¿en serio, inuyasha salio desnudo y yo no lo vi?, TT, eso no es justo xD

bueno ya saben queridas, inuyasha lamentablemente no es mio, solo la historia me pertenece

que lo disfruten


El despertador empezó a sonar mientras un adormilado joven se iba despertando de su cómodo sueño, junto al ruidoso aparato, el celular decidió empezar a unírsele en la batalla por hacer despertar a su dueño.

— ¡maldición! — se oyó por todo el lujoso y muy bien amueblado apartamento, elegante y frio como su azabache dueño— ¿es que no me pueden dejar tranquilo al menos por un día? — exclamo, sin embargo muy a su pesar se iba levantando de la mullida y cómoda cama e intentaba acabar con el aparatoso ruido empezando por el botón del fastidioso despertador y terminando por el telefonito verde de su celular

— ¿qué mierda quieres Sesshomaru? — casi grito a penas ponerse el aparato en el oído, sin ni siquiera ver el identificador de llamada, el ya sabía quién osaba despertarlo en su día libre a las… volteo a ver el reloj de su cómoda ¡seis de la mañana!, su estúpido hermano estaba muerto

— Pero con qué buen humor te despiertas hermanito— respondió la burlona voz del otro lado del parlante

— No estoy para estupideces, dime para que molestas— espetó cortante, ya se lo imaginaba con su imbécil sonrisita, burlón de saber que lo estaba haciendo enojar

— Hoy te mudas— dijo sin más el mayor como si hablara del clima

— ¿Qué demonios?— fue lo único que salió de su boca

Siendo otro, solo se lo tomaría como una broma le cortaría el teléfono y volvería a dormir, pero el sabia; así como muchos, que Sesshomaru nunca bromeaba

— no sabía que aparte de retrasado eras sordo, te estoy informando que desde hoy iras a vivir a Nueva York— sintió una fuerte corneta fuera de su hogar— ese es el camión de mudanza, te espero dentro de una hora en la oficina para finiquitar los detalles, mientras tanto deja a los del camión ir empacando tus cosas, no tenemos tiempo que perder — termino de explicar con su siempre fría voz

Ese imbécil siempre le hacía cosas como esas, el muy idiota no terminaba de entender que Inuyasha Taisho no trabajaba para nadie él y solo él mismo era su único jefe.

Sabía que esto iba a pasar, en el mismo momento en el que a su padre se le ocurrió la grandiosa idea de hacerlos trabajar en la misma empresa para "unirlos como hermanos", según él, supo que Sheshomaru se iba a autoproclamar amo y señor de Taisho`s Company, dejándolo a él como el segundón solo porque tenía cuatro años menos, y según palabras textuales de su hermanito le faltaba la inteligencia y experiencia que el cargo apremiaba.

Sesshomaru e Inuyasha trabajaban en la base de la empresa de su padre, pero este había construido una franquicia, por lo que habían mas de diez ramas esparcidas alrededor del mundo, una de ellas estaba en Nueva York, la más reciente adquisición de su familia, como uno de los presidentes de Taisho`s Company sabía que había que mandar personal debidamente experimentados y de confianza para allá ya que representaba un punto débil si empezaba netamente con trabajadores novatos, pero lo que él no sabía ni planeaba era que ese personal lo incluyera.

Se vistió con lo primero que encontró en el closet y salió hecho una furia a la oficina, no le importo que los camioneros entraran y empezaran a sacar sus pertenencias, nada costaba que volvieran a ponerlas en su lugar cuando el dañara todos los planes de su estúpido hermano.

Tomo el ascensor como un poseso, enfurecido con la sola idea dejar su cómoda vida por asunto de trabajo que al fin y al cabo según él no valía la pena. Las puertas del pequeño recinto se abrieron para dar paso al joven muchacho que con una mirada poco amistosa le pidió a la recepcionista las llaves de su auto, casi le arranco la temblorosa mano a la pobre y asustada chica.

Monto su auto y arranco del lugar con su máxima velocidad, sin importarle los pitazos y gritos de otros conductores, lo único importante era llegar cuanto antes a la maldita oficina

Paso muchos semáforos en rojos y casi atropello a un grupo de peatones cuando vio que se tardaban más de lo necesario al cruzar la calle. Por fin llego los grandes edificios que constituían el patrimonio familiar, el imperio formado por su padre y fortalecido por sus hijos.

Fue claro su estado fúrico cuando casi rompió la delicada y elegante puerta de vidrio que le daría la bienvenida a taisho´s Company, el recepcionista salto en su lugar al sentir el barullo producido, era bien sabido que el jefe menor no era ningún opresor ni nada de eso de hecho era muy agradable con los empleados cuando quería, pero cualquier tonto se hubiera dado cuenta que cuando el señor se enfurecía era mejor no estar a por lo menos tres kilómetros a la redonda.

La verdad de ello reboto en la pálida cara del poco suertudo muchacho, así que por instinto de auto supervivencia solo le advirtió a la secretaria del señor Sheshomaru para que esta lo anunciara, mas no podría ni mucho menos intentaría hacer.

El joven iba con paso lento pero seguro, solo pasó de largo ignorando olímpicamente a la secretaria de su hermano, sin hacer caso de ella, abrió la puerta de cara madera delicadamente pulida, entro por fin a su objetivo, viendo con irritación renovada a el idiota detrás del escritorio.

- no debería molestarme en tratar de dar clase de modales a un gorila pero podrías intentar hacer un poco de silencio- y el muy pendejo creía que se las sabia todas y una mas

Se acerco a su escritorio lentamente, tal vez demasiado, se inclino sobre él para poder estar a su altura y estampo con un sonoro golpe su robusta mano sobre la oscura madera- no iré Sesshomaru- rugió entre dientes

-no te lo estoy preguntando- expuso este con monotonía y algo de fastidio -escúchame y hazlo bien porque no repetiré esto- le dijo con cara de póker-el departamento que abrimos en nueva york es una potencial masa de fortuna, la ubicación y comercio que se tiene allí son perfectos, pero hay que tener en cuenta que mientras esté comenzando es un punto débil, tú mejor que nadie deberías saber esto, es sólo una estrategia Inuyasha-

-¿y por qué yo?- entendía todo el asunto de las estrategias y el mercado pero tenían a su disposición mas de mil empleados de confianza y tenía que ser él

El mayor se levanto de su cómoda silla y caminado lentamente se dirigió al gran ventanal que colmaba la pared posterior de la oficina, la luz le dio de lleno a los ojos e ilumino su pétreo rostro

- como ya te dije hermano, esta división no es como cualquier cosa que hayamos hecho antes, la importancia económica que representa para la empresa no es cualquier cosa Inuyasha, solo uno de nosotros puede manejar esto con la maestría y mente que se requiere, no se le puede confiar a cualquiera, como comprenderás para mi es imposible, Rin me mataría primero y los niños necesitarían tiempo para a acostumbrarse, tengo una familia y por ello tu eres perfecto para esto, nada te ata aquí, puedes ir y venir como te plazca- finalizo su explicación

Esto le era sorprendente, no solo el hecho de que Sesshomaru lo había— de alguna manera— elogiado, si no que también se unía a ello la gran importancia de este proyecto para la empresa, visto de ese modo no le quedaba mucho por decir.

Con un gran suspiro, se irguió y con un mal estar en los ojos dijo

- está bien, lo hare, sin embargo no entiendo porque no pudiste decírmelo antes-acepto la espantosa decisión, aunque eso no significaba que se fuera a quedar allá, cumpliría con estar por lo menos el primer año, hasta dejar todo en manos de otro pero todavía no entendía la necedad de su hermano al no querer darle tiempo de ni siquiera de adecuarse a la idea

- el camión de mudanza te estará esperando en tu departamento, prepara tu equipaje, el vuelo está programado para las cinco, en cuanto a tu pregunta debo decir que- dejo de hablar adquiriendo un expresión por demás seria- solo era para molestarte- soltó al final con una mirada burlona mientras a inuyasha le rodaba una gotita por la sien estilo anime

- como sea, tengo un día ajetreado así que hasta luego hermano- se despidió sin un abrazo, sin un "que te vaya bien" pero así eran ellos, aunque, sin embargo, ambos sabían que se querían

Salió de la oficina con una mejor cara, sabía que Sesshomaru solo lo hacía por la empresa y de alguna forma por él, después de Kikio el no se había dado la oportunidad de amar otra vez, y por ello solo se había acercado a mujeres por una solo cosa, pero en su defensa era un hombre y tenia necesidades, no era que extrañara a esa arpía, ni tampoco que la siguiera amando, de hecho inuyasha estaba seguro de que nunca la amo, era solo la lujuria hablando por él, pero había descubierto después de unos meses de lo sucedido a diferenciar sus sentimientos, por lo que sabía que hasta ahora ninguna mujer le había llamado la atención para algo más serio que la cama, pensaba que su hermano creía que un cambio de aires le haría cambiar de parecer.

Distraídamente caminando, absorto en sus pensamientos, el joven de oscuros cabellos y dorados ojos, no era consciente de las miradas lujuriosas de todas las féminas de la empresa, el no era ajeno a su belleza, a menudo le facilitaba las cosas cuando quería diversión, pero le fastidiaba sobre manera la mayoría de veces, había mujeres que no se querían ni un poco; a su manera de pensar, aunque al estar ya acostumbrado a veces ni se enteraba de las furtivas miradas o incluso de los acalorados flirteos.

Sin más se metió al auto y emprendió camino a su casa, tenía que mucho que hacer y poco tiempo para perder. El viaje de chicago a su nueva residencia no era precisamente corto


Llego por fin al departamento lujosamente amueblado y enormemente grande, ubicado, por lo que sabía, en uno de las más ostentosas zonas de toda Nueva York, no fue una sorpresa cuando la limosina que había estado esperándolo en el aeropuerto contratada por Sheshomaru se había estacionado justamente delante del imponente edificio.

Aun así la costosa nevera no tenía más que un aire helado en su interior, eran más de las ocho y el no había comido en todo el día además del frio sándwich que le dieron en el avión las por demás amorosas azafatas, lo que lo dejaba terriblemente hambriento en una ciudad que poco conocía y sin nada en su alacena.

Decidió darse una ducha rápida, vestirse con lo primero que encontró, no era muy importante toda su ropa combinaba o eso decía su desquiciada hermana menor, quien elegía toda su ropa desde hace más de doce años con o sin su permiso, ella se había mudado hace tiempo a esta ciudad pues como diseñadora de moda tenia más posibilidades de trabajo aquí por lo que no perdió el tiempo y se mudo inmediatamente después de graduarse, eso no le impedía visitarlos una vez por mes y reconstruir su closet cada una de esas veces aunque con tal de verla sonreír a él no le importaba en lo absoluto, de todas formas no ponía mucha atención en su vestimenta, y tenía que reconocer que su hermana tenía muy buen gusto en lo que de ropa se trataba, recordaría llamarla para darle la gran noticia de su estancia en el lugar sabia que pegaría un chillido que lo ensordecería y luego tardaría horas hablando de todo lo que harían juntos, se querían mucho y eso no podría negarse

Salió y cerró la puerta de su nuevo hogar al tiempo que caminaba tranquilamente por el largo pasillo, de repente escucho unos pasos provenir de las escaleras, cuando vio asomarse un gran manchón negro a toda velocidad le quedo claro que no era una persona.

Unos enfurecidos gritos retumbaban desde abajo mientras volvía a sentir unos pasos subiendo.

El gran manchón se detuvo justo en frente suyo para revelarle a un muy, muy pero muy grande rott wailler en todo su esplendor, en otros momentos hubiese temido por su vida, pero el perro no daba señales de querer hacerle daño, unos gritos interrumpieron sus pensamientos.

— ¡Inuyasha, algo muy malo te va a pasar si no vienes en este maldito momento!— ¿inuyasha?, nadie lo conocía en esta ciudad y su hermana ni siquiera sabía que él se había mudado, ¿quien lo llamaba entonces?

— ¡Hazme caso por una vez en tu vida y ven aquí!— ok esto ya era raro, la voz se iba acercando y él no tenía una idea de lo que estaba sucediendo.

El perro a su lado plácidamente sentado hasta el momento, se incorporo llamando por unos instantes su atención, levanto la cabeza y fue cuando reparo en que llevaba algo en su hocico, una pequeña prenda roja de encaje fue depositada en su mano, un brasier, y no uno cualquiera el reconocería esa lencería en donde fuera, vistoria's secret, y para rematar un muy bien proporcionado copa D

— ¡Inuyasha!— el tono en el que fue pronunciado su nombre lo hizo temer por su vida, cosa que ni su madre furica había podido lograr.

Cuando por fin pudo ver a la persona que venía haciendo el alboroto desde hace unos minutos se quedo helado.

El espeso cabello de azabache oscuro le llegaba hasta mas debajo de la cintura terminando en hermosos risos y enmarcando la cara en forma de corazón, su cuerpo gozaba de una perfección preciosa, empezaba desde su pies pequeños y delicados, subía por aquellas largas y torneadas piernas, pasaba por la estrecha cintura, le precedía aquel busto precioso, su cuello largo y estilizado daba paso a su bella cara, un rostro con los labios mas deseables que él había visto, y por ultimo sus ojos enmarcados por tupidas pestañas, eran una ventana a su alma estaban llenos de vida y amor.

Dios no sabía que había hecho para merecer que esta belleza se le apareciera justamente a allí, pero no la dejaría ir.

-Eres un muy mal perro, ¿Qué es lo que pasa contigo?, ¿es que quieres matar a mami?, ¿no era que me adorabas?- pregunto mientras se agachaba para ponerse a la altura del canino- inuyasha estarás castigado por lo menos los próximos dos meses- no pudo escuchar mas, porque su mente se perdió en como ella había llamado al perro, el inuyasha que la chica había estado llamando no era él, sino su mascota, no sabía cómo manejar el hecho de que un perro tuviera su nombre, pero sabía que se dejaría castigar por ella todo lo que quisiese.

Sin poder aguantar mas soltó una leve risa, esto era inverosímil, acababa de ver como una muchacha lo ignoraba olímpicamente, cosa que no le pasaba a menudo, mientras llamaba a un perro por su nombre.

Vio como se fue levantando lentamente al mismo tiempo que se sonrojaba fuertemente, para cuando subió la mirada hacia él, lo escaneo durante unos cincos minutos en completo silencio, ahora esto se ponía interesante.

Le sonrío torcidamente, lo que sabía deslumbraba a las mujeres (por alguna razón que él no entendía, no sabía que tenía de especial su sonrisa)

—Hola—dijo intentando que su voz fuese lo más seductora posible, esa chica era demasiado hermosa y el no iba a privarse el placer de tenerla. Extendió su mano hacia ella, recordando que tenía algo que regresarle y sonrió aun más — Creo que esto es tuyo— volvió a decir mientras la veía con un poco de burla al darse cuenta de que se quedaba viéndolo para analizarlo, y, nunca había disfrutado tanto ser visto lujuriosamente por una mujer .

La chica reparo en su mano alargada y pareció recién darse cuenta de que el tenia su brasier en la mano.

Se sonrojo aun mas, si es que era posible, mientras el descubría que adoraba su sonrojo

—gra-gracias— tartamudeo y un sentimiento de ternura se apodero de él

Reacciono y acerco su mano a la suya para tomar la sexy prenda, era lo bastante experimentado en mujeres para darse cuenta de que al tomar el pequeño trozo de tela intento lo mas disimuladamente que pudo no tocar la palma de su mano, pero él decidió que debía tocarla en algún lugar por mínimo que fuera para ser feliz, así que frustro su intento y alzo un poco más la mano haciendo que un leve roce tuviera lugar, sintió una fuerte sacudida en todo el cuerpo y tuvo que pensar en Sesshomaru con pantis para serenarse, tampoco se quería convertir en violador.

Él solo ensancho aun más su sonrisa, queriendo atraerla y meterle la lengua por lo menos hasta la garganta, pero ella decidió que era momento de huir, o no, no te escaparas preciosura, así que la tomo del brazo intentando hacer caso omiso del fuerte estremecimiento

Volvió su vista a su cara, con una clara expresión de ¿qué pasa por que no me dejas ir?, por lo que puso su plan en acción.

—No nos hemos presentado- indico galantemente — Inuyasha, a tu completo servicio-se presentó diciendo lo último con un marcado doble sentido-a tu completo, completo servicio mi amor- indico la voz en su cabeza

— Kagome— se presento— y él es, bueno, él es Inuyasha— notó que cómicamente dudaba en decirle el nombre del perro.

— pude enterarme de eso cuando venias gritando su nombre, he de decir que nunca había disfrutado tanto que alguien me amenazara de muerte — indicó con un medido toque de arrogancia

— Disculpa la escenita, es que no estaba en mi mejor momento, y entonces inuyasha decidió hacerme rabiar, no es que sea muy difícil— esta chica tenía algo diferente, y eso comenzaba a gustarle

Desvió su dorado mirar hacia el perro que ya se había sentado muy entretenido disfrutando de la función que el mismo había hecho, le pareció que sería justo comprarle cinco kilos de sabrosa comida por lo que hizo por él

— Para nada, no hay absolutamente nada que disculpar encanto, por ver a una hermosura como tú no hay queja alguna— dijo cambiando su mirada hacia ella, mientras que la veía de arriba abajo, definitivamente esa mujer debía de ser modelo, no recordaba haber visto a alguien tan hermoso

—Gracias— decidio que era momento de poner manos a la obra

— iba camino a un café, ¿por qué no me acompañas y así puedes terminar de disculparte? —

Sus ojos lo vieron sorprendidos por un par de segundos, para luego asentir

— seria un placer, dame cinco minutos para guardar al mastodonte de al lado y nos vamos— acepto la oferta y luego camino por el pasillo hacia el ascensor seguida por el can y por él, mientras se recreaba con la vista de su hermoso trasero.

Sin darse cuenta por supuesto, de la glacial mirada que le tiraba el cuadrúpedo de atrás

Si ese humano se metía demasiado en su territorio, sabría lo que significaba la palabra

Tortura


El vestuario de ambos y el brasier estan en mi perfil.

Pense que seria bueno dar la perspectiva de inuyasha, espero les haya gustado, la prox si es una continuacion

disculpen problemas ortograficos, soy mala en eso

muchicimas gracias a todas las que se tomaron la molestia de escribirme un hermoso comentario(alejandra,,carmen taisho,sarin 1227,phazonwarrior 05, lorena, coneja,mauge, setsuna 17), chicas de verdad se los agradesco.

besos