Nota: me alegro mucho que les haya gustado el primer capítulo! como ya dije, fue una idea que de repente me llegó a la cabeza, y pues, necesitaba escribirla xD.
Aquí otro capítulo, Edward POV.

Capítulo 2: Trabajo especial

"Lo hiciste de nuevo, Ed.
Luego de tu apestosa cita Lauren vino corriendo a mi casa buscando consuelo.
Y qué crees?
tuve la mejor noche de mi vida.
Hombre, eres lo mejor. Te sigo llamando. Jaja, Adiós"

Leí el mensaje de texto que Mike me acababa de enviar. Que me sigue llamando? Increíble.

Presioné el botón para responder.

"Ya ves, Newton. Es lo mío.
Y te dije que no me dijeras Ed."

Luego de enviarle mi agradable mensaje, me levanté de la cama para darme una ducha.

Mi apartamento era uno de los más lujosos de la concurrida ciudad de Chicago. Mi padre era un gran cirujano y mi madre una de las arquitectas más famosas de la ciudad. Mis abuelos eran una pareja multimillonaria, y cuando murieron, la mitad de la herencia quedó a mi nombre y la otra se la quedó mi hermano Emmett. Por eso dejé la cárcel a la que llaman universidad, ya que al fin tenía una excusa para dejar de ir y torturarme diariamente. Los estudios simplemente se me daban fatal. Lo mío era flirtear, tocar el piano y.. flirtear.

Sí, tocar el piano, como dije. Un playboy sin estudios como yo, toca el piano. Mis padres me obligaron a tomar clases de pequeño, aunque yo las odiara, pero con el tiempo empezó a agradarme.

Obviamente, mis padres no tienen ni idea de mi trabajo. Creen que trabajo dando clases de música en algún instituto, y es mejor que se quede así. No quiero que se enteren sobre mi trabajo. Aunque para mí es estupendo, estoy seguro que ellos estarían decepcionados. Y en el fondo me importa su opinión. Pero mientras no sepan que soy un mujeriego destroza mujeres alcohólico, todo bien.


Estaba tomándome mi taza de café para calmar la resaca, cuando el timbre sonó.

Debe ser Black.

Lentamente me acerqué a la puerta.

—Quién? —pregunté.

—Tu hermoso novio. — Jacob.

Rodé los ojos y le abrí la puerta.

—Qué haces aquí? —pregunté cuando lo vi, con una estúpida sonrisa en su cara.

—Vengo a molestarte. Oye, no vas a creer esto. Te acuerdas de la hermosa chica de la que te hablé que conocí el mes pasado? —preguntó mientras se acercaba a la cocina y se servía una taza de café.

—Sí, la chica que acosas día y noche. Qué pasa? Ya te puso una orden de alejamiento? —Jake me pegó en el hombro y yo reí.

—No seas tonto. Si no que, la invité a una cita, y dijo que sí! —chilló.

—Te felicito. Ya cuántas veces la habías invitado?

Jacob bufó.

—No tengo idea, tal vez.. uh.. no lo sé.

—Perdiste la cuenta! eres patético. —reí. Él rodó los ojos.

—El punto es que dijo que sí. Y la cita es hoy en la noche! Dónde la llevo? estoy nervioso.

Pensé por unos instantes y se me ocurrió el lugar perfecto.

—No me digas John Graff, por favor. —rogó Jake.

—Llévala a un club de strip tease —bromeé mientras tomaba mi taza y la colocaba en el lavaplatos.

—Jaja. Qué gracioso. De verdad Cullen, dónde la puedo llevar? Dime un buen restaurante. Oh cierto, no debes conocer ninguno. —se burló Jake. Aunque tenía razón. No conocía ninguno. Tuviera el dinero que tuviera, nunca había llevado a una chica a una cita de verdad. Casi todas eran en mi habitación, o eran parte de mi trabajo, las cuales no eran muy lindas que digamos.

—Cierto. —asentí.

—Hombre, no sé que hacer. —suspiró Jake. Me volteé hacia él.

—Tú sabes que no soy el indicado con chicas 'sofisticadas'. Ve a buscar restaurantes de Chicago en Google, seguro que encuentras uno bueno. Pero cuidado y caes en quiebra —bromeé.
Jacob rodó los ojos y se dirigió al salón para utilizar el internet.


----------

Me encontraba en el Miller's Pub de Chicago, como siempre hacía cada sábado por la noche. Estaba jugando billar tranquilamente, cuando un chico que no tenía más de 20 años se acerca a mí con una expresión melodramática en su rostro. Tenía ganas de rodar los ojos. Ya me hacía una idea de para qué me buscaba.

—Hombre, eres Cullen? —preguntó el chico. En mi trabajo nunca me presentaba como Edward, si no como Cullen. Sólo mis amigos y familiares sabían mi nombre real.

—Si. Qué pasa?

—Verás, la chica con la que llevaba cuatro años de novios, me dejó hace una semana. Me dijo que quería salir con más gente. Necesito que tenga la peor cita de su vida. Que se de cuenta que soy el mejor.. — ..todos dicen lo mismo.

—Tarjeta y número —pedí. El chico inmediatamente sacó un papel con información de la chica y dónde podía encontrarla, junto con el número de teléfono del chico. Si todo salía bien, nos encontraríamos para que me diera mi paga.

—Nos estamos hablando — y con eso se fue, para yo continuar con mi juego.

Al día siguiente puse mi plan en acción. Luego de encontrarme 'accidentalmente' a la chica, le pedí una cita y ella accedió felizmente.

Le di la peor cita de su vida.

Primero que todo, llegué una hora tarde.
La llevé a una fiesta de disfraces de la guerra de las galaxias, por lo que llegué a su casa ridículamente disfrazado de Yoda.

Su información decía que odiaba la ciencia ficción, por lo que fue muy interesante. Demasiado divertido, a decir verdad. Al final, como siempre hacía, traté de llevármela a la cama. Me dio un puñetazo en la nariz. Pero valió la pena, ya que al día siguiente llamó al chico, y están volviendo a salir.

Creo que utilizaré el dinero para arreglarme la nariz rota..

El mismo día de la paga, me encontraba en mi casa con un terrible dolor de nariz cuando empezaron a tocar mi puerta precipitadamente.

Ahora qué?

—Edward! Edward! abre la maldita puerta! —gritó Jacob a través de la puerta. Se escuchaba enojado..

Apresuradamente me acerqué y le abrí.
La cara de Jacob era tan chistosa que me tuve que echar a reír. Estaba prácticamente echando humo.

De inmediato entró en mi apartamento y se lanzó en el sofá mientras cubría su cara con el cojín.

—Qué pasa, Jake?

Jacob levantó la mirada. Me miró por un rato, para luego cambiar su semblante colérico a uno sorprendido. Abrió los ojos como platos para luego levantarse y dirigirse hacia mí.

—Eso es.. tú! Tu puedes hacerlo..

—Que yo puedo hacer qué? —pregunté confundido. El sonrió.

—Te voy a contratar.

Mi mejor amigo me iba a contratar? Pero qué..?

—La cita con la chica fue perfecta, Ed. Pero cuando llegamos a su casa lo arruinó todo. Me dijo que nada más quería mi amistad. Pero qué hice mal? nada! La llevé al mejor restaurante de Chicago, le llevé flores, llegué puntual, le abrí la puerta del coche, le aparté la silla para que se sentara..

—Eh, para, para —le corté—ya entendí, fuiste el chico perfecto todo el tiempo. Así que quieres que le de una mierda de cita para que se de cuenta de que tú eres el mejor, no es así? —concluí. Jake asintió con una radiante sonrisa.
Suspiré.

—Está bien, lo haré amigo. —agregué con una pequeña sonrisa.
Jake empezó a saltar como una adolescente.

—Esto es genial! Después de tu cita me buscará, estoy seguro. Muy seguro.

—Cuál es su nombre? tienes que decirme todo de ella. —pregunté, cogiendo papel y lápiz.

—Se llama Isabella Swan, pero le gusta que le digan Bella. Se dedica a escribir novelas..—empezó Jacob mientras yo lo escribía todo en la hoja.

Debía de conseguirle esta chica, Bella, a mi mejor amigo. Tenía que conseguírsela. Así que planearé la peor de las citas que una chica pudiera tener.

Esta chica se arrepentirá de haber rechazado a Jacob.



Qué les pareció? *-*

Muchas gracias por sus reviews, me animaron a continuar la historia. Lamento no haber aclarado que era ExB, pero pensé que era algo obvio xD

El siguiente capítulo, será Bella POV, y se titula: ¿Quién es Cullen? :)

Y también debo agregar que el Miller's Pub es real, es un bar de Chicago :) Pueden buscar la página oficial en Google.

-Mariale