Muchos, muy muchísimos perdones por mantener este fanfic abandonado durante tantos años. Lo curioso es que lo continué pero, por H o por B sucesos personales evitaron que lo colgara en esta página y... al final lo olvidé. Prometo que no pasará otra vez. Aquí está el siguiente capítulo y, a partir de ahora (excepto en casos de fuerza mayor muy mayor) actualizaré semanalmente. No me alargo más, aquí va el siguiente capítulo.

Un mes después...

—Ah... Haseo, ya has vuelto–dijo la chica pelirroja al ver a Haseo, que llegaba después de un mes desaparecido.

—Qué remedio... estaba de exámenes.

—Nuestro PKK más canalla preocupado por las notas–las bruscas carcajadas del hombre de la alabarda le hicieron enrojecer.

—Ey, dame algo de cuartelillo, ¿no?

—De acuerdo. Toca el desmembramiento de verano. Ya sabéis, el día uno de septiembre volvemos a juntarnos en la plaza de Mac Anu junto a todos los novatillos que podáis encontrar.

—¡Sí!–respondieron todos a una.

—Haseo–le llamó.

—¿Sí, Sakaki?–dijo Haseo, que había estado a punto de irse con la pelirroja.

—Haseo, estaba pensando en la chica que encerramos en la "Zona Maldita" aquella vez. Era una novatilla, pero sobrevivió donde otros no pudieron... Algunos incluso quedaron en coma o en shock emocional.

—Sí, lo sé... pero mira en qué estado volvió...

—Haseo... Tal vez debiéramos buscarla. Atila, o Atoni, o...

—Atoli–corrigió él sin darse cuenta. Se sonrojó.

—Veo que tú también le has estado dando vueltas–Sakaki sonrió burlonamente.

—La verdad es que tengo curiosidad... Ella podría contarnos el secreto de lo que ocurrió... qué es capaz de causar más miedo que...

—¿... que la muerte?–sonrió el hombre– Sé que tu ambición es conquistar todos los temores y las paranoias de los jugadores y los monstruos y usarlas en su contra, pero...

—¿Pero qué?–la voz de Haseo se había vuelto un tanto brusca.

—Pero podría ser peligroso. Te apodan "El terror de la muerte", pero tú también eres humano... Tú también puedes morir. Sabes de sobra que "The World" no es como los demás juegos. Aquí, puedes arriesgar la vida en serio.

—Lo sé... por eso mismo, quiero averiguarlo.

Sakaki miró un instante la sonrisa férrea de Haseo y acabó suspirando:

—No hay quién pueda contigo... ¿Con quién pasarás las vacaciones en el juego?

—Tanto Bordeaux como Yuhsuke me han pedido que forme grupo con ellos. Supongo que me ayudarán a encontrar a Atoli.

—Cuidado con Bordeaux–dijo Sakaki antes de desconectarse.

Haseo se quedó un instante parado, sorprendido por la advertencia. Luego se encogió de hombros.

—¡Haaseooooo!–Bordeaux, la pelirroja, agitaba la mano en la lejanía. Haseo sonrió y corrió hacia donde estaba.

—¿Y Yuhsuke?–preguntó, buscando al hiperactivo niño de doble hoja.

—Su madre lo llamaba y se ha desconectado. Tal vez vuelva en un rato...

—Hum... Bordeaux, ¿puedo pedirte una cosa?

—Claro–Bordeaux había enrojecido. Haseo se sorprendió. ¿Desde cuando Bordeaux tenía vergüenza de algo?

—¿Podrías ayudarme a buscar a una chica? Se llama Atoli, y...–no pudo continuar porque Bordeaux lo besó con locura.

Haseo se quedó parado unos instantes, mientras la pelirroja exploraba su boca con los labios. Cuando se separó, Haseo balbució:

—Q... ¿Qué...?

—Shh...–Bordeaux se pegó a él y le colocó un dedo en los labios– ¿Para qué quieres a ninguna otra teniéndome a mí? Yo puedo hacerte muchas cosas que ninguna otra te haría...

Haseo enrojeció hasta las orejas.

—¡Apártate de mí!–rugió. Era más fácil enfadarse que ser amable.– ¡¿Qué te has creído?! ¡No vuelvas a hacer eso!

—¡Pero Haseo...!

—¡No! ¡Durante el verano, mantente alejada! ¡Y el día del reencuentro, hablaré con Sakaki! ¡Ya sabes que esto va contra las normas!

Bordeaux se lo quedó mirando unos instantes con desolación. Luego se marchó, llorando. La gente miraba a Haseo mal, pero él ni se dio cuenta. Estaba anonadado por lo que acababa de ocurrirle.

«Yo... solo quiero encontrar a Atoli... Para saber qué pasó. Nada más»

Miró hacia los canales de Mac Anu, ensimismado

«Nada más»

—Eh, tú, ¿sabes algo de una hechicera llamada Atoli?–preguntó Haseo con tono cansado por enésima vez. El preguntado era un guerrero de arma larga con el pelo azul de punta y un traje de samurai con la camisa abierta. Llevaba una alabarda en la mano.

—No, no me suena. Pero conozco a alguien que puede decírtelo seguro.

—¿Sí? ¡¿Quién?!–a estas alturas, la poca paciencia de Haseo se había visto más que colmada y estaba desesperado por encontrarla.

—Le llaman el Hombre Sabio. Lleva aquí desde las antiguas versiones de The World. Si alguien sabe donde encontrarla, es él.

—¡Muchas gracias! ¿Dónde puedo encontrarlo?

Haseo entró con reticencia al abarrotado local que simulaba un bar. La gente charlaba animadamente. Haseo sintió muchos ojos clavarse en él cuando entró (Haseo, el Terror de la Muerte, el famoso Asesino de Asesinos) pero la mayoría desviaron la atención a lo que estaban haciendo antes. Sólo unos ojos azules siguieron fijos en él. Pertenecían al PJ de una hechicera rubia con un gorro verde y un traje del mismo color. Un puchiguso comía tranquilamente en su regazo.

El PKK desvió la mirada, sin interés, y clavando sus ojos castaños en el anciano que había sentado en la penumbra del fondo. Un hechicero vestido de azul, con ojos rojizos y mirada desolada le hablaba en voz baja, y el Hombre Sabio le respondía sin dejarse llevar por la emoción, dando sorbos a su copa. Los ojos oscuros del Hombre Sabio se posaron en él, contemplándolo con curiosidad, preguntándose, seguramente, qué hacía Haseo en aquel lugar.

—Elk, tienes que aceptarlo...

—¡Pero estoy seguro que Endurance tenía a Mía en el hombro!

—Escucha: Mía, la Mía que conocía era en realidad Macha la Tentación, la fase de Morganna, y fue destruida por "él" hace mucho. Te aconsejo que lo superes y lo aceptes. Investigaré lo de Endurance–cortó el Hombre Sabio cuando vio que Elk iba a protestar– pero seguramente no será más que la casualidad y el dolor.

—Bueno... Mantenme informado. Gracias de todas formas, Hombre Sabio–Elk parecía derrotado. Se marchó con los hombros hundidos. Ni miró a Haseo cuando pasó por su lado. Una acción recíproca.

El Hombre Sabio dio otro sorbo a su bebida y miró a Haseo con una sonrisa.

—Ah... Haseo, ¿verdad?

El PKK sólo dio un seco asentimiento con la cabeza.

—La red de informadores de los PKK es extensa. Ya conocéis hasta mi guarida, y eso que solo unos pocos conocen su existencia.

—Vine aquí atraído por un rumor–replicó Haseo– Estoy aquí como PJ, no como PKK. Busco el paradero de una PJ llamada Atoli.

—Ah... ¿Qué precio estás dispuesto a pagar?

—¿Ah?

—Give and Take. Dame algo de valor y yo te daré la información que buscas. Garantizado.–la sonrisa de Hombre Sabio estaba llena de astucia.

Haseo lo miró con suspicacia unos momentos y luego dijo con lentitud:

—¿Qué te pagó el hechicero que iba delante de mí?

La sonrisa de Hombre Sabio se hizo más amplia. Obviamente, no daría nada sin antes estar seguro de lo "garantizado" que estaba.

—Nada. Elk es un viejo amigo y perteneció al grupo de los .Hackers, al igual que un servidor. Está aquí desde las antiguas versiones y, aunque se comporte como un novato, tiene mucho nivel. Desgraciadamente, no tanto como el resto, pues no muestra valor en casi ninguna ocasión, salvo honrosas excepciones en las que siempre está implicada una PIA con forma de gata o de PJ con cara de gata... En fin. Lo que a mi me interesa–entrelazó los dedos y apoyó la barbilla en ellos– es tu técnica de "Terror de la Muerte". Una información valiosa, con una gran cotización en el mercado. No te voy a mentir, pienso sacar provecho de esa información e intentaré sacar más provecho aún del que quiera poseerla.

—No pienso cederte esa información, Hombre Sabio–dijo Haseo con voz queda–. La PJ Atoli no es tan importante para mí. Mi técnica es un secreto que nadie más conocerá. Sin embargo–añadió sin dejar de mirar a los ojos al Hombre Sabio– es un misterio inusual y me interesa.

—¿Inusual?–el interés brilló en los ojos del Hombre Sabio– Muy bien, muchacho. Cuéntame la historia de ese "misterio inusual" y te haré rebaja en el precio a pagar.

Aliviado al saber su técnica a salvo y su curiosidad saciada, Haseo explicó con pelos y señales el aspecto de Atoli, su comportamiento y la broma que le habían hecho. También explicó las palabras de Atoli y su escalofriante aspecto al verla después. Conforme las palabras escapaban de los labios de Haseo, el Hombre Sabio abría los ojos con sorpresa y alarma.

—Lo más extraño–terminó Haseo el relato– es que, cuando me abofeteó... me dolió en el mundo real.

—¿Que te d...?–el Hombre Sabio se había quedado sin palabras.

—Así es. Como ves, es un misterio y un hecho totalmente inusual y quiero saber qué paso con la PJ Atoli, si aún sigue conectándose. Ten: tres peinetas de ébano, cuatro escarabajos de plata y una hierba aromática.

Con la mirada perdida, el Hombre Sabio solo cogió la Hierba Aromática. La miró un momento y luego se levantó de golpe.

—¿Adónde vas?

—A investigar esto–su voz tenía una nota de pánico.

—¿Cómo te encontraré?

—No lo harás. Yo me pondré en contacto contigo cuando tenga noticias, aunque, si quieres mi consejo, aléjate de la PJ Atoli y de todo lo que ella implica. Me pondré en contacto contigo porque me has dado y ahora has de recibir, pero mi consejo es... que te alejes.

Caminó con determinación y salió del bar. Mientras salía, confuso y un tanto alarmado, Haseo sintió en su espalda la ansiedad de unos ojos azules...

Haseo se aburría mortalmente. Había pasado una semana desde que había recurrido al Hombre Sabio, pero su contacto parecía mudo. Ya ni siquiera la idea de subir de nivel, buscar objetos o luchar contra PK lo seducía. Sólo esperaba la información del Hombre Sabio, pero ésta nunca llegaba.

Observó el ir y venir de la gente en Mac Anu. Muchas chicas, al verlo, se pavoneaban y se comportaban con coquetería, pero ninguna se atrevía a acercarse. Haseo pensaba en Atoli. Aquella chica lo ponía de los nervios. Siempre mostrándose débil. Siempre esperando protección, esperando ayuda sin pensar dar nada a cambio. Y sin embargo, tenía muchas ganas de encontrarla. Su sentido común le dijo que seguramente ella se quedó acurrucada llorando hasta que algún jugador abrió la puerta, pero que había aparecido de aquella forma para hacerse de rogar, para que el chico se preocupara y le diera protección. Y entonces, ¿qué? ¿Una historia fantástica sobre algún horror indescriptible? Haseo soltó una carcajada.

De pronto, una chica apareció en su campo de visión. Era la hechicera de ojos azules que había visto en el bar de Hombre Sabio. La miró con detenimiento. Guapísima, seguramente extranjera. Al principio pensó que tenía la misma mirada lastimera que Atoli. Tardó un segundo en darse cuenta de que en realidad era una bondadosa amabilidad la que se retrataba en su rostro.

—¿Haseo?–tenía un fuerte acento americano.

—Sí, soy yo.

—Hola, me llamo Hotaru. Me envía el Hombre Sabio para decirte que la localización actual de la PJ Atoli es... es un área especial para novatos de nivel 1.– Hotaru vaciló un momento y añadió– El administrador que nos ha facilitado la información advierte que el área está inusualmente vacía de gremios de ayuda a los novatos e infestada de datos de origen desconocido. Posiblemente el área esté corrupta y en tal caso tu seguridad en la vida real se vería en peligro. El Hombre Sabio ha dicho que quiere saber más del tema y que cuando vuelvas del área le comuniques lo que ha ocurrido. El medio seré yo–bajó más aún la voz y le tendió su dirección de usuaria a Haseo–. Envíame un mail en cuanto vuelvas contándonoslo todo.

—¿Ponéis tanto interés en todas vuestras investigaciones?–preguntó Haseo con sorna, aceptando la dirección de Hotaru.

—No... pero la tuya... es especial. Posiblemente sea el momento de enfrentarse a alguien que mucho tiempo atrás fue la salvación del mundo.–susurró Hotaru, antes de parecer arrepentirse de sus palabras e irse corriendo, fundiéndose a la perfección con la multitud.

Bueno, ¿qué os ha parecido? No es un capítulo muy animado, es más bien de transición, pero prometo que el siguiente tendrá acción. Una vez más lamento este abandono de años. Para críticas, comentarios o amenazas de muerte por dejaros colgados durante tanto tiempo, dejadme un review. ¡Un abrazo a todos!