Bienvenidos nuevamente. Recuerden que esta historia es calificación M y aunque por ahora no han habido temas/escenas/lenguaje explicito y/o adulto, en un futuro lo habrá, y bastante.
Aclaraciones:
- Pensamientos - "este es mi pensamiento"
- Yui hablando - Soy yo, Yui.
.Senbonzakura.
Mañana deberán estar en el campo de entrenamiento, tendremos una prueba para evaluar si realmente tienen lo que se necesita para ser mis alumnos. Les sugiero que no desayunen a menos de que quieran vomitar. - El jounin desapareció dejando desconcertados a sus estudiantes.
- Sakura-chan - los ojos jades miraron a lo que parecía un tomate con cabellos rubios, se quedó en silencio esperando a que su compañero hablara, sin embargo, sólo la miró con una sonrisa tonta en la cara.
-Hn - Sasuke quien observaba la situación, se sentía irritado ante la actitud de Naruto frente a Sakura. - ¿Por qué no te vas por ahí a entrenar solo? eh, Sasuke. - Altanero y caprichoso, Naruto lo estaba corriendo del lugar. - Así Sakura-chan y yo podemos conocernos mejor, mientras almorzamos juntos - agregó provocando que el Uchiha entrecerrara sus ojos en escrutinio.
Sakura se llevó las manos a los costados de su cabeza, enredando sus finos dedos entre los cabellos rosas. Desde que Yui se había metido en su cuerpo había tenido extrañas visiones, emociones y agudos dolores de cabeza.
Los jovenes que hasta hace unos instantes se miraban con rabia ahora la contemplaban a ella. -Sakura-chan, ¿estás bien? - El rubio se acercó, mas fue detenido por Sasuke expectante.
En la cabeza de Sakura se manifestaban recuerdos de un pasado muy lejano, entonces una persistente imagen se retuvo ante sus ojos, un hombre de piel tan pálida como la nieve, escurridizos cabellos negros y unos profundos ojos amarillos que penetraban su conciencia. Sentimientos encontrados invadieron su pecho. Relajó el rostro levantando la mirada hacia Sasuke, encontrándose con dos vacíos negros mirándola de vuelta. Dio un paso adelante, tropezando. Sasuke frunció el ceño y en un rápido movimiento tomó su mano para evitar que se cayera, levantando el peso de la chica en el agarre.
Ella jadeó de sorpresa al sentir su mano sujetada por la de Sasuke, una descarga eléctrica recorrió su espalda, roja como un tomate tartamudeo un 'gracias' y se despidió yéndose del lugar lo más rápido que pudo.
¿Estará bien? - Sasuke escuchaba lejos la voz de Naruto, analizando en silencio lo ocurrido. Algo sucedía con Sakura, y no sabía qué era aquello que le acontecía, no obstante algo sí sabía, y es que no se trataba de algo bueno. Suspiró revolviendo sus cabellos.
.Senbonzakura.
Caminaba hacia el campo de entrenamiento, estaba cansada, había tenido una noche muy inquieta. Su cuerpo, su mente y su alma se sentían diferentes; contener a otra persona dentro de sí era algo pesado de hacer.
Echó un vistazo al lugar, Sasuke ya estaba allí, aparentemente imperturbable, no se movió cuando la sintió llegar. Quiso despegar sus labios para saludarlo, mas no pudo. No sentía que fuera a obtener una buena respuesta. Exhaló con pesadez, poco después apareció Naruto y mucho más tarde Kakashi.
-Bien, esto es lo que pasará, son las 9:43 de la mañana, si para el mediodía no han podido quitarme uno de estos cascabeles, - levantó la mano enseñandolos - no comen los almuerzos que traje, - Las caras del equipo eran terribles, el disgusto les había caído cual balde de agua fría - Espere, si somos tres, ¿por qué sólo hay dos cascabeles? - Sakura frunció el ceño, algo tramaba este tipo.
- Ah sí, la persona que quede por fuera, será enviado de vuelta a la Academia. - Sus labios se entreabrieron de sorpresa.
"Demonios, por eso nos hizo saltarnos el desayuno... " Suspiró con pesadez, tomando el mango de su katana, en estos años de entrenamiento había conseguido convertirse en la mejor de su clase, pero ¿acaso eso sería suficiente?, apretó el agarre al mango de su katana, saliendo disparada a ocultarse.
.Senbonzakura.
Se movía entre los árboles lo más silencioso y rápido que podía. Escuchó un estruendo, y vio humo en el cielo "¿qué está ocurriendo?". Se agachó un instante entre los arbustos, no estaba sola. Su corazón palpitando fuertemente y la adrenalina en sus venas la impulsó a correr, retirándose lo más rápido que pudo hacia el claro del campo en donde Naruto colgaba de un árbol, capturado por una trampa, y no había señales de Sasuke. Debía estar oculto.
Shurikens y Kunais se clavaron en la tierra a sus costados, aguantó la respiración -¡Sakura-chan, detrás de ti! - le advirtió Naruto, se giró desenvainando la katana. Kakashi no parecía estar en posición de atacar con taijutsu. El jounin juntó sus manos, y de pronto una ventolera se sobrevino a ella. Sintió somnolencia.
Esta tratando de engañarte. Abrió los ojos desmesuradamente, "por supuesto, Kakashi-sensei está tratando de engañarme con un genjutsu." Cargó hacia él con rapidez y blandiendo su filo atravesó el cuerpo del jounin. Naruto gritando observó la escena, mientras Sasuke, escondido en la copa de los árboles se encontraba sorprendido ante la rapidez y la fuerza de la joven.
El cuerpo picado de Kakashi se transformó en un tronco, justo como Sakura esperaba, girando sobre sus pies apuntó con su katana al hombre a sus espaldas. Sakura respiraba con algo de dificultad, una gota de sudor corría por su mejilla sonrojada. Sintió su cuerpo refluyente de energía, sus cabello se mecían, sus ojos tenían un brillo especial, supo entonces que se trataba de la presencia de Yui.
Guardó su Katana caminando lentamente hacia su objetivo - Ne, Kakashi-sensei - su voz aterciopelada acarició a los presentes, el semblante de la joven era sereno, una sonrisa maliciosa cruzaba sus dulces labios. Su presencia se agrandaba y parecía asfixiar al hombre quien había perdido el sentido del momento, contemplando los ojos claros de la joven, viéndola murmurar palabras imperceptibles.
"Deme los cascabeles", invadido por los murmullos de la pelirosa sus pensamientos se disolvieron en su voz, bajando su mano a su costado, tomando las pequeñas esferas de metal entre sus dedos, y lentamente las tendía hacia la joven quien sonreía satisfecha. Justo antes de darle los cascabeles, el Jounin despertó de su estado de ensoñación, retirándolos del alcance de ella, quien tras hacer una pirueta hacia atrás le lanzó una tanda de kunais y shurikens, aún con la guardia baja, Kakashi los esquivó saliendo del apuro con cortes en el uniforme, nada más.
.Senbonzakura.
La alarma resonó y Kakashi procedió a explicar el porqué habían fracasado en sus intentos. Era evidente que el trabajo en equipo era necesario y una parte importante de lo que significaba ser un shinobi.
- uh… Muy bien, Sasuke y Sakura podrán comer. Tú no Naruto, quisiste romper las reglas. Les daré una oportunidad más, coman para reponer fuerzas. Tendrán tres horas para tratarlo de nuevo. Ah, y si alguno de ustedes le da de comer a Naruto, los sacaré permanentemente del programa. -
Nadie dijo una palabra. El jounin había desaparecido y un silencio incómodo que sólo era interrumpido por los rugidos del estómago de Naruto. Sasuke estudiaba con suspicacia a su compañera. Lo que acababa de ver no era posible, un Genin era incapaz de ejercer control sobre la voluntad de un Jounin, ¿cómo Sakura había podido borrar la conciencia de Kakashi?
.Senbonzakura.
Pasaba la mano por su frente secando algo de sudor, agotada se dirigía a casa sin notar que era seguida. Sonrió con alivio al recordar que estaban aprobados, recordaba la lección que su sensei les había dado ese día. Sus cabellos oscilaban a sus espaldas, estaba pensando en trenzarlo porque el calor del mediodía comenzaba a ser realmente fastidioso.
Casi llegando a la calle que daba al camino a su casa, sintió un firme agarre en su brazo izquierdo, para luego ser puesta contra la pared. Instintivamente su mano derecha tomó el mango de su katana, y el sonido del filo desenvainar se detuvo a medio camino cuando Sakura se dio cuenta de que era Sasuke quien la había interceptado. La acorraló contra la pared, mano y mano a cada costado, mientras la afilada mirada de sus ojos negros la analizaba.
Su respiración se tornó irregular al verla tan cerca. Jamás había estado tan cerca de Sakura; sus pestañas negras, largas y abundantes recubrian el color más brillante y puro que había visto en su vida. Las pupilas de ella contrayéndose a la luz del sol. El azul y el verde se destilaban en un brillante jade.
Sasuke apretó la mandíbula - ¿Qué ocultas ? - le murmuró. Sentía su aliento sobre su rostro. Bajó la mirada a sus labios rosados, carnosos, con un corazón de cupido perfecto delineándolos, dándoles un aspecto tan dulce y apetitoso.
- Sakura… - su nombre se le había escapado inconscientemente. ¿Por qué se sentía tan extraño cerca de ella?; perdía la concentración, y su silencio le quitaba la paciencia.
Notó una caricia en la mejilla, y enseguida se percató de la fina mano de ella en su rostro. Una gota de sudor le bajó por la sien - Anata… - su suave voz lo reconfortó - Sasuke-kun, eres tan apuesto. - Una pequeña sonrisa se dibujó en esos dulces labios que contemplaba, sus mejillas se enrojecieron notablemente. El Uchiha suspiró bajando la mirada, apartando sus brazos, tratando de ocultar la expresión de su rostro y reprimir la sonrisa que le había sacado. Sakura no tenía remedio.
Ella apartó su mano suavemente con un roce, y tratando de evitar más preguntas, discretamente continuó su camino, sintiendo los ojos de Sasuke clavados en su nuca.
.Senbonzakura.
-Sakura-san, bienvenida - La pelirosa amarraba su cabello en una coleta alta, el servicio de la manor parecía más agitado de lo normal - ¿qué sucede? - Preguntó al instante, Yuna vaciló - ¿Por qué no conversamos esto con té? -
Caminaron entre los intrincados pasillos. La manor era grande, pero las estancias eran pequeñas. La madera estaba muy bien cuidada, habían muchos ornamentos por doquier. Era un lugar lleno de muchos lujos, así como malas energías.
Se sentó junto a la mesa, esperando entonces la taza de té prometida. Contempló a su prima, completamente demacrada preparaba el té. Había sido muy duro para ella aceptar que Itachi, su prometido, realmente había masacrado a toda su familia. - ¿Oka-san? - preguntó inesperadamente la pelirosa. Yuna la miró, dudando un instante - Aún de viaje… - Murmuró. Posó la taza delante de Sakura, sirviéndole cuidadosamente el té, - Akane-sama viene en camino, Sakura-san - la expresión de Sakura fue de genuina sorpresa - ¿Akane-sama… ? Quieres decir, ¿la hermana de Yui? - la pelinegra asintió levemente - Ella se hará cargo de todo ahora.
.Senbonzakura.
Un carruaje, que parecía salido del infierno, estaba estacionado en el porche de la manor. Los sirvientes abrieron las puertas, y de entre las sombras salió una mujer. Su piel prístina era nívea, los cabellos negros y finos caían sobre su cuerpo cubriéndolo casi en su totalidad. Su rostro era fino y severo; dos orbes miel delineados de negro y unos labios pintados de rojo. Vestía un pesado kimono vinotinto y fumaba tabaco de una fina pipa.
-Sakura-san… - murmuró, extendiendo su mano al rostro de Yuna, acariciando su mejilla - Yuna-chan - le sonrió. Después de todo, Yuna era su única nieta, hija de su hija.
.Senbonzakura.
Miro de reojo a Tazuna, el parecia observarla tambien con esa mirada perdida y su rostro enrojecido por el alcohol. ¿Realmente era quien decía ser? Bufó, "Tan sólo un borracho". Sakura paseo la mirada por su equipo, Naruto se veía más inquieto de lo normal; corriendo de aquí allá, ansioso por una situación de peligro en la que demostrar sus habilidades.
El ahudo y molesto chirrido de unas cadenas chocar alertó al grupo, Kakashi había sido aprisionado, incapaz de escapar sus carnes fueron desgarradas en el lugar, dejando nada más un espeso charco de sangre.
Sakura ahogó un grito, sus rodillas temblaron.
"Eso no era posible", instintivamente miró a Sasuke buscando sus ojos, parecía calmado, al menos más calmado que ella y Naruto.
El Uchiha hizo contacto visual con la joven buscando tranquilizarla. La pelirosa respiró profundo buscando recomponer su calma, tomó su katana yrápidamentee se posiciono delante de Tazuna en guardia.
El corazón de sakura latía rápido, no sabía si se trataba de la adrenalina o de ver a Sasuke actuar de una forma tan impecable ante una situación de peligro, lo veía con admiración, sus ojos brillaban y en sus labios se dibujaba una suave sonrisa
"Sasuke-kun es genial"...
Su pensamiento se detuvo en seco. Un enemigo estaba cargando contra ella, se posicionó, buscando el mayor agarre posible con sus pies al suelo, debía proteger al anciano, frunció el ceño esperando el ataque cuando, de pronto, una sombra se apareció ante sus ojos, - Sasuke-kun… - el joven estaba delante de ella, con los brazos extendidos y una expresión dura en el rostro.
No permitiría que tocaran a Sakura. Los labios de la pelirosa se entreabrieron de la impresión, sus mejillas se colorearon ligeramente, ¿Qué era esto que sentía? Una fuerte presión en su pecho, leves cosquillas en su estómago.
El combate acabó pronto cuando el jounin apareció dejando fuera de combate a los ninjas de la niebla, - Kakashi-sensei - Exclamó emocionada la joven con brillo en sus ojos. Qué alivio que estuviera bien, bueno, al menos eso pensó ella, Sasuke la observaba con los labios fruncidos, había sido él quien se había encargado de la situación y la había protegido.
-Tsk - La pelirosa giro a verlo, él tan solo se volteo con brusquedad siguiendo su camino.
Debemos tener más cuidado, Tazuna está siendo perseguido por mercenarios ninja, esta misión es de un rango mucho más alto de lo que pensábamos, así que, deben mantenerse todo el tiempo alerta, ¿de acuerdo? - El equipo siete asintió. Les esperaría una aventura mucho más terrible de lo que esperaban.
.Senbonzakura.
-¡Abajo! - su corazón se detuvo. Sintió como su cuerpo se helaba, y al instante se echó al suelo, una espada sobrevoló por encima de sus cabezas clavándose en un árbol, una presencia se manifestó.
Sakura levanto la mirada observando al hombre parado en la espada, tenía un aspecto siniestro. Su rostro cubierto, el musculoso torso destapado, y ese inmenso arma.
.Senbonzakura.
Respiraba a bocanadas, la tensión del momento era demasiado para ella, miró de reojo a Sasuke, estaba temblando. Tragó con pesadez, la niebla era demasiado espesa, no sabían que estaba ocurriendo entre Kakashi y Zabuza.
-¿Pero que tenemos aqui? - la voz ronca y profunda del mercenario murmuró a su oído, su pesada respiración movía sus cabellos, la sentía cerca.
Su pecho subía y bajaba tratando de mantener la compostura - ¡Apártense! - gritó kakashi, en un parpadeo Naruto y Sasuke saltaron fuera del alcance de Zabuza, pero la pelirosa prisionera de su agarre no pudo hacerlo.
Sasuke apretó los dientes cuando, entre la niebla, pudo divisar a Sakura a merced del hombre.
Con un una mano sujetandola del hombro izquierdo y el filo del kunai sobre su cuello la mantenía cerca de sí, inclinándose hacia ella cortó la nívea piel de su cuello. Ella tan sólo reprimió un quejido mientras la sangre corría caliente por su delicada clavícula. Sintió la respiración de Zabuza cerca, su lengua probar la sangre, aspirar su perfume, sumergir su rostro en el cabello de ella - Primero mataré a tu equipo, y luego me divertiré contigo -Temblorosa trató de alcanzar su katana, Zabuza rió por lo bajo, se la había quitado sin que lo notara.
Sasuke parecía estar a punto de perder el control tras escuchar el comentario del mercenario, con la mirada ensombrecida cargó hacia el hombre, pero se detuvo a medio camino, viendo como Kakashi clavaba un kunai en la espalda. El cuerpo se deshizo en agua mojando a la kunoichi. Tan soóo era una copia.
Jamás en su vida había temido tanto por su integridad, como ninja era normal temer por su vida, pero no era común sufrir de abuso sexual, era una regla ninja el no violar pero, por supuesto, ¿qué podría importarle a un criminal renegado?
La verdad, temía más ser violentada que asesinada. Suspiró, estaba claro que a pesar de los talentos que podría tener su equipo, aún eran demasiado jóvenes para enfrentar situaciones así, observó a Sasuke, respiraba con dificultad, pareció notar su mirada pues volteo a verla, sus ojos se entrecerraron al notar la sangre correr por su cuello, tiñendo su nívea piel.
.Senbonzakura.
-Lamento que te hirieran Sakura. - la voz de Kakashi estaba apagada - se han portado muy bien en este situación de peligro. Creo que les ha quedado más claro lo que significa trabajar en equipo. Ahora, Sasuke ¿podrías atender la herida de tu compañera? - Enseguida Naruto protestó - ¡Huh! ¿por qué Sasuke es el que atiende a Sakura-chan? - El pelinegro rodó con impaciencia los ojos, tomó a Sakura por la muñeca apartándola del griterío - Siéntate - la pelirosa mirándolo con curiosidad se sentó de rodillas en el suelo.
Escuchaba como el Uchiha removía cosas en su bolso, buscando el equipo de primeros auxilios, o al menos eso supuso. Se tensó cuando lo sintió a sus espaldas muy cerca de ella, parecía vacilar en cómo proceder a curar el cuello de la chica. Con la mano algo temblorosa se dispuso a apartar delicadamente el cabello de su espalda, dejándolo reposar en su otro hombro.
"Es tan suave..." la chica completamente sonrojada, deslizó suavemente su kimono, lo suficiente para dejarlo trabajar en la herida, mostrando su lozana piel, sus manos aún más temblorosas dudaban. Había visto mucho más que eso de una mujer en revistas o tv, pero por algún motivo que no comprendía, el cuello y hombro desnudo de Sakura le parecían terriblemente atrayentes. Había algo sobre ello increíblemente erótico, apretó la mandíbula recordando las palabras de Zabuza.
Un sentimiento oscuro de profundo resentimiento y odio surgió en su pecho. Con un pañuelo húmedo limpió la sangre escurrida. Con cuidado palpó el corte secando la sangre que corría de él, la pelirosa reprimió un quejido tensando su cuerpo y bajando su rostro. - Lo siento, le murmuró Sasuke acercándose aún más para tener más cuidado, respirando sobre la piel de la pelirosa.
Sintió el impulso de posar sus labios sobre el hombro de ella, pero reprimió ese pensamiento y se reprochó mentalmente mientras ponía el vendaje en la herida, terminando de sanarla.
Le tendió la mano para ayudarla a pararse, y del impulso la chica tropezó cayendo sobre el pecho del Uchiha quien no se apartó. Miró hacia atrás asegurándose de que el resto del equipo estuviera lo suficientemente lejos, volvió la mirada a la pelirosa encontrándose con esos grandes ojos de ella, las finas yemas de sus dedos acariciando sus labios de pronto. El uchiha se sonrojo ante el contacto, mirándola sorprendido.
Sakura aún temblaba por lo ocurrido, la estrechó lentamente contra su cuerpo como queriendo reconfortarla, ella se sujetó de su camisa, derramando lágrimas en silencio. Sasuke cerró sus ojos - todo está bien - murmuró suavemente - No dejare que te pase nada… - las palabras se escaparon de sus labios esta vez, sorprendiéndose a sí mismo.
Los ojos jades llenos de lágrimas lo contemplaron con atención, sus labios se rozaron, intercambiando respiraciones. Se quedaron quietos como tratando de recordar la sensación de cercanía que compartían en el momento, el corazón del pelinegro parecía a punto de salirse de su pecho. -Sakura… - suspiró contra los labios de ella, se detuvo en seco y se apartó bruscamente cuando notó que Naruto se acercaba.
Se llevó la mano a la boca, tocando sus propios labios al darse cuenta de lo que acaba de suceder, la miró de nuevo, ella sostenía una mano contra su pecho, parecía estar sintiendo su corazón, debía estar tan nerviosa como él.
.Senbonzakura.
Sasuke se comportaba de forma extraña desde que habían vuelto del país de Las Olas. Miró con atención a Akane, no podía concentrarse, seguía recordando su encuentro con el Uchiha.
- Baja al centro y entrega este mensaje - sacó un pergamino de su haori - Baja a pie, nada de carruajes. - Sakura suspiró. Se dio un baño, refrescando su cuerpo y limpiando el sudor, había pasado toda la mañana entrenando, rumores de que el examen chunnin estaba cerca había vuelto locos a todos los genins de la aldea, incluyéndola. Estaba casi segura de que el precario de su sensei los postularía como candidatos, y sus compañeros siendo como son, no dirían que no. Ni siquiera ella diría que no.
La vistieron con un yukata ligero y fresco, decorado con flores y colores pasteles era perfecto para el caluroso día que hacía - ¿no me podrían amarrar un poco el cabello? hace mucho calor - las chicas se miraron entre sí. La sentaron delante de la peinadora, peinaron hacia adelante los mechones de cabello que usualmente decoraban su rostro para apartarlos de las coletas que le iban a amarrar. Peinaron ambos costados para agarrarle cada coleta, sin embargo no le recogieron todo el cabello, sólo la parte de arriba, Sakura arqueo la ceja, prácticamente lo seguía teniendo suelto, tan solo le habían amarrado una coleta a cada lado con las secciones de cabello superiores. Suspiró, aunque debía admitir que se veía muy adorable, se sonrojó. - No puedo demorarme más chicas, tan sólo iré a entregar un mensaje en el centro - Observaba como le pintaban las uñas de un verde agua muy claro similar a sus ojos, una gota de sudor bajó por sus mejillas - Demo, Sakura-san, irá a pie, todos la verán y últimamente ha estado muy descuidada - Sakura se dio por vencida, tratando de caminar hacia la salida mientras las chicas aún la seguían. Estaban perfumándola, acomodando su obi, colocando adornos de sakura en cada coleta - al menos llévese la sombrilla, onegai - la tomó de mala gana, cerrando el portón de un golpe comenzó a caminar colina abajo por el sendero, en realidad la sombrilla había sido una buena idea, la abrió protegiéndose del sol. Suspiró sintiendo la brisa, quizás este sería el único momento de calma que tendría en mucho tiempo, entre los entrenamientos y las misiones tontas de su sensei no había respiro.
Paseó su mirada por los árboles que lucían un verde profundo, sus ramas eran frondosas y densas, el cielo era de un celeste eterno y el sol brillaba encantador. La verdad era un día muy agradable.
Finalmente llegaba al centro de la ciudad, la gente comenzaba a verla demasiado, a cuchichear y a seguirla por las calles, se incomodó, apretando el paso como podía, el estúpido yukata tampoco le permitía demasiado movimiento - ¿A dónde va una señorita tan preciosa? - Rodó los ojos, y girándose sobre sus pies vio a un grupo de tres muchachos - ¿por qué no pasas la tarde con nosotros, eh? - Sakura entrecerró los ojos, llevo su mano a su espalda, para luego recordar que no llevaba consigo Senbonzakura, se mordió los labios, esto iba a ser más molesto de lo que pensaba, el muchacho extendió su mano como si fuera a tomarla del brazo, cuando de pronto un reflejo verde se atravesó entre ambos, parpadeo un par de veces. Era otro chico, un chico de apariencia algo extraña y graciosa, con un corte de "hongo" en su cabello liso y negro, un body verde apagado, y calentadores espantosos de color anaranjado en sus piernas.
El chico adoptó posición de combate defensivo delante de ella - No permitiré que sean rudos con Sakura-san - lo miró sorprendida, ¿cómo la conocía? ella no recordaba haberlo visto jamás, los chicos creyendo que se trataba de una persona corriente se lanzaron contra el misterioso joven, quien en movimientos imperceptibles los dejó fuera de combate, aún seguía paralizada, con sus labios entreabiertos contemplando al muchacho delante de sí. Se volteo para verla con esos grandes ojos negros, sus cejas gruesas coronéndolos.
No era un chico apuesto, no era para nada apuesto, pero su mirada era dulce. - Sakura-san - murmuró entonces, completamente rojo al contemplarla con detenimiento, hizo una reverencia ante ella - Sakura-san es la flor de cerezo más hermosa que haya existido - La pelirosa parpadeó un par de veces más sin comprender al chico.
Hn. - Tomó su sombrilla con firmeza en cuanto escucho esa voz, de reojo pudo ver que Sasuke se encontraba en el lugar, parecía algo agitado, "¿Habia estado corriendo?". La verdad es que el Uchiha había presenciado todo desde uno de los locales del centro en donde estaba almorzando. Al reconocer a la pelirosa había decidido contemplarla, y en cuanto vio a esos macarras acosarla había salido corriendo en su defensa, pero alguien había llegado antes, y no sólo eso, había demostrado una rapidez tan superior como a de su sensei, sin haber dejado ver sus movimientos.
-¿Sasuke-kun? - la voz de la joven lo llamó, tardó un momento antes de despegar su mirada irritada del muchacho extraño que estaba presente para mirar a su compañera, trago pesado en cuanto notó lo preciosa que estaba ese día, se sonrojó levemente y con orgullo apartó la mirada fingiendo no estar sorprendido.
- Sakura-san, saldría conmigo en una cita - Los ojos del joven brillaban con mucho entusiasmo, Sasuke apretó los dientes, lentamente caminando hacia sakura - no existe una chica más hermosa y dulce que usted - el Uchiha se posicionó a un costado de Sakura como si de alguna forma eso marcara territorio. La pelirosa rió nerviosamente - Piérdete - escupió Sasuke de pronto, Sakura impactada lo tomó por la manga de la camisa - Demo, Sasuke-kun.. no seas tan rud - calló al instante cuando vio los ojos de su compañero tornarse rojo escarlata "Sharingan…" . - Sasuke-kun.. - soltó casi asustada su agarre. - Así que, tu eres el joven Uchiha Sasuke-kun, debes saber que estoy ansioso por combatir contra ti en los exámenes chunnin - el pelinegro apretó aún más la mandíbula, sin embargo, sonrió arrogante - Yo también estoy ansioso de partirte la cara - La pelirosa tomó su mano esta vez - yamete, Sasuke-kun - le murmuró por lo bajo, entrelazando sus dedos con los de él, haciéndole sentir un cosquilleo en su espalda -Lee-san gracias por su ayuda, nos vemos en los exámenes - sonrió genuinamente haciendo una leve reverencia, causando que los ojos del muchacho se aguaran y sus mejillas se sonrojaran, la pelirosa aprovechó el momento para retirarse arrastrando a Sasuke quien aún no se había soltado del agarre.
- No tienes porque ser tan grosero - le reprochó soltando su mano, suspiró caminando hacia la oficina de correos, Sasuke tomo la sombrilla que sostenía Sakura, y con suavidad se la quitó en silencio para él llevarla. La miró notando las coletas, los adornos delicados en su cabello, el suave y exquisito perfume. Las comisuras de sus labios se curvaron casi imperceptiblemente, esbozando una suave sonrisa.
La vio entregar la carta, charlar con el empleado, y como cada hombre que pasaba a su lado la miraba embobado.
Sasuke tan sólo se limitaba a acompañarla, ni siquiera escuchaba lo que le decía.
Al menos hasta que la escuchó emitir un chillido infantil de emoción y estampar su rostro a un escaparate. Arqueó una ceja mirando el cartel del local. Hizo una mueca de desagrado "dulces..." caminó para ver qué admiraba la chica, sus ojos parecían brillar con especial alegría. - ¿Quieres uno? - le preguntó en un murmullo, la chica se volteo a verlo sonrojada con una gran sonrisa en su rostro, casi pegando saltos de emoción lo abrazó riendo. El pelinegro la sujetó con su brazo libre - ¡Sakura, cálmate! - la chica se apartó y rápidamente entró en la tienda, Sasuke suspiró, una gota de sudor corría por su frente.
.Senbonzakura.
Cerró su billetera tras haber pagado el dulce que Sakura había escogido.
Ella se lo comió con todo el gusto del mundo. Sus mejillas sonrojadas lo ponían nervioso. "¿Por qué demonios estoy haciendo esto…? " recordó entonces el delicado roce de labios que habían tenido semanas atrás. Su corazón comenzó a later rápido, mirando a Sakura relamer sus rosados labios tras teminar de comer. Se quedó contemplándola, mas bien, contemplando los labios de la chica con el ceño fruncido y la cara roja.
Sintió entonces la mano de ella en su frente, se apartó bruscamente - Estás rojo, quizás tengas fiebre Sasuke-kun. Entrenas muy duro todo el tiempo, tienes que tomarlo con calma - la escucho decir, suspiró negando con su cabeza, relajando el rostro. Ya estaba atardeciendo, sin notarlo habían pasado toda la tarde juntos.
Se retiraron del local, la pelirosa le agradeció por onceava vez el dulce, él nuevamente le dijo que se quedara tranquila. Caminaban hacia el sendero que daba hacia la subida de la colina, es decir, el sendero que llevaba a la casa de la pelirosa. Pronto el sol cayó, y el ambiente se tornó mas fresco, las calles se hallaban vacías, todo el mundo debía estar cenando en casa.
Los dedos de la pelirosa buscaron los del pelinegro, entrelazándolos por segunda vez en el día. Sakura lo había hecho discretamente, vacilante se había arriesgado a acercarse al muchacho. No había mucha luz eléctrica aún, contaban tan sólo con la luna para que iluminara las calles.
Se detuvieron al llegar al sendero, ninguno de los dos soltó la mano del otro, Sakura lucía una preciosa sonrisa en sus labios. Estaba tan feliz por su compañía. El uchiha paseó sus ojos negros por las facciones de la chica, recordando una vez más la sensación de intimidad que habían experimentado en el país de Las Olas. Miró la cicatriz casi completamente curada en el cuello de la joven.
Su respiración se volvió profunda y pesada… Un destello rojo adornó su rostro, la ira renacida en su pecho había activado su sharingan, pero esta vez, las manos de la pelirosa taparon suavemente sus ojos, cerrándolos. La caricia no fue breve, ella sujeto con sus manos el rostro de él, quien había abierto los ojos mostrándolos negros, disfrutando de la suavidad con que ella lo trataba. Siempre tan dulce hacia el. La contempló, como lentamente ella se acercaba acortando la distancia entre sus cuerpos, pasando sus brazos alrededor de su cuello, de puntillas en sus pies para alcanzar sus labios.
El pelinegro sólo podía escuchar sus propios latidos, instintivamente tomando con sus manos la estrecha cintura de Sakura, apretándola contra sí, y finalmente entregándose al beso que ella le procuraba.
La sensación de sus labios acariciarse en lentos movimientos, el roce húmedo y cálido, los suspiros de ella ahogados en su boca, la sintió temblar ligeramente bajo su agarre.
Trataba de mantener la calma en el momento, de no respirar tan agitadamente y comprender que estaba sucediendo. La brisa revolvió los cabellos de ambos, y la densa fragancia a cerezos lo invadió como aquella primera vez que se vieron, entonces no quiso soltarla, continuó besándola, acalorando su cuerpo con cada roce y caricia, con la cercanía entre ellos.
En aquel instante había olvidado por completo todo. Absolutamente todo. Le sorprendería si supiera decir cuál era su nombre, al menos hasta que la joven se separó con suavidad de él completamente sonrojada. Se encontró con la respiración agitada y sus ojos contemplándolo con tanta delicadeza - Sasuke-kun yo.. -
- No - la interrumpió, aún trataba de recomponer su propia respiración - ve a casa Sakura - le dijo, y bajando la mirada se giró sobre sus pies, y caminó lejos de allí temiendo que lo detuviera. No debía enamorarse de Sakura.
.Senbonzakura.
Su mirada se alternaba entre la reja del bosque y el uchiha, su corazón latía rápido. La verdad estaba muy nerviosa por esta prueba, había escuchado que el bosque de la muerte era realmente peligroso, era posible morir en la prueba y a pesar de que había entrenado mucho, tan sólo había mejorado en sus habilidades de Kendo y taijutsu. Desde que Akane había regresado a la Manor Sakuranbo, Yui no se había manifestado, por lo tanto no había aprendido nada sobre su chakra y su kekkei genkai. Eso sí, había notado que tenía un control increíble de su chakra.
¡Adelante! - Anko anunció el comienzo del examen, rápidamente se introdujeron en lo profundo del bosque siguiendo las indicaciones de Sasuke, quien desde que había compartido ese beso con Sakura la había evitado al punto de no haberle dirigido la palabra desde entonces. Ella se sentía usada y rechazada y él luchaba contra sus sentimientos y los impulsos.
Tsk - El pelinegro frunció el ceño sonrojado, había recordado lo que había soñado la noche anterior. Había soñado con Sakura, nada particularmente censurable, sólo había soñado con contemplarla, con su perfume, con sus grandes ojos jades. No era posible que en medio del examen se desconcentrara pensando en tonterías como esa. Sacudió su cabeza.
Se detuvieron en un claro, - creo que hemos recorrido suficiente distancia, deberíamos ser más cuidadosos a partir de ahora, los enemigos acecharán constantemente y no podemos bajar la guardia - Sasuke dijo rápidamente, acto seguido les indicó una contraseña en caso de que debieran identificarse.
Abruptamente todos voltearon a ver a una misma dirección, no estaban solos. Un voraz torbellino de viento se disparó hacia ellos, Sasuke y Sakura lograron esquivarlo, Naruto infortunadamente no.
Cuando hubo acabado el caos, ambos integrantes del equipo siete salieron de sus escondites, encontrándose cara a cara, Sasuke miró por primera vez en semanas los ojos de la chica, quien bajó el rostro triste y avergonzada, Sasuke entonces supo que había manejado mal las cosas. - ¿La cancion ninja 'Ninki'? - murmuró preguntando con un kunai en la mano - Es una buena ocasión cuando un gran número de enemigos entra en escena. No hay escondites incluso en un lugar tranquilo. Es importante para un ninja saber el momento exacto. El momento cuando el enemigo está cansado, y ha bajado la guardia. - Respondió ella a la perfección, sólo entonces Sasuke bajo=ó la guardia, contemplando sus ojos jades, más no hubo mucho tiempo para mirarla pues Naruto apareció entre los arbustos quejándose del dolor, preguntando si todos estaban bien - La contraseña, Naruto - le pidió la pelirosa, este accedió enseguida, diciendo cada palabra a la perfección y sin vacilamientos. Hipsofacto Sasuke le lanzó un kunai, que fue esquivado - Pero si dijo la contraseña… - le reclamó Sakura - Exacto, la dijo perfecta, ¿realmente crees que el Naruto que conocemos sería capaz? ¿Qué crees que diría en verdad? - Sakura frunció el ceño reflexionando, era cierto - Diría… Lo siento, la he olvidado - Sasuke asintió - ¡muestra tu verdadera identidad, farsante! - expectó.
La mirada de Naruto cambió totalmente, sus ojos adquirieron un brillo de maldad, volviéndose perspicaces y afilados, relamiendo sus labios sonrió incorporándose. Todo se llenó de humo.
Lo que parecia una mujer se mostró ante sus ojos, una mujer de largos y finos cabellos negros, vestida de forma anticuada y algo folklórica. Ocultaba parcialmente su rostro bajo un sombrero de paja. - Así que no bajas la guardia … - arrastraba las palabras bañadas en una entonación embelesante. Era una presencia extraña y perturbadora. Sakura abrió los ojos desmesuradamente al mirar con detenimiento al sujeto, su corazón latía pesado, su cabeza sufría un agudo dolor. "¿Yui-sama?". La mujer los contemplaba con lo que parecía, gran deseo.
Saco de su bolsillo el pergamino de la tierra, el pergamino que, de hecho, ellos necesitaban. Y llevándoselo a la boca lo enrolló con su lengua engulliéndolo. Sakura respiraba a bocanadas "Y-yo… le conozco", ¿qué era esta sensación que la invadía? Las manos le temblaban, y se ahogaba en ansiedad.
-Comencemos… - llevándose la mano al rostro bajó la piel sus ojeras descubriendo su ojo. De pronto ninguno de los dos podía respirar, la viva imagen de un kunai atravesando sus frentes se manifestó frente a sus ojos, incapaces de moverse cayeron al suelo temblando. "¿genjutsu?" sasuke pensó, para luego vomitar en la tierra.
Sakura por otro lado estaba fuera de sí. Ahora lo comprendía. Esa persona frente a sus ojos era Orochimaru, "Orochimaru-sama", un nombre que resonaba en su interior. Sintió un fuerte impacto en su pecho, Yui conocia a este hombre y lo conocía muy bien.
Recuerdos que no eran suyos corrían por su mente, lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas. La mujer no despegaba la mirada de la pelirosa, su sonrisa se ensanchó, riendo por lo bajo. Tomó dos kunais de su bolso, alzó la mano contemplando a ambos jóvenes. Era hora de ponerlos a prueba.
Sasuke aterrorizado miró a la chica su lado, paralizada y bañada en lágrimas iba a morir. Debía hacer algo. Luchando arduamente contra su mente, movía con lentitud su brazo, pudiendo sacar un kunai - ¿Qué piensas hacer con eso ? - la escurridiza voz de la mujer se escuchó, y en un suave movimiento lanzó los kunais apuntando a sus frentes. Sasuke se aferró fuertemente a su arma, y con determinación la clavó en su muslo derecho, anulando su miedo con dolor, sujetando en sus brazos a la pelirosa, huyendo del lugar.
.Senbonzakura.
Respiraba a bocanadas,y el mero hecho de hacerlo le atormentaba, si los escuchaba estaban perdidos. Sujetó el kunai clavado en su muslo, apretó los dientes sacándolo de su piel. La sangre corrió tiñendo de rojo sus ropas, Sakura aún parecía estar en un trance. Extendió su mano con intención de apartar sus cabellos de su rostro, sin embargo, antes de poder hacerlo la chica despertó, recuperando el brillo de conciencia en sus ojos. Jadeaba.
- Sasuke-kun, ¿estás bi - Antes de poder terminar la frase el pelinegro posó su mano sobre sus labios asustado, indicándole que guardara silencio. Un escalofrío recorrió la espalda de la joven, percatándose enseguida de que había una serpiente gargantuesca a sus espaldas, tomó el brazo del uchiha, y destapando su boca le gritó que se apartara.
El pelinegro gritó con desesperación en cuanto vio a la serpiente siguiéndole, lanzando todos los shirukens y kunais que pudo. La dejó muerta en el árbol en el que se había enrollado.
Reposó agachado en una rama, recuperando el aliento, con sus terribles ojos rojos, contemplando la sangre de la serpiente correr. El corazón le dio un vuelco cuando vio que del cuerpo de la serpiente emergía aquella espantosa mujer, quien en cuanto localizó a su presa salió a cazarla, moviéndose perturbadoramente por las ramas, estirándose cual serpiente.
Sasuke parecía totalmente fuera de sí, el chico que mantenía la calma en los peores momentos de peligro, el ninja prodigio de su generación, el que siempre había protegido a Sakura, se había ahogado en cobardía.
Totalmente perturbado ante la presencia de la mujer le tendió en un lanzamiento el pergamino del cielo, creyendo que con esto los dejaría ir en paz. Naruto quien había aparecido de pronto, perdió la calma en el instante, acusándolo de impostor, el Sasuke del equipo siete no era un cobarde.
Naruto-kun está en lo cierto, tan sólo tengo que… - dirigió su mirada a la pelirosa - matarlos a todos. - levantando su manga, mostró su brazo tatuado. La pelirosa al verlo se fue de rodillas al suelo, sus pupilas temblaban, y su mente se veía golpeada nuevamente por recuerdos que no había vivido. Quiso gritar, quiso advertir lo que iba a suceder, pero su cuerpo no respondía. La mujer invocó a otra de esas gigantescas serpientes.
Naruto estaba a punto de morir devorado por una de ellas, la pelirosa sostenía su cabeza entre sus manos. Nadie salvo la espantosa mujer había notado su estado. Sasuke por otro lado, parecía resignado a ver morir a su compañero.
Algo pareció apoderarse del rubio, una ira inminente y una fuerza sobrenatural lo llevaron a golpear a muerte a la serpiente. La mujer lo apartó con llamas, dejándolo aparentemente inconsciente. - Sigues tú - la mirada de ella se posó sobre un Sasuke paralizado del miedo. Sakura lloró del desespero, no podría salvarlo.
No supo cómo, pero Naruto emergió de la nada conteniendo todo el peso del ataque de la serpiente, protegiendo a Sasuke - eh… ¿estás herido, gatito asustadizo? - le preguntó entre jadeos el muchacho.
La lengua de la mujer se estiró, sujetando del torso a Naruto, al destapar su abdomen apareció un sello en él. Con un movimiento su captora le clavó los dedos en la piel, dejándolo inconsciente. Sakura quien trataba de regularizar su respiración, logro captar el momento y lanzando un kunai sujeto a su compañero contra un tronco.
Naruto podrá ser torpe y chillón… pero al menos no es un cobarde, ¿cierto? - las palabras de la pelirosa resonaron en los oídos del Uchiha. La mirada de la mujer se posó sobre la pelirosa y una sonrisa maliciosa se dibujó en sus labios - Sakura-chan… - su voz embelesada había impactado a los presentes, ¿Cómo sabía su nombre? la pelirosa apretó los dientes y mordaz desenvaino a senbonzakura.
La serpiente desapareció en una nube de humo. Sasuke parecía haber reaccionado ante las duras palabras de la pelirosa. Activando su sharingan se dispuso a atacar. El combate reanudó. Sasuke volvía a ser el mismo. Había conseguido amarrar a la mujer contra un árbol, chamuscándola por completo con un Katon. Su grito desgarrador resonó en el bosque.
Sakura rápidamente bajó hasta donde Sasuke se hallaba, lo tomó por el brazo preocupada, revisando si se encontraba bien. El chirrido de los nylons rompiéndose llamó su atención, miró de reojo como ese sujeto se movía. Respiró profundamente volviendo la mirada hacia Sasuke. No estaba en condiciones de pelear, fue entonces cuando tras un sello de ese ser perturbador, el joven quedó paralizado otra vez.
Por otro lado Sakura había adquirido un aspecto amenazante. Estaba fuera de sí, su pecho subía y bajaba y poco a poco el chakra comenzaba a emanar de ella.
La mujer se arrancó la piel de la cara, resultando ser una máscara. Mostrando su verdadero rostro, con sus ojos amarillos clavados en Sakura, la joven comenzaba a expedir una luz intensa. De pronto el cielo aclaró y los rayos del sol encontraron su camino entre las hojas, iluminando el lugar cálidamente. Pétalos de Sakura caían agraciadamente de la nada, como nieve rosa revoloteando en el aire.
El cuerpo de Sakura se mostró cambiado, como si hubiera crecido y madurado en un instante, ahora una mujer pelirosa era la que se hallaba en su lugar, sosteniendo tenazmente la katana - Orochimaru-sama - su voz fina y sutil acarició los oídos del sannin.
Yui - murmuró entonces algo sorprendido, Sakura caminó lentamente hacia el hombre, contorneando sus caderas, apuntándolo con su filo. Los cabellos rosas se mecieron y el hombre pareció consternado, acercándose a ella. Caminó despacio, la expresión de su rostro era diferente esta vez. Sakura en un rápido movimiento acortó la distancia entre ellos enterrando el filo de su katana desde el hombro hasta el pecho del Sannin - Yo no soy Yui-sama - le susurro al oído profundizando el corte de su espada. Orochimaru posó su mano en el cuello de la mujer, mirándola a los ojos.
- No, no eres ella. - relamió sus labios, sin importar que la chica continuara enterrando cada vez más a Senbonzakura en su pecho, al contrario terminó de romper el poco espacio entre ellos, lo suficiente como para quedar mejilla con mejilla, paralizando a la pelirosa esta vez.
- Eres mejor… - le murmuró, acariciando los cabellos, jugando con ellos entre sus dedos. Su mirada se dirigió al pelinegro captando enseguida su mirada de odio, sintió como cada fibra del cuerpo del uchiha deseaba despedazarlo por su cercanía a la pelirosa,
- ¿Celoso, sasuke-kun ? - con un brazo rodeó la cintura de la mujer, bajó el kimono de ella descubriendo su hombro y la cicatriz de su cuello. Se inclinó posando sus labios sobre la tersa piel de ella, acariciando lentamente con su lengua el corte. La sintió temblar de rabia ante su acción, sin mencionar que el Uchiha ya estaba a punto de apuñalarlo a muerte. Sonrió sobre la piel de Sakura, y en un parpadeo desapareció.
El cuerpo de ella volvió a iluminarse, retornando a su forma original, cayendo inconsciente en el suelo.
.Senbonzakura.
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