Dos siglos después reviví y decidí actualizar(?
Disclaimer: Naruto no me pertenece.
/¡\Advertencia/!\: Este es un fic semi-AU y contiene contenido explícito. Si usted es sensible a este tipo de contenidos hágala corta y no lea.
Capítulo uno
Maligno
Las risas y las bromas llenaban el aire mientras que el Equipo 8 volvía de una exitosa misión en una región cercana al País del Rayo.
―Ese idiota ni siquiera se lo vio venir, ¿no es así, Akamaru? ―fanfarroneaba Kiba mirando a su amigo peludo―. ¡Somos el mejor equipo! ―le dijo a su perro quien solo ladró en respuesta. Más adelante, Aburame Shino carraspeó incriminatoriamente―. ¡Oe! ¡Era una broma!
Más atrás, Hinata rio suavemente por la incómoda posición de su amigo.
Oyó un suspiro de Kiba.
―Como sea, está anocheciendo, es mejor acampar ―dijo y todos estuvieron de acuerdo.
Llegaron a un terreno uniforme, con algunos árboles altos y frondosos, cercano a un arroyo. El lugar era perfecto para pasar la noche.
Nada más pisar tierra, los tres se organizaron en distintas tareas: mientras que Hinata se encargaría de acondicionar el suelo donde dormirán con sus correspondientes bolsas de dormir, Kiba iría a conseguir leña para la fogata y Shino haría el primer recorrido al lugar.
Cerca de las nueve, el equipo se hallaba sentado alrededor del fuego, esperando pacientemente a que los cuatro peces que Kiba había pescado solo (porque alegó que solo alguien con sus instintos podría cazar los mejores) se asaran, mientras planeaban las guardias:
―Lo conveniente será que Hinata patrulle en la madrugada. El byakugan puede distinguir bien el entorno aún en la noche ―decía Shino y la susodicha estuvo de acuerdo―. Kiba, tu turno será al alba y yo iré inmediatamente después de comer ―sentenció.
A la medianoche, Shino volvió al campamento y en silencio para no despertar a nadie bebió un poco de agua. Luego se marchó de nuevo.
Hinata, que no podía dormirse, sabía no tenía sed y que solo había regresado para ver cómo estaban sus amigos. Shino nunca fue alguien que expresara abiertamente todo lo que pensaba o sentía, de modo que el hecho de que solo hubiera regresado para velar por su sueño, al menos momentáneamente, significaba mucho.
Sonrió enternecida y se dio la vuelta, intentando dormir.
Sentíase algo incómoda, o nerviosa, como si estuviera a punto de confesarse a Naruto, o hablarle a su padre sobre su futuro… Anormal. Tenía un nudo en el estómago y sentía la boca seca, junto con eso, la impertunable sensación de que algo no andaba del todo bien estaba ahí, aunque Hinata lo considerase como un absurdo, ya que había revisado el lugar varias veces, Shino había soltado muchos de sus insectos por todo el perímetro e incluso Kiba había olfateado todo el lugar junto con Akamaru.
Imposible. No había probabilidad alguna de que hayan pasado algo por alto. No cabía la más mínima posibilidad.
Pero son humanos y los humanos se equivocan a veces.
―Hinata… ―oyó el lejano susurro de Kiba. Sentíase este muy distante pese a solo tener un metro y medio de separación.
―Lo sé ―respondió ella en el mismo tono y con sigilo deslizó su mano hasta su estuche ninja y de este tomó un kunai el cual escondió entre sus ropas.
Poco después, Shino regresó con ellos, alegando que su turno había acabado. Claro que había notado la situación en la que se encontraban, pero debían actuar normal para despistar al enemigo.
Los tres, de manera discreta, armaron su formación, atentos a todo movimiento. Hinata se acomodó de una forma tal en la que parecía dormida, pero en realidad había activado su Byakugan. Registró el lugar por completo, llegando incluso a los límites del pueblo más cercano, ubicado a mil quinientos kilómetros, pero no había nadie. Era raro, pero sus ojos eran conocidos por ver a través de absolutamente todo, por lo que no podía estar errada.
A través del código morse se comunicó con sus camaradas:
No hay nadie. Manténganse alert...
La oración quedó inconclusa ya que una serpiente emergió de la tierra, justo debajo de la fogata, y todo quedó en penumbra. Los tres miembros del equipo ocho saltaron hacia árboles cercanos, dejando todas sus pertenencias atrás. Tanto Hinata como Kiba y Akamararu se pudieron en posición de defensiva, mientras que Shino extendió sus insectos por el área.
No mucho podían hacer, ya que todos sus intentos por identificar al enemigo habían sido en vano. Pero el fracaso no era algo que el equipo ocho conociera.
Bajo la luz de la luna la figura de la víbora se delineaba con dificultad, pero era una clara distracción. Hinata lo sintió, apenas unos segundos antes de que ocurriera, que el ataque del enemigo se dirigía hacia ella. Giró en el momento exacto en el que la katana se incrustaba en el árbol, de no haberlo hecho habría perdido el brazo derecho por completo. Como pudo esquivó el segundo golpe, que resultó ser un puñetazo que se dirigía a su rostro, de alguna manera supo que su atacante no buscaba acabar con ella, sino dejarla fuera de combate, pero de ninguna manera se lo permitiría. Esquivó otro golpe, activó su byakugan y usó su Puño Suave, logrando que su oponente se alejara; tomó el kunai de entre sus ropas y lo lanzó. Aprovechó el segundo de distracción y escapó. Subió a la copa del árbol, con su doujutsu al límite buscando a su equipo y cuando los encontró supo que no estaban mejor que ella. Contando a su atacante eran cuatro contra tres… Y un perro.
Una sombra se posó sobre su figura y al darse la vuelta sintió que el tiempo se detenía; unos ojos rojos, brillantes como la sangre recién derramada, la miraban desde arriba con altanería y odio.
Mangekyō Sharingan. Hinata recordaba haber leído sobre él durante su niñez como parte de sus lecciones particulares dentro del clan. Recordaba a Kou advirtiéndole sobre los peligros de enfrentarse con un usuario de ese nivel y a decir verdad, Hinata nunca creyó realmente que alguna vez lo haría… Y sin embargo, ahí estaba, mano a mano con un Uchiha, y lo que era peor: con Sasuke Uchiha.
Por una fracción de segundo, creyó ver una sonrisa torcida formarse a la izquierda de su rostro. De alguna manera supo que no quería saber a qué se debía la gracia.
―Te encontré ―lo escuchó decir al momento en que se lanzaba a su encuentro. A Hinata le tomó solo un segundo darse cuenta de que, de darle batalla no duraría mucho tiempo, pero no así si solo lo distraída hasta que sus enemigos terminaran con lo suyo. De este modo se dio la vuelta, vigilando atentamente los movimientos de su enemigo. Uchiha la siguió sin vacilar, adelantándose el paso rápidamente, obligando a Hinata a girar bruscamente, yendo en zig-zag. No era la mejor plan de acción, no podía seguir así y depender de que sus amigos terminaran ni podía esperar a que Uchiha se cansara, pero definitivamente era más sensato que intentar derrotatlo.
A través del byakugan vio que Sasuke ralentizó el paso y como respuesta ella frenó y se preparó para ejecutar el Hakkesho Kaiten. De pronto sintió un fuerte ardor que iba desde la punta de los dedos hasta el codo. Cuando se fijó notó con horror que su brazo ardía en llamas negras. Profirió un grito de dolor e intentó agitarlo, pero eso solo le causó que ardiera más.
―El Amaterasu no se apaga hasta que te consume o hasta que yo lo decida ―explicó Sasuke con voz pausada y monótona. Las llamas negras treparon por su piel hasta llegar al hombro, todo ante los ojos aterrados de Hinata, quien solo pudo retroceder. Ya no sentía su mano derecha y tenía la sensación de ser sofocada aunque el fuego no produciera humo, y dado que no podía detenerlo, intentó huir.
Sintió un mareo y su cabeza resonó duro contra el suelo y cuando menos lo esperó Uchiha había saltado sobre ella, sosteniéndola con fuerza del cuello y sentado sobre su torso, completamente a su merced. Hinata quiso mover el brazo para que él también ardiera, pero no pudo: su brazo ahora era una masa amorfa, roja y ardiente, que no tenía sensibilidad alguna. También intentó su mano sana, pero ante el menor movimiento Uchiha le atravesó la palma con un kunai.
Una gota de sangre que venía del ojo de Sasuke la trajo, por un segundo, de vuelta a la realidad, Uchiha la miraba sin emoción alguna, apretando con fuerza su cuello. Sabiendo que solo debía esperar a que él finalmente decidiera acabar con su vida, activó su byakuga por, quizás, última vez, solo para ver a sus amigos de nuevo: un tipo de aspecto deforme estaba ahorcando a Kiba a casi un metro de suelo, mientras él solo lo miraba impotente; a un lado Akamaru había sido arrojado con fuerza contra un árbol, estaba inerte y rodeado de un charco de sangre considerable. Shino era el único de los tres que aún podía dar algo de lucha, pero no por mucho, pues el oponente que le había tocado no parecía cansado en lo más mínimo: revoleaba su espada gigante con gran maestría y hasta parecía estar divirtiéndose.
Todo era un completo desastre.
—Mírame ―ordenó Uchiha. Hinata no lo hizo.
"Nunca mires a un usuario del Sharingan a los ojos. ¡Nunca!", le advirtió una vez Kou en tono grave.
No miraría, no miraría.
―Mírame ―repitió y esta vez sintió que una fría y áspera mano, antecedida por uñas filosas, tomaba y marcaba la carne de sus mejillas y la obligaban a mirar hacia arriba. El resistirse solo generó más dolor en el cuello de Hinata, por lo que terminó cediendo aún en contra de su voluntad.
Entonces, que lo último que vio fueron aquellos ojos malignos que derramaba sangre sucia y perversa.
Como dije antes, medio siglo después reaparecí solo para que todo se fuera a la verja(? Primer capítulo y matan a Akamaru y a Hinata le quita un brazo, ¿qué clase de "apentas entro y ya están lloviendo vergasos" es esto?
Knicky Ouiji: No, no es una serie de drabbles, es un dark-fic hecho y derecho(?. El hecho que me asusté mucho la vez pasada fue un condicionante para que decidiera volver a subirlo pero mejor así que gracias por las ganas! Espero que te guste este primer capítulo :)
N00dlc: Bueno... planeo irme muy al carajo con este fic, la verdad, pero como dije, ese es el plan xD A ver si se cumple. Incluso empezamos bien intenzo(?. Me alegro que te guste y espero que disfrutes este capítulo :)
Marcia Andrea: admito que, en parte, la creación de este fic fue por nostalgia a los viejos fics que había cuando yo descubrí el fanfiction, esas historias semi-AU en donde abundaban las infinitas posibilidades. Creo que este capítulo deja entrever cómo será la cosa. Espero que te guste :)
Atte:
Jeffy Iha
