Hola! =) gracias x leerme =D me hacen muy feliz y me alegra que les guste mi nueva historia! Lamento la demora en actualizar :B
Ranka Hime: linda! Gracias x seguir leyéndome está historia está dedicada para ti =) me alegra que te guste mi UA y si me gusta hacerlas sufrir y dejarlas intrigadas jiji :B gracias x tus buenas vibras y espero como siempre que la espera haya valido la pena! Muchos besos, cualquier cosa si quieres mi mail para que te informe de las actualizaciones es
Kirita95: una nueva lectora :') que emoción! Me alegra que te haya gustado mi historia y pronto se conocerán :D espero que te guste el capítulo y me sigas leyendo ;) cualquier duda, sugerencia o lo que quieras me dices
Sol: jajaja si! Me encanta poner a Kaoru en medio de 2 galanes 1313, y se viene un culebrón muy entretenido ;)
Akina Kamiya Himura; muy tierno tu reviews! Me alegra que te haya gustado tanto y ojala no te decepciones con el nuevo capítulo :3 (l)
COMO SIEMPRE RK NO ME PERTENECE Y DISFRUTEN SU LECTURA :D ¡
Capítulo 2: conociéndonos
A la mañana siguiente Akira decidió ir a visitar a Kaoru para saber como continuaba, esperaba que no le molestara su visita. La verdad es que no podía de dejar de pensar en Tomoe, la extrañaba tanto pero al mismo tiempo sentía deseos de olvidar todo lo relacionado con ella y sobre todo su traición aun muy latente en su corazón. La pequeña de misteriosos ojos azules era como una brisa de aire fresco en una tarde calurosa, un escape y quien sabe si una nueva oportunidad para ser feliz.
Era cerca de medio día cuando toco la puerta del dojo, una pequeña Kaoru cubierta de vendas le abrió la puerta con una sonrisa, la imagen lo entristeció. Se veía aún más frágil pero su energía no desaparecía.
''Buenas tardes Kiyosato-san, adelante por favor'' Kaoru abrió la puerta dejándolo pasar. El samurái rió ante la formalidad de la niña, ''llamame Akira por favor, Kamiya-san''. Ella se sorprendió ante el apelativo y le respondió ''de acuerdo Akira-Kun, pero sólo si ud me dice Kaoru''.
Ambos sonrieron, ''es muy lindo el dojo de tu familia, me contaste que tu padre murió pero y tu madre? Tienes hermanos?''
La pequeña escondió sus ojos en su chasquilla tratando de evitar que las lágrimas corrieran por sus ojos y con su máximo esfuerzo fingió una sonrisa '' soy hija única y mi madre murió cuando yo tenía 3 años, pero como le conté tengo la compañía de Tae la dueña de un restaurant cercano la que siempre me invita a comer con ella y el doctor Genzai me ofreció dormir en las noches en su consulta ahora que estoy sola. Pero aún así también están los alumnos del dojo''
''alumnos?'' preguntó el joven sorprendido, '' jaja si, en este dojo se enseña el estilo Kamiya Kashin, que es la espada que protege la vida aunque muchos lo encuentren inútil en tiempos de guerra yo soy de esas personas que piensa que lo único que se logra con la muerte es un sufrimiento mayor pero no soluciones que sean viables para el futuro. Puede que suene como una ilusa y muchos piensan que lo soy pero creo firmemente en mis convicciones''.
Akira Kiyosato estaba impactado con las declaraciones de la kendoka, no sólo era una persona con un aura pura pero su modo de vida también lo era, era difícil creer que aun en tiempos de destrucción pudieran existir personas tan genuinas como ella. Aún así al mirarla directamente a los ojos sentía que detrás de esos zafiros se ocultaba un secreto que tal vez jamás llegaría a conocer, tal vez un pasado oscuro o simplemente la explicación que explicará el hechizo de su mirada.
''y tu Akira-kun? Tienes familia? Novia?'' Kiyosato se sorprendió por la pregunta pero por sobre todo como los penetrantes ojos azules lo miraban con curiosidad, ''pues si, tengo una familia aunque viven en Tokio, yo me vine a vivir a Kioto por el amor de una mujer que sería mi prometida pero ella me traiciono con un enemigo, aun así mi vida estaba hecha aquí y fue por eso que preferí quedarme aquí''
''y aún la amas?'' nuevamente Kaoru sorprendió a Akira pero esta vez fue su turno para bajar la mirada hacia el sueño con tristeza, ''para que mentirte, la verdad es que si; yo creo que ella será el amor de mi vida pero ella rearmo su vida y yo no hago parte de ese plan. Por un minuto pensé en que si mataba a su marido ella volvería conmigo pero cuando iba camino a matar me topé contigo. Gracias Kaoru-chan, gracias a ti no manche mis manos con sangre y creo que luego de escucharte tienes razón. De nada derramar sangre para solucionar los problemas, lo más seguro es que ella lo amé y si yo lo mato ella no querría saber nunca más de mi y eso no podría soportarlo''. Las lágrimas empezaron a correr de sus ojos negros mientras Kaoru lo abrazó tiernamente al mismo tiempo que le acariciaba el pelo.
Sin saberlo ese abrazo le trajo mucha paz y logró descargar toda su desesperación con ella. Se sentía tranquilo y protegido. Al mismo tiempo la kendoka también se sentía muy cómoda con él, como si fuera un hermano mayor.
Y fue así como los días fueron pasando, Akira le ayudaba a Kaoru a superar la soledad que sentía por la muerte de sus padres, lograba hacer que cada uno de sus días fueran sorprendentes y entretenidos. Pero al ser un espadachín también estaba exponiéndose constantemente al peligro, por lo que muchas veces Kaoru terminaba vendando su cuerpo y pidiéndole ayuda al doctor Genzail con las medicinas.
Al poco tiempo Akira Kiyosato ya era uno más de la pequeña familia que se reunía en el dojo Kamiya y de a poco las heridas de su corazón se iban sanando aunque nunca completamente, por algo dicen que el primer amor nunca se olvida…
Aveces se preguntaba si era posible que se estuviera enamorando de la joven kendoka, de su fuerza, su ánimo y sobre todo sus sonrisas además de sus ojos que brillaban cada día con más intensidad. Era lo opuesto a Tomoe, a veces impertinentemente expresiva no se lo guardaba nada o al menos eso creía él. Que era un alma pura y sincera.
Fue así que perdió muchas noches pensando en ella, pensando en ella y en la hermosa mujer fría como la nieve
MIENTRAS TANTO EN LA VIDA DE KENSHIN Y TOMOE
Los días transcurrían con una tediosa rutina, Battousai desaparecía por las noches o siempre que lo necesitarán para cumplir alguna misión que generalmente no implicaban algo riesgo más que un par de cortes que Tomoe con mucha paciencia se dedicaba a curar al día siguiente. Le partía el alma cuando lo veía apenas a su casa pero sobre todo las raras excepciones en que ni siquiera lograba entrar a la casa por si mismo.
Sin que Kenshin lo supiera en los momentos así Tomoe lloraba en silencio pensando que en cualquier momento lo perdería. A pesar de que el recuerdo de Akira la visitaba constantemente amaba al pelirrojo. No era fácil ser la esposa de un asesino y menos de uno como Battousai el destajador.
Battousai por su lado esperaba ansioso los pocos momentos en que podía tener intimidad con su esposa y dejar su mente en blanco por un segundo para concentrarse en su cuerpo, sus curvas y besar sus labios. Sabía que a su relación le faltaban muchas cosas y una de esas era la pasión pero no dejaría que Tomoe se escapará de su vida y mucho menos que vuelva con el imbécil de Akira Kiyosato, eso pasaría por sobre su cadáver. Ella era de él y de nadie más.
Pero todo daría un giro inesperado cuando un par de ojos azules se interpusieran en su camino, quienes les mostrarían el verdadero amor.
Notas finales: Y? Qué les pareció este nuevo capítulo? Si me quieren tirar tomates solo díganlo xd pero espero que me sigan leyendo =)
También está Amores que no se olvidan, un beso y hasta la prox que será pronto ;)
BUBU30
