¡HOLA A TODOS!

Como lo prometido es deuda gracias a Ammonie que me envió el primeroaquí os dejo el siguiente capi espero que os guste y os anime a dejarme algunos comentarios más.

Mi respuesta a tu review Ammonie es que te agradezco que me lo mandaras, y aunque no estés acostumbrada a este tipo de fics lo sigas leyendo ¿vale?

ADVERTENCIAS: Este fic contendrá SLASH, algo de violencia y tortura, la muerte de algún que otro personaje, MPREG y CHAN. Para mi desgracia debo añadir que ninguno de los personajes son míos, a menos que me de por añadir alguno que no pertenezca a Rowling.

La parejita prota será mi favorita: Tom/Harry.

ACLARACIONES

Normal

"Pensamientos"

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(NA: Notas de Autora)


LA TERNURA DE LA OSCURIDAD

Capitulo 2: El secuestro

La explosión hizo temblar a todas las casas del barrio y en el cristal de la ventana apareció una grieta que amenazaba con partirlo en pedazos. Harry se levantó de la cama de inmediato y se asomó por la ventana. Nada. Contuvo la respiración unos segundos.

BUUUUUUUUUUUUUUUM.

La grieta del cristal se hizo más evidente y al momento veinte magos se aparecieron justo delante de la casa. Harry los reconoció en seguida, eran los miembros de La Orden del Fénix con Dumbledore a la cabeza. Se estaban colocando delante de la casa, varita en mano, preparados para un ataque.

BUUUUUUUUUUUUUUUM

Harry se cubrió el rostro esperando que esta última explosión hiciera estallar el cristal, pero eso no ocurrió. Volvió a asomarse a la calle. Dumbledore daba órdenes a diestro y siniestro, y se podía ver claramente la preocupación en su cara. Y entonces comenzó. La cicatriz. Al principio no molestaba pero el dolor iba creciendo a un ritmo demasiado rápido.

BUUUUUUUUUUUUUUUM

Se agachó justo a tiempo tapándose el rostro cuando el cristal de la ventana de su cuarto estalló en mil pedazos. Antes de levantarse ya oía los gritos y maldiciones que se lanzaban en la calle. Al asomarse de nuevo vio como al menos cincuenta mortífagos habían aparecido de la nada y se enfrentaban a La Orden. Les superaban en número pero ellos tenían a Dumbledore y eso parecía equilibrar la balanza.

Pero… ¿Dónde estaba Voldemort? ¿Por qué no salía a luchar? Y si estaba esperando una respuesta a sus preguntas la obtuvo de la forma que menos esperaba…

-Hola Harry.

Esa voz. La reconocería hasta en el infierno. Ni siquiera se volvió al responder.

-Hola Voldemort. ¿Qué haces aquí?

Se volvió y contempló la figura de un hombre vestido totalmente de negro y que ocultaba su rostro tras una capucha y una máscara que aunque ocultaba su rostro dejaba apreciar el color de sus ojos: rojo, rojo sangre, la sangre de sus víctimas. Parecía que la cicatriz le iba a estallar de un momento a otro.

-Pues dímelo tú Harry. ¿Qué crees que puedo estar haciendo aquí, en la habitación de Harry Potter, mientras mis mortífagos pelean ahí fuera con la Orden?- dijo todo esto mientras jugaba con su varita en la mano.

-A esa pregunta si tengo respuesta- le contestó como quien no quiere la cosa-. Lo único que quieres de mí es matarme. Lo que no entiendo es como has podido entrar. Que yo sepa este lugar está bien protegido.

-Si, ese viejo hizo bien su trabajo, pero pasó por alto una pequeña cosita. La sangre.

Harry enarcó una ceja y puso cara de ¿de qué hablas si eso fue lo primero que tuvo en cuenta?

-Como veo que no lo entiendes te lo explicaré Harry- lo dijo casi con aburrimiento-. Verás desde la noche en que recuperé mi cuerpo (NA: parte de él porque la verdad es que estaba hecho un asquito) fue gracias a tu sangre, es decir que yo tengo tu sangre, por lo que a este lugar puedo entrar cuando quiera.

Harry suspiró. Era de esperar que tarde o temprano esto sucediera. Bueno, ya que le íbamos a hacer.

-Y supongo que lo de las explosiones era para dejar entrar a tus mortífagos-decía mientras pensaba que su dormitorio era de verdad pequeño.

-Como ya te dije ese viejo hizo bien su trabajo. Pero hay algo en lo que te equivocas Harry- le dijo mientras sonreía sabiendo la reacción del chico a lo que le iba a decir-. No voy a matarte.

Harry chasqueó la lengua, ya empezaba a cansarse.

-Me da igual los que me digas, no pienso unirme a ti. Así que acaba con esto de una vez porque no pienso cambiar de idea.

El Lord rió bajo pero esa risa le heló la sangre a Harry. Era más fría que el hielo.

-Me parece que no deberías de hablar antes de tiempo, pequeño- decía mientras no dejaba de sonreír con sorna- ¿Por qué no echas un vistazo por la ventana? Estoy seguro que veras a algunas personas a las que quieres ver- le instó a que lo hiciera con la mano.

Harry no se atrevía a darle la espalda ahora que lo había encarado, pero eso tono de burla le hacía temer lo peor. Se volvió y se asomó por la ventana de nuevo. La Orden y los mortífagos seguían con su batalla personal como si no hubiera un mañana. Ya varios cuerpos sin vida estaban en el suelo. Harry veía a conocidos y a personas muy queridas por él como el señor Weasley, Tonks y Remus pero no entendía a que se refería Voldemort, la verdad es que ya se esperaba a esas personas ahí.

De repente sintió como alguien detrás de él lo abraza impidiéndole cualquier movimiento y le sujeta el mentón con una mano. Pensaba que se iba a morir con el dolor que sentía en su cicatriz.

-Ahí no, pequeño- Comenzó a girar la cabeza de Harry hacia la derecha-. Allí.

Harry no supo como, siendo miope y teniendo los ojos nublados por culpa del dolor de su cicatriz, pudo verlo pero lo vio. Apartados de la batalla que se llevaba a cabo delante de la casa junto a unos alejados árboles se encontraban tres mortífagos, dos de ellos sujetaban a dos personas… jóvenes… No les veía bien la cara pero no había duda de quienes eran.

-Hermione…Ron…

Notó como los ojos se les nublaba más aún y no era por la cicatriz sino por las lágrimas que se agolpaban por salir.

-¿Lo ves, pequeño? Conmigo nadie juega si no quiere perder algo.

-Suéltales…

-Por mí no hay problema, pero necesito algo a cambio.

Harry se deshizo del abrazo como pudo y se volvió para encararlo.

-Ya te he dicho que no voy a unirme a ti.

-No es eso lo que pretendo… por ahora. Basta con que seas un buen chico y te portes bien.

Harry bajó la cabeza derrotado. Sabía que no estaba bien pero no estaba dispuesto a sacrificar a sus amigos.

-Está bien…

Voldemort sonrió triunfante, ahora que tenía su consentimiento podía sacarlo de la casa, después ya vería que hacer con él. Pero no le mataría, sabía que era una pieza clave para la guerra, un comodín, y si lo tenía con él, aunque fuera como prisionero, se aseguraba la victoria.

-Por fin comienzas a razonar con inteligencia. Bien, nos vamos.

Antes de levantar la cabeza volvió a sentir el abrazo, esta vez por delante y antes de poner intentar zafarse sintió un tirón en su estómago y todo su alrededor desapareció.

CONTINUARA…


¿Gustó? Espero que sí. Espero que sigáis enviándome más reviews, así me animare a escribir el siguiente capi, los responderé todos.

Nos leemos en el próximo…