Había pasado ya tres días después del beso que nos dimos Gakupo y yo, todo era normal… a pesar del inconveniente con nuestros enamorados, todo seguía igual. Quería olvidar aquel simple hecho que hacia añicos mi tranquilidad mental y sentimental. No, solo quería estar bien conmigo misma… sé que el amor es así, pero, ¿por qué la única persona que amo no es para mí?

Me deslizo por los pasillos de la universidad, con la mirada perdida, perdida en mis pensamientos. Caminaba con agilidad. Me detuve enfrente de una gran entrada, mire de reojo y me adentre con una alegre sonrisa, pero falsa, y me senté en una de los escalones del recinto. Estaba en el edificio de deporte de la universidad. Ahí estaban los de Kendo, practicando con poca ropa, total era verano, y entre esos chicos estaba Gakupo.

Lucia tan benevolente, tan apacible… tan destrozado. Su mirada estaba más que pérdida.

Lo empecé a seguir con mi vista viendo como entrenaba. Era ágil y sus movimientos eran muy agraciados, parecía que bailaba… era increíble con esa arte. Pero hoy parecía todo lo contrario. Recibía golpes en los hombros y en los costados sin piedad como el lema lo decía. Pero a pesar de eso no soltaba el bokken (espada de madera) se aferraba a él. Me sentí mal por él, si yo sufría por no tener a Kaito más que un amigo, Gakupo sufría por ni siquiera tener la atención de ella, a cambio recibía sus desplantes y desprecios. El entrenador le gritaba que reaccionara, pero el simplemente parecía no escuchar.

Me acerque más hacia ellos hasta quedar a unos metros, podía recibir unos golpes pero estoy confiada que son buenos y no pasaría eso, así que no me preocupo. Lo veo más de cerca cuando su contrincante le da un buen golpe con el bokken en la cabeza. Espero y con eso lo despierte…

Me levante sorprendida con la mano en la boca. Gakupo se estaba tambaleando y todos estábamos eufóricos esperando a que callera al suelo, pero, por suerte no paso. Recupero la postura y se quitó el Men (protector de la cabeza) y guiño el ojo

Todos suspiramos (mas yo)

Creo que ese golpe en la cabeza lo despertó. Hurra por el chico que lo golpeo, me levante del asiento y me dirijo hacia él, es cuando se da cuenta de mi presencia y me saluda con un gesto con la mano.

Lo cual yo hago lo mismo solo que con una sonrisa.

Él siguió entrenando ahora más activo dejando sus pensamientos atrás y concentrándose en el duro entrenamiento, yo por mi parte disfrutaba verlos practicar, pero más a él, era muy bueno.

Pasaron unas horas y pronto darían las cuatro y media. Volví mi mirada a los chicos que entrenaban y que ya estaban por terminar, espere un rato y vi marchar a todos excepto al peli purpura que me miraba con una sonrisa nerviosa, se sentó a mi lado y todo se volvió silencio.

Pero a pesar de estar en silencio, era cómodo. Nos miramos al mismo tiempo y terminamos riendo. Después de tanta risa estúpida, hable:

- ¿no vas a ir a las duchas? – le pregunte señalando su sudor en todo su cuerpo, este solo miro curioso y afirmo positivamente, nos dirigimos a las duchas de los hombres y me senté en una banca que había por ahí, mientras Gakupo se quitaba la ropa sin pudor, pues, él podía ser todo menos pudoroso. Lo miraba de reojo, sí, soy débil a la carne, pero lo curioso es que no lo miraba con deseo sino con curiosidad. Se quitaba las prendas hasta quedar completamente desnudo (ahí si me tape los ojos) y entro a las duchas dándome un leve "no tardo".

Espere viendo todo la habitación, vaya! estaba limpia y muy organizada.

Pasaron cinco minutos y vi como Gakupo se acercaba con una toalla amarrada en su pelvis y su rebelde cabello largo acomodarse en sus hombros. Se acercó a su casillero y me vio diciéndome con la mira que hablara.

- ¿Por qué tan callado?- le pregunte con tacto. Vi cómo se incomodó y mordía sus labios ansioso y desanimado, bajo la cabeza y cerro el casillero sacando una playera limpia. Me vio a los ojos con determinación

- Luka… -dijo, desmotivado y con mucho dolor en esa simple palabra.

- Me lo imaginaba. Ahora que paso. – le exigí, Gakupo suspiro y se sentó a mi lado secando su cabello. Cabizbajo, me empezó a relatar…

- ayer, cuando iba entrando a la universidad me topé con luka…

Gakupo iba caminando hacia la entrada de la universidad cuando choca con una chica, esa chica era luka. Gakupo se disculpó y la saludo, como cualquier persona lo hace, pero luka se volvió para la esquina con la frente en alto el ceño fruncido. Gakupo queriendo enmendar su error puso su mano en el hombro de ella para que lo mirase pero solo recibió una bofetada por parte de ella.

- no me toques! – exclamo enojada, Gakupo solo retrocedió un paso para no hacerla enojar mas

- Lo siento… - se disculpó otra vez, ella solo miro con fastidio y dio la media vuelta para dejarlo pero Gakupo se apresuró y la tomo de la mano. Luka llevo su miraba con la de Gakupo, esta vez mas que enojada. Gakupo tenía que decir algo inteligente ¿pero qué? Soltó la mano de luka y… - ¿Luka, por qué me odias?... solo por el hecho de que te amo.- susurro con la mirada baja

- exacto. – Dijo tajante – no sabes lo molesto que te acosen todos los días y más si es un estúpido como tú.

A Gakupo le dolió hasta el fondo de su corazón. A veces la verdad está mejor guardada.

- Perdón por eso, pero soy un idiota que te ama y no lo podrás cambiar, aunque yo también lo desee. Sólo te pido que no me odies por ese simple hecho. Solo permite ser tu amigo… - pidió viéndola a los ojos, esperaba todo menos un sí.

- y yo para que querría tener amigos como tú? – dijo con repulsión, el corazón del peli violeta se estrujaba lentamente con esas frías palabras. – solo quiero que no te me vuelvas a acercar. ¿Escuchaste? Te odio y jamás, jamás te haría caso. Así que apártate de mí.- lo apartaba con su mano pero Gakupo la tomo con fuerza impidiendo que se marchara.

- No.

- ¿Qué?

- ultimadamente me estoy cansando de esto. Si me odias, bien! Ódiame más con esto que voy hacer! – amenazo, luka solo lanzo un bufido incrédula, Gakupo harto tomo a luka y…

- La bese… - dijo viendo al techo. No esperaba esa acción de Gakupo, pues besarla eso implica varios problemas. Le di una señal de que prosiguiera – se opuso y empezó a gritar.

- huyyyy…. – exclame

- y su novio que no estaba tan lejos de nosotros se acercó y me golpeo. – se levantó y empezó a cambiarse lentamente.

- pero, no se lo regresaste? – le pregunte impresionada

- no, lo quería matar. – dijo un poco sombrío y eso me asusto. Trague saliva y continuo – pero, me contuve… pero si, si lo golpee. Ahorita luka esta que si me ve ella es la que me va a matar. – ya cambiado, se recargo en su casillero cubriendo sus ojos con el brazo izquierdo.

- pe- - no me dejo continuar

- y eso no es todo… - suspiro en grande – me dijo que iba a irse a vivir con el… - callo, mi pobre amigo empezó a llorar en silencio. Como compañera en sufrimiento me acerque a él y lo abrace por la espalda.

- veras que cuando pasen unos días ellos ya no se van a soportar…- quería confórtalo, aunque con mentiras poco piadosas. – Y tendrás una oportunidad… - lo abrace con más fuerza, pero Gakupo se distancio y se soltó de mi abrazo.

- Vamos Meiko-dono, no hace falta esas palabras. Ni tú te lo crees… - término en susurro recargándose en el casillero con la vista al techo con sus ojos llenos de abundantes lágrimas. Me sentía tan mal por él. Tal vez Luka era más que difícil que Kaito. No soportaría estar en los zapatos de él pero como amiga tengo que hacer algo. Algo se me tenía que ocurrir pero qué?

Me abstuve de hacer cualquier comentario o siquiera verle a los ojos. Me acerque decidida a él y tome su rostro con ambas manos para que me mirase a los ojos.

Nos quedamos viendo por varios segundos, nuestros rostros se reflejaban en los ojos de ambos.

Y una lágrima se escapó de los ojos azules de Gakupo

- Me duele. – dijo en un hilo de voz. No lo podía creer, Gakupo el que tenía por ley jamás llorar, ahora lo hacía frecuentemente. Me enoje, me puse furiosa. Quería enseñarle que lo único que podía hacer era olvidarla… y le arrebate un beso.

Gakupo abrió los ojos ampliamente, se tensó. Apretaba mis labios contra los suyos con fuerza pero con ternura, no quería que se mirara forzado a responderlo. No esperaba que lo hiciera de todos modos.

… - no sé cuánto tiempo paso…

Mis ojos se cerraron con fuerza cuando sentí la boca de Gakupo responder, se sentía extraño besar a tu mejor amigo, por segunda vez, pero aun así no tenía intenciones de separarme de aquella unión de labios tan extraña. Gakupo besaba de una forma muy dulce pero su boca sabia a berenjenas saladas mientras yo, estoy segura que, tengo un aliento etílico.

Este beso se convirtió un beso de consolación, un beso que expresaba que nos comprendíamos, un beso que decía todos nuestros sentimientos de dolor, un beso que solo nosotros podríamos entender.

Me sentía abochornada y más cuando Gakupo llevo su mano a mi espalda, la verdad no sé qué estaba pasando pero me gustaba esta sensación. Sus manos eran grandes y fuertes. Sin quedarme atrás lleve mis manos a su trasero. (xD) Gakupo salto impresionado. Gakupo también no quedaría atrás y llevo su mano a mi pecho derecho y lo toco descaradamente. Reí por mis adentros, picara llevo mi mano a su entrepierna. Gakupo un poco indignado lleva su mano a la mía, mi entrepierna… maldito.

Todavía no nos separábamos del beso que a duras penas se mantenía ya que nos reíamos por el juego de explorarnos.

Nos separamos con una gran sonrisa en los labios, nos vimos por una larga vez y salimos de las duchas de los hombres.

Estábamos caminando por el extenso pasillo

- Gakupo, lo tienes grande. – dije poniendo mi brazo en su hombro, en forma picara. Solo vi como mi buen amigo se puso rojo avergonzado ¿Por qué? Igual era un cumplido.

- sí, eso dicen todas… - dijo ahora normal, yo pare en seco y me lo quede mirando sorprendida. Gakupo solo empezó a reírse vigorosamente.

- No Meiko-dono, tu eres la primera que lo toca, además de mis hermanas. – dijo poniendo sus manos en forma de defensa. Seguimos caminando

- no sabía que tenías hermanas. – le dije confundida pero igual alegre

- tengo dos. – dijo orgulloso.

- eso no lo sabía. – dije sincera

- No sabes mucho de mí – dijo altanero

- se lo suficiente como para juzgarte. Eres el típico chico estúpido enamorado de un amor imposible, amante de las berenjenas capaz de prostituirse por un par de ellas, tocas la guitarra y el shimatsu, y tienes muchos modismos e ideas de hace 200 años atrás. Tienes el cabello largo como el de una mujer, facciones finas y que usas maquillaje anaranjado y azul. Eres experto en el arte del kendo y katana. Y tienes a una borracha como amiga. – le dije con una mirada de autosuficiencia. Gakupo se quedó maravillado.

- te olvidas que amo el cine porno. – dijo rascándose la nariz, le golpee el brazo con mi puño, no tan duro pero si lo suficiente para que se quejase.

- pero también que eres incapaz de enchufarte a una. – me vio con una mirada asesina sin comprender lo recién dicho. – Porque a un eres virgen… - aclare

- si mi padre se entera que no lo soy, me castra. – se excusó afirmando lo recién dicho. Empecé a reírme como una loca, ese Gakupo sí que es raro. – bueno Meiko-san no me digas que tú ya no lo eres? – me pregunto abiertamente

- oh! MEJOR CALLATE! – le grite y seguimos caminando, olvidando lo de hace unos momentos.

Era una promesa, estar cuando uno de los se sintiera tan mal para consolarlo. Eso hice y se sintió bien ayudar a un amigo. Gakupo no te mereces esto. Y yo necesito que tu hagas lo mismo.

Lo siento mucho por no actualizar, pero me he visto impedida en hacerlo (exámenes) y perdón si salió FAIL pero creo que no esta tan mal que digamos *ni ella se lo cree* espero y lo disfruten esta vez actualizare pronto.

POV Meiko, ella lo relato. Al siguiente cap. Será relatado por Gaku.

GRACIAS POR LEER Y COMENTAR! SE LES AGRADECE INMENSAMENTE