La vie en rose

Soy Mio Akiyama. 25 años. Vivo en París. Soy una importante novelista. Antes cantaba y tocaba el bajo en un grupo, pero lo disolvieron. A partir de eso mi vida se desmoronó y empezó un largo camino de suspiros. Para retomar mi vida intento salir más. Hoy por ejemplo voy a una manifestación feminista delante del Palacio de la justicia. Al llegar allí veo que hay una gran aglomeración de gente. Ya empieza. Una mujer mayor se sube al palco y empieza el discurso. Toda la gente se aprieta y se acercan más. Recibo un codazo y se me cae el bolso. Una chica castaña, el cabello le llega hasta el cuello y lleva una diadema amarilla.

- Lo siento.- dice devolviéndome el bolso y sonríe rascándose la cabeza.

La miro de arriba a abajo. Va vestida con una camisa a cuadros desabrochada, donde deja ver que lleva una camiseta. Unos tejanos oscuros con unas zapatillas converse. Ella me mira también. Llevo un simple vestido blanco que llega hasta las rodillas, con sandalias.

Toda simpática me da la mano y se presenta:

- Soy Ritsu Tainaka, un placer. ¿Tú eres?-

-Mio Akiyama, el placer es mío.-

Se me queda mirando por unos segundos, rápido me saca de la aglomeración y nos sentamos en un banco de por ahí.

- Dios, eres Akiyama. He leído todos tus libros. Eres una gran inspiración para mi.- dice, toda exaltada. -¿Podría invitarla a algo y hablamos más?-

Le sonrío y le digo que sí. Es una chica muy guapa, creo que nos llevaremos muy bien.

Vamos a pie hasta Campo de Marte, delante de la Torre Eiffel. Allí entramos en un modesto bar-restaurante.

Ritsu me ofrece una silla y me siento, ella se sienta delante mío. Pedimos al camarero, Tainaka pide un té y yo pido un café. Nos sirve rápido y retomamos nuestra conversación.

Solo hablamos de mi. Me pica la curiosidad.

Me gustaría conocer mejor a esta chica.

Así que suspiro y le pregunto:

- ¿Porque no me hablas de ti?-

Se ríe y dice: -¿Que quieres que te cuente?-

Inflo las mejillas y se vuelve a reír. Empieza a explicarme sobre ella.

Tiene 18 años. Aún es una estudiante. Estudia arte y toca la batería en un grupo.

Me pide por favor que quedemos más veces para hablar.

No puedo decirle que no. Me ha caído fenomenal.

Y eso hacemos.

Seguimos quedando en el mismo bar-restaurante para conocernos mejor. A medida que avanzan los días, siento una fuerte conexión que me une a esa maravillosa chica.

La vida me ha cambiado a mejor desde que la conocí.

Un día, en la cama. A punto de irme a dormir, me di cuenta que me estaba empezando a gustar Ritsu. Me abracé fuerte al cojín y lloré. No dejé de llorar en toda la noche. Estaba claro que no podía ser. La edad... Alguien como ella no saldría con alguien como yo. Le interesaba lo que escribía. No mi persona. Pero me equivocaba. Todo cambió en un día.

Me despierta un sms que acaba de llegar en el móvil.

Hey Mio!

Espero que no estés muy ocupada.

Por la tarde nos han dado un bolo a última hora

y me encantaría que puedas escucharnos.

Es por la tarde pero me gustaría pasar

todo el día contigo.

Si no puedes o cualquier cosa, llámame.

Ritsu

Por supuesto que quiero. ¿Como no iba a querer?

Contesto el sms, me ducho y me visto con una sonrisa en la cara.

Llaman al timbre. Es ella.

Bajo dando saltitos por la escalera. Al llegar a la puerta pienso: tonta, que no es una cita.

Abro la puerta apenada y la veo... veo su sonrisa.

- Vamos.- dice.

Solo asiento perdida en mis pensamientos.

Llegamos hasta nuestro bar-restaurante, Ritsu me invita. Le digo que no, que yo la invito. Acabo cediendo.

Pasamos la mañana paseando y hablando.

A la hora de comer, comemos en un bonito y simple restaurante.

Después de comer, vamos a la sala donde tienen el concierto.

El concierto va genial, sin duda. Muy animado y no paran casi. Al acabar me vuelvo a reunir con Ritsu en los bastidores. Me piden que me una al grupo. No sé como reaccionar y me pongo muy nerviosa. Claramente les digo que sí. Ella me abraza, estoy subida de colores.

Nos marchamos del local, minutos después.

- Mio, aún no se ha acabado el día.- dice cogiéndome del brazo, ya que me avancé un poco.

- No me iré. Solo quiero saber porque haces todo esto por mi.- digo exaltada.

- Sobre eso iba a hablarte ahora.-

Nos miramos por unos segundos fijamente a los ojos.

Me coge de las manos y las acaricia, sonriéndome. Con una sonrisa torcida.

- Te quiero, estoy enamorada de ti.-

Me deja con los ojos abiertos y sin palabra.

Me besa la mejilla.

-¿Te gustaría ser mi novia?- pregunta al fin.

Sigo igual, sin poder articular palabra. Dibujo una gran sonrisa en mi cara y la abrazo muy fuerte contra mi.

Le susurro en la oreja.

- Por supuesto que sí, estoy muy enamorada de ti.-

Finalmente nos besamos en los labios.

Dios.

Magia.

Nos besamos hasta no poder más.

Me coge de la mano y vamos corriendo hasta su casa.

Empiezo a oír música en mi cabeza, cuando me deja sobre la cama y se pone encima de mi.

"Des yeux qui font baiser les miens,
Un rire qui se perd sur sa bouche,
Voila le portrait sans retouche
De l'homme auquel j'appartiens"

Se quita la camiseta.

"Quand il me prend dans ses bras
Il me parle tout bas,
Je vois la vie en rose."

Me besa el cuello.

Quita mi vestido entre sonrisas.

"Il me dit des mots d'amour,
Des mots de tous les jours,
Et ca me fait quelque chose."

Noto su piel rozándose contra la mía.

Quema.

"Il est entre dans mon coeur
Une part de bonheur
Dont je connais la cause."

Le ayudo a quitarse sus tejanos.

Se resisten.

"C'est lui pour moi. Moi pour lui
Dans la vie,
Il me l'a dit, l'a jure pour la vie."

Recibo besos y caricias por todo mi cuerpo.

El ambiente está cargado de pasión.

"Et des que je l'apercois
Alors je sens en moi
Mon coeur qui bat"

Gimo en su hombro, mientras le acaricio la espalda.

Acaba de penetrarme con sus dedos.

"Des nuits d'amour a ne plus en finir
Un grand bonheur qui prend sa place
Des ennuis des chagrins, des phases
Heureux, heureux a en mourir."

Me sonríe y empieza a moverse contra mi intimidad.

Me sigue besando. Los labios, la comisura, el cuello...

"Quand il me prend dans ses bras
Il me parle tout bas,
Je vois la vie en rose."

Empieza a gemir entre besos.

Intento que nos unamos del todo, apretándola contra mi.

Tampoco puedo parar de gemir.

"Il me dit des mots d'amour,
Des mots de tous les jours,
Et ca me fait quelque chose."

Dios.

Noto su humedad contra la mía.

No hay palabras.

"Il est entre dans mon coeur
Une part de bonheur
Don't je connais la cause."

Llegamos al orgasmo.

Ritsu se deshace sobre mi.

Me deshago en su boca.

"C'est toi pour moi. Moi pour toi
Dans la vie,
Il me l'a dit, l'a jure pour la vie."

- Algún día voy a casarme contigo.- respira entrecortado en mi hombro. Sonrío feliz y acaricio su cabello.

- Por supuesto, amor.-

"Et des que je l'apercois
Alors je sens en moi
Mon coeur qui bat"

Miro por la ventana, que entra una luz cálida.

Me doy cuenta que la música que oía, viene de la calle. Ritsu me sonríe y me besa la mejilla.

Acabamos dormidas.

Felicidad absoluta.