Advertencia
Serena POV.
Han pasado años y siento que el tiempo se ha vuelto en contra mía, me ha alejado de quienes más quiero y pareciera que este fuera su único objetivo.
Mi vida se ha reducido a ser una extensión de la vida de los demás, mis amigas ahora solo me ven cada vez que ellas lo creen necesario, y mi novio el amor de mi vida por el cual sacrifique tanto parece ser que solo soy como un mueble que siempre espera que me encuentre cuando él lo necesita y sabe que estaré hay siempre.
Sé que estoy cometiendo erros al dejar que ellos me traten así, pero es mejor de esa manera, porque parece ser que el destino se a ensañado conmigo solo para demostrarme que mi único objetivo en mi vida es traer pasa un planeta que ni siquiera es el lugar de mi origen.
Ahora en este momento me encuentro afuera de la universidad, quien iba a pensar que yo seguiría con mis estudios, y la respuesta es que nadie ni siquiera me tomo un poco en serio, realice mi examen de admisión y escogí la carrera de literatura y letras. Enfocándome en la literatura antigua en busca de algo que me dijera sobre mi antiguo hogar el milenio de plata.
Me propuse aprender varios idiomas que me ayudaría abrir más mi campo de búsqueda y pase más tiempo en la biblioteca que en mi casa… casa, hace mucho que no pienso el ella, desde que mis padres murieron, y mi hermano prefirió irse con unos familiares que viven en Kioto, yo simplemente no puedo estar hay así que llamo a las chicas o Darién para quedarme en sus casas, pero en veces parece ser que solo mi presencia no es deseada e inventan escusas, Rei me ha dejado quedarme en el templo pero es igual, solo me asigna una habitación y es como si se olvidara de que existo.
Estoy cansada de esta rutina, solo en la espera de que algo malo pase para volver a reunirnos, sé que algo anda mal en mí en estos momentos porque tengo unos deseos de dejar todo, renunciar he irme lejos donde jamás me encuentren, pero aun así tengo la pequeña esperanza de que si lo hiciera tal vez volverían a notarme, volverían a estar presentes en mi vida, no importaba si solo es para regañarme pero de verdad que deseo con todo mi corazón que vuelvan a estar conmigo, me mata toda esta indiferencia.
Estos son los pensamientos que inundan mi mente camino a mi vacía casa, donde solo me espera oscuridad y resignación, Darién había prometido recogerme, pero me encontré sola en la estrada de la universidad esperándolo, pero jamás llego y nunca llamo para decirme siquiera que no llegaría, me quede horas mirando entre las calles con la ligera esperanza que apareciera, lo que me trae de regreso a donde a mis oscuros pensamientos de dejar todo, simplemente me deje llevar, camine a oscuras hacia mi hogar sin importar nada, porque al final aunque intente enfrentarte para mí solo será energía desperdiciada, tendré que resígname a que tu trabajo y vida social están por encima de mí.
Todo fue interrumpido por un sonido de un golpe y algo rompiéndose que venía de un callejón por el cual pase sin notarlo, levante la mirada en busca de dónde provenía aquel sonido, me acerque despacio y note un bulto inmóvil en el piso mojado que no podía distinguir por la oscuridad, con temor haciéndome idea de lo que estaba hay tirado retrocedí lentamente, pero mi espalda topo con algo firme y me estremecí al sentir un soplo helado en mi nuca, mi cuerpo empezó a temblar incontrolablemente, solo cerré mis ojos esperando el final, entregándome a el de una vez, mas este jamás llego, cuando abrí mis ojos hay estaba ella; una mujer alta y esbelta, de vestimenta oscura, cabello corto y rojito. Su mirada fue la que me mantuvo quieta, esos ojos color ámbar que me atravesaban el alma, sentía que podía ver a través de mí y no pude más que permanecer inmóvil, su mano acaricio ligeramente mi mejilla, me estremeció su contacto helado más fue reconfortante para mi corazón, pero sentí algo húmedo marcando mi piel, temiendo que fuera lo que solo volví a cerrar mis ojos aún más temerosa que antes, ella parece notarlo y es cuando escucho por primera vez su vos.
-yo te conozco…- resignada a lo que podría pasarme, abrí mis ojos y la mire fijamente, mi piel se erizo cuando volvió hablar –tu esencia me es conocida –pude sentir como me recargaba en la pared del callejón, sentí su aliento en mi oreja y como olía mi cabello. –hace milenios que no reconocía este aroma, un habitante de la luna, pero tu esencia es especial, no eres cualquiera ¿verdad? –me estremecí aún más, estaba a punto de tener un ataque de pánico cuando ella apretó su mano en mi cuello, no tan fuerte para ahogarme, pero si para saber que no podría escapar. –tal vez me tarde mucho en recorrer el mundo en tu búsqueda o tardaste demasiado en rencarnar, ya estaba dándome por vencida, pero mira aquí estas, ya hecha toda una mujer, eres igual a tu madre. –pude ver en sus ojos la melancolía, como se perdía en su mente, me miraba de una manera distinta ahora, nostalgia y un toque de alegría y sonrió, retiro su mano de mi cuello y la llevo a mi mejilla acariciándome con devoción. –jamás pensé volverte a ver de nuevo, mi princesa, Serenity – un silencio se apodero del lugar, yo solo no podía procesar que estaba pasando, como es que ella me conocía, mi cabeza comenzaba a doler al igual que mi pecho, no sabía qué hacer, mi mente quedo en blanco cuando pronuncio mi antiguo nombre, ella me conocía desde el milenio de plata, pero cómo y por qué yo no la recordaba y por mi mente paso la idea de que tal vez Darién estuviera cerca, él tenía una conexión conmigo y sabia cuando estaba en peligro, solo esperaba que llegara pronto, esta situación era demasiado para mí.
Intente empujarla, pero era como una pared, no la pude mover ni un centímetro, ella parecía ni siquiera sentir mis golpes, ya no podría transformarme en Sailor Moon, y el cristal de plata no respondía a mi llamado. Ella me sujeto de mis manos y me apoyo completamente sobre la pared y presiono su cuerpo con el mío, dejándome sin salida, quise gritar, pero ella pareció reaccionar antes y tapo mi boca, su mirada se volvió gélida y temí aún más, no pude contener mis lágrimas y mi pecho dolía aún más, no podía respirar y ella volvió hablar. –sé que esto te causa mucha impresión, pero esto es una señal, el destino está cambiando y esto podría ser beneficioso para ti princesa, podrías hasta recuperar tu reino y no vivir con estos humanos que solo te han causado dolor, estaré muy cerca y no se preocupe, nunca le haría daño yo estoy aquí para protegerla, aunque no lo parezca, es solo que no puedo creer que sea usted, merece más princesa mucho más….
me dejo libre de su agarre, levanto sus manos en forma de rendición y las pude ver llenas de sangre, la vi caminar por el callejón oscuro hasta perderse de mi vista, todo el dolor que sentía podo a poco me fue dejando, estaba agotada y confundida al igual que temerosa, me dirigí a pasos temblorosos a mi casa, era muy noche y no había nadie en las calles, por lo cuela no habría de preocuparme por cómo me vieran los demás. Al llegar dejé mis cosas tiradas y fui al baño, vi en el espejo mi rostro y cuello las manchas de sangre donde ella puso sus manos, un estremecimiento vino a mi cuerpo y el dolor regreso más fuerte que antes, mi respiración se aceleró y no pude evitar llorar, estaba aterrada, quería a Darién a mi lado, no quería sentirme así de desprotegida, trate de controlarme y limpie mi rostro y cuello de todo rastro de sangre y fui en busca de mi teléfono, pensé al menos tener unas llamadas pero mi corazón se hundió cuando este no tenía nada, ni una sola llamada o mensaje, me recosté en el sillón de la sala en espera de que el tocara mi puerta o llamara pero no, esto fue en vano él jamás llego y mi dolor fue tanto que no pude levantarme y me quede hay en espera que este terminara siendo vencida por el sueño.
Espero que les guste este primer capítulo corregido, la historia tendrá algunos cambios, pero seguirá el mismo curso, espero y les guste, sus reviews son bienvenidos para ver que tal les pareció.
