Hola!!
Ya estoy aquí con el nuevo capítulo. Este es mucho mas largo q el anterior, estaba inspirada, y al verdad es que la historia va a cambiar bastante de cómo la tenía pensada. El siguiente capitulo creo q tardare mas en subirlo, q estoy con exámenes y necesito tiempo para estudiar. Espero q os guste!

Luna: aquí tienes tu continuación, gracias por leerme

hermionedepottergrangerla verdad es que no se como de larga va a ser... lo q surja. Tu tranquila, q si creo q voy a tardar en subir el siguiente capitulo te aviso, como en el próximo, q tardare mas, por culpa de los exámenes, Y si se besa,, mmm no se, tendrás q leerlo para averiguarlo. Espero q te guste! Gracias!


Romycrazy:
Gracias por tu rewies, aquí tienes el siguiente capítulo.

Anilec: a ver si este capitulo también te deja intrigada. Gracias por leerme! Besos desde Valencia!

Capítulo II

Mientras Harry pensaba, movió un poco la cabeza para acomodar y lo único que consigo fue rozar mas los labios de Hermione. Ella tembló ante aquel roce, y se movió hacia a él, dándole a entender que la podía besar, rozando ella sus labios contra los de él en esta ocasión. Al parecer él estaba tan inmerso en contestar la pregunta q no se daba cuenta de las claras directas que Hermione le mandaba, así es q después de 10 minutos mas, esperando q el se lanzara se canso. Se arrimó a él, dispuesta a besarle, le cogió la cara con las manos, se acercó, cerro los ojos y..

- ¡Ya sé! – gritó Harry levantándose de golpe, tan de golpe, que se mareo más de lo que estaba por culpa del alcohol, acabando encima de Hermione , cara a cara.

- ¿Qué sabes? – preguntó ella con voz temblorosa a causa de la situación. De repente ya no se sentía tan mareada, y era completamente consciente en la posición q se encontraban Harry y ella.

– Mmm... ¡ah sí! Ya sé la respuesta. Sé lo que es Fidelius. Es un complejo hechizo que hace que una persona guarde un secreto imposible de revelar, a menos que le protector del secreto lo revele- contestó con una sonrisa en la cara.

– Muy bien – consiguió articular Hermione, ya que Harry no se había movido del sitio (es decir, de encima de ella) y con esa posición a Hermione le costaba mucho pensar, y más articular algo más coherente que monosílabos.

– Lo sé. Es que yo soy muy listo cundo quieres, ¿sabes? – y le saco la lengua – Y ahora, dame mi premio por haber acertado- exigió con una sonrisa de niño pequeño que quiere su chupa-chus después de una inyección.

- ¿Tu que? – preguntó una Hermione un tanto alterada y asustada.

– Mi premio por responder bien. Ya que no estamos en Howats y no puedes poner puntos a Griffindor, tendrás q premiarme de otra forma, ¿no te parece? Es lo justo. – y volvió a sonreír de esa manera con la que conseguía q Hermione hiciera todo lo que él le pidiera, no se podía resistir.

– ¿Y que quieres?

- ¡Esto! – contestó mientras se acercaba más y más a Hermione.

Hermione se quedo rígida, con los ojos muy abiertos, no podía creerse que estuviera a punto de pasar. Harry encima de ella, cada vez más cerca, mirándola a los ojos, sonriendo, apunto de conseguir su recompensa. Harry no cerró los ojos hasta que no rozó sus suaves labios, quería ver si iba a cometer un gran error o si tenía permiso para seguir bajando hasta su destino. Y aunque Hermione se había quedado totalmente quieta, sabía que podía seguir, había notado como ella hacia unos minutos estaba a punto de besarle, pero a él le apetecía jugar un poco, y manejar él la situación, quería saber exactamente que sensaciones provocaba en ella...
Y se rozaron, sus labios contra los de él, una simple caricia, un simple toque que traspaso corriente entre esos labios q hacia tiempo que se querían juntar, haciéndoles temblar por el contacto. Pero no se separaron, se quedaron ahí, los dos pegados, con los ojos cerrados, sin moverse ninguno, pero sin dejar de rozarse los labios, hasta q Hermione con un suspiro de resignación, acorto el poco espacio que quedaba y junto sus labios completamente a los de Harry. Se quedaron así durante unos segundos, hasta que Harry inclino la cabeza para abarcar mejor los labios de Hermione, que los entreabrió para dejar paso a la lengua de Harry. Este deslizó su lengua por los labios de ella, acariciándolos y haciéndole estremeces bajo su cuerpo. Le besaba tan delicadamente como si en cualquier momento se fuera a romper bajo sus brazos, poco a poco, sin prisa, disfrutando el momento q estaban compartiendo, mordiéndole suavemente el labio inferior antes de profundizar el beso. Cada segundo q pasaba el beso se volvía más intenso y ardiente. Las manos de Harry rodearon el cuerpo de Hermione, y la hizo girar, quedando esta vez ella arriba. Aprovechando el momento, puso una de sus manos en la nuca de ella atrayéndola hacia él para no dejarla escapar. Hermione cayo sobre el cuerpo de Harry.
El aire ya no les llegaba a los pulmones... Hermione rompió el beso apartándose mientras cogía una bocanada de aire y respiraba agitadamente, aun con los ojos cerrados. Abrió los ojos, encontrándose a un Harry que la miraba sonriente, con esa sonrisa que le volvía loca, que le hacía perder el control... y le besó. Harry agarró a Hermione de la cintura y la posó a un lado de la cama, quedándose frente con frente. Siguieron besándose con dulzura, mientras sus manos investigaban el cuerpo del otro. Harry acariciaba de arriba a bajo la espalda de Hermione, mientras que con la otra le acariciaba la mejilla. Ella tenia sus manos apoyadas en su pecho haciendo, de vez en cuando, unos círculos con sus dedos.
Los besos se habían vuelto muy apasionados, se mordían el uno al otro el labio, sus lenguas jugaban, cada vez en la boca de uno, recorriendo cada centímetro para que ninguno quedara sin explorar. A Harry le pareció poco terreno el que llenaba con sus besos, así es que con un bufido de Hermione para hacer clara su molestia porque dejara de besarla, empezó a besar su mejilla llegando hasta el lóbulo de la oreja que succionó en cuanto lo toco haciendo que a Hermione se le cortara la respiración. Ya no volvió a rechistar por dejar de besarla.
Hermione metió sus dedos entre su rebelde cabellera negra, revolviéndole el pelo, acariciando su nuca, y bajando hasta su espalda. Ella no quería quedarse atrás y bajo hasta el cuello del joven, para besarlo, le acarició con su nariz consiguiendo q Harry se le escapara una risa por las cosquillas, dejó pequeños besos y unas cuantas marcas de dientes. Harry no aguantó mas y la volvió a besar, dios, como había echado de menos esos dulces labios. Y los besos se volvieron cada vez más intensos, y ya no bastaba con acariciar la espalda del otro, necesitaban más piel, y Harry fue el primero en dar el paso. Bajó su mano hasta la rodilla de Hermione y, una vez allí, empezó a subir lentamente, por si ella quería detenerlo en algún momento, pero por los suspiros que morían en sus labios lo dudaba. Llegó hasta su cintura y se quedo allí unos minutos acariciándola, para después acariciar su vientre plano bajo la camiseta.
Hermione se estremeció ante el contacto de las manos calientes de Harry contra su piel, pero no le detuvo, sino q se concentro por no dejar escapar un gemido para no despertar a sus compañeros de habitación. No se quería quedar atrás, quería que Harry sintiera lo que ella estaba sintiendo,... posó sus manos en la camiseta de él, y estiro hacia arriba. Aquel movimiento significó q él apartara las manos de su vientre para alzar los brazos, pero enseguida volvieron a su posición. Hermione puso sus manos sobre sus hombros, acariciando sus brazos, su pecho, su abdomen, su espalda, perdiéndose en aquel cuerpo que tras muchos años de quiditch y de luchar contra Voldemort había conseguido una buena forma. Harry seguía en su vientre, jugando con el ombligo y subiendo hasta la tela del sujetado, pero sin traspasar mas allá. Cada uno amortiguaba sus respiraciones agitadas y sus gemidos contra la piel del otro mientras la besaban, Hermione los hombros de Harry, y él el cuello y la oreja de ella. Harry seguía subiendo y la mano, por la espalda y el vientre de Hermione, y ella hizo un movimiento hacia arriba para darle entender a Harry que podía, que quería, que subiera más, y Harry no desaprovecho el momento. Coloco su mano sobre uno de los senos de Hermione, y la deja allí, sin tocar nada más. Eran perfectos, ni muy grandes, ni muy pequeños, perfectos para sus manos. Nervioso por si hacía algo mal empezó acariciando con un dedo la piel q sobresalía por encima del sujetador, y supo q no lo hacía mal cuando oyó que la agitada respiración acababa en un pequeño gemido.
La excitación de Harry era mas q notable, cada vez le apretaban mas los pantalones, y no quería acercarse mucho a Hermione para que no se sintiera incomoda, pero ella, dejándose llevar por la pasión y el alcohol se sentó a horcajadas sobre él. Harry se sorprendió por la actitud de Hermione, pero se dejo llevar, y aprovecho la posición, para abarcar con las dos manos sus senos, empezó a tantear el broche del sujetador, y justo cuando lo tenia casi desabrochado... se oyen unos golpes en la puerta y gente entrando.
Hermione saltó hacia el lado izquierdo de la cama, se metió entre las sabana, y se colocó bien la ropa, mientras q Harry se ponía la camiseta y se tapaba para que no se notara nada. Draco y Neville se despertaron por el sonido de la puerta, y por esta entraron Ginny, Seamous, Parvarti, Lavander, y Dean. Iban tan borrachos, y dormidos en el caso de Draco y Neville, que nadie se percato de los labios hinchados de Harry y Hermione.

- ¿Pero que hacéis todos durmiendo a estas horas? – preguntó una Ginny con las mejillas coloradas del alcohol, y saltando encima de la cama de Draco y Neville para despertarlos y evitar q se durmieran.

– Son las 4 de la mañana... ¿no vais a dormir ni si quiera 4 horas? Entiendo que queráis seguir con la fiesta, pero seguirla en vuestro cuarto, que aquí ya estabamos todos durmiendo. – contestó un Harry, que lo único q que quería era q se fueran todos y q los dejaran solos a el y a Hermione.

– Por listo, tu ahora te vienes con nosotros a nuestra habitación y recoges tu varita. Pensábamos bajártela, pero ahora subes si la quieres. – dijo Seamous apuntándole con el dedo, para después coger la cintura de Lavander y darle un beso en los labios.

- ¿Qué ha pasado aquí, que no nos hemos enterado? – preguntó una Hermione perpleja, mientras veía la cara de fastidio de Harry porque no encontraba su varita.

– Estos cuatro, que se han emparejado entre ellos- los susodichos sonrieron – Así que, yo me quedo a dormir aquí que no les pienso tocar el violín a ninguna de las dos parejas.- Ginny se estiro con una sonrisa en la cama de Draco, quitándole la sábana a este.

– ¡Ni se te ocurra pelirroja! ¡Búscate otra cama! – esta vez fue Draco quien le quitó la manta.- Aquí duermo yo solo.

Mientras que Draco y Ginny seguían discutiendo, Neville roncaba ya en la otra cama, y las nuevas dos parejas se besaban cada una en un rincón, Harry se acercó a Hermione para susurrarle "voy a por mi varita, vuelvo enseguida. Espérame despierta, por favor" Y le dio un beso en el cuello. Hermione sonrió en forma de contestación. Harry se levantó, i después de carraspear durante unos minutos, consiguió q las dos parejitas se separaran para salir de allí e ir a la otra habitación. Draco y Ginny ya habían dejado de discutir, y se habían acostado los dos en la misma cama, pero cada uno mirando a un lado. Hermione se acomodó entre las sábanas, para esperar a Harry...

Cuando Harry llegó a la habitación se encontró a una Ginny durmiendo sobre el torso de Draco, y a este rodeándola con el brazo, queriendo protegerla. Neville seguía durmiendo y Hermione se había quedado dormida de tanto esperar. Y era normal, Harry había tardado una hora en encontrar su varita, y en cuanto la encontró estuvo a punto de mandarles una maldición a esas dos parejas por no ayudarlo nada. Y es que, cuando llegó a la habitación se encontró toda la ropa tirada por el suelo, restos de comida y de botellas, un desastre infernal que perjudicó sus labores de búsqueda, y por si fuera poco, las dos parejas revolcándose por las camas, no ayudaba mucho. Pero al fin encontró su varita entre unos calcetines sucios de Dean y un trozo de pizza. Por eso cuando llegó a la habitación, no le sorprendió que Hermione ya durmiera, ya tendrían mas oportunidades para seguir con sus asuntos.
Se tumbó en la cama, rodeo a Hermione con el brazo, le dio un beso en al frente mientras le susurraba un buenas noches princesa, y dejó que Morfeo le llevara consigo, porque mañana le esperaba un día intenso...