POV LUCY
Hoy fue el comienzo del año escolar, no sé porque el primer día de clases es el último de la semana, pero bueno; mañana es sábado, día de descanso para muchos, para mí, día de trabajo, o al menos esa es mi realidad desde algunos años. Cuando era una niña, jamás creí trabajar desde tan joven, menos sin tener descanso é a trabajar para poder ayudar con los gastos, pero hace 2 años trabajo para sobrevivir.
"Vivir" no es algo que haga. No disfruto mi vida. Sólo sobrevivo, porque se lo prometí a las únicas personas que les he importado.
¿Amigos?, no tengo, ni tendré, no confió en las personas. ¿Novio?, los hombres son las ratas más viles del universo, y estoy segura de que no necesito estar con uno para ser feliz.
Estudio en Mermaid Heels, un instituto para chicas huecas y mimadas que sólo hablan de chicos y smartphones último modelo. Soy la chica becada instituto, por lo tanto pertenezco a la última escala de la pirámide, algo que verdaderamente no me importa.
Después del primer día y escuchar los apodos tan infantiles de las chicas del instituto, me fui a mi trabajo, soy tutora de matemáticas de un pequeño llamado Romeo, es un todo un caballero, lo contrario de su padre, que es un pervertido. Después de las clases con Romeo, voy a mí segundo trabajo, pasear 10 hermosos perros o al menos eso creen sus dueños, la verdad es que ellos me pasean a mí.
Mi último trabajo es en un local de comida rápida, el trabajo ahí es muy bueno, además de mi sueldo, suelo recibir propinas de los hombres que van al lugar, los odio, a ellos, sus miradas pervertidas y sus aires de grandeza con el afán de decir ser el sexo fuerte, todos sabemos que no lo son, pero bueno al menos me dan dinero. Mi turno termina a las 10 pm, pero para ganar dinero extra me encargo de limpiar y ordenar el local todos los días. Sí, así es mi realidad desde hace 7 años.
POV NORMAL
Lucy caminaba por la acera hacia su casa, mientras leía un libro muy concentrada. Al encontrarse en la entrada de su "hogar", un hombre la jaló y la atrapó en sus brazos.
-Al fin te encuentro- dijo él, mientras la chica se apartaba bruscamente de su agarre.
-¡¿Quién rayos es usted?!- gritó, pero al levantar su rostro, hizo un gesto de sorpresa y miedo, comenzando a temblar.
- A caso no me recuerdas, me harás llorar princesa- dijo el hombre mientras hacía un puchero divertido.
-¿Có..cómo me encontraste?- preguntó nerviosa la rubia.
-Te he estado buscando desde que supe lo ocurrido Lucy- habló serio el sujeto.
- Yo no hice nada, ya me quitaron lo suficiente, ¿Qué más quieren?- murmuró dolida la oji-caramelo.
-No vine a lastimarte Lucy, eres mi sobrinita- dijo intentando acariciar a la joven mientras esta le corría la mano.
-¡No te creo!, ¡LÁRGATE DE AQUÍ SILVER!- Exclamó
-Lucy, se que crees que todos te queremos lastimar, pero vamos nena, soy tu tío, hermano de tu madre, aunque sea un imbécil sabes que jamás te haría daño. Si yo hubiera estado ahí, jamás hubiera permitido que pasara todo esto, te he buscado por 7 largos años- hablaba acongojado Fullbuster.
-¿Sabes por lo que he pasado?, tenía apenas 10 años, cuando me obligaron a dejar todo. Si no hubiera sido por Elie, que me cuidó hasta el día de su muerte, seguramente estaría muerta o siendo prostituida por tratas de blancas- espetó exaltada Lucy.
-¡Maldición, lo sé!, pero no pude hacer nada, cuando volví trate de encontrarte y lo seguí haciendo hasta hoy, he ocupado todo lo que tengo en buscarte, no creas que no he sufrido, falleció Mika. Wendy que apenas era una bebé cuando te vio, aún te recuerda y quiere verte de nuevo, y Gray, tú sabes lo importante que eres para él. El muy idiota no ha dejado de llamarme desde que supo que te encontré- Silver escupía cada palabra con Angustia.
La rubia pareció relajarse y miró con lastima al pelinegro mientras le decía todas esas cosas, por mucho tiempo estuvo sola, y claro que pensó en ellos, pero sentía miedo, aunque quizás las cosas podrían mejorar para ella si lo escuchaba.
-¿Qué quieres que haga?- preguntó
- Quiero que vengas conmigo, prometo protegerte de todo el que te quiera lastimar otra vez- dijo el pelinegro.
- No.Él me encontrará, y no los involucraré, además aún no confío en ti- mintió.
- Ya te expliqué, además ¿Alguna vez te traté mal?- dijo con tono decepcionado Silver.
- No, pero ¿Y si crees que soy culpable?- Murmuró agachando la mirada.
-Claro que no, ahora, podemos irnos, este idiota no deja de llamarme y creo que lo mataré- habló cabreado el peli-negro.
-Yo, es qué mis cosas, yo, deb...- nuevamente fue interrumpida por el brazo del hombre quien la jalo hasta su camioneta y la obligó a subir.
-Ya cállate, tengo hambre llevó horas aquí, eres muy habladora- Dijo frunciendo el ceño- Además estás bien gordita para ser tan pobre- Se burló, provocando que Lucy inflara sus mejillas y se cruzara de brazos.
Al cabo de unos minutos y un momento de pataleo de la rubia, el auto se puso en marcha rumbo a la mansión Fullbuster.
MIENTRAS TANTO...
Un joven que se encontraba sólo en calzoncillos, caminaba de un lado a otro mientras maldecía.
-¡Estúpido viejo! ¿Por qué no contestas mis llamadas?, ¡si la has espantado te mataré!- Gruñía mientras su pequeña hermana lo miraba divertida y la servidumbre con una gotita de sudor en la sien.
POV GRAY
Han pasado varias horas desde que wendy me dijo que Lucy había aparecido, le insistí al viejo ir con él, pero no me lo permitió y se atrevió a encerrarme custodiado por tauro y capricornio. 7 años de búsqueda, 7 putos largos años sin ella, bueno, 8 para mí.
Después del fallecimiento de mi todos quedamos devastados, y mi padre decidió hacer un viaje, en ese entonces yo tenía 9 años y Wendy apenas 2. Volvimos 1 año más tarde, sólo para enterarnos de que mi tía Layla había fallecido, y que lucy, la persona que yo más quería se había ido de su casa. Intentamos encontrarla, pero no habían rastros de ella en ningún lado. Desde entonces no pude volver a ser el mismo, había perdido a mí madre y a mi primer amor.
POV NORMAL
Gray seguía creando un hoyo a otra dimensión en medio del salón. Cuando el ruido de una camioneta lo saco de su trance, junto a los presentes.
La puerta del salón se abrió dejando ver dos siluetas, una joven de cabellera rubia se encontraba caminando tras un hombre robusto, la chica se veía cansada y asustada, mientras el hombre traía una sonrisa inmensa y orgullo en su mirada. Un profundo silencio reinaba el lugar, con cada paso de esas dos siluetas algunos corazones comenzaban a bombear pesadamente.
La princesa estaba de vuelta, y con ella los movimientos del rey no se harían esperar.
