preguntas.- contesto Karin profesándole una sonrisa a su sobrino dándole a entender que era una broma.- La verdad es que no tengo idea, Ichi-nii me dijo que nos reuniríamos en el bosque.-
-¿Y exactamente en qué parte?- pregunto el Kurosaki observando los grandes arboles que no dejaban pasar la luz del sol dándole a esa mañana un tono tranquilo y relajante.
La Kurosaki paro de golpe causando que su sobrino al estar distraído se topara con ella.
Karin observo a su alrededor buscando una pista o cualquier cosa que le indicara a donde podría haberla citado su hermano, maldiciéndose a la vez de no preguntarle la noche anterior.
Mientras Karin pensaba en que parte del bosque podría estar su hermano, Kazui empezó a explorar alejándose un poco de su tía hasta que piso por accidente un montículo de hojas.
-¡TÍA!- grito el niño al momento que era colgado de su pie a mínimo tres metros del suelo, siendo atrapado en una trampa de cazador.
-Mierda.- bufo en voz baja la Kurosaki preparando su hacha para liberar a su sobrino, pero una sombra a unos metros oculta en los arbustos le hizo cambiar la trayectoria de su hacha.
Y con gran maestría la Kurosaki arrojo su hacha de mano a los matorrales de su espía.
La persona entre la vegetación tuvo que esquivar el arma que se incrusto a unos cuantos metros en una corteza de árbol justo detrás suyo. Pero la cazadora no tuvo oportunidad de hacer nada más ya que llevo sus dos cuchillos en forma defensiva formando una cruz para detener el filo del hacha de mano de la pelinegra de los Kurosaki.
El filo del hacha contra los filos de los cuchillos impactaron varias veces antes que la atacante de Karin lograra acertarle un patada en la barbilla a la Kurosaki llevándola a chocar con el árbol que tenia detrás, que convenientemente también tenia incrustada su otra hacha.
-Ahora veras hija de puta.- amenazo la morena escupiendo al suelo y arrancando su arma del árbol volviendo a tener sus dos armas y equilibrando la lucha.
La cazado solo preparo sus armas y se coloco en posición para recibir a la Kurosaki.
Ambas mujeres volvieron a chocar filos sin a ver una favorecida en el combate, ya que Sui-Feng era mas rápida que Karin, pero estaba limitada por lo corto de sus cuchillo lo que le daba menor alcance y menor fuerza de ataque. Por otro lado Karin no tenia tanta velocidad pero sus ataques eran mas fuertes y de mayor alcance.
Karin usando una gran habilidad raspo la tierra arrojándole polvo al rostro de la hábil esclava.
Sui-Feng quedo segada por unos breves segundos que Karin aprovecho para golpear su torso con la suela de su bota mandando a la esclava al suelo justo a un costado de un árbol y sin perder tiempo Karin se arrojó sobre esta con su hacha en alto dispuesta a terminar el trabajo.
Per Sui-feng no se quedaría sin hacer nada, planeaba incrustarle una daga a la Kurosaki para ser ella la vencedora.
Pero cuando ambas planeaban acabar con la otra… una lanza se clavó en el árbol de su costado dejando la madera de la lanza interponiéndose entre las dos.
Ambas valkirias se quedaron en blanco por la sorpresa de ver como una lanza estaba a centímetros de sus cuerpos.
Y de pronto se escucho una risa de diversión en el bosque.
-Fue una gran pelea pero ya termínenla.- escucharon una voz con un tono jovial al momento que Karin era separada de golpe de Sui-feng y un pie desnudo aprisionaba el pecho de la esclava.
Karin se preparaba para atacar pero luego noto quien era la persona que interrumpió la lucha.
Yoruichi hizo una señal a la Kurosaki que la atacara y esta así lo hizo, la mujer de piel oscura solo uso una mano para desviar al ataque de Karin causando que esta callera de golpe contra la tierra.
-Aun te falta mucho para que me hagas frente Karin.- comento la mujer de ojos dorados observando a la Kurosaki y quitado el pie del pecho de Sui-feng, liberando a su esclava.
Mientras tanto Kazui yacia colgando como si una presa se trata en la espalda de Yoruichi con sus pies atados con una cuerda que tenia sostenida con ayuda de su hombro.
-Señora Yoruichi ¿ya podría bajarme?- pregunto el menor observando a la mujer que según su perspectiva remplazo el papel de su abuela.
-Lo siento Kazui.- se disculpó bajando al hijo de su amigo/aprendiz y desatar sus pies.- Pero no podía perder tiempo, tu tía y Sui-feng se hubieran matado si tardo un poco mas.-
La esclava recogió sus dagas molesta por a ver quedado mal ante los ojos de su ama.
-Corrección la hubiera asesinado.- contradijo Karin levantando colocando sus hachas en su cinturón.
-Haber inténtalo ahora.- amenazo Sui-feng preparando sus armas.
Yoruichi coloco su mano sobre la cabeza de la esclava tranquilizándola y pidiéndole que se calmara.
-Aun les falta experiencia.- comento la valkiria veterana.- Apenas han peleado en batallas, les falta mucho por aprender. Tu por ejemplo Sui-feng aunque la hubieras acuchillado por la inercia hubiera enterrado su hacha en tu cráneo y Karin, no debes descuidarte, te he dicho que no te confíes por tus habilidades, el cuchillo te hubiera dado en su hígado y te hubiera dado una muerte lenta, dolorosa y deshonrosa.- explico la mujer las fallas de las guerreras
Ambas asintieron por las enseñanzas de la valkiria y tomaron nota mental de sus errores.
Sui-feng observo a la mujer que amaba y se lamento a un mas haberla decepcionado.
Sui-feng era una esclava, ya que ella alguna vez fue hija de un famoso Lord, pero la codicia de este le causó la muerte a manos de los guerreros del pueblo, volviéndose esclava de los padres de Urahara a una edad muy temprana, hasta que paso hacer parte de Yoruichi cuando se convirtió en esposa del rubio y la pequeña esclava fuera un regalo de parte del rubio.
Ella no era una esclava en realidad ya que la pareja le permitía irse cuando quisiera, pero Sui-feng no deseaba eso, los padres de Urahara la trataron como una mas de la familia y su nueva ama, o mejor dicho compañera, la trataba como una hermana menor, aunque ella deseara ser algo mas de la mujer de piel morena. Ella podía irse cuando quisiera, pero no deseaba hacerlo, con Yoruichi y Urahara tenia una casa, un propósito y una familia. Aunque no soportara la actitud infantil de Urahara o cualquier cosa de el.
La esclava era una mujer algo baja, de medidas casi inexistentes, de cabello negro atado en dos coletas, vestida con un traje de combate dado por Yoruichi que consistía en ropa de tela, cuya parte superior estaba atada en su cuello dejando libre su espalda y hombros y sobre esta una capa de piel de lobos que la protegían del frio.
Por otra parte Yoruichi era una mujer alta, de una extraña piel morena intensa, ojos exóticamente dorados, toda una belleza a los ojos de cualquiera. Su cabello era morado y largo, sus ojos eran grandes, sus medidas eran bastas y su cuerpo era tonificado. Ella siempre bestia con un traje de combate negro que se le ceñía a su cuerpo y sobre este un chaleco de piel de oso que Urahara le regalo. Ella era una mujer muy bella diez años mayor que Ichigo, he indiscutiblemente la mejor guerrera de la región, participando en incontables batallas.
Ella era poseedora de un tono extraño para la región ya que sus abuelos fueron traídos de tierras muy lejanas, lo que hacía a la mujer casi única por su exótica belleza. Su madre fue esclava hasta que obtuvo la libertad al casarse con su padre y ella desde muy joven se le inculco el arte de la guerra, casada con su amigo de toda la vida Urahara, para evitar que su padre la casara con el anterior Lord. Pero con el pasar de los años se convirtieron en un matrimonio real, que lastimosamente no había podía concebir ningún hijo.
-¿YORUICHI?- se escucho un grito en unos arboles cercanos.
Sui-feng gruño y Yoruichi suspiro divertida.
De los arboles salió un hombre rubio… con un particular sombrero que había obtenido de un comerciante, era Urahara Kisuke.
Un guerrero muy hábil en el arte de la espada y buen comerciante, de altura considerable, cabellos rubios, cuerpo atlético que no se notaba por su ropa holgada. El era la manipulación hecha carne, ya que siempre parecía saber que pasaría o siempre parecía estar dos pasos delante de todos, era comparado con el dios Loky muchas veces, algunos incluso rumoraban que era el mismo dios Loky en su forma mortal, le gustaba divertirse con los demás, siendo Ichigo unos de los que mas le gustaba molestar y reírse de sucesos que ya sabia que pasarían.
El era una persona muy despreocupada, infantil y bromista. Pero sobre todo muy lista e inteligente, que cuando la situación lo requería podría ser muy serio.
-Yoruichi, pensé que estabas cazando con Sui-feng.- comento el rubio fingiendo que no sabia que pasaba.
-Lo estábamos, pero tuve que detener a estas niñas.- bromeo señalando a Karin y Sui-feng.
-¡Karin!, ¡Kazui!- musito alegre observando a la morena.- no los había visto.- comento pero nadie le creyó.
-Hola Urahara.- saludo Karin ignorando las idioteces del amigo de su hermano.
Urahara observo al pequeño Kazui y con un lento y raro caminar llego hasta el pequeño y lo observo detenidamente.
-La ultima vez que te vi eras mas pequeño… pero que va, los dioses son raros.- comento al aire.
-Solo ha pasado un año Kisuke.- comento Yoruichi.
-¿En serio?- comento con duda.- Vaya… has crecido mucho. Y bien que esperamos vamos a comer algo, me muero de hambre y por supuesto Kazui y Karin están invitados.- comento de repente empezando a caminar.
-Y se puede saber que comeremos idiota, no hemos cazado nada y tu no ayudas.- contradijo irritada Sui-feng.
-Pues… seguramente encontraremos de camino a casa dos perfectos animales para comer, deberías relajarte Sui-feng y que los Dioses provean.- comento como si nada.
Yoruichi ya estaba acostumbrada a la excentricidad de su compañero y Sui-feng ya le daba igual. Pero Karin y Kazui tenían una mirada de desconcierto.
-¿El tío Urahara es raro?- comento Kazui a su tía en susurros.
-No te fíes Kazui, Urahara es el Dios Loky en persona.- comento Karin con seriedad, lo que causo que el pequeño se cuestionara la identidad del amigo de su padre.
El grupo camino entre los arboles en dirección a la casa/tienda de Urahara, pero como predijo Urahara se encontraron exactamente dos presas heridas para poder alimentarse, lo que desconcertó a Kazui.
-¿A todo esto Urahara? ¿Mi hermano ha pasado por aquí?- pregunto Karin cargando a uno de los dos animales siguiendo al rubio.
-¿Ichigo?- comento fingiendo intriga.- No, no lo he visto en estos días… a lo mejor nos lo topamos mas adelante.- narro causando que Karin bufara.
El grupo camino por unos minutos, con Karin y Sui-feng cargando el almuerza, ya que Urahara alego que su simpatía con los dioses les proveo la comida y Yoruichi simplemente dijo que seria una buena manera que Sui-feng se ejercitara, hasta que llegaron a la casa de Urahara.
La casa de Urahara estaba ubicada en el bosque a una hora a pie de la aldea justo a la orilla del rio que llegaba al lago de la aldea y esta constituida por dos partes, una era la casa de Urahara, que estaba al ras del bosque y era de un tamaño considerable y la otra era una cabaña con un pequeño muelle donde se podían ver objetos a medio construir, como barcazas de pesca, escudos, canastas y objetos diversos ya que era el taller/tienda del rubio.
-¿Ichigo?- comento el rubio al ver al guerrero caminar por el sendero que llevaba a la aldea.
-Urahara, Yoruichi.- saludo a sus amigos.
Kazui corrió a recibir a su padre y Karin bufo al ver a su hermano llegar.
-¿Kazui?- comento no esperando ver a su hijo con Urahara.- No esperaba que lo trajeras contigo.- dirigiendo la mirada a su hermana.-
-Yuzu estaba ocupada ayudando con el festín de esta noche.- respondió como si nada sin ningún interés.- Ha… por cierto, gracias por informarme que nuestra reunión seria donde Urahara.- comento sarcástica y molesta.
-Lo siento… tengo muchas cosas en la cabeza.- se disculpo quitándole la presa a su hermano y cargarla el.- He de imaginar que es el almuerzo.
-Y no te equivocas Ichigo.- respondió el excéntrico comerciante- Así que has un favor y llévalo con Tessei.- se refirió a su ayudante.
-0-
Sui-feng y Yoruichi ya se habían marchado al interior de la casa para darle la presa al empleado de Urahara.
Cuando los animales estaban en manos de Tessei, Karin enseñaba a pelear a Kazui con la supervisión de Yoruichi y la ayuda de Sui-feng. Y ambos amigos y compañeros de batalla se reunieron en el taller de Urahara.
El taller era muy amplio y era la combinación de una forja y un astillero pequeño que tenia una parte que conectaba directamente con el rio. El desorden era mucho, había mesas llenas de madera o aparatos que Ichigo no supo identificar y diseños de lo que se intuía eran futuros trabajos.
-Sabes que siempre es un gusto tenerte en mi casa Ichigo… ¿pero a qué se debe tu visita?- pregunto el rubio teniendo en sus manos una pieza de madera y una navaja, mientras observaba la corriente del rio.
-¿No puedo visitarte?- pregunto intrigado el guerrero.
-Claro que puedes, solo se me hace raro que desde hace como dos inviernos no me visitas.- cuestiono empezando a tallar en el pequeño madero.
Ichigo observaba detenidamente como su amigo raspaba con la ayuda de la navaja la superficie de madera buscando alguna forma en especifica, pero no supo identificar que.
-Sabes… hace mucho escuche historias de un falso Dios que tenia por símbolo una paloma blanca… ¿Sabes lo que significa?- comento continuando con su tallado.- Significa Paz.-
Ichigo observo en silencio como Urahara di un corte mas profundo al resto y como si nada corto el madero por la mitad y lo arrojo al agua.
-Desde hace unos días he estado intentando replicar una paloma blanca para quemarla en ofrenda a los verdaderos Dioses.- relato el rubio.- pero no logro una lo suficiente buena para no ofenderlos.-
Ichigo tenia la mirada sobre su amigo de confianza sabiendo que lo ayudaría en cualquier cosa que le pidiera.
-Urahara.- llamo la atención de su amigo.- Necesito mi barco.- sentencio impresionando al rubio.
Urahara al escuchar las palabras de Ichigo corto de mas con la navaja y arruino otro pedazo de madera, pero después de arrojar su otro intento fallido, una sonrisa se podía ver en su rostro.
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Al otro lado del mar
Toshiro respiraba de manera irregular a causa del entrenamiento de hace unos segundos, sus manos empuñaban su espada doble y de un momento a otro lanzaba tajos al aire con gran maestría.
-Hermano Toshiro.- llamo el monje superior acercándose al caballero.- ¿Qué hace en medio del jardín?- pregunto el anciano observando al hombre con armadura.
Toshiro bajo su arma y coloco la hoja sobre la tierra del jardín.
-Entreno señor.- respondió con cortesía el caballero.
-¿Y se puede saber porque hermano Toshiro?- pregunto el anciano monje.
-Para estar listo señor.- respondió afirmando sus manos la empuñadura de su espada.
-¿Y se puede saber de que hermano Toshiro? Esta es la casa de Dios Hermano Toshiro… no hay lugar mas seguro y sagrado que los templos que le dan alabanzas a Dios. No lo olvide hermano Toshiro.- reprendió el monje.- El hermano Hanataro me informado que ha esta muy inquieto estos días, ¿se debe a algo?- pregunto el monje acercándose al peliblanco.
-No señor, no pasa nada.- dudo un poco.
-Bien, entonces no le importara acompañarnos a nuestros rezos.- ordeno el monje colocando su mano en el hombro del caballero.
Toshiro no le quedo de otra que seguir al monje, pero su mente era un caos. Sentía que algo pasaría y quería estar listo.
Ya que lo que fuera que pasaría, estaba seguro que cambiaría todo como lo conocía.
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Fin del capitulo dos
PRÓXIMAMENTE EN VIKING
-Entonces… por fin usaremos mi mayor creación.- comento Urahara emocionado.- ¿Pero mi pregunta es… Rukia lo sabe?-
-Lo que nos estas pidiendo Kurosaki, es la mayor idiotez que nos has pedido en años.- comento Ishida observando a su amigo.
-Tu Kazui Kurosaki, juras lealtad a tu señor.- musito Aizen con su espada en mano mientras observaba al menor de los Kurosaki.- ¿Estas dispuesto a dar tu vida por mi?-
-Este bastardo casi me hizo frente, es un digno guerrero…- comento Karin con la espada a centímetros de la garganta de su enemigo.- Eso me gusta. Atadlo bien… me lo llevo a casa.-
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Antes que nada, solo puedo agradecer por sus comentarios, no saben la emoción que sentí al leerlo y eso me animo mucho para terminar antes este capitulo 2.
Solo puedo darles las gracias de verdad, no saben la energía y felicidad que da ver que tu primera historia tenga tanta aceptación.
De nuevo gracias.
Solo les quiero pedir su apoyo y sus comentarios a cambio de todo el trabajo que consiste esta historia. Dejar su comentario si les apetece o si creen que me lo merezco.
Antes que nada, yo quisiera agradecer y responder sus dudas individualmente, pero no se si esto les gustaría, que dicen ¿les gustaría que yo responda comentarios y agradeciera? Todo queda a su criterio, tampoco se si las cosas seguirán gustando, pero no pude evitar hacerme de ilusiones.
Una pequeña aclaración para los que vieron Vikings, la historia ya se esta alejando de la serie. Mi inspire en esta pero no es una adaptación fiel, ya que tome referencia de esta para crear la estética del fic, pero como ven los personajes del fic se alejan mucho de sus alter egos de la serie y la historia esta tomando otro camino. ¿No se si les gustaría que especificara los cambios? Ejemplo.
Como por ejemplo Orihime, representaría el papel de Lagerta (personaje de vikingos) pero no se parece en nada al personaje de la serie. Lagerta es la esposa del protagonista de Vikingos, y es una guerrera, fuerte, tenas, hábil, orgullosa, independiente. Y como ven nada que ver con Orihime que ni siquiera es una guerrera.
Karin seria Rollo, el hermano del protagonista de la serie, pero como ven su sexo y carácter es otro, como por ejemplo en la serie la idea de ir al oeste es del protagonista y en el fic es de Karin.
Y así como muchos personajes, hay muchos cambios, personajes que no aparecen en la serie y historias aparte. Ha si que no se preocupen por los spoiler, tanto en el fic a los que ya vieron la serie, como los que desean ver la serie, este fic no les spoilara nada que no este claro o nada que no avise antes.
Cualquier duda que pueda surgir será un gusto responderse.
Solo puedo pedirles un comentario.
Darles las gracias
Hasta el siguiente capitulo
comentarios post corrección.
perdón por el retraso pero tuve cosas que hacer, asi que espero que hayan disfrutado del capitulo.
