"Es más fácil rechazar la libertad por obtener cosas más fáciles que terminan por lastimándonos, cuando nos damos cuenta de que la hemos perdido le rogamos que vuelva a nosotros. No quiere decir que no la podamos recuperar, sin embargo tienes que ganártela, aun soportando el fuerte peso de tus errores."


En un día común en la ciudad de Tokyo...

Pov de Yui.

Corriendo a una velocidad increíble, como si mi tiempo de vida estuviera contado. Siento que el aire se me va a una velocidad tan fuerte que me siento mareada al extremo que podría desmayarme. No tengo a donde ir y soportando la vergüenza de las miradas de personas que me miran por las calles, viéndome extraño como si fuera una loca. Tengo el profundo miedo de que alguien me reconozca y me señale con un dedo como una delincuente, es lo que pienso. Pero no me importa ahora nada, solo quiero huir donde nadie tenga idea de quien soy. Después termino de correr y me encuentro en un callejón solitario, respirando muy agitada por lo cansada que estoy, solo quería huir que ni siquiera me di cuenta a donde iba y cuando menos me di cuenta estoy en una enorme ciudad, nada a comparación al lugar a donde vivía.

Ya más calmada estuve mirando a todas partes y asegurándome de que nadie me ha seguido, ya puedo caminar un poco más tranquila. Nunca pensé que lograría darme valor para dejar todo atrás.

Pero ahora ¿podré dejar todo el pasado y comenzar una nueva vida a la que ya conocía?. Bueno será mejor descubrirlo por mí misma.

Tengo mucha hambre así que decidí ir a comer en un pequeño restaurante que parecía ser muy económico y agradable. Pedí un rico plato de ramen de pollo bien servido, con vegetales, cilantro, con soya y una taza de té verde que hace pueda calmar más mis nervios que tenía muy alborotadados. Nada es mejor que una buena comida para pasar el tiempo, te hace sentir en completa calma y hasta alegría sin sentido se me brota en mi rostro, después de un momento tan relajante ahora me voy directo a un directorio telefónico donde buscaré a un agente inmobiliario y me ayudará a conseguir un nuevo hogar. Así que marco al teléfono correspondiente.

-Hola ¿e que podemos ayudarle?- dijo una señora en el teléfono que probablemente sea ayudante del local donde la rubia necesita casa.

-Hola, buenas tardes verá necesito conseguir una casa lo más pronto posible así que podría ayudarme.

-Por su puesto para eso estamos, para ayudar a todo quien se pueda, es nuestro lema atender bien a nuestros clientes- contesto muy simpática la señorita

- ¡Oh genial! ¿y podrá ir para allá ahora mismo?- dijo un tanto emocionada la rubia.

-Claro le daré la dirección y cuando venga con mucho gusto la recibiremos- dijo la señorita dándole la dirección y con quien podría encontrarse para que la ayude en su busca a su nueva casa.

-Muchas gracias iré inmediatamente- después de que Yui colgó el teléfono se fue como trueno veloz al lugar donde tenía que ir para hacer el trato.

Mientras me dirigía al lugar estoy pensando que todo esta saliendo de maravilla, gracias a Dios tengo suficiente dinero para mantenerme unos días, aunque tengo que conseguir rápido un empleo, pero supongo que será de mesera o asistente de limpieza ya que por ahora dudo un poco de que pueda conseguir algo muy sólido. Estudié un poco en la universidad algunas cosas para convertirme en psicóloga, pero solo hice 2 años ya que me retire de la carrera, pero en fin no me quejo ya que pienso que cualquier trabajo que pueda conseguir es lo suficientemente bueno para mantenerme.

Llegue lo más rápido que pude al local donde de inmediato le pregunté a una secretaría si me podía decir con quien debo hablar para poder hacer negocios y poder obtener mi nueva casa y después que me dijo fui a la oficina donde toque para entrar y me recibió un señor con corbata, bastante elegante con mucho gusto y empezamos hablar y le conté un tanto mi situación económica me dijo que no hay problema que tiene justo lo que necesito y me enseño una casa a precio muy razonable donde me quede con la boca abierta porque para ser algo tan accesible a mis necesidades era bastante asombrosa, tenia dos pisos, con tres baños, el color no se veía mal, era morado claro y se ve un pequeño jardín muy bonito, pero tenía que comprobar si era mejor de lo que se veía así que le pedí por favor que pudiéramos ir. Dentro de 35 minutos llegamos y efectivamente era una linda casa, pero estaba llena de polvo y con muebles cubiertos por sabanas y plástico, era normal debido a que paso un buen tiempo sin uso. No lo pensé mucho, me había gustado tanto la casa que le pedí de favor firmar el contrato, tenía que pagar una renta en mensualidades muy buena, casi de 1500 yens al mes, era perfecto, ya que por ahora dispongo muy bien de ese dinero y si consigo trabajo podre mantenerme muy bien, la verdad pienso que he tenido muy buena suerte, tanto que hasta parece que nada malo saldrá mal. Ahora lo más importante, poder hacer una buena vida limpia, sin preocupaciones y llena de paz y armonía.

Cuatro meses después...

Pov normal.

En un jardín de niños, donde Yui ahora se ha convertido en una maestra, los niños gozaban mucha alegría en ese lugar, ya que a todos les cae bien a su maestra, que es muy amable y linda con todos, prácticamente todo el día juegan, les gusta las actividades de su profesora, hasta le prestan toda su atención pues sus clases no son nada aburrida,naturalmente hay uno que otro niño travieso haciendo de las suyas, pero no es nada que no se pueda solucionar.

Yui estaba tan feliz y satisfecha con el trabajo que logro conseguir, pero aunque este lugar sea algo de lo que se tenga que sentir orgullosa y satisfecha, todavía hay cosas que no puede olvidar siendo muy pesado para ella.


Flashback

- ¡Ah ah, duele mucho! ¡Por favor para! ¡Ahhh!-Suplicaba la mujer entre gemidos y desesperación.

.-oh ya cállate si esto apenas inicia ah. ¡ahh! - decía el hombre con una sonrisa sádica y perversa en su rostro.

-jajajaja eres mía, solo mía ¡ah!, nunca te dejaré ir y harás siempre lo que yo quiera- siguió riendose sin piedad y asustandola.

jadeos ungl ¡kyaaaa!- gritó la mujer.

Fin de Flashback


Olvídalo ya paso, ya no hay nada que temer. Puedes empezar de nuevo, sera difícil porque el pasado es algo que siempre te acompañará pero eso solo te puede hacer más fuerte, porque hay muchas razones por las que vivir. Tengo que continuar ya que todo ha salido muy bien hasta ahora.

-¡Komori-san!- grito una señora que corría despaborida hacia la rubia.

-¿Qué pasa? Yujin-san ¿estás bien?- preguntó muy preocupada Yui, ya que se veía que la muchacha parecía que se le iba el alma de tanto correr.

- jejeje no pasa nada, pero tenemos un problema, la maestra Takada que iba a contarles cuentos a los niños del hospital en Keiyu Hospital ya no irá por asuntos familiares y necesitamos a alguien que nos ayude, será que tienes tiempo libre, se te puede pagar un dinero extra por hacerlo.

- ¡Oh claro será un placer para mí!- respondió con una sonrisa bien abierta después de haber oído eso, ya que para Yui le es tan alegre pasar tiempo con los niños, como que le van a pagar horas extra.

-(hum con que Keiyu Hospital, es uno de los mejores hospitales de Japón, eso es increíble, participar, ahí será un reto)-pensó para si misma.


Sin embargo muchos sucesos ocurren cuando menos te lo esperas y en los lugares donde menos se te ocurren que pase algo, es mejor estar precavido ante todo, ya que la gente es muy vulnerable a lo que el destino les puede tener preparado.