Disclaimer: Los personajes de esta historia no me pertenecen, pero la historia es totalmente mía, que la disfruten.

A Song About Love

Él tenía una idea clara de lo que quería, era la oportunidad perfecta para empezar de nuevo, pero los recuerdos del pasado hacían difícil las cosas, ¿acaso tú puedes ayudarme a ser feliz?

Capítulo 2: Los recuerdos de él.

Me encuentro en la entrada del instituto, con mi maleta a mi lado, el lugar es enorme, tiene edificios de 5 pisos, puedo observar varias canchas donde jóvenes como yo, corren, jugando, riendo, además el lugar tiene un ambiente clásico, digno de admirar, me pierdo en el paisaje y no me doy cuenta que un balón viene hacia mí por la espalda, golpeándome y haciendo que caiga al suelo, como era de esperarse.

Escucho a alguien correr hacia mí, abro los ojos lentamente.

-¡Lo siento mucho!, no era mi intención, hola, déjame ayudarte.- Me dice una chica de tenis blancos, calcetas cortas de color blanco, short azul y blusa blanca con botones violetas y de donde cuelga un broche de corazón con alas, su piel es blanca, su cabello amatista ondulado le llega hasta la cintura, a pesar de estar amarrado en una coleta.

-¿Me estas escuchando?- Repite la joven, mientras ríe y estira una mano.

-Sí, perdón.- Le tomo la mano, con la que me ayuda a levantarme.- Soy li shaoran, ¿y tú eres?- Pregunto con fingida curiosidad.

-Tomoyo Daidouji, voy en segundo semestre, esta escuela te va a gustar mucho, tiene de todo, ¿en dónde está tu habitación?- Me pregunta la amatista.

-En el edificio tres, departamento 301.-

-Ah, que coincidencia, se donde es, deja que te lleve, espero lleguemos a ser buenos amigos.- Me dice mientras me toma de las manos.

-Este, si. Lo mismo digo.- Dije nervioso, esta chica es rara.

-Aún no me dices en que semestre estarás.-

-segundo, igual que tú.-

-¿En serio?, Eso es genial, espero quedes en mi salón, somos buenas personas, aunque… es raro que acepten estudiantes a mitad del semestre.

-Es una larga historia.- Me mira con detenimiento -Te la contare otro día.- Respondo algo tajante. -Bueno, creo que ya llegamos ¿no?, puedo seguir desde aquí, gracias por guiarme, hasta luego.- Me alejo sin esperar su respuesta, no quiero entrar en detalles, menos con una desconocida.

-Esto será interesante.- Dice la joven mientras observa al muchacho alejándose algo apresurado.


-Toc, toc.– Toco la puerta con mi mano, ya que tengo entendido, que los dormitorios se comparten con dos personas cada uno.

-Hola, pasa.- Responde un chico inglés, de cabello azul obscuro, piel blanca, lentes, camisa blanca, corbata azul obscuro, pantalones del mismo color, y zapatos italianos negros. –Me llamo Eriol Hiragizawa, pero puedes llamarme Eriol.- Me dice sonriente, vaya, al parecer todos son muy alegres aquí.

-Soy li shaoran.- Digo mientras paso y pongo mi maleta en la cama desocupada, mientras me dedico a sacar mis cosas y guardarlas en mi closet correspondiente, este cuarto es grande, con muebles no tan exagerados, pero que le dan un toque elegante. Luego me coloco el uniforme, no está mal, aunque no soy de los que les guste verse igual que los demás, así que me pongo mi chaqueta café, es cómoda, y me gusta mucho.

-Bueno, aún no me dices que te parece el lugar.- Me dice mientras se sienta en la esquina de mi cama.

-Pues, no está mal, si me disculpas debo salir, tengo clases en unos minutos.- Dije mientras salgo con mi mochila al hombro.- Adiós, Hiragizawa.-

-Eriol.- Responde con cierta molestia. -Te dije que me puedes llamar Eriol.-

-Como sea.- Digo a manera de despido.


La clase ya va a dar inicio, mi amiga Tomoyo no deja de hablarme de lo hermosa que me veo hoy, es típico en ella elogiarme tanto.

-Ah, por cierto, hoy me tope con un chico muy guapo, ¿sabes?.- Me dice con una mirada pícara.

-Ya te dije que no me interesa nadie, además, acabo de terminar con Yukito, creo que no quiero andar con nadie de momento.-

-Sakura, está bien, sabes que yo estaré contigo, porque… te amo.- Dice mientras me abraza y se ríe a carcajadas.

-Muy graciosa, no creo que me ames más de lo que amas a tu querido Eriol.- Digo mientras me aparto.

-Tienes razón.- Dice tranquilamente.

-¿Qué?- Respondo levantando una ceja mientras la observo con fingida molestia.

-Broma.- Dice mientras ríe.

-Sabían que las bromas las invento un señor muy viejo que viví… ¡Auch!, no hagas eso Chiharu.- Decía un chico alto que solía siempre tener los ojos cerrados.

-Eso te lo ganaste por mentiroso Yamasaki.- Responde su novia, Chiharu, la cual le había dado un puñetazo, me sorprende que a pesar de todo lleven 3 años de relación.

-Descuida Chiharu, yo ya me he acostumbrado, aunque la pequeña sakura sigue creyéndole.- Dice la amatista

-Oye, ¡eso no es cierto!- Responde la esmeralda.

-Jóvenes, a sus asientos por favor- Dice el profesor Takamura -Hoy les presentare a un nuevo alumno, viene de Hong Kong, pasa por favor.-

La puerta se abre rápidamente y entra un joven de mirada seria.

-Se llama Li Shaoran, sean buenos con él, siéntate donde gustes.- Dice el maestro.

-Aquí- Dice Tomoyo señalado el lugar atrás del mío- El es el chico del que te comente esta mañana.- Me susurra.

Pero el chico, elige uno de los asientos del frente, el cual se encuentra alado de la ventana.

-Creo que te ignoro Tommy.- Respondo sin poder evitar reírme de mi amiga.

-No me dio gracia.- Responde una molesta Tomoyo.


-La clase ha terminado por hoy.- Dice el maestro mientras todos se disponen a salir, el chico nuevo sale con rapidez.

-Es algo distante.- Le confieso a mi amiga.

-Eso parece.- Responde Tomoyo.

-¿De qué me perdí?.- Pregunta Eriol entrando al salón y abrazando a su novia.

-No mucho.- Responde Tomoyo mientras besa a Eriol.

-Bueno creo que yo sobro aquí, nos vemos después.-

-¿Vendrás a casa de Eriol para celebrar mi cumpleaños?- Me preguntó mi amiga.

-No me lo perdería.- Respondo mientras me alejo, creo que iré a la biblioteca.


-Hijo, por favor tienes que prometerme que vas a seguir- Dice con dificultad una hermosa señora que se encuentra en una cama de Hospital, se ve pálida, tiene mangueras conectadas a las venas y también un aparato para respirar, al lado de la cama se observa un aparato que marca los latidos de su corazón, que son cada vez más lentos.

-Tienes que ser alguien importante, pero sobre todo, quiero que seas muy feliz.-Me toma de las manos, su tacto es frío y algo tembloroso. -Prométeme que estarás bien sin mí, no sé cuanto más soporte, sé que es difícil para ti entender esto, solo tienes 5 años, yo…-Empieza a quebrársele la voz. –Perdóname Xiaolang, por tener que abandonarte de esta manera, quisiera verte crecer, se que serás muy guapo al igual que el- Ríe levemente, pero luego se convierte en una mueca de dolor. -Pronto estaré con él, y te juro que estaremos protegiéndote, desde el cielo, toma esto.- Dice mientras le da un collar con una insignia china. –Era de tu padre, quiero que la cuides, yo ya no podre hacerlo, así estaremos contigo, a donde quiera que vayas.- La hermosa mujer cierra sus ojos, y del aparato que esta alado de la cama, se empieza a oír un sonido algo molesto.

-¿Mamá? … ¿mamá? ¡Abre tus ojos! ¿Por qué los cerraste madre?- Dice el pequeño niño mientras de sus ojos salen lagrimas que parecen no tener fin.

En ese momento, un par de médicos y enfermeras entran a la habitación.

-Saquen al niño por favor.- Indica el médico.

Una de las enfermeras lo carga mientras éste se resiste.

¡No! ¡¿Qué hacen?! ¡Suéltenme! ¡Quiero estar con ella! ¡Necesito estar con ella!, Mamá no me abandones tú también.

Por favor, tú no…


-¿Estás bien?– Escucho que dice una voz de chica, algo reconfortante debo decir.

-¿Qué… sucede?- Abro los ojos lentamente, y lo primero que veo son unos ojos esmeralda que me observan con preocupación, la chica pone sus manos en mis mejillas- Estabas llorando.- Me dice mientras seca mis lagrimas con un pañuelo que saca de su bolsillo, efectivamente, estaba llorando.

-Yo… Lo siento.- Digo apenado, esto es muy vergonzoso.

-¿te disculpas por llorar?, eso es raro.- Dice mientras ríe.

-No, bueno, si… es, complicado.- Respondo.

-Bueno, creo que, te vez mejor sonriendo.-

Vi mi reflejo en la ventana, y sonreí ligeramente.

De pronto, unos labios se posaron tímidamente en la mejilla del joven, y con la misma rapidez se alejaron.

-Hasta luego...- Dijo la chica mientras se alejaba, su cabello corto se movía al compás de sus pasos, cerré los libros y los guardé, no sé por qué, pero esa chica me despertó mucha curiosidad, -quizás deba agradecerle luego- Dije para mí mientras observaba el pañuelo que se encontraba en mi mano derecha, el cual tenía un nombre grabado: Kinomoto Sakura.


Notas de la autora: Hola, esta vez la hice un poco mas larga, ¿la historia cambio un poco no?, cuéntenme si les gusta o no, agradeceré sus comentarios, si les gusta pronto subiré mas capítulos, hasta la próxima.