Después de unos meses, las cosas no habían cambiado demasiado para Kurt , exteriormente al menos. Aunque ciertamente él y Blaine no se veían tan seguido como hubiesen querido, ya que Kurt estaba ocupado con los papeles de ingreso a la universidad, y Blaine por su parte con los de re-ingreso luego del intercambio, seguían unidos y en contacto, algunas noches Kurt se reportaba con él por mensajes de texto, o Blaine iba a visitarlos a su casa por un rato, antes de que cada uno volviera a sus tareas.
Sin embargo las vacaciones de invierno ya estaban bastante cerca y eso apaciguaba un poco el revoltijo de emociones que estaban trayendo estas fechas. Kurt estaba nervioso este día en especial, ya que debería llegar la notificación respecto al papeleo hecho las semanas anteriores y eso lo tenía mordiéndose las uñas.
Así que como siempre cuando no puede quitarse algo de la cabeza, decidió dar una vuelta y llamó a sus amigos para juntarse a comer algo. Se conocían ya desde hace cuatro años, cuando ingresaron a la secundaria se encontraron y no se separaron más; conocían a Kurt bastante bien, de hecho eran el único círculo social del chico (excluyendo a Blaine por supuesto). Y desde hace unos días, ambos tenían unas ideas taladrándoles la cabeza que querían expresar al castaño, así que no desaprovecharían la oportunidad.
Dallas y Steve lo estaban esperando en la terraza del centro comercial, comiendo ya su primera pizza de la tarde. Dallas era un chico alto y de piel blanca, igual a la de Kurt, tenía el cabello de un rubio oscuro y unos ojos almendrados de color miel, Dallas no era muy famoso entre las chicas, tal vez por ser un poco excéntrico en su personalidad, algo que Kurt nunca ha entendido muy bien, ya que a pesar de todo lo encontraba un chico muy guapo. Y Steve por su parte, no tenía algo en particular que lo hiciera resaltar, su piel era lisa, muy linda y de un color mate, y el pelo negro azabache ni muy corto ni muy largo, pero su verdadero fuerte era su sex appeal, el tipo de chico conquistador que tiene esa mirada de rompecorazones, pero luego de convivir con él unos días, puedes darte cuenta de que puede llegar a ser un verdadero tonto –en varios sentidos-
Kurt se acercó a ellos con una gran sonrisa y tomo asiento frente a Dallas, Steve de saludo le dio un pequeño golpe en el hombro, como de costumbre, y el rubio le sonrío dulcemente como lo hace siempre con todo el mundo. En verdad para Dallas las palabras nunca habían sido su fuerte.
Bien chicos, por teléfono me dijeron también que querían hablar conmigo sobre algo que los estaba angustiando un poco, así que no me asusten más y díganme que es – Las manos de Kurt estaban entrelazadas sobre la mesa, y sus ojos de vez en cuando se dirigían a un pedacito de queso derretido ya seco que había quedado en la esquina de la caja de la pizza ya ausente
El que se decidió por hablar fue Steve, algo un poco predecible.
En realidad no era un tema demasiado preocupante, pero sentían, debían hablarlo con el castaño, aunque fuera sólo para saber su opinión.
La verdad es que Dallas y yo hemos estado pensando mucho sobre esto de nuestro ingreso a la universidad, y llegamos a un tema que nos dejo pensando... – Steve no sabía si continuar o no, por lo que paró ahí, le dolía admitirlo, pero la reacción que pudiera tener kurt le intimidaba un poco, así que miro a Dallas buscando apoyo y dándole a entender que quería que el continuará con la noticia dejándole además, la peor parte
Kurt – el rubio intervino mirándolo a los ojos para acabar con la expectación de una vez por todas – La verdad es, que la universidad es un mundo totalmente nuevo, y nos da miedo que sea algo demasiado grande para ti, y termine de alguna forma… consumiéndote
Esperen, pero no estoy entendiendo nada, ¿qué es lo que tratan de decirme?
Esto – dijo Steve – Estará lleno de personas mayores y ajenas a nuestra vida, y nosotros te conocemos bien y sabemos que estas cosas no se te dan muy bien Kurt, tenemos miedo que el mundillo de allí, no sé las fiestas, el alcohol y esas cosas puedan rodearte, y queríamos saber lo que piensas respecto a eso…
Estaba bastante confundido, se siente bien que tus amigos se preocupen por ti y tu bienestar, pero, ¿no era exagerar un poco?, no quería, pero no podía evitar sentirse un poco ofendido respecto a esos comentarios. Que él no consumiera alcohol o cigarrillos, o mucho menos drogas, no lo hacía vulnerable, todo lo contrario, eso demostraba que él podía decir no, y que no le llamaban en absoluto la atención esas sustancias.
Pero, por otro lado, ¿qué tal si era cierto, si luego de conocerlas se enganchaba a ellas?, o si dentro de ese mundillo, como le dijo Steve, les hallaba algo llamativo que incitara a probarlas, ¿y si luego no podía salir de ahí?, estaba algo descolocado, de pronto sintió de nuevo que estaba parado sobre aire, con todo lo que para él era seguro cayendo desde allí hacia abajo estrellándose en el suelo.
Sintió dudas que necesitaba esclarecer una vez más, pero no estaba seguro de cómo lo haría.
Aunque frente a él habían dos adolescentes dispuestos a ayudarlo, ¿que podía resultar de eso?
Respondió esa pregunta unas horas más tarde, cuando se encontraba en su habitación mirando la pantalla de su celular, debatiéndose por última vez si era o no una buena idea.
Decidió arriesgarse, y simplemente marcó el número. Cuando esa voz le contestó, supo que no habría vuelta atrás, era una idea bastante descabellada, pero tenía que intentarla.
