Capítulo 2: "Estas bien Granger"
_Rápido Ron hay que llevarla la enfermería –sonó la pelirroja preocupada-
Hermione fue llevada a la enfermería, la señora Pomfrey, la examinaba mientras unos chicos de Gryffindors seguían preocupados por su amiga.
_Ella estará bien solo debe descansar –se dirigió la enfermera hacia los chicos mientras salía de la enfermería-
Vamos chicos, estará bien, dejémosla descansar. Ya empezara el gran banquete -dijo Ron- Saliendo los tres Gryffindors del lugar.
Mientras tanto en la mesa de las serpientes, dos niños de primer año, jugaban con los utensilios de la mesa.
_Dámelo, yo lo vi primero -soltó el niño enojado-
_No es mío –dijo la otra pequeña serpiente-
Ambos seguían forcejeando el tenedor que en in intento de agárraselo, salió disparado cayendo sobre los alumnos de 6º año, Draco Malfoy fue la victima del utensilio, cayó sobre su cabeza logrando un pequeño corte en la mejilla del rubio.
_Pequeños insolentes, miren lo que han hecho, esto no lo dejare pasar –gritaba con rabia-
Ambos niños salieron corriendo por el Gran Comedor al ver la furia del mayor.
-Estas bien Draquito –le acaricia la mejilla lastimada un preocupada Pansy-
_Estoy bien, solo fue un pequeño corte –la alejo de el-
_Hey amigo, debes ir a la enfermería, debes curarte esa herida, no querrás que tu padre vea que eres un débil dejándose lastimar por unos estúpidos niños de primero -le dijo un chico moreno- Es Blaise Zabinni, amigo de Draco desde hace años, ya que sus padres son mortifagos desde que el Señor Tenebroso quiso dominar el mundo mágico.
_Ahí viene San Potter, la comadreja y su hermanita, que no está nada mal -miro pícaro Blaise – Y la sangre sucia ¿Dónde está? Se arrepintió y no quiso venir este año -agrego Blaise-
_La sangre sucia se desmayó en el tren, la vi ahí tirada en el suelo, no valía la pena ayudarla, es un ser inferior a mí, le tengo asco con tan solo verla.
Draco salió del Gran Comedor, se dirigía a la enfermería, pensaba en la castaña, debía odiarla, le debía dar asco con tan solo verla pero en el tren no fue así, la vio tan débil, tan hermosa. Debemos admitir que Hermione ha crecido, su cabello castaño con algunos rulos caían sobre su espalda, con una increíble cintura que volvía loco a cada chico de Hogwarts. Pero que estaba pensando con él porque tenía esos pensamientos sobre ella, en simple palabras debía odiarla.
Al llegar a la enfermería, vio a la castaña sobre una cama al fondo del lugar. Le causaba curiosidad, estaría despierta o tan solo durmiendo.
_Que necesitas jovencito -le dijo la enfermera-
_Sra. Pomfrey, necesito que me cure esta herida, unos niños de primero me lastimaron con un utensilio de la mesa ¡Malditos mocosos! -se dirigió y se sentó a unas tres camas en donde dormía la castaña-
_Está bien, Sr, Malfoy, ire por lo necesario –le dijo la enfermera dirigiéndose al armario que estaba a la entrada de la enfermería-
Al alejarse la enfermera, él se levantó de la cama y se dirigió a la cama de la castaña, quería asegurarse que estuviera durmiendo, no quería que lo viera ahí porque ya empezarían los insultos y peleas. Llego hasta donde dormía la castaña, se acercó, la vio tan débil, tan bella pero porque se sentía asi.
_No, no, no. Esto esta mal. Draco ¿A caso en que estas pensando? -se preguntaba a si mismo- Estaba hipnotizado con la belleza de la castaña.
Toco su mejilla, estaba caliente y notaba como su respiración era suave, eso lo relajo.
Noto que la castaña empezó a moverse, se asustó y retrocedió unos pasos, Hermione estaba despertándose de a poco, logro divisar una figura alta de un chico, no logro ver quien era, estaba con algunos dolores de cabeza y se sentía perdida.
_¿Quién sos? -miraba extrañada al rubio-
