¡Aleluya, tengo internet!, estuve 10 días muriendo de aburrimiento, sin internet, sin cobertura en el celular, sin teléfono local, sin puntos de ventas. La razón, unos ladrones se robaron la fibra óptica y estamos todo el barrio sin internet. En fin, ya la compañía telefónica soluciono el problema y estoy aquí con esta historia.

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2/4 Maratón

"Quédate conmigo"

Capitulo 2

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—¿Puedo pasar?

Esa voz hizo que el ritmo cardíaco de la pelirosa aumentara bruscamente, la había asustado, no esperaba la visita de su antiguo compañero de equipo, su antiguo amor, el actual Séptimo Hokage.

La puerta del consultorio estaba abierta, por eso Naruto había entrado sorprendiéndola mientras ella acomodaba una serie de libros en la pequeña biblioteca académica.

—Hola Naruto, ¿ahora qué sucede?, ¿Boruto está bien?, ¿como sigue de su gripe?

Le preguntó a sabiendas de que esa no era la razón por la que él estaba allí, ya se habían visto varias veces, Naruto buscaba cualquier momento para hablar con ella sobre el pasado.

—Ya está mucho mejor.

—¿Entonces?, ¿qué haces aquí? —le preguntó directamente, —dentro de unos minutos tengo que atender pacientes.

Esta vez Naruto no tenía ninguna excusa para estar allí.

—¿De verdad vas a casarte con alguien que ni siquiera es un ninja?

Ella no consideraba mal casarse con un civil.

Sakura apretó la quijada, controló las ganas de golpearlo, ahora era más madura y elegante, ya no lo lastimaba con golpes, era más efectivo hacerlo con palabras.

—No es un ninja, pero tampoco es un pobre diablo.

Naruto tenía entendido que ella estaba comprometida con un hombre rico, era lo único que sabía, no le interesaba nada del sujeto, estaba allí para intentar hacerla reflexionar.

—Estamos en el momento correcto Sakura-chan, olvida ese matrimonio, acepta mis sentimientos, ya no hay nada que nos impida estar juntos.

Sakura se enfado, no quería tener a Naruto ahí confundiéndola.

Resopló negando con la cabeza —de nuevo hablando de amor, ya olvida eso.

Naruto dio un paso adelante, —no puedo, de alguna forma siento que tú aun me quieres.

Hace tiempo que Sakura había enterrado sus sentimientos por él, se había concentrado de lleno a su trabajo, no odiaba a Naruto, de hecho lo entendía, él era un hombre bueno que mantenía su palabra, por eso no había sido capaz de dejar a Hinata, cancelar su boda repentinamente no era algo que él hiciera.

—Ya tengo a alguien que me ama, ocúpate de criar a tu hijo y cuidar de esta aldea, como Hokage no deberías andar perdiendo el tiempo.

Naruto se pasó una mano por la cabeza desesperándose, hace cuatro años que había enviudado, se había mantenido como un padre entregado a su hijo, ninguna otra mujer le había interesado hasta que Sakura regresó a Konoha.

—¿Soy demasiado egoísta por querer que finalmente podamos estar juntos?

Haruno apretó uno de los libros de medicina, quizás deseaba tirárselo en la cabeza al Séptimo.

—¿Por qué no me buscaste antes? ahora estoy comprometida. —dijo lo que había estado atormentándola desde que regresó a la aldea y se enteró del nuevo estado civil de su amigo.

Naruto se sentó frente al escritorio de la pelirosa, estaba realmente desesperado por impedir esa boda.

—¿Tenía derecho a buscarte sólo porque Hinata murió?, tú no lo ibas a ver bien, nadie lo vería bien. —le dijo con sinceridad.

Él tenía razón pero ella no iba a dársela, Sakura no quería complicar su vida pensando en amor.

Sakura se levantó y le abrió la puerta para que se fuera —es tarde para eso, regresa a tu casa y ya no pienses más en lo que pudo ser.

La pelirosa salió de su propia oficina y lo dejo ahí, Naruto suspiró frustrado, ¿cómo podía hacerla cambiar de opinión?

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Algunas horas más tarde en casa de Karin.

—¿Que debería hacer Karin?, él sigue insistiendo en que me ama.

La pelirroja se llevó la taza de café a los labios, le sorprendía que Sakura le estuviera preguntando qué hacer, más cuando estaba en su condición.

—Eres una mujer embarazada Sakura, cuéntaselo, seguro eso lo alejara de ti.

Sakura no quería decirle eso, una parte de ella quería que Naruto siguiera insistiendo en que estuvieran juntos, pero eso no era posible, ella llevaba en su vientre el hijo del hombre con que iba a casarse, ¿se podía querer a dos personas al mismo tiempo?

Su lado racional le decía que no podía ser estúpida y mandar toda su vida al carajo por intentar vivir un romance del pasado. —Se lo diré antes de irme, con eso seguramente me dejara ir.

Sakura ya no vivía en Konoha, sólo había regresado a su aldea natal para visitar a sus padres, pero Shizune le había pedido ayuda en el hospital y ella había aceptado hacer la suplencia de una médico ninja que estaba ausente por problemas de salud.

—¿Todavía te gusta Naruto? —le preguntó la pelirroja mirándola analíticamente.

Sakura tenía miedo de responder, miedo de que al decir esas palabras todo se volviera más real y luego ya no podría ser feliz con el hombre que iba a casarse.

—¿Todavía amas a Naruto?

¿Amar?, eran palabras mayores, su corazón seguía acelerándose cuando escuchaba su voz, su cercanía la ponía nerviosa, si, aun tenia fuertes sentimientos por él, pero eso estaba mal.

—Creí que lo había olvidado, no debí haber regresado, tenía toda mi vida controlada, ahora estoy confundida. —admitió bajando la mirada.

Las dos guardaron silencio, estar embarazada era un gran obstáculo para poder quedarse con Naruto.

—Háblame de él, ¿cómo es el padre de tu hijo?

—Es un hombre de negocios, al principio no me gustaba, pero se las ingenio para conquistarme. —sonrió levemente, Sakura lo quería, aunque quizás no fuese lo suficiente.

—Pero no lo hizo bien, si fue ver a Naruto y comenzaste a dudar. —se burló Karin.

Sakura se llevó la taza de café a la boca, realmente aun no estaba a un paso de casarse, le había dicho eso a Naruto para ver su reacción, no esperaba que según él siguiera amándola, y todavía más loco, que se atreviera a hablarle de ese amor del pasado.

—¿Cuando regresas?

—El viernes. —respondió Sakura dejando su taza vacía.

Karin la miró a los ojos y luego sonrió, —esperare la invitación de la boda, indiferentemente de con quién te cases.

La pelirosa rodó los ojos, —debo casarme con el padre de mi hijo.

Karin negó con la cabeza, —no hables como si fuese una obligación, bien podrías ser una madre soltera.

Sakura soltó una risilla burlona que estaba llena de pura frustración —no tengo la necesidad de serlo, tengo a alguien que me adora y que me espera con impaciencia.

—Pero no le amas.

Sakura se sintió atacada, —¿Quien dice que no lo haga?

—Tus dudas, si lo amaras no tendrías dudas, a veces hay que ser un poco egoístas y pensar en nuestra propia felicidad.

Sakura pensó en las palabras de su amiga, —Naruto ha estado bien sin mí, —se levantó para irse, —te enviaré una invitación de mi boda.

Karin no dijo más, es realidad entendía a Sakura, Naruto sólo insistía en ese amor porque ahora era un hombre libre, de lo contrario otra seria la historia.

Cuando el viernes llegó Sakura fue detenida por los guardias de seguridad en la gran puerta de la aldea, no podía salir de Konoha.