Este fic participa en el reto "Drabbles de emociones" para el foro de "el mejor gremio de todos, Fairy Tail.
Disclaimer: LOS PERSONAJES NI FAIRY TAIL ME PERTENECEN SON PROPIEDAD DE HIRO MASHIMA!
Sin más les dejo con el segundo Drabble:
Admiración:
Fue vergonzoso, no ser capaz de salir del gremio, tener que quedarse con el maestro, Salamander y su gato, viendo a sus compañeros peleándose y ellos con los brazos cruzados. Un tal Fried había puesto unas runas en la puerta, y en teoría no podían salir del gremio, las estatuas y los mayores de 80, y claramente el no era ni una cosa ni la otra.
La chica pelirroja acababa de salir en busca de Eveergreen. Erza, Titania, no llevaba mucho tiempo en Fairy Tail pero como todos en el gremio, la temía y a la vez admiraba. Si, el orgulloso Dragon Slayer de Hierro sentía admiración por alguien, pero eso no lo admitiría en voz alta, nunca. Erza era mucho más fuerte que él, aunque le costase admitirlo, no sabía como lo haría, pero algún día la superaría.
Incorporarse a Fairy Tail, ese gremio lleno de tarados y de estúpidos le había afectado, había despertado sentimientos que Gajeel creía olvidados y eliminados, que no los sentía Aparto los recuerdos de su mente. Su mente estaba confusa y eso a él no le gustaba, sabía que si seguía así sentir admiración por sus compañeros solo era el principio.
Las chicas habían vuelto a la normalidad gracias a que Erza había vencido a Eveergren. Pero ahora Laxus les amenazaba con otra cosa. El palacio del trueno. Unas pequeñas esferas flotaban por encima de Magnolia y amenazaban con hacer caer una lluvia de rayos en menos de una hora. No las podían destruir ya que estaban hechizadas con magia de enlace corporal.
Las chicas se fueron para avisar a la gente de la ciudad y para derrotar a los dos de la tribu Raijin. ¡Ja! Como si pudieran hacerlo.
Allí solo quedemos 4 personas: la chica enana del pelo azul que estaba cuidando de la muchacha que acababa de ser chamuscada por el rayo, Salamander y él.
- ¡Que está pensando ese bastardo!- grito Salamander a la vez que saltaba por la terraza para chocarse con una pared invisible de runas.
- ¡Natsu!- gritó la peli azul
- Si tanto quieres ser el maestro, entonces pelea contra el abuelo tú mismo.- continuaba gritando Salamander mientras seguía golpeando la pared sin éxito.- ¡Ya es suficiente Laxus!
- Cálmate Natsu.- sugirió la peli azul.
- ¡No es momento para calmarse!
- Escucha- interrumpió la chica- son runas ¿verdad?
- Lo sabemos- le dije con suficiencia.
- Es un tipo de escritura mágica, así que yo podría ser útil.
- ¿Qué?- no pude evitar sorprenderme, ¿nos podía sacar de allí?
- ¿En serio, Levy?-dijo Natsu volviéndose para mirarla.
Levy… ¿ese era su nombre? un nombre bonito… ¡Pero qué coño estoy pensando!
-Sí, yo creo que vosotros podréis derrotar a Laxus.- dijo Levy.
- Claro que si, tenlo por seguro.- le afirme
Ella se volvió para mirarme y no tengo ni idea del porque, pero me dedico una gran sonrisa. Aquello me impacto. Acaso ya no me temía ¿con todo lo que le había hecho?
Después de acostar a la chica del pelo verde, Levy se puso a trabajar, de mientras Salamander seguía pegando se porrazos contra la pared. Gajeel escuchaba murmurara a la chica, estaba tirada en el suelo del gremio rodeada de por lo menos una docena de libros, y por pura curiosidad se acercó y me sente a su lado, ella no pareció darse cuenta.
- Si tomo la información de la disposición de las letras carmín…- se decía a sí misma- y las descompongo en sus materiales de letra, puedo recoger el vocabulario usado para construir las reglas.. L,O,S,U…
Estaba asombrado, embobado más bien. Como está resolviendo las runas y ¡qué coño está diciendo! No entendía nada. Como una chica tan pequeña como ella podía ser tan inteligente, tener tan grande cerebro. Podría llegar muy lejos, solo le faltaba un poco de entrenamiento. Sería muy débil pero seguramente, una de las personas más inteligentes, una persona digna de admirar… ¡Maldición! Otra persona con la que siento admiración, pero ella se lo merece… Ya me gustaría a mí ser tan inteligente como ella…
- Entonces- continuo ella absorta en su trabajo.- lo cambio a gramática Gheel…
-Wow, eres sorprendente.-se me escapo de manera involuntaria, estaba tan fascinado que cuando me di cuenta era demasiado tarde- No tengo ni idea de lo que dices.
- ¡No!-grito ella volteándose para mí. Me asuste ¿había dicho algo malo?- L y S son falsas. ¡El código clave es Als!
- ¿L-Lo es?- dije yo todavía impactado. Ella bajo la vista de vuelta al libro.
-No te preocupes- me dijo – los sacare de aquí.
- Realmente no tienes porque… - ayudarme le iba a decir pero ella me interrumpió.
- Por favor, detengan a Laxus.- me dijo con una mirada serena con esos ojos color caramelo.
Por supuesto, me hubiese gustado contestarle, pero no sé por qué las palabras no me salieron.
-¿Oh? Lucy ganó- informó Natsu.
- ¿Bromeas? ¿La animadora sabe luchar?- no podía creérmelo.
-Lucy es muy fuerte.- me contesto con una sonrisa Salamander.
- Mientes es solo una animadora.- seguía sin poder creérmelo.
A partir de ahí Salamander me empezó a molestar, pero justo cuando le iba a dar una buena paliza.
-¡Eso es!- grito una voz detrás nuestro. El peli rosado y yo nos asustamos.
-¿Qué es qué? – gritemos a la vez.
- Lo he resuelto- dijo Levy contenta de su trabajo.
- Bien- gritemos otra vez los dos a la vez, me estaba empezando a molestar.
La enana se situó en frente de la pared invisible.
-Ahora voy a rescribir el conjuro. – dijo y se volteo para mirarnos.- Natsu, Gajeel, es hora de que forméis parte en la Batalla de Fairy Tail.
Lo estoy deseando- grito Salamander.
- Es hora de divertirnos.- dije yo.
La enana rescribió el conjuro y por fin pude salir a patearle el culo a Laxus.
Palabras: 977
Espero que os allá gustado.
Nos vemos ;)
