La tardanza se debe a -minutos de silencio- la muerte de la computadora de mi beta Я ГРУСНАЯ, por lo que no está beteado, pero preferí subirlo para no atrasar más. Se está alargando más de lo que quiero, en esta parte exploro la vida de Draco, por supuesto está empapado de fanón y tiene uno que otro cliché drarryezco… si no es que muchos.

Advertencias: de cualquier clase, pueden traumarse, no quiero reclamaciones luego XD Slash

Un consejo y la postguerra

En un principio cuando Narcissa le recomendó a Draco que escogiera una carrera que lo ayudara con su imagen pública, el rubio pensó que eso de ser auror sería fácil, nada podía ser peor que la guerra. Cuando supo que tenía que trabajar bajo las órdenes de Potter, pensó que sería un infierno.

Al terminar Hogwarts encontróse Draco con un dilema muy propio de todos los que habían terminado los siete cursos, el dilema referente a la profesión.

Y al igual que muchos de sus compañeros, Draco pidió consejo.

Tres años antes el chico habría ido directo con Lucius a preguntarle sobre la decisión que debía tomar. Pero la gran influencia que tenía su padre sobre él, había decaído considerablemente y terminó por extinguirse casi por completo al acabar la guerra; cuando su familia se vio en la disyuntiva de salir huyendo del país ó quedarse y enfrentar el porvenir.

Lucius, anonadado por la derrota del Señor Oscuro y el desmoronamiento de todos los logros que había tenido a lo largo de su vida -además del temor de tener que volver a Azcaban- se sumió en un estado de estrés, con los nervios alterados en su máxima expresión, por lo que incapaz de tomar las riendas de la familia, tácitamente le dejó el mando a su esposa.

Narcissa supo conducirse con habilidad; con la misma urgencia que tuvo de salvar a su hijo para obligar a Snape hacer el juramento, se puso en movimiento para sacar a flote a los Malfoy.

Les hizo ensayar durante horas lo que tenían que decir frente al Wizengamot, movió dinero de aquí para allá y cobró un favor muy importante (Draco sospechó vivamente que se trataba de Potter pero no tenía idea del porqué) que los hizo salir absueltos en el juicio a excepción de una multa moderada (para ellos moderada, para otros excesivamente alta).

Esta situación causó en Draco gran impresión, aumentó el respeto que tenía por su madre y aminoró la idolatría de su padre.

Es por eso que el joven rubio escuchó atentamente a Narcissa mientras tomaban una taza de té y ella compartía su opinión.

Decíale que tenía que hacerse de una carrera política que más adelante le permitiera seguir con los negocios de la familia (a Draco esa expresión le resultaba misteriosa de niño hasta que descubrió que se trataba de inversiones y compra-venta). Lo cual en ese momento resultaba complicado con el apellido Malfoy por los suelos, por lo tanto, una manera de entrar en el Ministerio, hacer contactos y además purgar un poco la imagen pública, era la de convertirse en Auror.

Como cuando decidió que lo haría, el plazo de inscripción ya había terminado, Draco esperóse al siguiente año, eso le dio tiempo a prepararse para el examen de admisión.

Para impresión de muchos, incluyendo a Potter, pasó el examen con muy buena puntuación e ingresó en la academia de aurores, para satisfacción de su madre y resignación de su padre.

Su desempeño fue bueno en la academia de aurores, había aprendido muchas cosas en la guerra; por supuesto que no salió con honores (ni prácticamente con una estatua construída) como lo había hecho Potter pero, no iba a quejarse, una de sus metas ya estaba cumplida.

¿Y cómo había empezado todo?

Con los almuerzos, los benditos almuerzos.

Cuando entró a trabajar primero pensó que Potter se burlaría de él -digamos por aquella escena en la que lo abrazó como a un osito de peluche cuando huían del fuego maligno- pero no fue así. Potter simplemente lo ignoró y Draco supuso que eso era bueno.

Lo segundo que pensó fue que Potter le daría un mal trato y le asignaría misiones humillantes. Lo que, para sorpresa del slytherin, tampoco pasó. Potter le daba el mismo trato que a todos y las misiones eran asignadas de acuerdo a las capacidades de cada uno -estúpido Potter, tenía que ser un buen jefe-. Draco mentiría si dijera que, al principio no se sintió abrumado por ello.

Su orgullo, por supuesto, no le permitía hablar de ello siquiera pensarlo.

Los primeros meses de trabajo fueron bastante difíciles, no tanto como había sido en la academia, donde ni su nombre, ni su dinero significaban mucho, pero había sido duro. Sus amigos habían tomado caminos diferentes, fue una etapa casi inaguantable; para él que estaba acostumbrado a hablar por horas y horas, con todos sus amigos a su alrededor escuchándolo (o al menos pretendiendo que escuchaban) el que ahora se viera obligado a callarse, tragarse las burlas y las malas pasadas que le jugaban los demás para no darles una razón para echarlo, era como vivir una tortura constante. De la academia, habíase llevado bien con uno o dos, más que nada era compañerismo y formalidad.

En el departamento de Aurores, la situación era casi igual cuando entró. La mayoría lo ignoraba y los que no lo ignoraban, hacíanle comentarios hirientes y humillantes mas estaba y a acostumbrado a eso, así que ya no causábale el desasosiego de antes.

Fue hasta que empezó a resolver sus misiones con habilidad y eficiencia (gracias a su ayuda capturaron a mortífagos que se encontraban aún prófugos) cuando sus compañeros dejaron de tratarle con actitud glacial y desaprobatoria.

Para entonces ya había hecho su trabajo en cuanto a relaciones públicas y estableció algunos contactos en el ministerio. Recuperar el prestigio familiar costábale poquito más de trabajo de lo que se imaginó pero, constantemente se repetía que valía la pena.

Por aquellos días ocurrió un suceso que mejoró considerablemente el humor de Draco. Daphne y Theo regresaban de Italia donde habían pasado dos años visitando a Blaise. Por esa razón todos miraban con extrañeza al rubio, pues llegaba de muy buen humor todos los días y era el primero en retirarse a la hora del almuerzo, cosa que no ocurrió hasta entonces ya que, Draco evadía el pasar tiempo en casa, le disgustaba el comer solo y para evitar eso se quedaba haciendo el molesto papeleo a la hora del almuerzo.

El volver a verlos aminoró la soledad que lo había asaltado en los últimos años.

Pansy había decidido irse por un tiempo -tiempo que se había alargado tres años- para pensar las cosas.

Blaise se fue a Italia a recibir la herencia de su madre y de paso tomarse unas vacaciones, les había extendido una invitación a seguirlo, la cual Greengrass y Nott aceptaron y Draco declinó, no había abandonado a sus padres a manos de Voldemort y no lo haría en las dificultades sociales de el momento.

Gregory cortó toda comunicación, esto preocupó al de ojos grises mas no quiso presionar, la muerte de Vincent dejó una herida muy profunda en ambos, que les recordaba los errores cometidos.

Esa separación con sus amigos le provocó un sentimiento de amargura que creyó no le abandonaría, eso lo obligó a concentrarse en su trabajo y objetivos.

Cuando Daphne y Theo volvieron, Draco pudo sentirse a gusto.

Pasábase las tardes con ambos y a veces con la familia Greengrass que le brindaba ratos tranquilos y divertidos. Los Greengrass fueron de las pocas familias de sangre pura prevenidas, se tomaron unas "vacaciones" justo en medio de la guerra para después volver coincidentemente cuando todo ese "asunto" ya habíase terminado, así que su casa no tenía ese aire de decepción que embriagaba la Mansión, y con la familia Draco disfrutaba compartir su tiempo.

Con Theo retomó las viejas pláticas de libros, música y su particular visión del mundo que siempre inundaban la habitación cuando estaban en Hogwarts.

Daphne con su ilimitada imaginación hacíale reír y lo escuchaba cuando le daba por hablar y hablar -quejarse-.

Astoria, hermana menor de Daphne, pasaba con ellos la mayor parte del tiempo y Draco pronto empezó a apreciar su compañía. Las tardes dejaron de ser tediosas y aburridas, aunque no descuidó el puesto de auror y las nuevas responsabilidades en sus negocios, el trabajo dejó de ser indispensable para matar el tiempo.

Sin embargo, pasó lo inevitable Theodore y Daphne contrajeron matrimonio y una nueva vida doméstica que fue una gota agridulce en la vida de Draco. No se sentía excluido, era como de la familia mas por mucho que los modales y la etiqueta fueran seguidos al pie de la letra en la relación de sus amigos, no se podían escapar de las pequeñas riñas y eso era algo que el rubio no quería presenciar (ni verse inmiscuido, sobre todo cuando le preguntaban de qué lado estaba).

Las visitas disminuyeron y Draco volvió a quedarse en la oficina a la hora del almuerzo, empezó a ver más a Astoria, ora salían a cenar ora a bailar, sus "conversaciones" se extendían hasta altas horas de la madrugada. El slytherin dejó de tener encuentros ocasionales con cualquiera y Astoria empezó a pasar varios fines de semana en Malfoy Mannor.

Aun a pesar de que la mayoría tiempo libre se consumía con Astoria, no dejó su hábito de quedarse a la hora del almuerzo a trabajar. Para Draco no había algo de raro en ello, Potter también pasaba tiempo excesivo en su oficina (no es que hubiera observado tozudamente) , el jefe llegaba más temprano que todos, a veces salía a almorzar (a Draco le parecía que era cuando Weasley y Granger lo invitaban) pero casi siempre comía en su oficina y hacía todo lo posible para salir al último como adjudicarse trabajo innecesario (Draco pensaba que se inventaba qué hacer) o decía que alguien lo llamaba pero en lugar de eso iba a visitar a todos sus conocidos en el Ministerio (al rubio le daba la impresión de que Potter no quería llegar a su casa).

Cuando empezó ahí, había pensado que era porque se sentía solo como él, pues sus amigos (dícese de la comadreja y la comelibros) habían decidido casarse, por supuesto que Potter habíase tenido que apartar un poco y, por lo que sabía de la novia de Potter (la Weasley esa) quien en ese entonces jugaba al quidditch con las Arpías-de-no-sé-qué, ni que fueran importantes era un equipo de niñas (Draco sí las consideraba buenas pero no apoyaría un equipo en el que participara la Weasley), se la pasaba viajando todo el tiempo dejando a Potter regando las plantas.

Pero después se casaron (Draco dedujo que era por el embarazo inesperado) y Potter empezó a trabajar más tiempo -si eso era posible- a la par que el embarazo avanzaba.

Un día de esos en los que no había nada que hacer -literalmente-, ni siquiera un reporte que llenar ni una llamada de emergencia (generalmente ocurría cuando los niños tomaban las varitas de sus padres y prendían fuego a la casa), era verano y hacía calor.

Draco tamborileaba los dedos en la mesa y bostezaba; no había nadie a su alrededor pues todos se habían ido a comer. El rubio ya pensaba en acomodarse y dormir un rato cuando Potter salió de su oficina aparentemente fastidiado por la falta de faena. Cerró la puerta y le dio un vistazo a su alrededor, su mirada quedó fija en Draco, éste se removió incómodo en su sitio, no le gustaba que Potter lo viera y menos que caminara en su dirección como hacía en ese momento.

La palabra que Potter formuló se quedó grabada para siempre en su mente.

– ¿Almorzamos?

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N/A: Lo sé, el drarry está yendo lentamente.

Un gatito se muere si no dejas review y luego el fantasma del gato te perseguirá.