Hola! Wow mil años para actualizar, lo siento muchisímo pero les prometó que tratare de traeles un capitulo nuevo en un par de días más, si el trabajo me lo permite.
Mil gracias por sus alertas y favoritos y por sus reviews, me alegran la vida, de verdad.
Espero que les guste el capitulo, es algo tranquilo y simbolico porque me quise basar más que nada en la relación de Thor y Loki al comienzo y como es un día normal en su vidas. Ojalá les agrade.
Bla bla bla, Thor ni sus personajes me pertenecen como siempre algo sobre Marvel y la mitología nordica.
Los pequeños aman más.
Por: PerlhaHale
Capítulo 2.
Debía admitir, que las cosas habían cambiado mucho desde que Loki llegó a su vida y eso que no había pasado más de un mes.
El pequeño se había recuperado rapidamente de la fiebre y el resfriado que había sufrido por las horas bajo la helada lluvia, gracias a los cuidados que el rubio había tenido para con él.
Así que, una vez que el pelinegro estuvo mejor, Thor se sentó con él para discutir algunos puntos que no podían esperar para ser tratados.
-¿Cuál es tu apellido, Loki?-preguntó con cautela, mirando fijamente al pequeño sentado frente a él que le regresaba la mirada con el ceño fruncido.
-No lo sé- esa era la respuesta del menor a todas sus preguntas
-Bueno..-se lo pensó por un momento. No quería molestar ni presionar mucho a Loki, sabía que tenía un caracter muy explosivo y que se pondría a la defensiva si insistía demasiado. Pero necesitaba realmente que este le diera respuestas- ¿cuantós años tienes? ¿sabes eso?
El ceño de Loki se acentuó más, a Thor le dió la impresión de que le saldrían arrugas muy joven si seguía haciendo eso.
-Tengo 10.
El adulto lo miró soprendido. Realmente había creído que era más joven pues Loki era una cosita toda delgada y pequeña que no aparentaba más de ocho años, pero decidió no comentar nada al respecto.
No vaya a ser que el niño se ofendiera.
-Eres muy pequeño aún ¿qué hacías a esas horas y con esa lluvia ahí afuera? Ayer dijiste que no tenías un hogar-le recordó.
-No tengo una casa ni una familia, caminaba por aquí rumbo al pueblo cuando comenzó a llover y me escondí debajo del árbol.-comentó con simpleza, como si ir vagando por la madrugada fuera algo de todos los días para un niño como él.
-¿Qué pasó con tu familia?-preguntó el rubio, cauteloso.
-Mamá murió hace un largo tiempo y no sé quien era mi padre así que he estado viviendo donde puedo, en diferentes lugares. Una viejecita se hizo cargo de mi en un pueblo cercano a este pero ha muerto hace unas semanas y por eso estoy aquí.
Thor lo miró sorprendido al saber todo por lo que un pequeño niño como lo es Loki, había tenido que pasar a su corta edad. Aún recuerda como él jugaba con sus videojuegos o al futbol cuando era un crío y una sensación desagradable se hunde en su pecho al saber que en lugar de disfrutar su infancia, el ojiverde pasa frío y hambre por las calles.
No puede permitirlo.
Así fue que tomó la decisión de hacerce cargo de Loki, quien ahora vivía junto a él en la casa y estaba bajo su protección.
El menor no puso muchos peros cuando Thor le habló de la idea de quedarse con él, de fin en cuentas era mejor eso que pasar frío y dormir en el duro suelo de las calles, como venía haciendo desde hace un par de semanas.
Ahora que había pasado el tiempo, ambos se llevaban mejor pues al parecer el niño había empezado a tomarle confianza al rubio y a ser más abierto con él.
Loki era un chico algo reservado, que se mostraba con cierta timidez pero tambien con una gran curiosidad y valentía hacia lo desconocido. Era testarudo, casi tanto como Thor y muy inteligente para su edad. A veces hacía comentarios despectivos e incluso hirientes para quienes no lo conocían, pero no lo hacía con el fin de ofender a nadie, solo que tenía muy poco tacto a la hora de hablar pues era muy sincero, demasiado.
E inocente.
A pesar de todo lo que había tenido que pasar y todas las cosas que había visto, Loki aún era un ser muy inocente, que no entendía muchas cosas de la vida y no perdía oportunidad de preguntarselas a Thor.
Al rubio le gustaba esa caracteristica del niño, su inocencia respecto al mundo y sus ganas de aprender acerca de cualquier cosa.
A Loki le gustaba aprender de Thor y a Thor le gustaba aprender de Loki.
-Nunca he cocinado en mi vida-le dijo el pequeño, sentado en uno de los taburetes mientras prestaba atención al rubio que cortaba verduras a su lado.
-Bueno, cocinar es muy fácil y divertido-comentó con una sonrisa, siguiendo concentrado en su labor.
-Pues yo no me estoy divirtiendo.
-Porque solo estas ahí observando.
Loki se cruzó de brazos, indignado.
-¡Es porque no sé cocinar!-se defendió, inflando sus cachetitos como cada vez que hacía un berrinche.
Adorable.
-¿Y si te enseño?-le preguntó el rubio, dejando el cuchillo de lado para poder mirar al niño con una sonrisa.
-¿Tú?- Thor asintió.- ¿puedes hacerlo?
Los ojitos esmeralda de Loki brillaron, entusiasmado por aprender y el corazón de el mayor se encogió de ternura.
Decidió entonces, empezar con lo básico, así que mientras Loki se acomodaba de rodillas en la silla, para poder alcanzar la mesa con mayor facilidad, Thor se posicionó detras de él y se inclinó para poder tomar el cuchillo, poniendolo en manos del niño y dandole las instrucciones, pegado a su espalda.
-Debes cortar de esta manera, en forma horizonal y debes tener mucho cuidado con los dedos- con su mano, cubrió la pequeña extremidad del niño y enrredo sus dedos al mango del cuchillo mientras cortaban juntos el vegetal con sumo cuidado- Así ¿ves?
Loki asintió y prontó pudo hacerlo él solo. Partió todas las verduras de la ensalada y Thor le prometió que le enseñaría a cocinar más cosas el día de mañana, para emoción del menor.
-¿En qué trabajas, Thor?-le preguntó el niño mientras comían.
-Soy chef-contestó antes de dar otro gran bocado a su pedazó de carne.
-Ya veo.. se nota que te gusta comer.
-Pero parece que a ti no, tu plato esta casi lleno-le reprendió el adulto a Loki que solo bajo la mirada.
-No estoy acostumbrado, señor.
El niño, se había dado cuenta el rubio, solo lo llamaba señor cuando estaba avergonzado o había sido reprendido, despues de todo, Thor le había dicho que podía llamarlo por su nombre "señor me hace sentir viejo"
-Pues debes comer mejor, sino no crecerás tan grande, fuerte y guapo como yo- le dijo sonriente.
Loki lo miró alzando una de sus delgadas cejitas.
-Deberías limpiarte la barba primero, tienes restos de salsa-le aconsejó divertido.
Thor soltó una carcajada que resonó como un trueno por toda la casa. A veces le sorprendía los comentarios tan inteligentes y ocurrentes con los que Loki salía de vez en cuando.
Terminaron de comer y limpiaron la mesa, así como ambos se pusieron a lavar los trastes: Thor los lavaba y Loki los secaba. Al niño le gustaba hacer algunos de los deberes de la casa y ayudar al mayor, decía que era parte de su modo de aprendizaje.
-Thor ¿cuantos años tienes?.
El curpulento hombre siguió enjuagando el plato entre sus manos, antes de contestar.
-23.
-Wow ¡te ves más viejo!-comentó con inocencia despues de que le pasaran el plato para secar.
Ahora fue Thor quien frunció el ceño.
-¿Qué? Claro que no, me veo más joven.
-Claro que no-replicó el niño.
-Claro que si.
-Claro que no.
-Si.-insistió.
-No-contestó algo irritado.
Nadie ganaría esa batalla, los dos eran igual de cabeza dura y ningúno cambiaría de opinión. En eso al menos, ambos eran muy parecidos.
Despues de discutir por un rato más y que Loki lo atiborrara de preguntas como su comida favorita o el porqué la gallina cruzó el camino, al fin fueron a dormir.
La casa del rubio era grande, espaciosa y de dos pisos, sin embargo solo contaba con una habitación que no era tan grande como parecía.
Así que Thor y Loki dormían juntos en la cama matrimonial.
A ningúno de los dos le molestaba: Loki era solo un niño y eso no representaba inconveniente para él y a Thor tampoco parecía importarle mientras Loki estuviera bien.
Hacía frío afuera y aunque adentro de la habitación parecía más acogedor, aún así el clima helado se filtraba por las paredes, consiguiendo que Loki temblara de frío, aún estando debajo de varías frazadas.
Thor estaba dormido pues había caído exahusto a la cama apenas terminó de cobijarlos a él y a Loki. Pero este ultimo no podía dormir, sentía que se estaba congelando y tiritaba aferrandose más a las colchas, tratando de hundirse más en ellas y buscar abrigo.
Misión imposible.
Pronto, el castañeo de sus dientes, despertó a Thor.
-Hmm ¿Loki?-preguntó somnoliento, un ojo medio cerrado, el cabello revuelto y la voz pastosa.
El niño trató de fingirse dormido, sin exito.
-¿Tienes frío?- preguntó el adulto, ahora más despierto. El pelinegro quizó rodar los ojos ante la pregunta tan tonta.-Debiste decirmelo.
Lo siguiente que sintió Loki fue las grandes manos tibias de Thor en su cintura, que lo tomaron y lo atrajeron hasta que su pequeño cuerpecito tembloroso estuvo totalmente pegado al del mayor.
El rubio rodeó a Loki con sus fuertes brazos protectores y lo acercarón más a su pecho, acurrucandose junto a él para hacerle entrar en calor y dejase de temblar.
El cuerpo del mayor estaba caliente junto al hielo helado que cubría el de Loki, quien prontó sintió que sus temblores se reducían gracias a la calidez del cuerpo ajeno que ahora lo rodeaba todo.
Thor, aún muy cansado y viendo que Loki al fin dejaba de tiritar, cerró los ojos dispuesto a dormir y aún con los brazós alrededor de la menuda figura de Loki quien recostó la cabeza en su pecho y aferró sus manitas a la tela del pijama, en busca igualmente de descanso.
Loki cayó dormido junto a Thor unos minutos despues. Gracias los latidos acompasados del rubio que como una nana, lo arrastraron al mundo de los sueños.
