Hola :)

Bueno aquí de nuevo yo

Gracias a las personas que comentaron el capítulo anterior y por sus favoritos y alertas hacen que me pongan feliz :3

Diclarimer: Naruto es de Kishimoto sensei. Esta historia, mia. :D


Está llorando, mi madre está llorando. Un paramédico trata en vano de reanimar mi maltratado cuerpo. Es una pérdida de tiempo, lo sé. Ya no hay nada más que hagan

por mí. Tengo deseos de llorar pero, no puedo. Mi mamá se aferra al pecho de Gaara mientras me suben a la ambulancia. Un doctor toma mi muñeca ensangrentada.

"Tiene pulso" dice pero, sé que es en vano…

¿No por algo estoy fuera de mi cuerpo?

Subo junto con ellos, recuesto mi cabeza sobre el hombro de mi madre. No ha querido apartarse ningún segundo de mi lado. No nota que estoy junto a ella porque físicamente no lo estoy. Los paramédicos tratan de

estabilizarme. Algo que es imposible por el momento. El pititeo de las maquinas es inestable, mi cuerpo convulsiona varias veces antes de llegar al destino, el hospital.

Llegamos al hospital en medio de los ruidos de las sirenas. Me bajan junto con la camilla. Una par de paramédicos están monitoreando mi estado a cada segundo. Estoy ida solo sigo a mi cuerpo que parece dormido. No estoy muerta, tampoco viva. Solo soy muda testigo de lo que pasa a mi alrededor. Nadie puede verme.

Mi cuerpo es rápido llevado en una ambulancia hacia la sala de emergencias. Se ve muy mal. Está lleno de moretones y sangre seca. Hay una gran herida en mi frente que hace que se vea un poco de hueso. Puedo ver que un hueso sobresale en mi brazo izquierdo. Me aterro.

El pánico pasa mediante los minutos, no entiendo ni si quiera porque puedo verme a mí misma y no regresar. Es un paradigma de lo imposible. Es lo más bizarro que le pueda suceder a una persona. Soy un alma que está en la tierra y no asciende.

Recuerdo el sueño.

¿Sera eso?

El ambiente es tan similar que… Claro, el sueño fue una premonición de lo que iba a pasar. Pero… ¿Por qué yo?

Espero afuera de la habitación mientras los médicos tratan de hacer lo imposible por salvarme. Están que operan. Escucho a algunos doctores que dicen que si es que sobrevivo es altamente probable que ocurran secuelas. Sigo aquí, nadie lo nota. Estoy tan cerca y a la vez tan lejos de ellos. Mi voz no puede ser escuchada. No puedo decirle a todo el mundo que me encuentro aquí con ellos que dejen de hablar de mí como si no pudiera escucharlos. Tengo muchas ganas de llorar de impotencia. No sé qué pasara de aquí en adelante ¿Seré un alma que vaga sin su cuerpo?

Nunca he creído en la vida después de la muerte, pero ahora lo entiendo. Todo lo que solían contarme sobre espíritus es cierto. Tengo mi conciencia fuera de mi cuerpo y aunque es aterrador, es real. Está en mi camino estar entre ellos cuando realmente no lo estoy. Camino de aquí para allá en espera junto con mi madre de resultados. Ya han pasado dos horas desde que ingresé. Un médico aparece por el pasillo.

─ Ha quedado en coma─ dice. Mamá se desploma y mi primo la toma entre sus brazos ¿Dónde está papá? No lo encuentro por ningún sitio. De seguro ni el accidente de su hija le importa. Siempre he sido una carga para él.

Coma… Debo suponer que sigo viva, pero no puedo regresar ¿Qué será de mí?

El medico se pone a revisar a mamá. El shock en instantes la ha dejado realmente mal. Poco a poco con un poco de algodón y alcohol recupera la conciencia.

Quiero decirle que sigo aquí, mi voz no es escuchada.

Alguien ingresa a la sala. Su cabellera peliroja y sus ojos achocolatados me hacen reconocerlo en instantes. Sasori. La ira se apodera de mí, toda la culpa la tiene él ¿Qué hace aquí? Debería estar con la insulsa con la que me puso el cuerno, después de todo.

El dolor emocional de verlo aquí es enorme. En todo el trayecto desde el accidente recuerdo con claridad como la besaba. Siempre me uso, debe ser eso por lo que me dejo plantada el sábado y después me metió un montón de excusas que involucraban a su abuela, Chiyo Oba-chan. ¿Desde cuándo me habrá engañado? O será que… ¿Nunca termino con ella?

Es un idiota. Si tuviera mi cuerpo físico conocería un buen derechazo mío. La decepción de horas anteriores cala dentro de mi corazón. Yo lo amaba y me traicionó.

Si estuviera en mi cuerpo físico les contaría la clase de hombre que es a mi mama y Gaara. Esperaría a que mi primo se encargara de él, sería divertido ver como lo muelen a golpes.

Mamá…

Si tuviera mi cuerpo correría a abrazarla, me duele verla así y no poder hacer nada.

Grito para que todos me escuchen. Es algo en vano, lo sé, pero al menos lo intenté. Solo queda esperar.

¿Dónde está el ángel de la muerte?

Quiero que venga por mí. No soporto verlos y no ser escuchada.

Sasori le pregunta a los presentes como me encuentro, parece preocupado. Aunque dudo que sea cierto. Mama le responde que ya estoy estable, pero el medico ha dicho que estoy en coma, las lágrimas no dejan de resbalar de sus mejillas. Este demasiado mal.

Papá llega una hora después del cruel diagnóstico. Sus ropas de oficina y su porte de gran señor de negocios traslucen en la sala de espera. Pregunta a mamá como me encuentro y le cuenta mi estado. No parece preocupado, es más sale del lugar porque una llamada interrumpe la conversación. A él no le intereso. Mamá no dice ni hace nada, solo a ella le preocupo, con papá las cosas son siempre así. Para el no existo, si no me nota cuando estoy en casa, mucho menos ahora.

Los dejo en la sala de esperas y camino rápidamente hacia cuidados intensivos. Me veo fatal, casi todo mi cuerpo esta vendado. Sobre todo en la cabeza donde hay una enorme venda que cubre mi frente. Tengo un montón de rasguños en el rostro.

Un ruido alerta la presencia de alguien más, Sasori.

Ve a través de la ventana y veo como una hipócrita lagrima baja por su mejilla. El amor que siento por él se ha convertido en una gran decepción, que hasta creo que llegará a convertirse en odio, porque en estos instantes solo sentimientos negativos tengo por él. No lo soporto, no soporto la mirada de compasión que me lanza. Es un hipócrita.

Su celular empieza a sonar y el deja de mirarme. Atiende su llamada, a través del vidrio puedo ver el movimiento de sus labios. Karin.

Ruedo los ojos para luego acercarme y escuchar lo que le dice. Después de todo, no puede verme.

─ "Si amor. Ella está bien" ─ Es una de las cosas que le dice a través del teléfono.

‹‹Amor›› Esa palabra suena hipócrita viniendo de él. No creo que alguien que traicione a otra persona sea capaz de sentir amor.

Rabia es lo que siento en estos instantes. No soporto que hable con ella son los celos y dolor que siento por lo que he visto. Le di mi corazón y él lo rompió en mil pedazos. Veo como sus lágrimas hipócritas se reflejan en su rostro. Más que dolor parece lastima.

¡No necesito su lástima!

¡No quiero que este aquí!

Grito pero no puedo ser escuchada. Quiero que se largue.

Una risa viene acompañada del grito. Me asusto.

¿Sera la muerte?

Al fin quiero dejar de verlos, ya están sufriendo mucho por mi estado. Si quiere venir por mí no hay problema. Es mejor eso a que ellos no me vean ni escuchen.

─ ¿Dónde estás? ─ pregunto. La risa de antes se vuelve más siniestra. Miro por todos lados para encontrarlo, pero no está aquí.

─ Estoy aquí─ dice una voz varonil.

Volteo y veo unas alas negras que cubren a un ser.

─ ¿Eres la muerte? ─ cuestiono. Poco a poco las alas de esa persona me van dejando ver su rostro.

─ Nombre equivocado─ dice burlón.

─ ¿Quién eres?

─ Un demonio Sa-ku-ra─ deletrea mi nombre y me alerto. Un demonio no es ni de cerca alguien con quien me hubiera querido topar pese a que mi cuerpo reacciona atraído hacia el.

─ ¿Vas a llevarte mi alma? ─ lo miro a los ojos. Si es así, ya estoy resignada. Despues de todo al parecer no puedo regresar a mi cuerpo.

Él sonríe. Parece divertido.

─ No puedo aun ─ dice con una sonrisa de lado. Me percato de su aspecto. ¡Es guapísimo!

─ ¿Por qué? Si no estoy viva ni muerta.

─ Porque los seres como yo tenemos que hacer un trato con los humanos para llevarlos. Además, tú aun eres pura, lo puedo oler ─ Arruga la nariz, parece asqueado. Lógico para un ser como el─. No puedo llevarme a almas como la tuya.

─ Entonces ¿porque estás aquí?─ lo miro a los ojos de un ónix intenso.

─ Hagamos un trato, Sakura ─ propone, lo miro expectante─ Dime, ¿Qué deseas? ─ pregunta.

─ ¿Puedes darme todo lo que te pida?─ pregunto. El me asiente con la mirada y da una sonrisa perversa.

Solo hay una cosa que ronda en mi cabeza en estos instantes. Veo a Sasori por el pasillo. No ha dejado de hablar por el celular con la insulsa de su ex. Él es el culpable de todo lo que ha pasado. Lo detesto, quiero que sufra por lo que me hizo.

Quiero…

─ Venganza ─ al fin respondo. El demonio me extiende su mano.

─ Bien, Sakura te ayudare. ─ Me mira a los ojos haciendo que su aspecto increíble me ruborice ─ Es un trato ─ dice.

Le extiendo mi mano y su agarre firme me eriza la piel.

He firmado la sentencia de mi alma. Ya no tengo salvación.


Este es el final del capítulo, espero que les haya gustado y el próximo empieza la venganza. wujuju

Y si, nuestro querido Sasuke es ese demonio con el que habla Sakura :3 aunque ella todavía no lo sepa.

Bueno si te gusto el capítulo y quieres una rápida continuación, me dejaras un review. Eso me ayuda a inspirarme mucho *W*.

Nos vemos en el próximo capítulo :D