Antes que nada pido disculpas, bueno, yo no sabía como subir un capítulo pero bueno, Rhape-sama me enseñó cómo n.n Bueno, aquí el capítulo de "Koi Wa Sensou" más conocido como Love Is War.
Ya había pasado una semana desde aquél incidente, Anzu, quien era una de las enamoradas de Yami, no lo dejaba molestar, a pesar de que me utilizaba como pretexto para alejarse de ella, ahora ya no podía utilizar ese pretexto para alejarse de Anzu, él la ama, yo lo sé, dentro de muy el fondo de Yami, ama a Anzu, sólo que su orgullo no lo deja estar con ella.
— ¿Yugi estás bien? —me preguntó Mana, últimamente no he estado de humor como para hablar con nadie más que ella, me alejé de Henry y Atem por lo mismo, me recuerdan a Yami, y éste, bueno, me busca, pero no le hago caso. Al parecer, sólo soy un juego para todos...
*w*w*
Al otro lado del instituto, se encontraban tres tricolores hablando, había una bolita de alumnos ahí, gritando "¡pelea, pelea, pelea!" Henry había golpeado a Yami, y Atem intentaba calmar a Henry, el de ojos rubíes aún no entendía el porqué del golpe.
— ¡Basta! —gritó Yugi, el inglés tenía a Yami por el cuello, apunto de dar el golpe final para dejarlo en el suelo, a pesar de que fuera algo refinado, no significa que tampoco sepa pelear, Gales también es un lugar pacífico, pero también tenía sus defectos, el tricolor menor bajó la mirada y se dispuso a irse, Mana miraba decepcionada a Yami, quién sólo se limitó a señalar a Henry y Atem, los dos tenían una venita en la cabeza, diciendo con la vista "ellos empezaron", la bolita de alumnos que gritaba ya no estaba en ese lugar, pues el grito de Yugi hizo que salieran disparados a otros lados, mientras que el nombrado se disponía a irse, Mana miró a Yami, diciéndole un "ve con él, yo me quedaré con ellos", así que el ojirubí sólo asintió y fue tras Yugi, se encontraba bajando de las escaleras, la enfermería no quedaba muy lejos, así que se dispuso a ir por el botiquín de primeros auxilios para Yami y Henry, había veces en que le daba ganas de tomar el megáfono y gritar a los cuatro vientos cuánto amaba a Yami, pero no lo hacía…
—Yugi… ¿Estás bien?... Yo… —Yugi puso un dedo en sus labios para callarlo, el ojirubí se sonrojó un poco, mientras el de ojos amatistas sonreía falsamente, en realidad, le dolía, tanto tiempo enamorado de la persona que está enfrente de él y no se atrevía a decirle nada, "Soy un cobarde" pensó.
—Vamos, te curaré las heridas que Henry de hizo —dijo de una manera suave pero a la vez temerosa, el ojirubí asintió y se fue con él, llegaron a la enfermería y Yami se sentó, había un silencio sepulcral entre los dos, nadie hablaba, el ojirubí se sentía extraño, tantos sentimientos aparecían de repente cuando estaba con Yugi, "¿me enamoré?" pensó, no se explicaba pero, lo único que sabía, es que protegería al de ojos amatistas de ese par de intercambio, en eso, la puerta se abrió dejando ver a un hombre de cabello cafés, ojos rasgados, alto, fornido, miraba la escena, el de ojos amatistas seguía curando a Yami, no le importó quién entró, empezaron a resbalar lágrimas por sus mejillas, Mahad miraba la escena, el tricolor menor guardó el botiquín, Yugi empezó a marearse, empezó a ver borroso, antes de caer escuchó a una persona decir su nombre, después, todo negro.
— ¡Yugi!, dios, sensei ayúdeme por favor.
—Sí, cárgalo y ponlo en la camilla, voy por algo de alcohol y un trapo mojado. Quédate aquí —el ojirubí asintió, el peli café ya había salido de la enfermería, Henry, Atem y Mana se fueron directamente a la enfermería para tratarle las heridas al inglés, platicaban de cosas sin sentido, entraron al cuarto, y vieron a Yugi en la camilla, Yami estaba sentado alado de él acariciándole la mejilla aún mojada por las lágrimas, Atem veía escena con ternura, recordándole a su pareja, Heba.
— ¿Qué haces aquí? —preguntó molesto Yami, quién Henry sólo se limitó a decir: "lo mismo que tú"
—Más vale que no te acerques a Yugi, o conocerás al infierno en persona, ¿me oíste refinado? —dijo el ojirubí en tono amenazador, el ojiazul sólo sonrío burlonamente…
—Interesante… ¿Sabes?, me caíste bien, te invito a ti y a Yugi a mi fiesta, es el mes que viene, invitaré a casi todo el salón y a unos otros compañeros de otros grupos. ¿Qué dices?...
Yami alzó una ceja, bien, era oportunidad para alejar a Yugi de Henry, sin contar que Atem también se las debía, Mana miraba asombrada y a la vez feliz la escena, "esto se va a poner bueno, le compraré ropa a Yugi para ir a esa fiesta, a ver si se anima el baka de Yami a sacarlo cuando menos a bailar o no sé" se dijo a sí misma la peli café mentalmente.
—Está bien, iremos —dijo finalmente Yami.
