Notas Importantes: Acabo de recordar que olvidé mencionar, Sakura tiene el pelo largo -no como en la imagen que acompaña el fic- sólo eso, aunque en este capítulo se especifica un par de veces. Sólo eso. De todas formas en unos capítulos aclare la apariencia de Sakura :)

Más abajo Notas de Autora.


Disclaimer Apply: Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

SENSEI

Capítulo 2: El que siempre está
By: Lost Jigsaw

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Cuando llegó a su casa, solitaria y silenciosa, subió hasta su habitación, acostándose en su mullida cama con el cansancio reflejado en el rostro, recordó que su maestra la había mandado a llamar precisamente muy temprano en la madrugada, como a eso de las cinco y media. Se masajeó los parpados y sintió el cuerpo pesado, cansado, como si hubiese tenido una de esas misiones difíciles en las que las cosas se complican.

Obviamente no había tenido una misión, pero todo estaba complicado pensó mientras se arropaba después de haberse quitado únicamente las botas, sintiendo que sus párpados pesaban cada vez más. Todo estaba revuelto, patitas arriba y terriblemente confuso. Y lo peor de todo es que ella seguía yendo en la dirección en la que usualmente iba, no podía detenerse e ir en la contraria como lo requería la situación actual y antes de caer dormida por completo se preguntó si podría hacerlo. ¿Podría parar y caminar hacia el otro lado en ves de ir al revés? ¿Podría hacerlo?


Al abrir los ojos estos se dirigieron como de costumbre al reloj, había dormido tres horas y media y estaban por ser las nueve de la mañana. Mientras se giraba y miraba el techo recordó que hoy el antiguo equipo siete se reuniría para un breve entrenamiento. Era como algo sagrado que habían decidido entre todos, en el asistirían Naruto, Sai, Sasuke, Yamato-taisho y Kakashi-sensei. Se levantó sintiendo que había cerrado los ojos hace a penas unos segundos y se obligó a ir a la ducha para despertar. No se daría el lujo de faltar al entrenamiento, porque como habían sido divididos por las misiones y por sus rangos, era difícil que todos coincidieran por lo menos una vez, por ello, uno de los dos días que debería ser de descanso, lo dejaban como entrenamiento para encontrarse todos, entrenar, charlar y comer todos juntos.

Sonrió frente al espejo mientras se desnudaba y se metía bajo el agua fría. Eso era lo mejor de todo, incluso Sasuke, no se atrevía a faltar ese día dedicado a ellos. La mejor idea y proposición de Kakashi-sensei hasta el momento pensó sonriendo con satisfacción. No es que nunca dijese algo coherente, siendo sincera él era uno de los mejores, lo había dicho anteriormente y lo repetía, pero fuera de una batalla Kakashi-sensei era un poco... único.

Recordó las veces en la que los entrenó con chakra, en jutsu y las estúpidas misiones de rango D que les solía mandar a cumplir. Sonrió con nostalgia, cuando se encontraban todos juntos, pero ahora era definitivamente mejor, aunque estuviesen separados, la idea de que Sai y Yamato se les unieron ahora no le resultaba incómodo ni desagradable como al principio, si no que se habían ganado un lugar en su corazón, desde luego pues habían pasado varios años. Sai como otro compañero y amigo, torpe en lo que se refiere a expresar sus sentimientos y Yamato, del cual conocía su verdadero nombre y al que había adoptado no como un capitán de escuadrón, si no como otro sensei, que le enseñó cosas sin proponérselo.

Salió del baño y miró su uniforme con el que se había dormido puesto todo arrugado, estaba cansada, si, pero ahora que lo pensaba fue descuidado de su parte no habérselo quitado, al menos la falda o algo más. Ahora estaba todo arrugado y no tenía el tiempo suficiente para tomar el papel de ama de casa y plancharlo. Suspiró y sacó ropa del armario, unas calzas negras que se colocó sobre su ropa interior y sobre esta una sencilla falda negra a medio muslo, y arriba de su brasier una camiseta roja de manga larga con el cuello bien abierto, antes de cepillarse el cabello rápidamente y tirando de él varias veces por el apuro se colocó sus botas negras, vendó su pierna derecha, se colocó el porta kunai, recogió su cabello largo aún mojado en una rápida coleta alta y salió en dirección al campo de entrenamiento en que solía entrenar de gennin.

Mientras saltaba entre los techos de las casas meditaba sobre aquello, aún sin llegar a entender del todo por qué Tsunade se empeñaba en hacerla sensei, ósea, sólo había que verla y... Suspiró cansada e irritada consigo misma, siempre teniendo las mismas excusas y respuestas para la pregunta sin respuesta y finalmente llegó a una conclusión.

Efectivamente pensaba que no era ella la que podía responder esa pregunta y si podía hacerlo no estaba preparada para hacerlo. No confiaba en sí misma en esos momentos y no se sentía capaz de hacer algo más que preparar antídotos y ayudar en el hospital. Esa había sido su rutina cuando hubo dominado bastante bien los conocimientos que le dio su maestra, pero hacer algo diferente, probar algo nuevo, la asustaba. No estaba preparada para lo que venía, para lo que tenía que hacer, para lo que tenía que afrontar ni para las consecuencias de lo que podría traer eso, fueran buenas o malas.

Pero no creía correcto preguntarle a su maestra, no, a pesar de que sabía que su maestra era sincera con ella, a veces ruda y tosca, pero sincera, mas no podía preguntarle. Sentía que debía ser alguien diferente quien se lo dijera, quien la conociera bien y que supiera lo que había dentro de ella, que le dijera con la verdad lo que pensaba de todo eso y ella pensarlo un poco más, con otro punto de vista, con más apoyo y menos miedo. Con más determinación, pero ni Sasuke ni Naruto la comprenderían, ellos eran fuertes... mejores que ella.

Sasuke seguramente le tendría lástima cuando le dijera y probablemente le diría un par de verdades con las palabras 'débil' 'molestia' y 'renuncia' o algo así Y Naruto, con un corazón demasiado noble y preocupado por ella le diría que debía aceptar y no rendirse, diciéndole chorradas como que ella era fuerte solo para no intentar lastimarla.

Y la idea de hablar con Ino había sido desechada desde un principio puesto que esta estaba de misión con Shizune, buscando unas flores difíciles de encontrar y reconocer para hacer antídoto de un veneno en especial.

—Pero que problemático —dijo al más puro estilo Shikamaru, sonriendo levemente al recordarlo.

—¿Qué es problemático, Sakura-chan?

Sobresaltada salió de sus pensamientos, encontrándose con que había llegado sin notarlo, se giró y levantó la mano dispuesta a herir y torturar. Obviamente el rubio se había acercado para asustarla y al oírla decir eso no pudo haber evitado susurrarle al oído, aun sabiendo que lo golpearía. Él solo reiría después de sobarse un poco la zona afectada por el bonito puño de su amiga, mas Naruto no sintió nada y esperó para llegar a sentir el doloroso golpe en su cabeza, pecho, abdomen o donde fuese que siempre le golpeaba -básicamente en todo el cuerpo-.

Cuando abrió los ojos vio a su compañera con la mano abajo, mirándolo fijamente con una expresión extraña que no supo identificar, pero era preocupante. ¡Verdaderamente preocupante! Cuando Sakura no lo golpeaba sólo podía significar dos cosas. Una, que estaba muy feliz como para golpearlo y dos, que estaba demasiado preocupada por algo. Pero no se veía definitivamente feliz, no sonreía abiertamente con las mejillas coloradas y los ojos brillantes, ni si quiera sonreía, se mantenía en una expresión neutra, pero sus ojos... definitivamente había algo en ellos. Entonces estaba preocupada. ¿Pero qué podía ser?

Y entonces la vio como salir de un trance, se encogió de hombros y lo saludó brevemente a él y a todos los demás que estaban allí, admirando la escena tan extraña. Había decidido que no les diría nada, no aún pensó mirandolos aparentando normalidad.

—¿Kakashi-sensei aún no llega?

Yamato iba a soltar algo como 'Ya conoces al Senpai, Sakura-san' pero antes de si quiera poder decirlo una nube de humo tapó su campo de visión y sin ver la figura entre la nube de humo sabía de quién se trataba, pero le resultaba insólito y sorprendente que él estuviera allí tan temprano. Bueno, no era temprano, era exactamente la hora -puntual- en la que siempre acordaban en juntarse, pero encontrarse con Kakashi Hatake a la hora era temprano.

Nadie más habló allí, todos aguardaban que la tierra se abriera -no siendo provocado por Tsunade ni Sakura- y que del cielo cayeran gotas de sangre con florecillas silvestres, pero nada de eso pasó.

—¡Yo! —saludó Kakashi, aparentemente sin notar las expresiones de estupor de todos en el lugar— Ahora que estamos todos, vamos a entrenar —anunció jovialmente.

Y diciendo eso, el enmascarado caminó hasta el centro del campo de entrenamiento, y antes de que Sakura pensara en lo bizarro que estaba siendo su día Kakashi volvió a hablar llamando la atención suya y la de sus compañeros.

—Naruto con Sasuke, Sai con Yamato y Sakura tú conmigo, ahora todos a entrenar —ninguno se movió todavía, conmocionados por esa milagrosa aparición, majestuosa y a la vez aterradora. ¿Por qué Kakashi había llegado a la hora? ¿Qué le había sucedido?— Sakura, no quiero volver a repetirlo, vamos a entrenar

—¡S-Si!

—Bien —canturreó él.

Para nadie pasó por alto que el peligris levantó su banda Ninja y dejó al aire su Sharingan. Se estaba tomando el entrenamiento en serio. Eso, sumado a su aparición temprana y a la actitud extraña de Sakura desconcertó al resto del equipo 7


—Eso es todo

Para cuando Sakura dejó su pose defensiva y se irguió se dio cuenta de que no estaba tan mal como ella pensaría que quedaría. Tenía varios cortes en los brazos y se había dislocado un dedo, pero eso era algo insignificante en sus heridas cuando había entrenado de verdad con Kakashi Hatake. Miró a su sensei que tenía partes de la ropa rasgada y aparte del sudor no había nada más en él. Tomó aire y lo miró por unos segundos, preguntándose que por qué el hombre había querido entrenar con ella.

Un flash llegó a su mente, con las palabras de él deseándole suerte. Miró a sus compañeros, tirados en el suelo, sudorosos y jadeantes por el entrenamiento y por el calor que comenzaba a hacer. Cuando volteó a ver a Kakashi este no estaba parado guardando sus kunai, si no que estaba a la sombra de un árbol con el libro sostenido en su mano. Por un momento él levantó los ojos del libro y sus ojos se encontraron. No evitó sentirse atrapada, como una chiquilla haciendo una travesura, algo que no debía. Él hizo una seña con su mano libre y le indicó que se acercara.

No quería, no sabía por qué, pero no quería ir con él. Cerró los ojos apretando los puños y se dijo que debía hacerlo.

Debía hablar con él, tal vez... tal vez él podría ayudarla. Por más que fuese él, como dijo, incluso la ayuda de su despreocupado Sensei era bienvenida. Con la garganta seca se acercó a él pensando en que había sido una completa idiota al no pensar en él en esos momentos. Sobre aquel que pudiera opinar sobre esto, el que la conociera bien y Kakashi era inevitablemente uno de ellos. Apoyándola cuando Sasuke se fue de la aldea y Naruto a entrenar con el sannin. Quien estuvo ahí para ella, aparte de su maestra e Ino, fue él. Siempre paseando despreocupadamente frente a ella en el mercado cuando tenía ganas de echarse a llorar y de rendirse.

¿Cómo no lo había notado? Kakashi siempre había estado allí y ella lo había olvidado. Tensó la mandíbula y apretó los labios cuando se sentó a su lado, con el cuerpo orientado a él como un imán. Miró fijamente el ojo que la contemplaba fijamente igual que ella y la verguenza le asotó la espina cuando jadeó en busca del aire que le había negado a sus pulmones sin darse cuenta y también por el hecho de haberlo pasado por alto, a él. Siempre pareciendo despreocupado e indiferente, cuando en verdad la cuidaba y tomaba su mano, como en esos momentos.

—Sakura

—Kakashi-sensei —jadeó, el apretón que sintió en su mano la hizo calmarse poco a poco y se acercó más a él, tuvo ganas de disculparse, pero estaba segura de que él no entendería— ¿Usted sabe?

—¿Qué es lo que sé? —preguntó luego de unos minutos.

Le miró nerviosa, un poco dudosa, pero con la determinación de abrirse a él y soltar sus inseguridades, sobre su patética condición ninja y sus patéticos esfuerzos de mejorar. Él la entendía, esos siempre habían sido sus defectos y él siempre había estado allí para apaciguarlos y mostrarle que de verdad era fuerte, pero siempre volvía a caer, como ahora.

—Que Tsunade-sama me pidió ser... como usted.

—¿Quiere que le quites el Sharingan izquierdo a Sasuke y te lo implantes?

La pelirrosa le miró unos segundos antes de reír, relajándose ante la broma y negó con la cabeza, por un momento se imaginó con la misma cicatriz alargada en su rostro y con un ojo rojo en vez de verde, pero por más que intentaba solamente quedaba la imagen de Kakashi en su mente, un poco perturbada movió la cabeza quitando aquella imagen.

—No, no es eso, no ha llegado hasta esos extremos -le respondió sonriendo divertida y poco a poco su sonrisa se desvaneció, hasta quedar sólo expresión confundida e insegura- quiere que me convierta en Sensei.

Lo miró en busca de respuestas, pero no encontró nada. Sólo su mirada en ella que para sus enormes nervios, desesperación e irritación no mostraba nada. Él no dejaba que ella viera detrás de sus ojos, su alma, escondida detrás de un muro de pereza y despreocupación. Nunca había podido adivinar lo que había trás sus ojos -y su máscara- y a pesar de haber pasado tanto tiempo con él, Kakashi seguía siendo igual de misterioso para ella. No era fácil de leer como Naruto y por su puesto Sasuke no era fácil de leer tampoco, pero si se esforzaba lo suficiente y por cómo lo conocía, podía verlo, podía ver sus sentimientos dentro de él, pero no los de Kakashi. Y era algo que desde que pasaban tiempo juntos hace unos años la frustraba.

No sabía que cosas pasaban por la mente de Kakashi, sin contar con las escenas recreadas del IchaIcha, todo estaba en blanco, ninguna información, ninguna suposición. Todo un misterio.

Lo vio asentir lentamente, pero no dijo nada más. ¿Y ahora qué debía hacer? No tenía idea de cómo actuar, se sentía torpe aunque no se moviera. La aparente seriedad de Kakashi y el hecho de que supiera de su situación la alteraban y hacían que sus manos se movieran nerviosamente sobre su falda negra. Sólo le faltaba llorar, eso sería el colmo de los colmos.

Cuando lloraba las cosas estaban perdidas para ella. Una vez se entregaba al llanto es cuando caía definitivamente, dentro de un pozo sin fondo, gritando sin que nadie pudiera escucharla. Sintió sus ojos arder y se obligó a morderse el labio por la desesperación.

¡No quería llorar! ¡No quería ser débil! ¡Debía decirle algo, lo que fuese!

¡Kakashi-sensei ayúdame! ¡Por favor! pero nada salió de su boca, sus dientes apresaban su labio inferior con ira y tal vez de lo mucho que lo hacía este ya no dejaba salir la sangre tan fácilmente.

—Lo sé —la voz de Kakashi llegó como un calmante, aplacando fácilmente con su susurro toda su desesperación y ganas de llorar— Pero Sakura, yo realmente pienso que no eres débil, te lo he dicho muchas veces. Has dado todo de ti y has perdido mucho —Sakura sintió que las ganas de llorar volvían cuando recordó la muerte de sus padres y que él efectivamente estuvo ahí— pero aun así has sabido levantarte.

Sakura sintió que el alma se le escapaba del cuerpo, sintiendo sus extremidades relajadas y flácidas. Siempre que Kakashi decía esas palabras, suponían una verdad innegable para ella. No tenía idea de por qué, pero sospechaba que Kakashi tenía alguna clase de poder o control mental y emocional sobre ella. Parecía que la manipulaba y jugaba con ella como una marioneta, sabiendo con exactitud como apaciguarla y cuales eran sus puntos débiles.

¿Todo eso lo había aprendido sólo siendo su sensei? Era increíble

—Pero, definitivamente, creo que eres la más capacitada para eso —el tono de voz normal, dejando los susurros y con ese tono despreocupado. Le miró con curiosidad sin saber a qué se refería— Definitivamente esos no tienen madera para sensei, al menos, no todavía...

Allí donde la barbilla de Kakashi cubierta por la tela de su máscara apuntaba, Sasuke y Naruto se gritaban y se golpeaban con los puños como cuando eran niños, mientras a unos pasos de ellos, Yamato los miraba con horror sin saber que hacer y le reclamaba algo a Sai quien sonreía y pintaba rápidamente en un cuaderno de dibujo, seguramente guardando la escena tan patética.

—Hay niños... tienen que madurar -dijo Kakashi negando con la cabeza— pero considera Sakura que es normal que tengas miedo, pero tienes que aceptarlo.

—P-Pero... no soy fuerte sensei, no soy como ellos ¡Ellos podrían! yo... simplemente no soy capaz y-

—Lo eres -sentenció Kakashi en un susurro, arrullador— lo sabes, lo eres y lo sabes. No tengas miedo

Kakashi la contempló por unos segundos antes de que su mano revolviera su cabello rosado, logrando que el elástico que sostenía su cabello se soltara y esparciera su melena, haciéndola parecer quizás qué cosa, deplorable así como estaba, con las heridas sin curar, el dedo torcido y el pelo revuelto, sucio. Seguramente se encontraba hermosa.

En esos momentos se preguntaba ¿Qué es lo que pasa por su mente? ¿Por qué la sigue tratando como una niña?... oh desde luego, porque lo era. Sonrió con ironía y sarcasmo, con odio hacia ella misma. Una mujer, una adulta no se comportaría como ella, no lloraría por cosas tan infantiles como esto y definitivamente una adulta habría sabido enfrentar esta situación, diciéndole que si a Tsunade y siendo sensei de unos niños. El rojo cubrió sus mejillas cuando recién en esos momentos se dio cuenta de que él la conocía más de lo que pensaba y se sintió desnuda.

Los ojos volvieron a escocerle, de pena, por lo patética que era, pero esta vez, no lloraría, no lo haría. Definitivamente no... La mano en su cabeza no se detuvo aunque los espasmos fueran más fuertes y dejó que sus manos apretaran su brazo hasta casi estrangularlo con su fuerza, pero era lo que necesitaba así que estaba bien.

Ahora tal vez podría simplemente despedirse de lo patética y aceptar que la sombra de sus compañeros no era tan grande como ella creía, no como para taparla por completo, tal vez si podía hacerlo y debería dejar de sentir ese miedo irracional que la hacía actuar como una niña que quería correr a esconderse de los niños que se burlaban de su frente, como una chiquilla empeñada en seguir enamorada de sasuke, de golpear a Naruto por insultar a Sasuke, de golpear a Sai por ser malditamente sincero, ahora podría caminar un paso, dos o los que hicieran falta para salir de la oscuridad y finalmente aceptar lo que era, de aceptar su vida y su camino ninja. El mismo que la llamaba en esos momentos.

Sólo... solo necesitaba un poco más, más la reconfortante calidez que despedía su sensei, su cuerpo masculino y protector que notaba ahora más que nunca. Salvándola una vez más, aquella gran mano sobre su cabeza, desordenado y enredando su cabello. Pero siempre ahí.

—Kakashi-sensei —sollozó— puede que sea un flojo, pero gracias —Kakashi se encogió de hombros y ella sonrió aliviada de que su llanto al fin era aplacado.

—Es tarde

Con desconcierto miró el cielo, notando que el tiempo había pasado increíblemente rápido y comenzaba a atardecer. ¿Cuánto tiempo habían pasado allí? La culpa llegó a ella de golpe al darse cuenta que estaban solos. Había dejado pasar el día del equipo siete, no había compartido con sus demás amigos y ahora no los volvería a ver a todos juntos. Ni si quiera habían ido a comer. Pero una voz en su cabeza le dijo que era lo mejor, definitivamente no quería que ellos la vieran estar con ellos con los ojos rojos mientras hipaba cada cuanto por, seguramente, todas las horas que pasó llorando.

—Siento haberlo demorado, Kakashi-sensei —musitó mientras se levantaba y con un movimiento volvió su dedo a su lugar correspondiente, conteniendo un quejido.

—Hmm —la respuesta no le sorprendió mucho y se encogió de hombros alegrándose de que Kakashi no la tratara diferente— pero Sakura, deja de llamarme Sensei, ya no lo soy —le recordó. Y murmuró algo por lo bajo que no logró entender por más oreja que puso.

Confundida asintió. Cuando Kakashi le dio la espalda le detuvo por el brazo al que antes se había aferrado sin saber por qué razón. No tenía nada que decirle, todo estaba dicho... o llorado. Como sea, aun así no lo soltó.

—¿Qué sucede?

—Gracias, Kakashi —repitió una vez más sin encontrar nada más que decir.

Este asintió y Sakura lo liberó de sus manos, notando como este disimuladamente se sobaba el brazo. Joder, ella y su fuerza. Le sonrió avergonzada y lo despidió con la mano cuando este se desapareció. Cuando terminó de curar sus heridas superficiales, se arregló el cabello, recordando las caricias en su cabeza, justo como a un perro, sonrió con algo en medio del pecho, diciéndose que esa era una de las cosas que le gustaba distinguir del pasado. La atención de Kakashi, no lo reconocía, pero a veces cuando era su alumna se había sentido desplazada inevitablemente, pero ahora las cosas eran diferentes, tal vez porque Naruto y Sasuke ya eran independientes o tal vez...

Un viento cruzó por el campo de entrenamiento levantandole el cabello y logrando que un escalosfrío la recorriera de pies a cabeza, de pronto sintió que el cansancio pesaba sobre su cuerpo, notando que antes no había sentido los estragos del entrenamiento y su caos emocional. Lo mejor era irse a casa pensó. Mientras corría entre los árboles y más tarde entre las casas se dijo que era demasiado temprano para dar a conocer su decisión.

A pesar de todo, tal vez era parte de su propia personalidad esa inseguridad que sentía, por ello, cuando llegó a su casa, se bañó rápidamente y se durmió apenas tocó la superficie acolchada de su cama rosa pastel, deseaba dormir y no pensar más.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

¡Hola que tal! Bueno, primero que nada ¡Muchas gracias por los reviews, favs y por los Follows! :) Supongo que esta cosa no está tan mal como pensé. Pero bueno, hay que ver como va el segundo capítulo, realmente no tengo la sensación de que les vaya a gustar o algo así... no sé. Tal vez no les guste o tal vez si, espero que si. Si no les gustó, lamento haberlos decepcionado :( De todas formas, siento mucho la espera, me tomé unos días de vacaciones sin internet y no he podido publicar el capítulo, le di los últimos retoques y ya está. Siento la espera, como dije, espero no decepcionarlos tanto. Aham.

Comentando el cap:

Bueno, como dije antes, lo principal es el "sufrimiento" de Sakura, su propia tortura emocional y pensé en abanzar un poco más las cosas, quizás alargando este cap un poquito, sobre los pensamientos de Sakura hacia Kakashi, como verán. Eventualmente como este es un Kakashi Sakura, Sakura irá desarrollando sentimientos por él, pero será más adelante, y tal vez Kakashi los desarrolle o quizás ya los tenga, Quién sabe. :) Sakura prefiere no decirle nada a sus amigos O: después de todo, al final, aún sigue insegura sobre la decisión, a pesar de que las palabras de Kakashi hayan sido su bálsamo momentaneo, cabe decir.

Eso es todo...

Respondiendo a los Reviews!

Ellistriel muchas gracias por comentar, me honra que te haya llamado la atención, pero verdaderamente estoy insegura sobre este capítulo, realmente nunca me ha venido eso de hacer longfics, es una experiencia nueva y siento que puedo arruinar por completo la historia que tengo formada en mi cabeza, pero en fin, me alegro. Sobre lo de Sasuke y Naruto tienes mucha razón, yo también lo pensé, Sasuke a penas y me lo pude imaginar como sensei y a Naruto con esa actitud positiva, gritando un montón sobre el poder, el camino ninja y después llevándolos a comer ramen... tal vez siempre haciéndolos pagar alegando que era un buen sensei o algo así, sin emabrgo me resulta divertido. Y sobre Lee Y Ten, Sakura en esos momentos estaba tan debastada consigo misma que a penas y recordó eso. Y con lo que te refieres a Iruka, pues si, lo puse únicamente por su "área" por ponerlo de algun modo, el mejor en entrenar los ninja de la academia, pues en cada capítulo que vi todos saludaban a Iruka-sensei y cosas así, por eso no dudé en ponerlo, a pesar de que fuese un Chunin y todo. Kakashi... hum un poco hortodoxo su método, pero efectivo, tal vez por eso Sakura necesita de su ayuda... no sé, jojo.

Como sea, gracias :)

Vanessa121010 gracias por comentar también, me alegro de uqe te haya llamado la atención, pensé que ningún alma se pasaría por aquí, pero ya veo que si :) de todas formas, espero que te guste este capítulo, no es la gran cosa... definitivamente no, pero eso espero.

Jessy moon 15 Gracias por comentar linda! bueno, si, no hubo mucho Kakashi/Sakura, pero descuida que pronto lo habrá, mientras Sakura necesite de algún guía en su camino de Sensei, Kakashi estará ahí y por consiguiente descubrirá un montón de cosas que antes se le habían escapado de la vista *-*

Shadow001 Lo repito de nuevo gracias por comentaaar! me alegro de que te guste la propuesta, como dije por algun lado pensé que a nadie le gustaría, pero al menos llama un poquitín la atención. Gracias de nuevo ojala te guste este cap.

Vernica E También tube la misma sensación de que Kakashi no se preocupaba en ese sentido mucho por Sakura en esos momentos, sobre todo en el tema de Sasuke, pero aquí hay una razón para eso, pero no puedo mencionarla :( lo siento. Jo, como sea. Espero que te haya gustado el cap. Un saludo.

Guest gracias por el capítulo y disculpa en serio, como dije antes son un ALIEN en las actualizaciones, es vergonzoso, pero asi es. Lo siento.

De nuevo, coloco este espacio sobre mis actualizaciones. sobre ACTUALIZACIONES, realmente soy un ALIEN con respecto a las actualizaciones, hay veces que tengo bloqueos enormes que pueden durar meses y después continuo las historias, pero realmente he tenido en la cabeza esta pareja y una situación como esta, así que por eso, a pesar de que me pueda demorar en actualizar en subir los capítulos, lo haré si o sí, pero por lo mismo, no prometeré prontas actualizaciones...

Espero que les haya gustado!

Eso es todo. Un saludo y gracias por leer!

Un beso, L.J.