Disclaimer: Nada mío, todo de Kube, excepto la canción, cuya original es de Frank Sinatra.

Bue, decidí alargarlo un cap más, porque se me hizo muy largo (:

Respuesta de reviews al final (:


– Lo miras a los ojos...

– Lo miro a los ojos...– hubo una pausa –. ¡Rangiku-san!

– ¿Qué?

– ¡Lo miro a los ojos y qué!

Matsumoto se llevó un dedo al mentón.

– Espera, aún estoy pensando.

Hinamori se fue de espaldas.

– ¡Lo tengo! – exclamó Rangiku. Esperó a que Hinamori recuperara la compostura y le ofreció una galleta.

– ¡No, gracias! – se apresuró Momo. Desde su última... experiencia con las duras galletas de avena de Matsumoto prefería no arriesgarse.

– Simplemente – Rangiku sacó una galleta, por lo que Momo la escuchó atenta a sus movimientos – le hablas del clima o algo por el estilo... ¡Y lo sueltas!

– ¿Lo... suelto? – Hinamori alzó una ceja.

– ¡Lo sueltas! – Matsumoto se llevó la galleta a los labios e intentó morderla, en vano –. Mmmmh... creo que se me pasó el tiempo de horneado – agregó para sí misma.

– ¡Rangiku-san! ¿A qué te refieres con soltarlo?

– ¿Eh? ¡Ah, sí! – Matsumoto lanzó la galleta por la ventana.


Mientras, a un costado del edificio residencial de la décima división.

El Shinigami se estiró cuan largo era.

– ¡Por fin salí del hospital! Unohana-taicho empezaba a darme miedo. – Cruzó los brazos sobre el pecho –. Bien, lo primero que haré será...

No pudo terminar la frase, ya que un objeto volador no identificado le llamó la atención.

– ¿Eh?

La cosa comenzó a caer en picada, y le dió de lleno en la cabeza del inocente subordinado, para caer intacta al suelo.

El Shinigami perdió el equilibrio y cayó de bruces al suelo, pero antes de perder el conocimiento, observó el extraño objeto que le había caído en la cabeza y dió un respingo.

– Esa... esa... ¿no es una galleta... de... Matsumoto-fukutaicho? – y antes de que pudiera hacer cualquier cosa, quedó inconsciente.

Más tarde, y para su buena suerte, otro Shinigami lo encontraría... y lo llevaría de vuelta al hospital.


– ¿¡Decirle que qué!

– ¡Que lo amas, por supuesto! – Rangiku comenzó a arreglarle el cabello a su amiga – Porque lo amas, ¿no es cierto?

Hinamori se ruborizó.

– Sé lo que piensas – continuó Matsumoto –. ¡No debes tener miedo! Además, dese ayer (osea, desde que lo invitaste) ¡mi Taicho ha estado especialmente torpe!

– ¡Rangiku-san! Shiro-chan no es torpe.

– Como sea.

Hinamori tomó un sorbo de té mientras Matsumoto le trenzaba el cabello. Luego de un momento de silencio, dijo:

– Rangiku-san...

– ¿Mmmmh?

– ¿Tú crees que... – vaciló –... Shiro-chan me corresponda?

Matsumoto sonrió y abrazó a su amiga por los hombros.

– ¡Claro que sí! Sé distinguir a un hombre enamorado de otros. Además, ¿quién no te adoraría con ese hermoso vestido que, por cierto, yo escogí? ¡Kawaii!

Hinamori se miró al espejo. Rangiku sí que había hecho un gran trabajo: La había maquillado muy naturalmente. Su cabello le caía hacia un lado en una trenza, y mechones más cortos enmarcaban su rostro. Y el vestido... simplemente le parecía perfecto. Era de color rojo manzana, con escote en V sin mangas, y hasta ubn poco más arriba de las rodillas. Y en sus pies, unos cómodos zapatos negros. Sonrió.

– Gracias, Rangiku-san.

– De nada, de nada – Rangiku hizo un ademán con la mano para restarle importancia –. Ahora, corre, pues deberías haber llegado – consultó su reloj – hace veintidós minutos...

– ¿¡Qué!

Hinamori tomó su bolsito de mano y, haciendo uso de un shumpo digno de Yoruichi, se esfumó.

–¡Nos vemos en la fiesta! – le gritó Matsumoto, y agregó para sí misma: – Ah, el amor joven... ¡qué romántico! – sacó un ramo de girasoles y una tarjeta que tenía escondidos –. Y ahora, el pedido de mi Taicho – sonrió maliciosamente.


Se retrasaba, como siempre.

Resoplando, metió las manos en sus bolsillos. Aún no podía creer que Hinamori lo hubiera invitado a salir en ocasión al...

Mmmmh, ¿cómo era? – pensó –. El día de... ¿Lief Ericson?

Se encogió de hombros y sonrió. No importaba el nombre, lo que importaba era que al fin iba a salir con ella.


Jajjaja... esto era algo así como un cap de relleno... ¿qué sucederá en el desenlace (aunque sea súper predecible)?

¡Descúbranlo... en el día de Leif Ericson! Perdón... san Valentin (:

Ahora, las respuestas y agradecimientos a mis reviewers (o como se diga. Los contestaría personalmente, pero yo uso mi súper gadget para todo, y lamentablemente le falta la opción de responder reviews):

eLisa : Bue, aquí la conti... espero que te haya gustado. Y créeme, también me reí imaginándome a Hinamori con la galleta en la boca. Y que no te en lástimas las otras chicas... les pasa por molestosas :D

RoseWeasley13: todo sea por el cap más lindo :D

heeeey me están apurando... continuo en el siguiente cap... adiosin!