Disclaimer: Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima. Este Conjunto de Drabbles participa en el reto: Mes de Apreciación: Abril 2016 - "Mavis Vermillon" del Foro: Grandes Juegos Mágicos

Tema: K+

Advertencias: AU, Probable OOC (ustedes díganme)

Palabras: 380


Poder quedarse en casa mientras llovía afuera era una gran cosa, o al menos eso pensaba Mavis. Era divertido mirar las gotas de lluvia golpear la ventana, o a la gente que pasaba ocasionalmente por las calles, intentando llegar lo más pronto posible a donde quiera que fueran.

En realidad debería estar haciendo sus tareas para la clase del día siguiente, pero se había quedado distraída, mirando hacia fuera mientras se sentaba en la cama y balanceaba las piernas.

A pesar de que ya estaba en preparatoria, seguía pareciendo apenas una niña y como estaba la situación no parecía que eso fuera a cambiar. De todas formas, no le molestaba. Alguna vez lo hizo, pero ya no más.

El cambiar de ciudad y colegio había ayudado bastante, ya que aunque al comienzo había sido complicado y la mayoría de sus compañeros no le creía sobre su edad, las cosas habían terminado por salir bien.

Tenía nuevos amigos, que aunque a primera vista se veían peligrosos, en el fondo sólo necesitaban una buena razón para mostrar su mejor lado. Mavis se había tomado su tiempo para analizarlos y buscar alguna forma de aproximárseles, ya que le habían llamado la atención desde el primer momento.

Yuri había sido el primero en aceptarla, aunque sólo fuera porque descubrió que era una buena estudiante y podía suponer una ventaja tenerla como amiga. A ella no le molestaba que esa hubiera sido su primera razón, pues sabía que no había tardado mucho en llegar a apreciarla y sus habilidades tomaron un segundo plano.

Warrod siempre había estado predispuesto a preocuparse por sus amigos, aunque no quisiera hacer alarde de ellos, así que no había sido difícil convencerlo de ofrecerle su amistad.

Pretch había sido un enigma al principio, pero Mavis no había tardado en darse cuenta de su apariencia fría solo ocultaba un montón de buenas intenciones que el joven en realidad no sabía como expresar.

Después de conocerlos e interactuar con ellos por poco más de dos meses, Mavis se enorgullecía de poder llamarse su amiga y ser retribuida de la misma forma. Era agradable tener personas en las que podía confiar o que rieran con ella.

Ahora, lo único que necesitaba era convencerlos de alguna forma para unirse al club que pensaba fundar.


N/A: Sí, no tenía idea de que hacer para esto. ¿Se notó? ¡Saludos! Subiré los demás mañana y pasado respectivamente.