Si están aquí, gracias. Tengo que pedir millones de disculpas por no poner el significado de la frase del final del capítulo anterior. "Hey. There you are. I've been waiting you forever" : "Hey, ahí estás. Te he estado esperando desde siempre".
Muchas gracias a quienes leyeron el capítulo anterior, los favs y esas cosas.
Dedicación: A todos aquellos que me dicen "deberías tratar de escribir, escribe, escribe" y yo les digo "nunca", y les oculto mi identidad oculta de escritora frustrada. Y a cierta persona que cree que no la amo.
Disclaimer: Hetalia no me pertenece.
Algo se apoderó de su cuerpo, no podía pensar en nada más que en ese desconocido sujeto y lo que le había dicho
"Hey, ahí estás. Te he estado esperando desde siempre"
¿Qué le había querido decir con eso? ¿Acaso ya lo conocía? Ese chico de la solitaria plaza, ¿Había estado esperándolo? ¿Por qué?
Necesitaba conocer la respuesta. Esa noche, el sueño llegó muy lento, estuvo dándole vueltas al asunto por horas, hasta que se durmió.
-¿quién eres? ¿Por qué estoy aquí?
-No es coincidencia, ya era hora de que vinieras.
-¿a qué te refieres?
-Estaba escrito en el destino, que tú y yo volviéramos a estar juntos.
-¿Volviéramos?
El chico de los ojos verdes sólo sonrió.
Y despertó.
Por alguna razón ese muchacho era muy importante. No lo olvidó durante ese día ni durante los próximos, hasta que una semana entera, llena de otras preocupaciones, pasó. Alfred estaba aterrado de no volver a verlo, de no volver a escuchar su voz. Dios, sabía que en realidad ese chico era solo producto de su imaginación, pero se convencía de que sólo lo quería ver para saber a qué se refería con lo que le había dicho la otra noche.
Durante toda la semana había estado como un zombie, y su madre lo había notado. Realmente le preocupaba, pero suponía que se trataba de alguna chica o de las "hormonas revolucionadas de estos adolescentes de hoy en día".
Para Alfred era mucho más que eso, y estuvo seguro cuando despertó ese domingo en la mañana.
-He soñado contigo, misterioso ser. Pero, ¿qué?
El recuerdo no se hizo de rogar demasiado. Pero para Alfred no significaba nada, de hecho, significaba mucho menos que todos los otros días.
-Sé que es difícil de entender, no tienes porqué hacerlo. Sólo quiero decirte que esta es la última vez que me verás.
-¿Qué?
-Es decir, si eso es lo que prefieres. Pero si no…
-¡No! No te vayas… Por favor…
-Esto no es tan fácil. Aunque podemos hacerlo. Si tú me olvidas ahora y yo te olvido ahora, seremos felices, y no tendrás que preocuparte más por mí. Pero si en cambio quieres seguir con esto, yo…
-No quiero que te vayas, si eres parte de mis sueños, entonces eso significaría que si te olvido, ¿desapareces?
-Sería tan fácil para ambos si así sucediera. Pero, si esa no es tu decisión, debes saber que no será fácil, y que no te podré ayudar en nada. Mi memoria desaparecerá, y tú tendrás que descubrir todo lo demás por ti mismo. –Alfred lo sabía, no quería alejarse de ese ser que apenas conocía, pero, ¿de qué estaba hablando? ¿Por qué no sólo le decía las cosas como eran y se dejaba de tanto misterio?
-No es tan fácil, querido americano. El destino es cruel, y no le agrada la felicidad fácil. -¿Había leído su mente?- En fin, puedes elegir el lado fácil, despertar y olvidarme, o puedes recordarme, una salida muy difícil. Nadie te lo volverá a preguntar. Piénsalo. No tomes decisiones apresuradas. Siempre estarás en mi corazón, sea cual sea tu decisión.
Y el sueño terminaba. ¿Significaba eso que no lo había olvidado y que había elegido el lado difícil?
No quería hacerlo olvidarlo, era una persona impulsiva y obsesiva. Y para asegurarse de no hacerlo, escribió el sueño en un cuaderno. Y así lo hizo con todos los que vinieron, cada uno más desconcertante que el anterior.
Las últimas semanas de clases vinieron, y el colegio terminó como siempre: Notas regulares. Nada mal, pero nada increíble.
Nadie estaba muy feliz con sus notas, pero se había rendido en la búsqueda de algo en que fuera bueno, así que básicamente se encerró en su cuarto a conectarse consigo mismo, y a descansar.
Después de varios días, el ente de sus sueños aún no volvía, y él seguía preguntándose por qué. Después de todo, no lo había olvidado, ¿verdad?
Leyó el ultimo sueño, el que trataba acerca de si seguir recordándolo o no. Y se dio cuenta que no recordaba mucho de los dos anteriores, por lo que también decidió anotarlos. Cuando estaba por empezar el segundo sueño, algo lo hizo caer de golpe a la cama, dormido como un tronco. Por supuesto, el sujeto volvió, pero esta vez lucía mucho más joven, con una mirada diferente en sus ojos, no como la recordaba: Tibia, cálida, la de una persona que está en paz consigo misma y tiene mucho amor que dar. No, esta vez la única expresión que sus ojos demostraban era un profundo… ¿nada? Era como si el sujeto no estuviera ahí, sino en un lugar lejos, dentro de sí, como protegiéndose de su propio mundo y del dolor que este le traía.
Alfred se acercó. Esta vez, el sueño le daba una posibilidad de movimiento mucho mayor que las veces anteriores, en las que se sentía comprimido y obligado a moverse como si siguiera el guion de una mala película, en la que él no era más que un simple extra que presencia la escena principal sin tomar parte de ella.
-¡Hola! ¡Sabía que volvería a encontrarte!- esta vez estaban en una ciudad gris y apagada. Casi tanto como los ojos de ese hombre.
-¿Quién eres, estúpido sicópata? Si es que vienes a pedirme dinero o algo así, sólo quiero decirte que no tengo nada, ni siquiera para mí, vete de aquí, no haces nada productivo si te quedas mirándome como estúpido.
Lo único que Alfred pudo pensar en ese momento fue "¿Qué diantres pasa aquí?" Esta muy sorprendido, y miraba al otro chico con los ojos muy abiertos.
-Cada vez hay más personas sin vida en esta estúpida ciudad. Trabaja y cómprate un amigo, o mejor aún, deja de dañar al mundo y desaparece.
-Pero… tú… eres… yo…
-Tú, yo, bla bla-se mofó el de ojos verdes- déjame tranquilo.-Y se marchó.
-¡No! ¡Espere, señor, no se valla, quisiera hablar con usted!- exasperado, el aludido se dio vuelta.
-¿Qué quieres ahora, estúpido cara de perro?
Alfred, quien no se esperaba una respuesta de esa forma, trató de encontrarle una solución a lo que pasaba
-Tú sabes, nos conocemos, tú eres parte de mis sueños, y ahora tengo que encargarme de hacerte recordar, creo. Dijiste que sería difícil, oh vamos, ¿Qué no recuerdas?
-Santo dios, no tengo tiempo para tonterías. Nunca te he visto en mi vida. No vuelvas a hablarme nunca más. No eres nadie y espero no volver a verte.
-¿Cómo te llamas?
-Eres un descerebrado. No me agradas ni te agrado. Vete.
-Por favor, dime
-Arthur.
-Arthur, por favor, recuérdame.- El ser lo miró muy enojado y se marchó. Una carta cayó al suelo mientras este giraba. Alfred la recogió con suavidad, no sabía si era correcto leerla. Estuvo tentado a correr tras él, pero la curiosidad pudo más.
En el sobre habían escritas dos palabras con una limpia letra.
Para Alfred
Entonces supuso que era para él. Lo abrió y leyó. El contenido tampoco decía demasiado. Al principio, era como si las letras se agruparan para formar un lenguaje que Alfred no había visto en toda su vida.
Le buscó algún significado, pero por más que lo intentó, solo veía garabatos sin sentido escritos sobre el papel.
L a frustración lo invadió, la persona que tanto había pensado durante tanto tiempo, ahora, como si nada, lo olvidaba, y además, lo trataba como si fuera un estúpido bueno para nada.
La lluvia comenzó a caer, manchando la carta y su contenido.
Entonces, como por magia, todo lo que tenía la carta tenía significado.
Alfred la leyó
Te lo dije. No sería fácil. No te recuerdo, no sé quién eres. Ya no puedes borrarme, es demasiado tarde, pero siempre puedes ignorarme, y continuar tu vida como si nada. Quiero que sepas que esto está escrito antes de hoy, cuando aun podía recordar.
Hay algunas cosas que debes hacer, que descubrir, por tu cuenta. Nadie te ayudará. No trates de hacer que recuerde. No lo haré.
Perdóname.
Arthur.
N.A: Si aguantaron leer hasta aquí, MUCHAS GRACIAS, me hacen muy feliz. Si pudieran regalarme un Review, se los agradecería infinitamente, es que esta historia es tan fea de la forma en que yo la cuento :( Me gustaría saber si al menos a alguien le gusta para seguirla. Y bueno, adiós!
