—Hija ¿Qué haces? —Mi papá se encontraba en la cocina haciendo la cena—Te veo muy concentrada en lo que haces.

—Estoy terminando un trabajo de investigación para poder pronto terminar mi trabajo de artes—nunca había tenido que hacer tanto trabajo aunque bueno, nunca he estado tanto tiempo en el colegio por estar viajando con mamá— ¿Puedes cocinar algo que sea comestible?—de la cocina salía un olor a quemado.

—No soy tan mal cocinero—intentaba arreglar su error pero no podía— Pide una pizza… yo pago.

— ¿Por qué no comemos en un restaurant familiar? Hace tiempo que no comemos afuera.

— Bueno pero luego no digas que no te saco a comer nunca.

Al cerrar la puerta nos fuimos caminando hasta que él se canso y pedimos un taxi para llegar más rápido a un local de comida rápida, estuvo todo el camino hablando sobre lo malo que trae comer toda esa comida pero solo por hoy se permitiría comer esa comida aunque al parecer no cuenta como insano tomar licor… llegamos al local y estaba lleno por lo que buscamos otro hasta encontrar uno donde no había mucha gente.

—Papá, tu pides la comida y yo busco un lugar para sentarnos—asintió con la cabeza y luego me fui a buscar una mesa hasta que choque con un chico alto con unas cejas bastante raras.

—Ten cuidado por donde caminas —su voz me parecía conocida de algún lado.

—Kagami-kun fue su culpa que chocaran ustedes dos—un chico con aspecto raro se acerco a este otro, abrí los ojos de sorpresa al escuchar el nombre.

— ¿eh? Lo siento….—algo resignado me pidió disculpas, él apellido me recordaba a cierta persona que conocí, decidí preguntar

Taiga ¿eres tú? Kagami Taiga fue mi amigo en Estados unidos cuando mi mamá tenía que ir a las conferencias o alguna charla sobre sus libros por lo que yo iba a jugar en las canchas de futbol buscando amigos hasta que lo vi jugando Basquetbol .

¿Koneko qué haces aquí? Pensé que estarías con tu mamá en Londres por un tiempo— al parecer no se ha enterado, aunque bueno su muerte no fue muy mencionada solamente en Inglaterra y en parte de Europa— ¿Pasó algo? Te veo pálida.

Está bien, bueno… falleció hace tres años— no mencione nada, un silencio incomodo estaba en el aire— bueno me tengo que ir, me llamas después.

— ¿Cómo es que está muerta? No digas cosas tan… —le di mi número para que me llamara luego, me fui a sentar cerca de la ventana esperando a mi papá.

Al día siguiente al llegar a la escuela me detuve a ver a ciertos chicos llegando con su habitual medio de transporte, les salude y luego entré al salón pero algo no estaba bien y eso era mi puesto ya que se encontraba con manchas de pintura verde y roja por lo que estuve sacando la mayor parte hasta que entro el profesor, por suerte ya estaba seca por lo que solo tuve que tapar las manchas con mi estuche y con el cuaderno.

La clase terminó como siempre, al salir del salón me llamaron a la oficina del director.

—Señorita Leach, tome asiento por favor— hizo un ademan con la mano para indicarme que me sentara en la silla roja que se encontraba al frente de su escritorio, al sentarme junto sus manos y me miro algo extrañado— Usted y su padre no nos habían informado de todo… de que usted dio exámenes libres antes de venir a esta escuela.

—Lo siento si no le hemos dicho pero, usted debe saber que no llevo mucho tiempo aquí además ¿No es el deber del establecimiento revisar los registros de los alumnos antes de que entre a formar parte del alumnado? Veo que no han hecho todo su trabajo—el director se quedo callado, apoyo su frente en sus manos y me miró.

—Ya que usted ya ha hecho primero tenemos que subirla a segundo es por eso que la he llamado, desde mañana usted estará en el salón dos A.

—Pero… yo no quiero ser promovida a segundo, estoy muy bien en el curso que estoy además el curso que hice fue en Portugal y no lo termine porque con mi madre viajamos luego a Canadá y —el director me interrumpió— No importa, en sus papeles dice que terminó el curso por lo que le debo informar que dentro de esta semana dejara de ser una alumna de primero.

—Primero debería buscar bien esos registros para que vea que yo debo ir en primero—el director frunció el ceño con lo que había dicho, se levantó y se abrochó la chaqueta.

—Puede retirarse—se dirigió a la puerta y la abrió—Después hablare con su padre sobre esto.

—Si señor—me retiré del despacho del director y fui directo al aula pero algo me impidió seguir y eso fue mi celular.

Hermana ¡tanto tiempo sin hablar!—tengo una hermana menor que es de distinto padre, siempre la llamo para saber de ella porque vive en Estados unidos con su padre— Papá me ha estado molestando todo estos días para que te llamara pero yo sabía que debías estar ocupada.

Liz eres muy dulce pero ¿Qué hora es en USA? No quiero que te desveles para hablar conmigo si quieres saber de mi puedes mandarme un e-mail—tenía 8 años por lo que me preocupaba que no durmiera lo suficiente,

Aún es temprano… Kon ¿Sabes cuándo vendrás? Mi cumpleaños está acercándose.

Para tu cumpleaños falta más de tres meses además no puedo ir ahora, vivo con papá y no creo que me deje viajar tanto como lo hacía mamá—la respiración de Liz se hizo más pesada. Aún no supera la muerte de mamá ya que se siente mal porque ella iba a su presentación y paso el accidente.

Mamá…—la interrumpí antes de que se pusiera a llorar—Liz no llores, no es tu culpa de que haya pasado el accidente— se calmo, escuche unos pasos corrí hacia el salón y antes de llegar colgué—Liz tendré que colgar luego hablamos.

Entré al salón, el profesor me pidió una explicación por llegar tarde. Fui a sentarme a mi puesto luego de darle la explicación y recibir un sermón de que tenía que traer un pase que diga que yo estaba con el director, la chica que estaba a mi lado no tenía libro por lo que lo compartí con ella y así pude hablar un poco con ella.

—Mi nombre es Koneko ¿El tuyo?

—Asako Hanari la chica era callada, su cabello castaño claro estaba recogido en una coleta baja hacia al lado derecho.

—Lindo nombre.

—El tuyo… significa cría de gato. No me gustan los gatos—la ''conversación'' terminó ahí.

El resto del día fue sumamente aburrido sobre todo con esos dos ya que tenían entrenamiento en la tarde y no podría irme con ellos, me quede pensando sobre el significado de mi nombre ya que la Hanari me había dicho un significado pero según mis padres debía significar gato negro. En la tarde fui a mi club como siempre pero nos avisaron que el club se estaba quedando sin fondos por lo tanto tendríamos que hacer algo para reunir fondos.

—Yo digo que compremos materiales más baratos—una chica algo tímida lo comentó pero la presidenta lo rechazó diciendo que ya comprábamos materiales baratos.

— ¿Y si recaudamos fondos en el festival? —todas miraron a esa chica raro, al parecer para el festival faltaba mucho.

—Pero… ¿Cuánto es lo que gastan? Tienen un presupuesto ¿No? Tal vez si reducen los costos de ciertas cosas que no son necesarias como comprar paletas, lienzos grandes y cosas así.

—Buena idea… ¿Cuál era tu nombre? —la presidenta preguntó mi nombre, yo no se el suyo por lo que no puedo decir nada.

—Koneko Leach.

Al terminar la reunión del club me fui a ver a los chicos para saber cómo entrenaban pero había unas chicas que no me dejaron pasar a ver por eso me tuve que ir a casa más temprano de lo normal, pase al centro comercial y las tiendas eran bastante raras. Entre a una librería pero tuve una sorpresa ya que podría decir que el 70 o 80 por ciento era sobre animación, compre unos que eran de romance y otro de deporte –el protagonista me gusto es solo por eso que lo compre- llegué a casa para leer un uno de los ''libros'' que compre pero no sabía cómo leerlos así que los guarde para preguntarle a Takao.

Papá llegó cerrando la puerta con fuerza, desde mi habitación pude escuchar como discutía por el teléfono, baje para ver que le pasaba o mejor dicho para saber con quien discutía.

—Rin… no puedo cuidar a tu perro—se frotaba las sienes, a papá le desagradan los animales sobre todo los perros porque ensucian mucho.

—Papá si es la tía Rin dile que debería llamarme de vez en cuando—ella es solamente cinco años mayor que yo, nos llevamos bien aunque nunca hemos vivido en la misma ciudad o país tan solo la veía cuando era el cumpleaños de papá.

—Te he dicho que no me gustan las mascotas además tu perro es feo—del otro lado se escuchaba como mi tía le gritaba, pelean por minoridades como si le puede cuidar el perro o quién va a la casa de quien para el cumpleaños de la abuela.

Fui a mi cuarto a leer un poco, la alarma de mi celular sonó. Llamé a Liz ya que a esa hora podía llamarla sin que el horario molestara, nadie contestaba así que colgué y le mande un mensaje. Me acosté pensando en lo distinto que es la cultura Japonesa a la británica y en como extrañaba los días en Londres.

Ya de mañana recordé de que era sábado por lo que no habría escuela, baje y vi a mi padre corriendo de un lado a otro buscando su celular lo tuve que ayudar pero en eso me estuvo diciendo del porque no me ponía el uniforme.

—Hoy es sábado, no hay clases.

—En algunas escuelas si hay clases los sábados—seguíamos buscando hasta que lo encontré debajo de los cojines del sillón.

—Pero… ¿tengo que ir? No creo que sea necesario… —bostecé—Además no sabes si hay clases en la escuela a la que asisto.

—Vístete y vas, si no hay nadie te devuelves.

Al final fui al instituto para no llevarle la contra, al llegar vi que muchos estaban en sus club así que fui al mío. La presidenta estaba ordenando todo antes de que llegara la profesora así que la ayude para aligerar su trabajo, siguieron llegando chicas y al último la profesora para dar inicio a nuestra clase para mejorar la técnica de color.

—Bien hecho Leach—la profesora observaba mi trabajo, me avergonzaba recibir tanta atención sobre todo de personas que no conozco.

La clase fue corta por el simple hecho de que el aula sería necesitada más tarde, salí a ver algún club deportivo y opte por ver un partido de fútbol pero para mi desgracia no era como lo é sin rumbo pasando por el club de Beisbol hasta el de judo pero aún así nada me llamó la atención hasta que llegue al club de Basquetbol, la puerta estaba abierta dejando ver como entrenaban los chicos.

—Diez vueltas más a la cancha—mire a Takao quien parecía algo cansado de dar vueltas en cambio Midorima está con la misma cara de siempre.

Me quede en la puerta observando su entrenamiento, al terminar algunos chicos intentaban acercarse para hablar conmigo pero creo que la expresión que tenía les alejaba. Takao corrió a saludarme.

—Koneko ¿Qué haces aquí? Pensé que debías estar en tu club de arte.

—Bueno… salimos antes—le sonreí tímidamente, algo de ese chico me hacía tímida tal vez que sea tan animado.

—Entonces ¿por qué no vamos por un helado? Es un clima ideal para un helado.

—Takao tenemos que irnos—Midorima llegó interrumpiendo nuestra conversación, acomodó sus lentes algo inquieto.

—Midorima ¿No quieres tomar helado?

Aceptó pero de una forma bastante rara, compramos helados y fue bastante raro por el objeto de la suerte que era un oso polar. Al llegar a casa todo fue bastante aburrido porque papá tenía que cubrir las horas de su viejo amigo que por ahora tenía una emergencia familiar. El teléfono sonó, algo cansada fui a contestar y para mi sorpresa era alguien que hace mucho tiempo no veía.

Se encontrara Koneko Leach, habla Yamiyo.


Demore bastante pero espero que les guste, ya tengo los otros capítulos por lo que no creo que me demore tanto como esta vez xD

¿Quién sera Yamiyo? ¿Liz influirá en la vida de Koneko desde ahora en adelante? sigue leyendo para saber :D

KonnyDaniela