Hola!!
WoW... Tuvo éxito, no? jaja. ¡Me alegro! Bueno, de verdad no me tarde en la conti y me pareció ¡¡¡Genial!!! jaja... Pues... aquí tienen el capítulo 2:
Capítulo Dos: Las flores de cerezo no son negras
-Levántate dormilón- Susurró Ino al oído de su compañero.
-¿Uh?... El sol está un poco fuerte esta mañana...- Dijo Sasuke, todavía dormido, y se cubrió la cara.
-No. Todas las mañanas son así, solo que hoy te pega más porque...- Los ojos de Ino brillaron- ¡TE DORMISTE EN EL TECHO!- Gritó.
-¿¡Eh!?- Se sobresaltó Sasuke y casi se cayó.
-Cuantas billonadas de veces te lo tengo que repetir Sasuke... ¡QUE TE BAJES DEL TECHO!- Gritó Ino y agarró a Sasuke por el cuello de la camiseta.
-¡Pero es que no sabes como pega la brisa aquí!.- Justificó el moreno y bajó del techo junto a Ino (que lo tenía aún agarrado).
Ino se fue a trabajar y Sasuke se quedó en la casa, ocioso. Ino trabajaba en una tienda de flores. No era la tienda de su mamá, esa fue destruida cuando el Akatsuki invadió Konoha; fueron los peores tiempos para Konoha. Murió mucha gente, incluidos... incluidos a los padres de Ino. Kisame los asesinó frente a sus ojos, fue un trauma para Ino. La tienda fue destruida, pero no era algo para preocuparse. Ino siguió su vida y construyó otra tienda, había cosas a las que uno tenía que superar solo, y, esa era una.
Sasuke miró al reloj, las doce del mediodía. Bostezó y se dirigió a su cuarto. Sacó ropa limpia, la agarró y fue al baño. Se desvistió y entró a la ducha; el agua corría por su cuerpo cuando sintió una gran cantidad de Chakra entrando a su casa. Agarró la toalla y bajó las escaleras, corriendo.
-¿Quién está allí?- Dijo Sasuke buscando con la vista.
-Ah, pensé que había sido muy silenciosa- Contestó una voz.
-¿¡AH!?- Gritó Sasuke al ver a la Hokage en su casa.
-Oh... por favor no bajes en toalla que me ruborizo- Sonrió Tsunade.
-¡VIEJA PERVERTIDA!- Gritó Sasuke y subió a cambiarse.
-Que manera tan agradable de tratar a la Hokage- Añadió Tsunade mientras el chico le servía café.
-¿Qué haces aquí?- Preguntó Sasuke, sonrojado, de la vergüenza que tuvo que pasar.
-Oh...- La vieja Hokage se tomó un sorbo de su café y le sonrió a Sasuke- Necesito que escoltes a un médico que va a ser un trabajo a una aldea vecina.
-Que diablos... ¿no puede ir solo?- Se quejó Sasuke.
-Pero hay un grupo de ninjas asesinos que quieren interferir. No es que dude en la fuerza de ella pero es que es una emergencia y nada la tiene que detener- Sonrió la rubia- Para eso estás tú.
-No voy a perder mi tiempo en eso- Declinó Sasuke.
-Quizá quieras saber quién es el médico...-Tsunade apartó la vista de Sasuke -Entra- Avisó a alguien en la puerta.
-¿Sakura?- Se sorprendió Sasuke y luego salió de su asombro- Ya entiendo lo del escolte.
-No necesito a ese estorbo para ir, Tsunade-sama- Dijo Sakura cruzándose de brazos.
-Tal vez si lo necesites- Respondió Tsunade.
-¿Estorbo?... ¿disculpa?- Intervino Sasuke¿quién se creía para decirle tal cosa?.
-Si. Estorbo. No te voy a necesitar- Respondió la peli... ¿negra?.
A Sasuke le crujieron los nudillos. Solo había regresado y se creía una chica dramáticamente perfecta. No iba a escoltar a ese intento fallido de Sakura a ningún lado. Tal vez fuera verdad y no lo necesitara, nadie sabía cuanto había mejorado.
-Entonces bien. Creo que no me necesitará.- Replicó Sasuke y se dirigió a Tsunade.- Llámame cuando me necesites de verdad.
-Si eso dices...- Bufó Tsunade- Sakura, vamos.
Antes de salir Sakura miró a Sasuke. Compartieron miradas por unos cuantos segundos. Sakura observó detenidamente los ojos negros del moreno... seguían siendo esos ojos tristes y secos de hace unos años. Su mirada seguía siendo fría y detenida como antes, con ese brillo de seriedad que te congela el corazón. Y la mirada de ella seguía siendo la de antes, un poco insegura. Sus ojos verde-jade no cambiaban, ni siquiera con el delineador, seguían siendo los ojos verdes de una chica pelirrosa. Sakura apartó la mirada y salió por la puerta. Sasuke bufó, a veces esa chica lo hacía un caos.
Sasuke subió y se terminó de bañar. Diablos, Ino lo iba a matar por ensuciar ropa limpia sin necesitad. Ya lo imaginaba..."¡SASUKE!. ¿QUÉ PIENSAS QUE SOY TU ESCLAVA?. ¡AHH!"... Si, lo haría. A Sasuke le dieron escalofríos. Se vistió y salió a tomar aire. Pasó por la tienda de ramen y se encontró con Naruto.
-Hola, que raro verte aquí- Saludó Sasuke- Un plato por favor.
-¡Hey, teme!- Sonrió Naruto.- ¿Has visto Sakura-chan?
-Hoy vino a mi casa- Dijo Sasuke, comiendo.
-¿Si?. ¿¡Para qué!?- Preguntó Naruto, sobresaltado.
-Una misión de la vieja loca de Tsunade- Contestó.
-¿Aceptaste?
-¿Crees que lo haría?- Preguntó Sasuke con una mirada irónica.
-Es difícil saberlo... Primero, no, porque Sakura está insoportable. Pero, segundo, si, porque a ti te gusta...- Explicó Naruto.
-¿¡AAAAAAHHHHH!?- Gritó Sasuke y se el cayó el plato de ramen.- ¿QUÉ, QUÉ, QUÉ?
-Pues que te gusta...- Repitió Naruto.
-¡Eso no es cierto!- Gritó el Uchiha.
-Sasuke, eres muy obvio- Explicó Naruto y las mejillas de Sasuke se coloraron.
-Como voy a ser obvio si ni siquiera me gusta...- Se justificó.
-Intentar engañarme es como tratar de engañar a tu padre- Dijo Naruto.
-Pues, no acepté- Dijo Sasuke saliendo del tema.
-Awww yo los quería ver juntos en una misión... La pareja emo del año...- Naruto fue callado por un puñetazo de Sasuke.
-Cállate dobe- Dijo Sasuke y dejó la paga en la mesa, marchándose del lugar.
-E-era broma...- Tartamudeó el cabeza-piña.
-Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja- Se rió Ino con Sasuke, enfadado, a su lado.- ¡LA PAREJA EMO DEL AÑO! JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA.
-No me provoques que te puedo destruir la cara- Amenazó Sasuke.
-Vamos, Sasuke. Ten humor- Sonrió Ino.
-Tú y Naruto son el uno para el otro. Aunque mucha mugre junta causa problemas.- Sasuke frunció el ceño.
-¡Oye!- Refunfuñó Ino mientras Sasuke salía de la tienda.
-Nos vemos en la casa- Se despidió él.- Tienes ropa que lavar.
-¡OYE!- Gritó Ino.
¿Qué les pasaba a todos ese día?. Bueno, Ino y el dobe siempre eran los principales problemas de su vida. Pero se pasaron con Sakura, esa... "emo". Diablos, él era emo también, que pensaba. Sasuke se sonrojó al recordar a Naruto... Ash, "la pareja emo". Diablos, Naruto. ¡Sasuke tenía que haberte matado hace mucho tiempo!. Fue a la plaza y se encontró con Hinata.
-¡Sasuke-kun!- Sonrió Hinata.
-Hola, Hinata- Respondió.
Los dos caminaron juntos por el parque y se sentaron en un banco al frente de un cerezo.
-Este año estas flores están más hermosas...¿no crees?- Preguntó Hinata.
-Si...-Suspiró Sasuke.
-A todo el mundo le gustan las flores de cerezo por su color rosado bebé...-Comentó la peliazul sonriendo.
-Se ven tan agradables- Añadió Sasuke.
-Y lo mejor es que nunca pierden su color. Son flores perfectas- Hinata agarró una flor que se cayó.
-¿Nunca se vuelven... n-negras?- Preguntó Sasuke.
-¿N-negras?- Repitió Hinata dejando la flor caer- N-No...
-¿Siquiera cuando de marchitan?
-No... Nunca. Una flor de cerezo no es negra, es rosada.- Dijo Hinata, firme.
Hubo un silencio preocupante. Sasuke bajó la cabeza.
-B-bueno... Creo que me tengo que ir...- Avisó Hina.
-Ahh... un último favor... mata a tu novio por mi- Sonrió Sasuke.
-¿A-a mi novio?
-¡A Naruto!- Exclamó Sasuke y ella salió corriendo, sonrojada.
Una flor de cerezo no es negra...
Nunca es negra...
Sasuke estaba en el parque sosteniendo una flor. Era rosada. Era bonita, no lo negaba, y olía muy bien. Pero era rosada. Como detestaba ese color. Sentía rabia. ¿Por qué rosada?. ¡Por qué!. ¿No podían ser azules, rojas, blancas o violetas?. ¡A juro rosa!. Sasuke se acostó y suspiró. Quería pensar en lo que sería de su vida con tanto rosado. Tantos colores y a juro ese. Una flor de cerezo le cayó en la cabeza. Era suave y le trajo un respiro. Cerró los ojos.
-Uchiha- Llamó una voz.
-Dígalo cantando- Respondió Sasuke sin abrir los ojos.
-¿Qué haces aquí?-Preguntó la voz.
-Esperando a que el rosado me mate- Dijo sin pensar y se tapó la boca- Digo, nada.- Luego sonrió- No me lo dijiste cantando
-¿Qué necesidad había?
-Ninguna- Sonrió Sasuke y sintió otra flor cayéndose en su cabeza.- Sabías que las flores de cerezo siempre son rosadas. En cualquier época del año.
-Que me importa
-No tengo idea pero es algo curioso- Rió Sasuke y la voz crujió los dientes- ¿Te molestó?
-No.
-Bien- Respondió Sasuke.
Un viento sopló fuerte y se llevó las flores de encima de él. Pasaron cinco minutos y Sasuke abrió los ojos.
-¿Por qué sigues allí?- Preguntó él, levantándose.
-No tengo adonde ir- Respondió la voz.
-Ve con Tsunade- Sugirió Sasuke.
-No- Respondió la "Black-Sakura".
-Entonces eso ya no es mi problema- Sonrió Sasuke, pero la mirada fría de Sakura lo paralizó. Dejó la sonrisa y esbozó una cara triste.- ¿Ya hiciste la misión?
-Si
-Regresaste sin un rasguño
-Cierto- Dijo ella y se miró las manos.- Te sorprendió
-La verdad, no- Dijo Sasuke- Has cambiado.
-No, mentira.
-Si. Claro que has cambiado- Repitió.
-No he cambiado. Deja de decir eso.- Ordenó.
-¿Por qué te molesta la verdad?
-Tú has cambiado, todos lo han echo. Yo no. Siempre he sido así.
-¿Cómo puedes decir eso?- Preguntó, sobresaltado.
-Tú nunca lo entenderías- Respondió Sakura.
-De verdad que eres una molestia, que no se reconoce, una...- Añadió Sasuke con una sonrisa triste.
-Mentira- Interrumpió ella.
-Una cobarde- Terminó Sasuke.
-Cállate- Dijo Sakura.
-Reconócelo- Insistió Sasuke.
-Pierdo mi tiempo en personas como tú.- Comentó Sakura y le dio la espalda a Sasuke- Nadie lo entendería.
Aunque ella tenía razón en eso. Él nunca lo entendería, nunca. Y tal vez, él era el verdadero cobarde. Él era como ella, huyendo de su realidad. Eran tan... iguales...
No. ¡No!. Sakura no era como Sasuke... ¡no!. Ellos eran el Ying y el Yang. Blanco y negro, luz y oscuridad, agua y fuego. Diferentes. Felicidad y tristeza. Rosado y negro.
Diferentes.
Muy diferentes.
-Sasuke- Llamó Ino -Ayúdame con la cena
Sasuke fue y ayudó a Ino a preparar una ensalada césar. Él le contó su encuentro con Sakura, Ino sonrió con nostalgia.
-Es una cobarde- Dijo Ino- Al igual que tú
-¿Ah?
-Los dos olvidaron quienes eran y no querían darse cuenta de la realidad- Explicó Ino.- Pero tú... tú soportaste eso. Y venciste tu propia cobardía.
-Guau Ino. Eres toda una sabia- Rió Sasuke.
-La vida te da a conocer ese tipo de cosas- Sonrió Ino.
-¿Cómo tu mal humor?- Susurró Sasuke.
-¿QUÉ DICES?- Gritó Ino.
-Estoy... ¡invitando a mis amigos Alemanes a comer ensalada!.- Justificó Sasuke con una gota de agua en la cabeza.
-Q-que rayos...- Se quedó perpleja Ino.
La cena siguió normal e Ino golpeó a Sasuke como era de costumbre y lo amenazó con que si se quedaba dormido otra vez en el techo la iba a pagar caro. Y amenazó en serio. Sasuke salió a dar un paseo nocturno. Como las casualidades son cosa del destino, se encontró con...
-¿Gaara?
-¿Ah?. ¡Hola Sasuke-kun!- Saludó el pelirrojo con una sonrisa.
-Hola Gaara... ¿Qué haces a estas horas por aquí?-
-Ah, nada. Quería quedarme para hablar con Naruto... tengo tantas cosas que contarle- Gaara miró al moreno- ¿Es cierto que Sakura-san volvió?
-Emm... algo así- Respondió Sasuke.
-¿Algo así?- Dudó Gaara.- ¿Por qué?
-Es algo irónico pero... volvió sin ser ella- Sonrió Sasuke.
-¿Ah?
-Olvídalo.- Contestó Sasuke.
-Bien... ¿y cómo van las cosas por Konoha?- Interrogó el Kazekage.
-Perfectas. Nada nuevo.- Suspiró Sasuke- ¿Y por allá?
-Igual. Sin Akatsuki ni Orochimaru todo esta muy aburrido- Rió Gaara.
-Como diría un gran sabio...- Comentó Sasuke- Todo está muy... problemático.
-Si- Añadió Gaara entre risas.
Gaara era el Kazekage de su aldea. Todo le iba muy bien, y la gente lo apreciaba. Él era como Naruto, casi el mismo sueño. A Naruto le dio un shock de muerte cuando se enteró que Gaara era el Kazekage. Ya no era un pequeño obsesionado con asesinar a todo el puto universo. Dios, Naruto lo había ayudado tanto. Sasuke tenía suerte de tenerlo como mejor amigo, aunque le hubiera tardado tres años en aceptarlo. Sasuke rió.
-Mejor me voy a dormir que Ino se enfadará
-¿Ahora te da miedo Ino?
-¡Es que no sabes como se pone cuando la provocas!- Alegó el moreno.
-Oh, Sasuke. Que decepción
-Ya vas a ver. Te voy a mandar a Ino una noche cuando le pega la luna y lo lamentarás- Amenazó el chico.
-¿Qué?... Niño no estoy listo para eso... soy tan joven...- Se sonrojó Gaara, bromeando.
-¡Mal pensado!- Se despidió Sasuke.
-¡Adiós Sasuke-kun!- Sonrió él.
Cada día te queda un aprendizaje. Sea bueno o sea malo. Puede ser una idiotez o algo que valga la pena. Pero, siempre hay un aprendizaje, algo que te servirá o no en un futuro. Puedes malgastar tus neuronas aprendiendo cosas inútiles o hacer algo para reflexionar un momento.
¿Para qué pensar en todo esto?
El Sasuke del techo no lo entendía. Solía pensar sin querer. O quizá algún extraterrestre lo controlaba... ¡un segundo!. ¿Qué diablos?. Sasuke se recostó y miró a los demás techos. Sólo uno tenía a alguien en el techo. Él la reconoció rápidamente. El Uchiha activó su sharingan y pudo ver que la chica estaba cantando algo...
Sasuke se sorprendió.
¿Rock?. ¿Qué?.
Sasuke pensó que ella debería estar cantando alguna pargura o algo así. Pero... ¡era como escucharla oír Metal y pegarse contra las paredes!. ¡Eso era como si Sasuke estuviera escuchando baladas y bailando reggaeton!. Ahora Sakura escuchaba Rock, y de seguro, también Metal, Hardcore, o algo por el estilo. Ni siquiera Sasuke escuchaba eso... Bueno, Sasuke no escuchaba música así que... no importaba.
La chica volteó, podía jurar que vio dos destellos rojos. Buscó con la mirada y no encontró nada. ¿Alguien la espiaba?. ¿Por qué?. Dos destellos rojos... era su imaginación. Los había visto tantas veces en sueños que ya comenzaba a delirar. Tenía que recordar que ahora no le importaba él ni nadie. Es más, nunca le importó. ¡Nunca!. ¡Nadie le importó!. Apagó su reproductor portátil y se acostó. Volvió a sentir esos destellos rojos, pero no se preocupó. Todo era culpa de su imaginación. Su imaginación.
Sasuke tenía que tener cuidado al espiar a alguien con el sharingan. Ella se había dado cuenta. Le dio un respiro que no lo hubiera visto. ¡Qué reflejos!. Recordó a Ino y bajó del techo. Tenían un cerezo en el patio de la casa. De noche, las flores se veían negras. Pero no, era un espejismo. Sasuke sonrió y cortó una flor. De cerca, era todavía rosada. Pues, tenía que serlo. Las flores de cerezo son rosadas, no son negras, son rosadas, rosadas.
Rosadas.
Unos saludos muy grandes!!!!!
Para alguien que no entendió algo tengo que aclarar... La palabra "Sakura" en japonés significa "Flor de cerezo". De allí el título y el drama del capítulo.
Naruto no me pertenece. Le pertenece a Masashi Kishimoto-san y esto es solo una historia paralela para hacer algo productivo con mi tiempo (me pregunto todavía si esto es productivo jajajaja)
Esperen el próximo capitulo!!! Espero sus reviews n.n Besos y Saludos!!!
Linda-29693
LiNdA-ChAn!
