En la sala de detectives de la estación…
No puedo creer esto – dijo Amanda – Debe ser una broma.
Tal vez – dijo Olivia – Hay que cerciorarnos.
Por ahora tomemos esto con calma – dijo Cragen.
Y rezar para que nada se salga de control – añadió Fin.
En ese momento, Munch y Nick entraron.
¿Qué encontraron? – les preguntó Cragen.
Hablamos con el oficial de libertad condicional – dijo Nick – Y confirmó nuestros temores.
Nos dijo que Charlie es un brujo bueno que recuperó sus poderes después de salir de prisión – complementó Munch – Y que ahora hace de guardián mágico de brujos y brujas buenos.
¿Sabes para quién? – preguntó Olivia.
Trabaja para algo llamado Ministerio de Magia – dijo Nick.
Genial – dijo Amanda.
De pronto, sonó el celular de Nick.
Amaro – dijo Nick en el celular – Oye, tranquilízate, voy para allá.
Capitán, debo irme – dijo Nick a Cragen.
¿Qué sucede? – preguntó Cragen.
Emergencia familiar – dijo Nick.
¿Mágica o no mágica? – preguntó Munch.
Parece algo mágico – dijo Nick mientras se iba.
Ya en la noche, Amanda iba conduciendo de camino a casa cuando vio un extraño almacén. Amanda se detuvo para ver qué pasaba. Charlie estaba al lado de la entrada.
Sabía que vendrías – dijo Charlie – Vamos adentro.
¿Qué quieres de mí? – preguntó Amanda mientras ella y Charlie entraban.
Creo que lo sabes, pero te lo explicaré mejor – dijo Charlie – Estás destinada para grandes cosas, para ayudar a los demás con tus habilidades.
¿Por qué a mí? – preguntó Amanda – Quiero decir, mamá y papá no son brujos.
Bueno, tu papá es un brujo latente – dijo Charlie – El punto es que no debemos postergarlo más.
Charlie sacó de una caja un anillo dorado y se lo mostró a Amanda.
Tómalo – dijo Charlie – Tu destino te espera.
De acuerdo – dijo Amanda mientras tomaba el anillo – Pero no esperes que vuele en escoba por ahí.
Descuida, esto será discreto – dijo Charlie – No interferirá mucho en tu trabajo, lo prometo.
Vaya, que bonito lugar – dijo Munch mientras él y Fin entraban – Espero no haya negocios turbios.
No se preocupe, sargento – dijo Charlie a Munch – Todo estará bien.
Más te vale, amiguito – dijo Fin – Si le haces daño…
Descuida, Fin – dijo Amanda – Creo que debemos irnos.
Dulces sueños – dijo Munch a Charlie mientras él, Fin y Amanda se iban.
Mientras subían al auto de Amanda, los 3 detectives notaron que el almacén en el que estuvieron ya no estaba.
Llegando a la casa de Amanda…
Aún me cuesta trabajo creerlo – dijo Amanda mientras miraba el anillo en su dedo.
Tal vez solo sea una broma – dijo Fin.
O tal vez quiera conquistarte – dijo Munch.
Sea lo que sea, una noche de sueño regresará todo a la normalidad – dijo Amanda.
Mientras Amanda abría la puerta de su residencia, recibió una descarga de electricidad estática y luego tuvo sensación de mareo.
¿Estás bien? – preguntó Fin.
Sí, estoy bien – dijo Amanda – Solo quiero descansar un poco.
Descansa bien, Amanda – dijo Munch.
Gracias – dijo Amanda mientras entraba – Buenas noches.
Buenas noches, Amanda – dijo Fin.
Mientras Amanda cerraba la puerta, Munch y Fin se dirigían a la calle.
De ser cierto lo que dijo Charlie en el interrogatorio… - dijo Fin.
Su vida no volverá a ser la misma – dijo Munch, terminando la frase.
